viernes, 9 de octubre de 2015

Love Sucks-Capitulo 15

Lisa estaba como loca, totalmente fuera de sí.
Tomó el cobertor de la cama que nos cubría y nos destapó.
Jaejoong despertó al instante, asustado. Estaba más confundido que yo, su cara era todo un poema.
-¡Hijo de puta! ¡Maldito! ¡Asqueroso!- No paraba de gritarme, de insultarme.
Mierda, no sabía qué hacer para que se  calmara.
Miré a Jaejoong con desespero.

Estaba estático, parecía un zombi, con su mirada clavada en el piso de madera de la habitación.
Lloraba a mares. Lloraba, incluso más que Lisa.
Ella caminó hasta donde se encontraba Jaejoong y comenzó a empujarlo, a zarandearlo.
-¡Cómo te atreves desgraciado! ¡Sucio! ¡Mocoso insolente!- Jaejoong se cubría con sus brazos para evitar recibir un golpe en el rostro.
Dirigía miradas hacia mí, dándome a entender que tenía que actuar, que debía hacer algo. Pero yo no tenía ni la más puta idea de lo que se hacía en una situación como esta.
Fui donde estaban y tomé a Lisa por la espalda, alejándola de él, para que lo dejara en paz.
Ella se soltó de mi agarre y empujó a Jaejoong fuera de la habitación, no sin antes haberle aventado en la cara sus ropas y dedicarle unos cuantos insultos más.

Me encontraba en estado de shock.
No cabía en mí la idea de que nos hubiera pillado.
¿Qué haría ahora? ¿Qué pasaría con Jaejoong? ¿Qué pasaría conmigo?
Quería morir ahí mismo, desaparecer de la faz de la tierra. No podía ser cierto, tenía que ser una maldita pesadilla.
Tenía miedo, mucho miedo. No saber qué sucedería conmigo me estaba matando.
¿Por qué me tenía que suceder esto a mí?
¡Ah sí! Porque era un maldito cabrón, un cobarde con todas las letras. Por eso me pasaba todo esto.
Si hubiera tenido los cojones bien puestos para contarle a Lisa lo que estaba pasando entre Jaejoong y yo, nada de esto hubiera sucedido. Pero no, yo decidí mantener en secreto lo nuestro. Y tarde o temprano, terminé lastimando a esas dos personas que significaban tanto para mí.

La opresión en mí pecho era muy fuerte, me sentía decaído, sin ánimos. Un sabor amargo recorrió mí garganta.
Tenía que hacer algo, pero ¿Qué?

Miré a mi alrededor y pude notar que Lisa abandonaba nuestra habitación.
Sacudí mi cabeza para despejar un poco mis ideas, estaba más que confundido.
No esperé a mucho más y fui tras ella.


Bajé las escaleras y la encontré sentada en el sillón del living, con sus ojos clavados  en la pantalla de la televisión, que se encontraba apagada.
Podía oír su ahogado llanto.
Me acerqué hasta donde estaba y me puse en cuclillas, para quedar a la altura de su rostro, para que pudiera mirarme a los ojos.
Respiré hondo e hice el intento de hablar con ella.
-Lisa, escúchame..-
-Vete Yunho, fuera de aquí- Su mirada estaba cargada de dolor, de odio, de decepción.
En sus manos tenía nuestro anillo de bodas, se lo había quitado.
Estaba cagado, eso solo significaba una cosa, y no quería pensar en ello.
No sabía que mierda decirle, nada venía a mi cabeza.

Me ponía en su lugar, y la entendía.
No es nada agradable llegar del trabajo y encontrar a tu marido acostado, nada más ni nada menos, que con el niñero de tu hija. En tu propia cama, con un adolescente, ambos del mismo sexo.
Una situación bastante traumática.

