sábado, 6 de septiembre de 2014

Yunho yah....

Autor: SeptemberRsin

Resumen:

Yo estaba tan sorprendido cuando vi la noticia de que habias mencionado mi nombre. Ni siquiera me di cuenta de que mis lágrimas habían hecho su camino por mi cara hasta que las sentí en mis manos. ¿Cuántos años han pasado desde que por ultima vez  haz mencionado mi nombre? Yunho-yah, estoy feliz.


Nota: Este fic no es mio, yo solo lo estoy traduciendo.



sábado, 9 de agosto de 2014

¿Por qué yo? - Cap 11 - FINAL

Capitulo 11


Después de aquel incidente, dejé de ir a la escuela por una semana entera, mi mamá estuvo ahí conmigo, quería recompensar todos los años que me había dejado ahí olvidado, al principio yo me alejaba de ella, no confiaba en ella, no le creía cuando me decía “te quiero mucho hijo”, no podía, todavía había muchos resentimientos en mi ser que no iban a desaparecer de un día para otro…
Me dijo que me iba a llevar con un psicólogo para poder superar aquello, al principio me negué, no quería contarle a un extraño aquel suceso tan horrible y vergonzoso de mi vida, pero mi mamá insistió tanto que terminé por acceder, es más, hasta ella también empezó a tomar terapia. Al principio fue difícil, porque yo no quería cooperar con el psicólogo, pero poco a poco fui contando todo lo que había pasado, y fue muy doloso.

¿Por qué yo? - Cap 10

Capitulo 10

Yunho se sorprendió un poco cuando le dije eso, me invitó a ir a su casa, en todo el camino no dijimos ni una sola palabra. Cuando llegamos, enseguida de que él cerrara la puerta me dijo:
—Bien, ¿qué quieres decirme? ¿No me dijiste que ya no me querías volver a ver? —me puse nervioso porque no sabía que responderle.
—Sí, ya sé, pero…
—Es que, Jaejoong, tú me dijiste que ya nos olvidáramos de todo lo que pasó, estoy tratando y entonces llegas y me dices que quieres hablar conmigo, por fin, ¿qué es lo que quieres? No me lastimes más, por favor, si ya habíamos dicho que hasta ahí se quedaba, pues hasta ahí.

¿Por qué yo? - Cap 9

Capitulo 9


Al día siguiente Yunho me mandó un papelito que decía “¿Por qué?” N sé por qué me puse todo nervioso, pero le conteste “Porque no me merezco a alguien como tú, te mereces algo mejor, ya déjame en paz”, se lo di, cuando terminó de leerlo, lo hizo bolita y ví en su cara algo de tristeza, me sentía fatal…

Las siguientes semanas pasaron muy lentas, Yunho ya no me molestó más, y dejó de entrar a las clases tan seguido, a veces lo veía en su grupo de amigos y siempre estaba fumando, me daban ganas de hablarle, pero me contuve. Llegaron las vacaciones, y no supe nada de él, me sentía solo, ya no tenía a nadie, me volví a cortar, y casi todas las vacaciones me encerré en mi habitación esperando a que pronto fuera otro día, y así sucesivamente.

¿Por qué yo? - Cap 8

Capitulo 8

Ya sólo faltaban unas cuantas semanas para salir de vacaciones nuevamente, y se aproximaba también mi cumpleaños. No le dije nada a Yunho, no quería que me diera algún regalo o algo por el estilo, yo supuse que ya se le había olvidado la fecha porque cuando llegó el día en que cumplí mis diecisiete años, no me dijo nada, pero entonces  a la hora de la salida se acercó a mí muy alegre:
—Oye, ¿vamos a mi casa? —me decía aun con una gran sonrisa en sus labios, como mi mamá iba a llegar tarde aunque fuera mi cumpleaños, acepté.
Me llevó hasta su recámara y entonces me miró de una forma muy tierna y me dijo:

