jueves, 11 de septiembre de 2014

Butterfly Kisses - Capitulo 1


Yunho se quita la camiseta por la cabeza, mientras Jaejoong le recorría el cuerpo con las manos, tocándolo y besándolo hasta llegar a su cuello. El alto estaba sentado sobre él, dejándose querer, mientras él ya se encontraba solo en ropa interior bajo su cuerpo, mucho más excitado de lo que le hubiese gustado.

Eran las cinco de la tarde y esto ya casi se había convertido en rutina dentro de la semana, aprovechando la ausencia de su madre y de su hermano.


Yunho lo desnuda en cosa de segundos, mientras él seguía abrazándose a su cuerpo como si no hubiera mañana, tocándolo sobre su ropa interior y masajeando su trasero con la otra mano, tanto fuera como por dentro.

A Jaejoong le gustaba la situación y vivirla junto a él. Besarlo a escondidas y que su especie de relación fuera completamente desconocida dentro del colegio. Yunho un año más grande que él y con ese exceso de hombría que parecía expeler cuando caminaba. Jugador de fútbol, el mejor deportista de su generación, mientras él solo se encargaba de existir y de mirarlo hasta que se diera cuenta. Cosa que no le costó demasiado.

Aún recuerda cuando Yunho lo pilló observándolo mientras él estaba a punto de cambiarse para meterse en las duchas. No fueron demasiadas las palabras antes de besarse por primera vez. Toqueteos por sobre la ropa y el comienzo de una relación clandestina de la que no querían que nadie se enterara.

Tres meses así y ninguno de los dos tenía problemas. Solo sabían sus nombres y dónde quedaban sus casas cuando necesitaban un lugar para hacerlo.
No necesitaban más.

Yunho pasa la lengua desde bajo su ombligo hasta llegar a su cuello, provocando que soltara un gemido desgarrador, mientras su espalda se arqueaba de forma inmediata, apenas soportando el placer.

Siempre era lo mismo. Se juntaban a hacerlo en su casa o en la de Yunho y luego se separaban y al otro día se veían en el colegio y se ignoraban como si nunca hubiesen tenido algún tipo de relación. No habían sospechas ni menos rumores, solo miradas y cortos mensajes en los pasillos para programar un próximo encuentro.

Yunho juega con el lóbulo de su oreja, mordiéndolo y succionándolo, mientras él se afirmaba de su espalda, rasguñándolo y marcando su perfecta y pálida piel que se enrojecía a causa de la presión que ejercía con sus dedos.

-       Necesito un condón.

Su voz suena como ronroneo, mientras él se separaba un poco, jalando su labio para hacerlo sufrir.

-       No tengo más.

-       ¿Ni uno solo?

Jaejoong niega rápido y Yunho pierde la concentración cuando se trata de besarlo. Les cuesta separarse y dejar de frotar sus cuerpos desnudos, tentándose.

-       Da igual- le cuesta responderle cuando el alto chocaba sus caderas contra las suyas de esa forma tan salvaje-. No pasará nada.

Le hubiese gustado tener la seguridad suficiente para decir eso, pero Yunho ya había comenzado a acomodarse sobre su trasero, embistiéndolo despacio y con precaución, casi preparándolo hasta adoptar un ritmo. Ahoga un gemido en su boca, sintiendo esa descarga eléctrica por su cuerpo, mientras Yunho se retiraba con cuidado para volver a repetir el mismo paso, pero con algo más de rapidez.
Siempre lo mismo. Las mismas huellas de sus dedos en la espalda, los mismos gemidos ahogados y ese mismo ritmo que lo hacía perder la cabeza y la noción del tiempo. Yunho solo era placer y sudor y desesperación. Chocan sus huesos, y los brazos del alto parecen más musculosos mientras se afirman desde su cuello cuando lo besa. Y ahora era distinto. Se sentía distinto y mucho más cuando sabe que Yunho estaba a punto de terminar, apretándolo desde todos lados y soltando un leve escalofrío cuando llegaba a su fin, aún dentro de él.

Se siente lleno de Yunho tanto interna como externamente.

Un escalofrío más repentino y fuerte por su parte, le hace soltar un gemido desolador, mientras Yunho caía rendido sobre él. Respiraciones agitadas, fluídos internos y besos robados son lo que comparten antes de que el chico se vaya y le deje ahí, como si apenas se conocieran.
Yunho se acuesta a su lado, de espaldas y mira al techo, desnudo, al igual que él.

-       ¿Estás bien?

Le cuesta respirar y responder al mismo tiempo así que solo asiente, enérgico, sin poder creer lo distinto que se sentía hacerlo sin un preservativo de por medio.

-       ¿Tú?

-       También.