Ah, Lisa no me perdonaría, no lo haría.
No podía creer lo que estaba viviendo, parecía sacado de una telenovela, esas mediocres que pasan a la hora de la siesta.
-Yo.. Lo siento, en verdad..- Me calló con una bofetada que dio vuelta mi cara. Mierda que dolía, dolía tanto como mi corazón.
-Te quiero fuera de aquí Yunho.- ¿Fuera de casa? No, no, no.- Eres un sinvergüenza, ¿Cómo me haces esto? Y con Jaejoong.. un niño.. Y ..y  ¿Desde cuándo eres gay? Por Dios, ¿Acaso he vivido engañada todo este tiempo?-
 - No Lisa, no es así. Por favor, escúchame- Quise tocar su rostro, pero me apartó de un empujón, haciéndome caer de culo al piso.
-¡No me toques! Me das asco Yunho, eres desagradable. Tú y aquel muchachito me repugnan.. Te quiero lejos de mí y lejos de Melody .. ¡LARGO! - Me tiró con el mando de la televisión. Por suerte mis reflejos no me fallaron y pude esquivarlo.
Me puse de pie y la abrazé, para impedir que me arrojara otra cosa.
-Tranquilízate Lis, por favor..-
-No me toques.. ¡Suéltame! ¡Suéltame!-

Estaba muy alterada. En los años que llevábamos de matrimonio, jamás se había comportado así, como una desquiciada.
De nada servía quedarme en la casa, Lisa estaba demasiado sobresaltada, impactada. No quería perturbarla aún más, atormentarla con mi presencia.
Solté mi agarre y la dejé.
Haría lo que me había pedido, me marcharía.



Me dirigí a nuestro cuarto rápidamente.
No podía irme de casa en pijama ¿Verdad?
Tomé unos jeans, una playera cualquiera y mis tenis. Cogí de la mesa de noche mi cartera y el móvil, y me encaminé a la puerta de calle.


Cuando salí, el frío golpeó mi cara.
Me arrepentí de no haber cogido una chaqueta, me estaba congelando ahí fuera.
Me senté en la orilla de la acera, apoyando la cabeza en mis rodillas.
Sentía unas enormes ganas de llorar. Quería desahogarme, lo necesitaba.
Mi pecho dolía, sentía el corazón pesado. Era tan angustiante.. Me faltaba el aire, me sentía asfixiado. Quería morirme ahí mismo.


¿Acaso así se sentía Jaejoong? ¿Así de mal lo hacía sentir yo?
Pobre, pobre de mí bebé.
¿Cómo había sido capaz de enamorarse de mí?
Yo no merecía su cariño, no merecía nada de él.



Tan sumido estaba en mis pensamientos, que no noté cuando Jaejoong se sentó a mi lado.
¿Qué hacía ahí?
Se tendría que haber ido a su casa hace más de una hora. Pero no, él estaba ahí, él siempre estaba para mí.
 -Yunho yo... No sé. No sé qué hacer- Su llanto le dificultaba el habla. - Lo siento, en verdad lo siento- Intentó abrazarme, pero me corrí.
No quería mimos, no necesitaba de sus abrazos en ese momento.
-¿No te das cuenta de las cosas Jaejoong? ¡Nos ha encontrado, maldita sea!- Bajó su cabeza apenado. -Estoy en la mierda, ¡Soy yo el que no sabe qué hacer!- Estaba enfadado, hastiado.
Jaejoong no había perdido nada. El seguiría su vida tranquilamente, junto a su madre.
En cambio yo, yo me había quedado en la nada. Lisa me pediría el divorcio, me separaría de mi hija, me dejaría en la calle.
Él tenía toda una vida por delante, era muy joven. En cambio mi vida ya estaba construida, y yo la eché a perder.
Tiré todo a la mierda por... por Jaejoong.



-¿Dónde irás ahora?- ¿A qué venía esa pregunta? ¿Pensaba ofrecerme pasar la noche en su casa, en su camita, durmiendo abrazados como una hermosa pareja feliz?
Por Dios, Jaejoong solía ser tan idiota a veces.
-No lo sé. Calculo que me quedaré en algún hostal hasta que Lisa me deje regresar a casa para buscar mis cosas, y algo de dinero-

-Ven conmigo, vamos a mi casa- Se levantó y jaló de mi mano para que le imitara. -Vamos Yunho, por aquí no hay ninguna posada, y no puedes quedarte toda la noche sentado allí..  Sabes que no conseguirás nada haciendo eso, solo pillarás un resfrío. Ven conmigo..-
-Piensa Jaejoong, ¿Qué dirá tu madre? No puedes llegar con el marido de su mejor amiga a casa. Olvídalo, no se puede.. ya buscaré un lugar donde pasar la noche-
-Mamá no está Yunho, se encuentra de viaje por unos asuntos de trabajo. Ven, por favor..-
Sus ojos estaban rojos a causa del llanto, sus labios se encontraban morados y su cuerpo temblaba debido al frío. Si seguíamos ahí nos congelaríamos.

