sábado, 9 de agosto de 2014

¿Por qué yo? - Cap 5

Capitulo 5


Ese día me salté el resto de las clases, no quería ver a Yunho, me avergonzaba por lo del beso y por lo que le había dicho...me quedé cerca de las canchas leyendo, fumando, oyendo música, lo que fuera para tratar de distraerme. Ya a la hora en que se supone terminaban las clases decidí irme a mi casa, por un momento se me olvidó y pasé por las bancas donde solía juntarse Yunho, ahí estaba él, platicando con alguien, entonces volteó hacia donde yo estaba, nos miramos unos instantes, lo ignoré y me fui como si no lo conociera. Pasos más adelante noté que me iba siguiendo, así que traté de caminar más rápido, “parezco estúpido huyendo de esto” pensé así que me detuve y me volteé rápidamente de modo que casi Yunho se estampa conmigo.
—¿Qué es lo que quieres? —le dije
—Pues…hablar contigo…
—Sólo tienes cinco minutos, pero aquí no, vamos a otro lado…—nos dirigimos a la salida y caminamos por unas calles cerca de la escuela.
—Perdón Jaejoong, perdóname por favor, yo sé que no debí de hacer eso…
—Pues claro que no, idiota —le respondí.
—Creo que ahora si te hice enojar ¿verdad? Me sorprendió verte así tan enojado…—seguimos caminando sin rumbo por aquellas calles hasta que llegamos a un pequeño parque y nos sentamos en una banca.
—No quiero que vuelvas a hacer eso Yunho, sino no te volveré a hablar en mi vida…—me costó mucho trabajo decirle eso pero era la única forma de que entendiera.
—Este bien—entonces me rodeó con uno de sus brazos, lo cual hizo que me molestara.
—¡Te dije que no Yunho! —le aparté el brazo.
—Te ves muy lindo enojado, ¿sabes? Esta bien, ya no te haré nada, pero bien que te gustó ese beso.
—No…
—Entonces… ¿por qué no te opusiste o algo?
—Pues porque tu eres más fuerte que yo y…
—Pero no te obligué, ¿o sí? —me interrumpió y se me quedó viendo con una sonrisita malvada.
—Ya déjame en paz…—dije
—No, porque me gusta hacerte enojar…
—Bueno entonces ya me voy…
—¡No, espera! Oye, entonces… ¿no?
—No qué…—caminábamos hacia la parada de mi camión.
—Ah…nada, creo que será un amor imposible…, bueno, ya me voy, adiós—se acercó a mi oído y me dijo:
—Te cuidas, ya no seas tan enojón—no me dio tiempo de pegarle o algo, ese maldito me hacía enojar por tonterías, pero algo dentro de mí se sentía feliz de que alguien se fijara en mí, era una sensación algo contradictoria, me gustaba que me molestara pero a la vez no.
.
Unos meses después de que se fuera aquel hombre, yo cumplí los 12 años y un mes después entré a la secundaria. Me costó mucho trabajo socializar con la gente, y más hacer amigos, de hecho creo que no tuve ninguno, sólo eran mis compañeros y ya.
Como a las dos semanas empecé a juntarme con otros tres chicos, me caían muy bien, pero ellos eran mucho más alegres que yo, siempre me decían que por qué era tan serio y callado, yo no sabía que responder, pero poco a poco me fui acostumbrando a ser así.
En las noches cerraba la puerta con llave, antes también lo hacía, pero él le había sacado una copia a la llave, por eso siempre entraba cuando se le daba la gana, pero ahora que ya no volvería nunca más, me sentía más seguro aunque siempre tenía que cerrar la puerta con llave…sólo por precaución…a veces tenía pesadillas en las cuales volvía a ver a aquel tipo y me hacía eso…o a veces soñaba cosas ya pasadas, casi siempre eran diario, era todo un tormento dormir, porque él siempre iba a visitarme en mis sueños.