Un par de besos en silencio y Yunho se levanta de la cama, limpiándose y vistiéndose con una lentitud que Jaejoong aprovechaba para observarlo por última vez. Los músculos de su espalda rasguñada y sus piernas fibrosas a causa del 
fútbol.

Tan varonil. Tan homosexual.

-       ¿Te veo mañana?

Asiente de nuevo y Yunho se termina de colocar la mochila en su espalda, mirándolo aún desnudo, sin ninguna intención de moverse. Y no se avergüenza, ya están acostumbrados de verse así.

-       Adiós Jaejoong.

-       Adiós Yunho.

El mismo ritual. La misma sonrisa cómplice y las mismas ganas de verse al otro día.

¿Desde cuándo el hecho de tener sexo con un compañero de un curso más arriba se había vuelto tan exquisita?


**


Jaejoong cierra la puerta del director, tomándose unos segundos para volver a respirar normal y volver a centrarse en que todo estaba bien, que era un acto que se le había vuelto  bastante recurrente entre estos días. Se convence a si mismo de que todo estaba bien y de que todo podría resolverse de la mejor manera sin ayuda de nadie, sin decir nada y seguir en silencio como si no hubiese pasado nada. Su madre no había insistido en el tema y él le había agradecido de sobremanera su apoyo incondicional.

Suelta un suspiro, aún apoyado en la puerta y dejando caer inconscientemente todos los papeles que tenía atrapado entre sus dedos. El viento se había aprovechado de su desconcentración, mientras unos pasos ágiles se acercaban a recogerlos.

No era necesario mirarlo para saber de quién se trataba, ese mismo perfume que se había encargado de revolverle el estómago hace un par de semanas, volvía a hacerlo, casi con mayor intensidad. Siente náuseas a flor de piel, pero cuando Yunho lo mira sonriente, cree que su cuerpo se descompone, que no sabe reaccionar ante él.

-       Devuélvemelos, son míos.

Sostiene los papeles médicos en su mano, sin dejar de sonreírle, pero sin mirarlos. Yunho quiere violar su espacio privado, pero no se atreve porque al parecer nunca lo había visto en su vida tan serio.

Y no es que lo odiara, sino que tenía miedo. Tenía miedo de que lo descubriera y que se quisiera meter en su vida solo para herirlo. Y eso, no se lo podía permitir.

-       Sí, pero primero sáludame. Hace dos semanas que no te veía.

Dos semanas que se había pasado de doctor en doctor haciéndose los exámenes correspondientes. Jaejoong se rasca el cabello, frustrado de tenerlo ahí en frente y que todos sus planes del día se hubiesen roto solo con su presencia.
Solo pedía no tener que verlo más, sin exigirle nada, lo prefería así.

-       Hola Yunho- susurra débil, acatando su pedido.

Y el alto le sonríe y le acaricia la mejilla con cuidado, para luego dejar caer su brazo. Le quema su tacto y le produce cosas extrañas en su cuerpo.
¿Era normal sentirse así?

-       ¿Pasó algo? No andas con uniforme y no te había visto por acá. Incluso te busqué.

Sonríe, sin poder contenerse.

-       Es que estoy haciendo unos trámites.
El alto le devuelve los papeles sin mirarlos, mientras él se apresura en recibirlos y guardarlos rápido dentro de su mochila.

-       ¿Tienes problemas?
-       Sí- es sincero.
-       ¿Qué clase de problemas?
-       Da igual, no tiene importancia.

Sabe que si le diera un más mínimo detalle sobre algo, Yunho haría lo imposible por averiguar. Eso era lo que le gustaba de él, que era insistente, aunque muchos lo odiaran por eso.

Pero ahora solo quería paz, y estar tranquilo, alejado de todos.
Alejado de Yunho.

-       Jaejoong, pero… ¿nos tenemos confianza o no? Quiero que hablemos.

-       Pero yo no- tiene que ser cortante para no caer en sus redes. Yunho le mira entristecido y él se siente algo mal por dejarlo así-. No quiero hablar, prefiero no hacerlo.

Pero Yunho se vuelve a acercar y le acaricia de nuevo la mejilla, quedándose ahí, sin importarle si alguien los veía. Su espacio ya se encontraba invadido de su olor y él ya casi estaba mareado. No necesitaba sentirse mal justo en ese momento.
Por favor ahora no.

-       Me gustas mucho, Jaejoong, te prometo que puedes confiar en mi.

Parece tan sincero que siente como su cuerpo se electrifica, revolviéndole el estómago y casi llevándolo a tener una arcada. Él está frío y el calor de Yunho pareciera hacerlo sentir mejor.
(Si dijera que no le había gustado su declaración, mentía. Porque se estaba comiendo las ganas de besarlo y mandar todo su plan a la mierda.)