Y él tenía razón,  no iba a ganar nada quedándome  sentado allí, solo una buena patada en el culo por parte de Lisa.
-Está bien, vamos- Jaejoong me sonrió.
No sé cómo aún podía hacerlo, estando en una situación tan lamentable como en la que nos encontrábamos. Parecía no entender nada de lo que estaba pasando, estar ajeno a toda la mierda que se nos venía encima.

 Me puse de pie y emprendimos viaje a su hogar.
Lo abrazé por los hombros para que no sufriera tanto del frío, no quería que se enfermara, la noche estaba helada.
Gracias al cielo que Jaejoong vivía unas calles más abajo de la mía, no tardamos nada en llegar.

Tomó las llaves y abrió, invitándome a pasar.
Su hogar era mucho más pequeño que el mío, pero no por eso menos acogedor. No presté mucha atención a lo que había dentro, solo me dediqué a subir las escaleras junto a él.
Ingresamos a su cuarto y cerró la puerta tras nosotros, colocando el pestillo. Debía estar bastante paranoico con lo que había sucedido unas horas atrás.
-¿El baño?- Pregunté. Necesitaba lavar mi rostro para despejarme un poco.
-Es allí- Señaló una puerta blanca que se encontraba a la izquierda de su cama.
Empujé la puerta y me metí ahí. Abrí el grifo y mojé mi cara y parte de mí cabello.
Estaba tan  cansado, me sentía estresado. No sabía por cuanto más tendría que pasar. Lo que se venía iba a ser duro, debía ser fuerte ante todo.
Tenía miedo. Miedo de que Lisa se vengara de mí. Ella era capaz de hacer cualquier cosa.
¿Y si le hacía daño a Jaejoong?
Mi pulso se aceleró.
Oh no, eso sí que no.
Que hiciera lo que le daba la gana conmigo, pero que no tocara a mi bebé, que no se le ocurriera poner una mano sobre Jaejoong.
El único culpable, el que no supo poner límites, ese fui yo. No tenía por qué agarrárselas con él.




Al salir del cuarto de baño me encontré a Jaejoong sentado en la cama, vistiendo un pijama rosado.
Ese color me hizo recordar a Lisa. Agh, creo que mi estómago se revolvió de solo recordarla.

Me desvestí dejándome puestos solo los bóxer. Jaejoong ya se había metido entre las cobijas, y yo le imité.

-Yunho, si quieres..-
-Lo que quiero es descansar Jaejoong.- Me giré dándole la espalda, dispuesto a dormir de una buena vez.
Mañana sería un día complicado, necesitaba dormir lo suficiente para poder enfrentarlo.
Sentía como Jaejoong acariciaba mi cabeza, mis cabellos.
No se cansaba, nunca se daba por vencido.
Yo era una mierda con él, ¿Por qué se comportaba así conmigo?
Tendría que odiarme, pegarme una buena patada en las pelotas y sacarme de ahí, de su casa y de su vida.
Sentí unos sollozos a mis espaldas, había comenzado a llorar.
No Jaejoong, no me hagas esto por favor.
Sus lágrimas eran puñales para mi corazón, puñales que se clavaban con fuerza en mi pecho, haciéndome sentir moribundo.

Tomé una almohada que estaba por ahí y cubrí mi cabeza. No quería oírlo.
Y si, lo sé, lo sé. Era una porquería de persona por hacer aquello, la peor basura de este mundo. Pero no,  su llanto era algo que no podía tolerar, no lo soportaba.

- ¡Cállate Jaejoong!- Le grité.

Pude escuchar cómo se levantaba de la cama y se encerraba en el baño, dando un portazo con el que podría haber despertado a todos los vecinos.
Ignoré su dramática salida.
La ignoré como hacía con todo.
Con todo lo que Jaejoong despertaba en mí, con todo aquello que me hacía sentir cuando lo besaba, cuando lo tocaba, cuando lo hacía mío.
Ignorar, ignorar e ignorar.

¿No tendrías que empezar a aceptar las cosas Yunho?
Quizás sí, tal vez ya era hora, pero... ¿Aceptar qué?
¿Qué lo necesitaba? ¿Qué no quería dejarlo? ¿Qué no podría estar sin él?
          
