Capitulo 7
Pasó exactamente una semana
después de aquel incidente con Yunho, y desde ese día no nos habíamos hablado,
él trataba de acercarse a mí, pero yo me alejaba, apagaba mi celular para que
no me llamara ni me mandara mensajes, así lo hice durante toda una semana,
hasta que un día sin querer me lo topé en el baño y aprovechó la oportunidad
para acorralarme.
—¡Jaejoong! Creo que tenemos que
hablar muy seriamente…
—¿Qué quieres? —dije
agresivamente.
—¡Quiero arreglar las cosas! —no
dije nada y esperé a que él lo hiciera—.Por favor…tenemos que halar…—los dos
nos quedamos viendo el piso mientras entraban y salían personas del baño,
después de pensarlo un poco dije:
—Esta bien, pero vayamos a otro
lado, aquí no…vamos a tu casa…
—¿A mi casa?
—Sí, ¿o no podemos?
—No, sí, sí podemos, vamos…—y así
fue, en todo el camino no nos dirigimos ni una sola palabra, yo iba pensando en
algo que no dejaba de molestarme desde aquella vez que nos enfadamos, no podía
sacarme de la mente la idea de que él sólo me quería para un rato y después
abandonarme, y no iba a dejar de pensar en eso si no hacía algo al respecto…
Llegamos a su casa, no había
nadie, nos dirigimos a su habitación, yo me senté en su cama mientras él
caminaba por todo el cuarto.
—Bien…—me dijo.—.Toda esta semana
me has ignorado por completo y yo estoy muy preocupado por ti, no sé de dónde
sacaste ese idea, pero créeme que yo no te veo como mi juguete ya te lo había
dicho antes pero es que ya no sé cómo convencerte de que te digo la verdad…—se
me quedó viendo unos instantes, con una mirada tan penetrante que yo no pude
voltear a verlo.
—Sólo hay una forma de saber si
dices la verdad—le dije.
—¿Cuál? —me levanté y sin
pensarlo dos veces dije:
—Házmelo…—dije con un poco de
pena en mi voz, pero lo voltee a ver firmemente.
—Hacerte...¿Qué?
—No te hagas Yunho…que tengamos
sexo.
—¿Qué?
—Sí, ¡sólo así podré quitarme
esta gran duda! —sabía que no era la mejor forma pero quería comprarlo, no
quería creer solo en sus palabras, quería creer con sus actos.
—Pero…Jaejoong, no tienes que
llegar a esos extremos…
—Ya lo sé pero si no lo hago no podré
creerte…—sentí que se me salían las lágrimas pero me contuve, nos quedamos así
unos instantes, él estaba pensando sobre mi propuesta y yo trataba de calmarme.
—¿Estas seguro de lo que dices?
—me dijo mientras ponía sus manos en mis hombros y yo mantenía la mirada en el
suelo.
—Sí…
—Pero te dolerá un poco, ¿no te
importa?
—Eso ya lo sé…y no, no me
importa—Yunho soltó un largo suspiro.
—Si no quieres seguir, dime, no
quiero lastimarte…—yo sólo asentí, mi corazón empezó a latir muy rápido,
pareciera que se me iba a salir, Yunho se acercó a mi lentamente y me dio un
beso algo apasionado, acarició todo mi cuerpo de una forma muy tierna, que de
alguna forma hizo que me tranquilizara y me dejara llevar, recordaba a ese
tipo, pero trataba de poner mi mente en blanco y sólo pensar en ese instante.
Me recostó sobre la cama, empezó
a quitarse algunas de sus prendas y también empezó a quitármelas a mí, una
sensación extraña invadió mi cuerpo.
—No…sólo quita lo necesario—le
dije, él puso una cara de “¿por qué?” pero no me preguntó sólo siguió, pero
entonces se detuvo.
—Lo siento…—me dijo—pero no puedo
hacerlo así, así no…
—Entonces ni para esto me
quieres…
—¡No!¡No es eso! Pero no quiero
hacerlo contigo sólo porque dudas de mí…—entonces yo me sentí como un idiota,
tonto y todo lo demás, su mirada me lo decía todo pero esas malditas palabras
retumbaban en mi cabeza…yo quería ignorar aquellas palabras pero era imposible.
—Lo siento es sólo que…—y
entonces rompí en llanto, Yunho me abrazó fuertemente como si quisiera que nos
hiciéramos uno solo, trató de calmarme, me dijo que estaba bien, que no me
preocupara, sus brazos seguían apretándome fuertemente y por primera vez,
después de tanto tiempo, me sentí protegido.
Después de aquel incidente en el baño dejé de juntarme con ellos, y
aunque no quisiera hacerlo, Siwon me ignoraba por completo y yo me sentía muy
mal, me convertí en el callado del grupo, intenté juntarme con otros compañeros
pero eran demasiado estúpidos, hablaban tonterías y hacían tonterías, no
soportaba estar en esa escuela, no soportaba vivir con esos recuerdos, no
soportaba ser así, y todo por culpa de ese tipo…lo odiaba, pensaba en algún día
matarlo, torturarlo, hacer que sufriera y que me pidiera clemencia. Mientras,
mi mamá como siempre, no prestaba ni la más mínima atención, para ella yo sólo
era un mueble más de su casa, nunca podíamos entablar una conversación de más
de cinco minutos, y también empecé a odiarla, porque nunca se preocupó en saber
cómo estaba ni que era lo que necesitaba.
Yunho me preguntaba que me pasaba
que podía confiar en él, obviamente no le dije nada, sólo le dije que no
importaba, me fui de su casa, me sentía estúpido por haberle pedido que hiciera
eso si yo sabía que decía la verdad, pero esas malditas palabras…
Y entonces después de aquel día,
traté de confiar en Yunho un poco más, me costó mucho trabajo, traté de ya no
ser tan huraño pero era muy difícil, no podía dejar de pensar en ese tipo
tocándome y diciéndome cosas que sólo me producían asco al verlo.
Me dije mil y cien mil veces que
Yunho no sería como él, que tenía que darme una oportunidad de estar con
alguien que en verdad le importaba, él siempre se portó muy gentil y amable
conmigo, pero…parecía que era imposible, era como si mi cuerpo y mi mente
actuaran independientemente una sobre de otra.
