Desenredan sus manos solo cuando llegan a la puerta y
Jaejoong afirma la cabeza sobre el brazo de Yunho, esperando.
Aún no era capaz de asumir lo que estaba viviendo y que
Yunho estaba así de cerca y tan cerca como él quería porque también había
esperado por él.
Yunho le había esperado.
A él.