                           

Dios,  ¿Acaso yo..? No, eso no podía ser cierto.












Abrí mis ojos lentamente, mis párpados estaban más pesados que de costumbre. Aún no me acostumbraba a la luz que se colaba por aquella ventana de la habitación.
Sentí unos brazos alrededor de mi cintura, dándome un cálido abrazo.
-¿Lis?- Pregunté.
-No Yunho- Cuando sentí su voz me propiné una patada mental en las bolas. Y es que no estaba acostumbrado a despertar al lado de otra persona que no fuera ella. Se me había olvidado por completo que no estaba en casa, que no estaba en mi cama, que no había dormido con mi mujer.
Ex mujer pensándolo bien.

-Perdona Jaejoong- Me giré para poder observarle.
Estaba todo despeinado y su pijama algo desacomodada. Era una imagen tierna, se veía precioso.
Sus ojos aún seguían hinchados, seguro había estado hasta tarde llorando en el baño. Y su boquita de fresa estaba roja y húmeda como siempre. Esos labios me llamaban a que lo devorara sin piedad.
-Buenos días- Me saludó dejando un suave  beso en mis labios, que no dudé en corresponder. - He preparado algo de comer, por si tienes hambre. Está abajo, en la cocina.- Se puso de pie y se metió al baño. -Si quieres empezar, hazlo. Yo tomaré una ducha.- Me gritó desde allí.

Me levanté pesadamente.
Hubiera preferido no haber despertado, haberme muerto ahí, al lado de Jaejoong.
Ah Yunho, la vida no es tan fácil ¿Verdad?

Pensé que había juntado el valor suficiente para enfrentar las cosas, pero no era así. Seguía siendo el mismo cobarde de siempre. Llegaba a sentir pena de mí mismo.




El ruido de la regadera me alejó de mis pensamientos.
Dirigí mi vista al baño y como la puerta se encontraba abierta, eché un vistazo hacia dentro.
La silueta de Jaejoong se podía apreciar a través de la mampara de vidrio que tenía su ducha.
Quizás él no lo notaba, o se hacía el modesto, no lo sé. Pero tenía un cuerpo hermoso.
Sus piernas no eran las típicas patas de alambre que tienen la mayoría de los hombres. Jaejoong se cargaba unas piernas divinas. Eran carnosas, gorditas .. en realidad no sé muy bien cómo explicarlo. Para mí eran perfectas.
Y ni hablar de su culo.
Era como una.. manzana. Si, así era. Dulce y delicioso, durito y bien parado. Cuando lo veía me daban ganas de darle un mordisco. Reí de lo estúpidas que solían ser mis comparaciones.
Pero no era más que la verdad. Seguro Jaejoong se la pasaba haciendo ejercicios para endurecer el trasero, y yo era consciente de que estos le funcionaban bastante bien.


Sacudí mi cabeza para despejarme, queriendo apartar mis ojos de su anatomía, pero no podía. Me era imposible.

Mierda, tenía que dejar de ser tan impulsivo, parecía un maldito animal en celo.
Pero la culpa la tenía Jaejoong, él me ponía en ese estado, dónde mi pantalón parecía una una jodida tienda de acampar.

No lo pensé más veces y me decidí a actuar.
Entré y quité mi ropa interior dejándola tirada en cualquier lugar del baño.

Abrí la mampara de golpe, dejando ver a un Jaejoong mojado. Mojado y asustado por mi repentina aparición. Casi le había matado del susto.
-¿Qué haces?-
-No es algo obvio, mi Joongie.. - Me metí en la ducha junto a él, acorralándolo contra la pared de cerámicos azules. -Vengo a echarte una mano..-

No le di tiempo a responder, solo me abalancé sobre él.
Devoré su boca como si no existiera un mañana.
Su lengua chocaba contra la mía en una danza en la que se acompañaban perfectamente, pues ya estaban acostumbradas a esos salvajes y húmedos encuentros.
Manoseaba su cuerpo a mi antojo, lo anhelaba demasiado. Jaejoong me tenía enfermo de deseo.

Lo tomé por debajo de su trasero y lo alcé para que enrollara sus piernas en mi cintura.
Inmediatamente aferró sus brazos a mi cuello para no caerse, pues el agua hacía que sus muslos resbalaran de mi cadera.