Pasaron unas cuantas semanas y Yunho cada vez me molestaba más y más, me abrazaba, me decía cosas al oído, casi siempre tonterías cursis sin sentido, a veces me daba risa, pero a veces era desesperante, pero como siempre, poco a poco me fui acostumbrando y después todo eso dejó de molestarme tanto, a veces hasta le seguía el juego, pero ya cuando quería abrazarme o besarme lo apartaba de mí, por más que mi cuerpo quisiera responder aquellos abrazos y besos mi mente decía que no. Algo me decía que me gustaba, pero yo no quería aceptarlo, cada vez me era más imposible rechazar sus muestras de afecto, y él empezó a darse cuenta, así que empezó a molestarme más y más, hasta que llegó el día en que yo ya no pude resistir más, me hacía feliz, saber que después de todo a alguien le importaba, aunque sea un poco, por esa razón fue por la que un día le dije que sí, que lo intentáramos, aunque no estaba seguro de poder con eso.
—¿En serio? ¿Lo dices en serio? —me dijo Yunho después de que le dijera que sí.
—Que sí…pero no sé si en verdad yo…
—¡Ah! —me interrumpió—¡Créeme que me haces muy feliz!
—No digas tonterías…—le dije.
—No son tonterías, yo en verdad te quiero y voy a hacer que tu hagas lo mismo—entonces se acercó y me dio un tierno beso, sentí un poco de mariposas en el estómago pero era una sensación agradable, hace mucho que no me daban un beso así de sincero, de hecho creo que nunca me habían dado un beso así; él de la otra vez fue muy alocado diría yo pero este había sido muy diferente. Me abrazó, me sentí extraño estar rodeado por alguien que no fuera…así que a los pocos segundos lo aparté de mí.
—Bueno… ¿y quieres ir a mi casa?
—No, mejor otro día—le dije
—Esta bien, ¿te llevo a tu casa?
—No soy una chica…
—¿Y eso qué? Pueden robarte de todas formas, alguien tan lindo como tú…
—Ya te dije que no soy lindo, ya me voy, te veo mañana…—no sé porque pero me sentía extraño cuando me decía lindo o cosas así, no me las creía, aunque se veía sincero cuando lo decía yo no podía creerle…

Pasaron unos cuantos días desde que empezamos a “salir”, la verdad no sé como pudo soportarme, yo me portaba muy huraño y seco, él me decía que saliéramos a algún lugar, y yo casi siempre le decía que no podía, o cualquier pretexto para no salir; a veces iba a su casa, su mamá era una mujer muy amable y linda, además de que cocinaba muy rico, pero siempre que iba a su casa me sentía incómodo, sentía que no encajaba en ese lugar.
Un día estábamos en su casa, su mamá no estaba, y su papá, bueno él nunca estaba pues trabajaba en otra ciudad y lo veía de vez en cuando, así que ese día estábamos solos, él me llevo a su habitación, nos sentamos a ver la tele en el suelo, no quería sentarme en la cama… después él empezó a acercarse a mí, me rodeó con uno de sus brazos, me besó, mientras yo trataba de empujarlo, se alejó de mí pero de repente jaló el cierre de mi chamarra e intento quitármela.
—¡Deja! —le dije apartando sus manos de mi prenda.
—¡Lo siento! Creo que me emocioné demasiado…—dijo—.Pero aún así deberías de quitarte la chamarra, hace mucho calor.
—No, déjame, soy yo quien la lleva puesta…
—Pues si pero…—entonces se abalanzó sobre mí y trató con todas las fuerzas que pudo quitarme la chamarra, yo intenté impedirlo mientras le gritaba groserías, pero no le importó, empezó a jalar de una de las mangas, entonces no sé que movimiento hizo que alzó la manga y vio aquellas marcas que había escondido todo este tiempo.
—¿Qué significa esto? —me dijo mientras trataba de soltarme de él.
—¡Déjame!
—¡No! ¡Muéstrame la otra muñeca! —me dijo
—¡No! ¡Suéltame, que me estas lastimando! —le dije gritando como loco.
—¡Que no! ¡No te voy a dejar ir si no me enseñas la otra muñeca! ¿Cómo puedes hacerte esto?