¿Por qué yo? - Cap 7

Capitulo 7

Pasó exactamente una semana después de aquel incidente con Yunho, y desde ese día no nos habíamos hablado, él trataba de acercarse a mí, pero yo me alejaba, apagaba mi celular para que no me llamara ni me mandara mensajes, así lo hice durante toda una semana, hasta que un día sin querer me lo topé en el baño y aprovechó la oportunidad para acorralarme.
—¡Jaejoong! Creo que tenemos que hablar muy seriamente…
—¿Qué quieres? —dije agresivamente.
—¡Quiero arreglar las cosas! —no dije nada y esperé a que él lo hiciera—.Por favor…tenemos que halar…—los dos nos quedamos viendo el piso mientras entraban y salían personas del baño, después de pensarlo un poco dije:
—Esta bien, pero vayamos a otro lado, aquí no…vamos a tu casa…
—¿A mi casa?
—Sí, ¿o no podemos?
—No, sí, sí podemos, vamos…—y así fue, en todo el camino no nos dirigimos ni una sola palabra, yo iba pensando en algo que no dejaba de molestarme desde aquella vez que nos enfadamos, no podía sacarme de la mente la idea de que él sólo me quería para un rato y después abandonarme, y no iba a dejar de pensar en eso si no hacía algo al respecto…
Llegamos a su casa, no había nadie, nos dirigimos a su habitación, yo me senté en su cama mientras él caminaba por todo el cuarto.
—Bien…—me dijo.—.Toda esta semana me has ignorado por completo y yo estoy muy preocupado por ti, no sé de dónde sacaste ese idea, pero créeme que yo no te veo como mi juguete ya te lo había dicho antes pero es que ya no sé cómo convencerte de que te digo la verdad…—se me quedó viendo unos instantes, con una mirada tan penetrante que yo no pude voltear a verlo.
—Sólo hay una forma de saber si dices la verdad—le dije.
—¿Cuál? —me levanté y sin pensarlo dos veces dije:
—Házmelo…—dije con un poco de pena en mi voz, pero lo voltee a ver firmemente.
—Hacerte...¿Qué?
—No te hagas Yunho…que tengamos sexo.
—¿Qué?
—Sí, ¡sólo así podré quitarme esta gran duda! —sabía que no era la mejor forma pero quería comprarlo, no quería creer solo en sus palabras, quería creer con sus actos.
—Pero…Jaejoong, no tienes que llegar a esos extremos…
—Ya lo sé pero si no lo hago no podré creerte…—sentí que se me salían las lágrimas pero me contuve, nos quedamos así unos instantes, él estaba pensando sobre mi propuesta y yo trataba de calmarme.
—¿Estas seguro de lo que dices? —me dijo mientras ponía sus manos en mis hombros y yo mantenía la mirada en el suelo.
—Sí…
—Pero te dolerá un poco, ¿no te importa?
—Eso ya lo sé…y no, no me importa—Yunho soltó un largo suspiro.
—Si no quieres seguir, dime, no quiero lastimarte…—yo sólo asentí, mi corazón empezó a latir muy rápido, pareciera que se me iba a salir, Yunho se acercó a mi lentamente y me dio un beso algo apasionado, acarició todo mi cuerpo de una forma muy tierna, que de alguna forma hizo que me tranquilizara y me dejara llevar, recordaba a ese tipo, pero trataba de poner mi mente en blanco y sólo pensar en ese instante.
Me recostó sobre la cama, empezó a quitarse algunas de sus prendas y también empezó a quitármelas a mí, una sensación extraña invadió mi cuerpo.
—No…sólo quita lo necesario—le dije, él puso una cara de “¿por qué?” pero no me preguntó sólo siguió, pero entonces se detuvo.
—Lo siento…—me dijo—pero no puedo hacerlo así, así no…
—Entonces ni para esto me quieres…
—¡No!¡No es eso! Pero no quiero hacerlo contigo sólo porque dudas de mí…—entonces yo me sentí como un idiota, tonto y todo lo demás, su mirada me lo decía todo pero esas malditas palabras retumbaban en mi cabeza…yo quería ignorar aquellas palabras pero era imposible.
—Lo siento es sólo que…—y entonces rompí en llanto, Yunho me abrazó fuertemente como si quisiera que nos hiciéramos uno solo, trató de calmarme, me dijo que estaba bien, que no me preocupara, sus brazos seguían apretándome fuertemente y por primera vez, después de tanto tiempo, me sentí protegido.