Lo estampé violentamente contra la pared de la ducha. Jaejoong emitió un quejido, pues su cabeza había dado derecho con los cerámicos.
Lo callé comiéndome su boquita, impidiendo que otro sonido saliera.
Clavé mis dientes en su mejilla, dejé un chupón en su blanquecino cuello, pasé mi lengua por sus labios..
Jaejoong dejaba que el control de la situación lo tuviera yo, como siempre.
Me encantaba ese lado tan sumiso que despertaba en él cuando follábamos, me ponía de una forma inexplicable.
Mordí su labio inferior, haciéndolo sangrar.
Bajé a su cuello y lo chupé, lamí y mordí.
Era una adicción maldita sea.
Dejé unas marcas notable esa esa zona, que se mezclaban con las otras que le había hecho ayer en la noche.
Prefería mil veces dejar marcas en su cuerpo que dejar marcas en su corazón. Aunque ya era muy tarde.
Había dejado una huella muy grande en su pecho, que le sería difícil de borrar, pero no imposible.
Por más que no lo aceptara, yo sabía que el sería capaz de olvidarme. Solo tenía que poner un poco de esfuerzo de su parte, y yo de la mía por supuesto. Porque si seguía buscándolo y follándomelo como hacía ahora, le resultaría imposible arrancarme de su corazón.

Solté el agarre de sus muslos, haciendo que estos resbalaran por mis costados, hasta que sus pies llegaron al piso de la bañadera. Cogí sus cabellos y los jalé, para que enfocara su vista en mí.
-No tomes esto como algo más Jaejoong- Su mirada se opacó -Será lo de siempre, no quiero que confundas las cosas por favor. El que me haya peleado con Lisa, no significa que te daré una oportunidad..- Sé que mis palabras le dolían, incluso a mí me afectaban.
No sabía cuándo mierda iba a dejar de dañarlo. Pero no quería que tomara esto como un nuevo comienzo, como algo que surgiría entre nosotros. Yo no sabía cómo iba a terminar todo esto,  y no lo quería ilusionar. No me quería ilusionar.

Solté su pelo y lo besé profundamente. Sus labios eran mi perdición. Adoraba besarlo, adoraba tocarlo.

Volví a subirlo en mi cintura, como había hecho hace unos minutos atrás.
-Aguante bebé..- Él sabía a lo que me refería con eso.
Lo haríamos sin preparación y tendría que soportarlo, pues no tenía ganas de prepararlo, no quería perder más tiempo. Solo quería hacerlo mío.
Llevé mi miembro rebosante hasta su entrada, sobándolo en ella. El agua ayudaría un poco a la tarea de penetrarlo. -No Yunho, mejor esper.. ¡Aaaah!- No Jaejoong, yo no podía esperar, no en ese estado.
Me clavé en lo más profundo de su interior, desgarrando su no dilatada entrada.
Mierda, se sentía genial. Apretaba tanto como la primera vez que se lo hice..

..En ese tiempo él ya no era virgen, lo había hecho por primera vez con Yihan.
Pero ese idiota debía tener la polla del tamaño de un alfiler, porque cuando penetré a Jaejoong aquella vez, su culo apretaba como si nunca hubiese sido profanado antes. Fue como volver a desvirgarlo..


Entraba y salía de su cuerpo con dificultad. Estaba demasiado apretado, creo que hasta a mí me llegaba a doler el penetrarlo.
Jaejoong lloraba a causa del dolor.
Tenía sus uñas clavadas en mis hombros, el ceño fruncido, todo el cuerpo tenso.
Me sentí mal por haber entrado en él de esa forma, le había hecho daño.
Salí de él y lo abrazé fuertemente.
-Perdona Jaejoong.. ¿Te encuentras bien? ¿Te lastimé?-
No dejaba de llorar, su cuerpo convulsionaba entre mis brazos a causa de su llanto. -Para, por favor.. No sé qué hacer .. Dime ¿Te hice mucho daño? ¿Quieres ir a un hospital? Háblame Jaejoong, por favor..-
Me estaba asustando, y el que no me dijera nada me desesperaba aún más.
-¿No te cansas?-
-¿Qué?-
-De usarme Yunho.. Nunca lo harás ¿Verdad? Me usarás hasta el último momento.. Y cuando ya no puedas sacar más provecho, me dejarás. Cuando Lisa te perdone te olvidarás de mí.. Pero mientras tanto sigues utilizándome.. para satisfacerte.. como si yo no fuera nada, no valiera nada..-
-¿Por qué sales con esto Jaejoong? Estábamos por follar, por pasarla bien ..No empieces por favor..-
-Tú la pasas bien, yo no..-
-Ah, eres un mentiroso.. ¿Ahora me vas a decir que no te hago gozar? Te encanta acostarte conmigo, no te hagas..-
-En el momento estoy bien, pero después no.. Porque tú me dejas, lo hacemos y te largas..-
-Y qué esperas.. ¿Qué me quede abrazado a tu cuerpo y que durmamos juntitos como unos lindos enamorados? Por favor, deja de ser tan ridículo..-