—¡¿Y a ti qué te importa?!  ¡Es  mi vida, no te metas en ella! —como estaba muy molesto le di un puntapié para que me soltara, salí corriendo de ahí, me sentía indefenso, ¿Por qué tenía que haber visto esas marcas? Sentía como si me hubieran quitado la ropa y anduviera desnudo por la calle, quería correr y esconderme en cualquier lugar, Yunho había descubierto uno de mis secretos y sabía que no me iba a dejar en paz hasta que le dijera todo.

jueves, 24 de julio de 2014

¿Por qué yo? - Cap 4

CAPITULO 4

Al día siguiente no quería ir a la escuela, no quería enfrentarme a Yunho, no sabía cómo iba a actuar con él después de que me había dicho que…, hice todo lo posible por no ir, pero mi mamá me dio un buen sermón, así que no tuve otra opción más que ir a la escuela.

¿Por qué yo? - Cap 3

CAPITULO 3


Pronto empecé a encariñarme con Yunho, ya que se empezó a convertir en un gran amigo, ya no me sentía tan solo, ya tenía con quien platicar, con quien salir a algún lado de vez en cuando, cada que estaba cerca de él me sentía muy feliz y una sensación de infinita alegría invadía todo mi cuerpo, ya no quería estar lejos de él, pero a veces me invadía una especie de intranquilidad o miedo y trataba de decirle que yo no era la gran cosa, que mejor se buscara otros amigos…

sábado, 19 de julio de 2014

Business of misery - Cap 5 -FINAL-

CAPITULO 5

-Yunho –susurré.

*

Cuando el reloj marcó las doce, todo estaba a oscuras. El plan era sencillo, él me estaría esperando a pocos metros del burdel. Llevaba solo lo necesario, una pequeña mochila y… no debía dejar que me vieran.  Yunho haría una llamada a la policía y denunciaría que había drogas, obvio, había drogas pero la policía pocas veces respondía esas llamadas. No sabía como pero el haría que fueran.

El público veía a los cuerpos moverse al ritmo de la música, el sudor brillaba y los labios se ofrecían sin recato alguno, intentando cazar al mejor postor.

Business of misery - Cap 4

CAPITULO 4

Estaba perdido, enojado conmigo mismo y con todos.

El caso estaba oficialmente cerrado, nunca serían encarcelados…Sohee podría andar a sus anchas durante mucho tiempo más. Y Jaejoong, no sabía nada de él. Me las arreglé para citarlo fuera del burdel, en su día libre.

Nos citamos en un parque familiar, a unas cuadras de mi casa. A las tres, Jaejoong estaba sentado en una de las bancas y con la vista perdida en el horizonte. Cuando me acerqué no tenía expresión… no me miró y solo abrió los labios para decir “Mentiste”


martes, 15 de julio de 2014

¿Por qué yo? - Cap 2

Capitulo 2



En la madrugada del día siguiente tuve una pesadilla, hacía meses que no tenía una, me 

desperté como loco y estaba bañado en sudor, mi primera reacción fue voltear hacia la puerta

y verificar que estuviera cerrada con llave…desde hace tiempo hacía eso, no quería que 

volviera a pasar lo años anteriores. La puerta, como era de esperarse, estaba cerrada pero 

sentía una sensación extraña, como de intranquilidad, de miedo, me empezaron a dar 

escalofríos. Recordé una de tantas noches en las que entraba él a mi habitación y…

—Tranquilízate—dije para mí—.Ya nadie volverá a entrar en la noche a este cuarto, nadie…

—Seguía diciendo, pero en vez de tranquilizarme, empezaron a venir recuerdos a mi mente, 

no pude recordar bien todo, pero me inquieté demasiado, volví a acostarme, pero ya no pude 

dormir.

sábado, 12 de julio de 2014

¿Por qué yo? - Cap 1

Capitulo 1


¿Por qué yo? Siempre me lo preguntaba…mucha gente dice que existe el destino, 

el “por algo pasan las cosas”, y que este es imposible cambiarlo. Yo no sabía si 

creer o no en el destino pero de algo estaba seguro, si en verdad existe, el mío 

era sin duda ser infeliz para toda la vida…