Después de aquel incidente en el baño dejé de juntarme con ellos, y aunque no quisiera hacerlo, Siwon me ignoraba por completo y yo me sentía muy mal, me convertí en el callado del grupo, intenté juntarme con otros compañeros pero eran demasiado estúpidos, hablaban tonterías y hacían tonterías, no soportaba estar en esa escuela, no soportaba vivir con esos recuerdos, no soportaba ser así, y todo por culpa de ese tipo…lo odiaba, pensaba en algún día matarlo, torturarlo, hacer que sufriera y que me pidiera clemencia. Mientras, mi mamá como siempre, no prestaba ni la más mínima atención, para ella yo sólo era un mueble más de su casa, nunca podíamos entablar una conversación de más de cinco minutos, y también empecé a odiarla, porque nunca se preocupó en saber cómo estaba ni que era lo que necesitaba.

Yunho me preguntaba que me pasaba que podía confiar en él, obviamente no le dije nada, sólo le dije que no importaba, me fui de su casa, me sentía estúpido por haberle pedido que hiciera eso si yo sabía que decía la verdad, pero esas malditas palabras…

Y entonces después de aquel día, traté de confiar en Yunho un poco más, me costó mucho trabajo, traté de ya no ser tan huraño pero era muy difícil, no podía dejar de pensar en ese tipo tocándome y diciéndome cosas que sólo me producían asco al verlo.


Me dije mil y cien mil veces que Yunho no sería como él, que tenía que darme una oportunidad de estar con alguien que en verdad le importaba, él siempre se portó muy gentil y amable conmigo, pero…parecía que era imposible, era como si mi cuerpo y mi mente actuaran independientemente una sobre de otra. 

¿Por qué yo? - Cap 6

CAPITULO 6

Mientras iba camino a casa, trataba de tranquilizarme un poco, definitivamente no iría al otro día a la escuela, no quería enfrentarlo aun, no sabía que decirle…

Esa noche tuve una pesadilla como las que tenía antes, soñé que entraba aquel tipo y hacía lo que solía hacer siempre, desperté empapado en sudor y con algunas lágrimas en mis ojos, verifiqué que la puerta estuviera cerrada, y volví a mi cama, aunque ya no pude conciliar en sueño.

Trataba de ser sociable, de hablar con mis compañeros y ser amable, pero era muy difícil, casi siempre terminaba poniéndome a la defensiva o contestaba muy grosero. Seguí juntándome con esos dos chicos unos cuantos meses más, uno de ellos se llamaba Siwon, era muy guapo y muy amable con todos, todas las chicas querían salir con él, a mi me caía muy bien, pero había algo en él que me llamaba mucho la atención, no sé que era, pero tenía algo que me inquietaba. A veces me entraban unas ganas inmensas de tocarlo y no sé por que, pero así era.
Un día los dos entramos al baño y no sé por qué, pero no pude contenerme y me le quedé observando mientras él hacía sus necesidades. ” ¿Qué miras?”, me dijo, yo sólo le dije que nada, pero seguía mirándolo, me acerqué a él y le dije que le ayudaba con el cierre, claro que el se opuso, pero yo forcejeé con él, al fin de cuentas él terminó empujándome, me dijo maldito maricón , que no me volviera a acercar a él si no le diría a todos los del salón, le pedí perdón, le dije que era sólo un juego, pero claro, no me creyó, me sentí lo peor, quería hacerle a él lo que ese tipo me había hecho tiempo atrás, no sé en que diablos estaba pensando…

Al otro día fingí estar enfermo, así que me quedé en la casa, me sentía aliviado de que por lo menos ese día no vería a Yunho; y al otro día fue lo mismo, seguí fingiendo estar enfermo y no volví a ir a la escuela, yo sabía que no podía fingir toda la vida pero quería ganar tiempo para saber lo que iba a decirle al momento de enfrentarlo, además de que quería terminar con esa absurda relación que no sabía ni por qué le había dicho que sí, aunque la verdad me gustaba y todo, era algo que no podía ser.
Como al medio día tocaron el timbre, fui a ver quien era y…, sí, era Yunho.