Con toda esta patética charla ya se me había bajado, ya no tenía ganas de follar.
Me salí de la ducha y cogí una de las toallas que encontré por ahí.
-Tengo miedo Yunho.. -
Jaejoong también había salido de la bañera, ahora estaba sentado sobre la tapa del sanitario, secando su cabello con otra toalla. - ¿Y si Lisa le cuenta a mamá? Ella me matará, me arrancará la cabeza-

Mierda.
Desde el momento en que Lisa nos pilló pensé en todo, menos en lo que podría llegar a hacer la madre de Jaejoong cuando la noticia llegara a sus oídos. Porque no me cabía duda, aquella mujer se enteraría de todo.
Si es que ya no estaba enterada, por supuesto. Seguro Lisa ya le había llamado al móvil para contarle lo lindo que se  había comportado su hijito. Lo bien que se la pasaba con su marido a espaldas de todo el mundo.
-No lo sé Jaejoong. .Tal vez se apiade de ti y no se lo cuente.. Tarde o temprano lo que Lisa quiere es verme a mí en la mierda.. - Ni yo creía esas palabras, pero bueno.. tenía que tranquilizar a Jaejoong de alguna forma.




Nos secamos y bajamos a desayunar.
Jaejoong había preparado café y tostadas.
Me senté en la mesa y el se ubicó a mi lado.
-¿Qué harás ahora?-
Que buena pregunta Jaejoong.
La verdad no tenía ni puta idea de que hacer.
-Iré al banco a sacar dinero para poder pagar un hospedaje.. Y esperaré unos días para ir a casa a hablar con Lisa-  Di un sorbo a mi taza de café .- Ahora no depende de mí, sino de ella.. Ella sabrá que mierda es lo que quiere hacer conmigo. Si mandarme al cuerno o perdonarme..-
-¿Y si no te perdona?-
-Ah, pues no lo sé..-
-¿Vendrás conmigo?-
-¿A vivir contigo y con tu mami? Eso no pasará Jaejoong.. Ella tiene que perdonarme.. Además  no creo que sea para tanto, un error lo comete cualquiera..-
-¿Entonces yo soy un error?-
-Termina tu café, se está enfriando..-
-¡Me importa mierda el café Yunho! Te estoy preguntando algo, respóndeme. ¿Soy un error para ti?-
-Yo.. ah Jaejoong.. Vamos, deja de acosarme con estas estúpidas preguntas-
-Lo soy ¿Sí o no?-
-Lo eres .. Sí que lo eres. Es algo obvio Jaejoong, mira todo el caos que has traído a mi vida..-

Jaejoong no dijo nada más.
Se quedó sentado y terminó de desayunar.
Yo por mi parte subí a la habitación en busca de mi cartera.
Tenía que buscar algún hotel para poder pasar la noche.
Ya no quería molestar a Jaejoong, quería que estuviera tranquilo. El chico necesitaba pensar, respirar. Y mi presencia allí no hacía nada más que asfixiarlo.






POV Jaejoong

Sentí la puerta de entrada abrirse.
No me podía creer que Yunho se marchara de casa sin despedirse siquiera. Maldito.
Caminé deprisa para poder pillarlo antes de que se fuera.

-¿A dónde crees que..-
Mis palabras quedaron atrapadas en mi garganta.

Mis ojos se abrieron de la impresión, mi corazón se aceleró.
No podía ser cierto.
¿Qué estaba haciendo aquí? ¿Acaso no llegaba pasado mañana?

Mamá estaba parada en la entrada, con su maleta en mano.
Tenía los ojos rojos e hinchados, había estado llorando.
No sabía qué hacer, yo estaba muy asustado.
Apenas me vio, su cara se contrajo en una mueca de disgusto, dejándome más que claro una cosa...

