Lisa estaba como loca, totalmente fuera de sí.
Tomó el cobertor de la cama que nos cubría y nos destapó.
Jaejoong despertó al instante, asustado. Estaba más
confundido que yo, su cara era todo un poema.
-¡Hijo de puta! ¡Maldito! ¡Asqueroso!- No paraba de
gritarme, de insultarme.
Mierda, no sabía qué hacer para que se calmara.
Miré a Jaejoong con desespero.