—Hola… ¿Puedo pasar? —me decía mientras entraba a mi casa.
—Pues ya entraste—respondí, lo conduje hasta mi recámara y entramos.
—Jaejoong...aunque faltes a la escuela tarde o temprano iba a venir a buscarte—me quedé callado mientras me sentaba al lado de él en la cama.
—La verdad me dejaste muy preocupado, lo pensé mucho y si no quieres contármelo, esta bien, no te obligaré a hablar, pero el día que estés listo para contármelo, aquí estaré—se acercó a mi, y tomó mi mentón con su mano derecha, yo me sentí más tranquilo al oír esas palabras, pensé que me obligaría a decirle el porqué de esas cicatrices, pero no…unos segundos después ya estaba besándome y abrazándome, aunque yo me mostraba lo más apático que podía, empezó a empujarme de forma que él quedo encima de mí, todo fue tan rápido que no me dio tiempo de reaccionar, empezó a besarme el cuello y a acariciarme el torso, entonces fue como ver en él la figura de aquel hombre, lo aventé con tal fuerza que se cayó al piso, entonces  le grité:
—¡Sí claro! ¡No quieres saberlo porque sólo me quieres para que sea tu juguete!—Yunho se me quedó viendo como si no entendiera de qué le hablaba.
—¿Qué dices?
—Sí, ¡sólo me quieres para tener sexo y ya! ¿Cómo no me di cuanta antes?
—¡Claro que no! Yo…
—¡Claro que sí! ¡¿Quién me va a querer para algo serio?!
—¡Jaejoong! Cálmate…yo…
—¿Para eso viniste no? ¿Para revolcarte conmigo?
—¿Qué? No, no, yo sólo vine a…—entonces yo molesto me acerqué a él que ya se encontraba de pie, lo empujé hacia mi cama y traté de quitarle la ropa.
—¡No! ¿Qué diablos haces? —decía con la cara sorprendida y tratando de detenerme.
—¡Déjame! ¡Si bien que quieres metérmelo! —seguí con mi cometido, pero él me dio una gran bofetada.
—¡Tranquilízate! —me dijo—.¡Yo no quiero esto! ¡Deja de hacer estas tonterías! —nos quedamos viendo a los ojos, y entonces yo recordé algo…

Cuando tenía unos 11 años, poco antes de que ese tipo se largara de la casa, había una chica de mi salón con la que a veces me regresaba. Un día aquel hombre me vio con esa niña, me regañó, me dijo que quien era, le dije que una compañera, no me creyó, me dijo que de seguro era mi novia, entonces dijo que me castigaría por eso, abusó de mí como ya era costumbre y mientras lo hacía me dijo: “¿Sabes? A ti nadie te quiere, ni yo, sólo te quiero para divertirme, nadie te va a querer niño sucio, sólo te querrán para cogerte y ya, ¿me entiendes asqueroso niño? Nadie te va a querer por sucio y podrido…”

Me quedé unos momentos en una especie de shock, Yunho me sacudía pero yo no reaccionaba, me quedé así un buen tiempo, quería llorar pero las lágrimas no me salían.
—¡Jaejoong! —me dio otra leve bofetada y por fin reaccioné—¡No digas eso! ¡Nunca más! ¿Entiendes? Yo te quiero, nunca te utilizaría como mi juguete o algo parecido, por favor, créeme…—no dije nada, algo dentro de mí me decía que decía la verdad, pero aquellas palabras empezaron a retumbar en mi cabeza “nadie te quiere, nadie te quiere…”, entonces tomé valor , lo miré a los ojos y le dije:
—No te creo…
—Jaejoong, por favor… ¿Qué tengo que hacer para demostrártelo?
—Vete…vete por favor…—dije con mucha frialdad, me vio con tristeza, quería decirme algo más pero se calló, agarró sus cosas y se fue, y yo empecé a llorar. Mi cabeza estaba llena de contradicciones, en su mirada veía que decía la verdad, pero por otra parte algo dentro de mí me decía que no, que sólo terminaría utilizándome como aquel hombre…tan sólo si nunca hubiera vivido aquel suceso, si no me hubiera dicho esas palabras tan hirientes, todo hubiera sido muy diferente, pero el hubiera no existe, y tenía que aprender a vivir con ese gran sufrimiento que aunque tenía años que no lo vivía, estaba ahí en mi memoria, recordándomelo todo como si hubiera pasado hace unos cuantos días.
Cuando se me calmó el llanto, me acerqué a buscar a uno de los cajones de un mueble que estaba junto a la cama y ahí estaba aquel objeto que buscaba, tomé el cúter, y me quedé viéndolo unos instantes, hace tiempo que no hacía eso, pero tenía que desahogarme de alguna manera, y la forma más fácil que se me ocurrió fue cortarme las muñecas como antes solía hacerlo, pensé que tal vez así la carga de mis sufrimientos sería menos, así que sin temblar, empecé a hacer ese ritual que ya era tan conocido por mí…