  .. ella estaba al tanto de todo..

13 comentarios:

  1. Ya sabia que le contaria a su mamá, hay nooooo que le dira a mi pobre Jae, y este Yunho ya me tiene muy molesta, es verdad solo usa a mi hermosos Jae, es verdad que es un cobarde, muchas gracias por actualizar y ya quiero ver el siguiente cap je je
    besos bye

    ResponderBorrar
  2. waaa maldita lisa le fue con el chisme a la madre de jae :C yunho maldito cobarde realmente no merece el que jae lo ame solo lo usa -.- estupido quiero verlo celoso !! quiero que yunho sufra lo que jae asdasdada gracias por la actu!

    ResponderBorrar
  3. Hasta q lis descubrio: / ahora ambis sufren y la madre d jae ya fue informada o.o pobre jae la q le espera con su omma.

    ResponderBorrar
  4. Ahora si se le complicara mas todo a Jaejoong :'(

    ResponderBorrar
  5. Dios! Ahora la mama de Jae los cacho, o mejor dicho.....a Jae. Y ahora? ... Tambien va a botar a Jae? , uffff un problemon el que hay, Yunho y Lisa y ahora esto con Jae, y el pobre Jae que sigue sufriendo por Yunho. Detesto el engaño, pero bueno....Lisa es un palo, no supo llevar su matrimonio, obvio Yunho iba a sacar los pies del plato...y pues Jae le ofrece todo lo que Lisa no. Quiero saber maaaaaaaaas. Muchas Gracias!!!!! :-) :-P <3 :-* ;-)

    ResponderBorrar
  6. Mugre Yunho no es mas que un cobarde manipulador, que se hace que Jae es un error en su vida, si él es que lo esta usando y maltratando. Además que gran problema para Jae pues su madrese lee muy furiosa, que le hará a Jae y mas porque según yo Yunho aun no se va de su casa. Ojala publiques mas capitulos pronto.

    Gracias!!!

    ResponderBorrar
  7. a qui el que a sufrido mas es Jae y Yunho no lo ve así el nomas piensa en su propio sufrimiento y no en el de Jae que el también esta en problemas y ahora que la madre lo sabe no se que pasara con el pero si lo echa no creo que Yunho le ayude pues a sido todo un patán con Jae aun el le de la mano Yunho lo sigue lastimando
    Gracias por compartirlo

    ResponderBorrar
  8. ojalá que a Yunho se le complique todo más y más por mala persona.
    es un masoquista, egoísta y estafador.
    solo piensa en él,él y él.
    es insufrible y le deseo que le vaya bien mal .
    aquí el único víctima de las circunstancias es Jae, y como siempre será el más perjudicado.
    Yunho hasta lo viola cuando se le ocurre, solo porque quiere follar sin preparar a su pareja, por qué no te vas Yunho a freír churros ,majo????
    gracias por la actu guapa

    ResponderBorrar
  9. Yunho realmente eres un gran hijo de su ...aish eres un insensible poco hombre idiota solo piensas es tu situación en ti solo en ti que te quedaras en la nada como un perro y eso es lo que eres espero que sufras siquiera un poco de lo que a sufrido el pobre de Jaejoong porque ahora el que mas va a sufrir es el su madre ya se entero ..
    Gracias por la actulizacion

    ResponderBorrar
  10. Oh por diooooos!!... No puedes dejarlo ahi!!! .... Es que ahora que!!? Como reaccionara la mamá de jaejoong y yunho sigue en la casa, las cosas se complican cada vez mas, como podran solucionar todo...
    Y ahora.... Definitivamente yunho es un cabron, porque no puede hacer una sola cosa bien... Mira que tratar de esa manera a jaejoong por su maldita cobardia, a veces me desespera...
    Muchas gracias por los capitulos, estuvieron geniales
    Estare esperando la continuacion n.n

    ResponderBorrar
  11. ohhh nooo maldito yunho solo piensa en el y lo que le pueda suceder .. pero y jae ... quien me lo defiende .. su mama lo puede hasta botar ..muy aparte que lisa le puede hacer algo.. yunho te voya a dar una patada en los $#%$ para que reacciones
    Actu pronto pleasessss~~

    ResponderBorrar
  12. cuando se actualiza con el proximo capitulo? :(

    ResponderBorrar