-       No, Yunho, no puedo, lo siento. Me tengo que ir.

-       ¿Estás bien?- asiente débil, mientras camina hacia un lado, soltándose de su agarre-. ¿Cuándo te podré ver?
-       Pronto.

Se aleja más y ve como el moreno se queda de pie, mirándolo y sintiendo que algo no estaba bien. Las naúseas se hacen peor y ingresa al baño antes de que Yunho vuelva a mirarlo por donde se había ido.
Pronto era una palabra demasiado cercana, que quizás, para ambos, nunca más iba a volver a existir.


**


Maldito fútbol.
Malditos idiotas que no saben jugar de otra forma que no sea medio matándolo.
Malditos todos por apenas dejarle caminar.

Arrastra la pierna aguantándose las ganas de gritar de dolor, mientras intentaba calmarse el dolor, frotándose con una mano sobre esta. Camina por un largo pasillo, rodeado de habitaciones por un lado y encontrándose con una que otra escena desgarradora o que le daba simplemente, miedo de mirar. Observa como la enfermera caminaba sin esperarlo hacia donde se dirigían ambos, quedando claramente atrás debido a su dificultad para caminar.

Y necesitaba parar ahora, mierda que sí. Apoya una mano sobre la pared, intentando recuperar el aliento y aguantándose esa patada en la pierna que de seguro le había roto un hueso.

Espera el próximo partido porque llorarás sangre.

Despotrica contra el cielo, contra sus compañeros porque no lo defendieron y contra los jugadores del otro equipo que casi parecían vikingos y especialmente cuando se dieron cuenta que el partido ya no tenía vuelta atrás, y que le habían ganado por paliza.

Un quejido de su parte, mientras el llanto de un bebé lo perturba desde que se había detenido a descansar. Y no es que le molestara, sino que le ponía la piel de gallina porque siempre se imaginaba en esa situación de tener un bebé llorando y no saber que hacer con él. Arrastra el pie un poco más hasta poder ver la situación del menor, pero encontrándose con algo que no esperaba ver realmente.

La cortina del box de urgencia estaba algo abierta, permitiéndole ver el rostro de Jaejoong que parecía demasiado preocupado mientras paseaba a un pequeño bebé en sus brazos que no paraba de llorar. Incluso sintió que su corazón se le apretó de solo oírlo.
¿Pero qué hacía Jaejoong ahí?

Le era demasiado extraño verlo después de tanto tiempo. Más de un año, estaba seguro de eso. Aún recuerda cuando desapareció de forma extraña y sin dar aviso, dejándolo a la deriva y sin saber a quién recurrir para saber porqué no aparecía.
Lo extrañó inconscientemente. Y mucho.

Una voz en su interior le alerta, viendo la espalda de un médico que se acercaba con un termómetro en sus manos, y a Jaejoong desesperado porque el bebé no se calmaba.

-       ¿Joven Jung?
Mierda. Casi se muere del susto.

El doctor que le atendió hace un rato le sonreía a su espalda, seguramente por haberlo pillado en una situación indecorosa de su parte. Si no tuviera años practicando de sin vergüenzura, sus mejillas ya estarían rojas.

Se apoya en el médico mientras camina a la habitación siguiente, y se sienta en la camilla, aún sintiendo el llanto del bebé. De verdad que estaba desesperado. Probablemente si seguía en esa situación, entraría a la habitación e intentaría hacer algo para que se calmara aunque no tuviese nada que ver con ellos.

-       No hay ningún hueso roto como esperabas- se quita el pantalón ante un mohín, acatando cada orden a pesar del dolor-. Un par de días de descanso y un par de ungüentos te dejarán como nuevo.
Siente un masaje agradable alrededor de su rodilla, mientras le vendaban con cuidado por sobre la pierna. Pero el llanto ya no le dejaba concentrarse en el dolor o en el odio hacia sus compañeros, solo se estaba muriendo de desesperación.

-       ¿El bebé que está aquí al lado está bien?
Ignora el hecho de que se trate de Jaejoong y que hace mucho no lo había visto. La preocupación por el infante ahora parecía demasiado mayor para ser un ser completamente desconocido para él.

-       Sí, es un resfrío común.

-       Pero llora mucho.

-       Ya se le pasará.

Le da rabia su despreocupación mientras termina de vendarlo y dejarlo casi inmovilizado. El dolor había desaparecido mágicamente, pero la desesperación por saber si ese bebé estaba bien o por saber que estaba haciendo Jaejoong ahí, le estaba comiendo vivo.
Ni siquiera sabía que tenía un hermano tan pequeño.
A lo mejor sus padres eran jóvenes y habían tenido otro día.
Y tampoco sabía eso.

Mucho menos porqué había desaparecido tan repentinamente de su vida.
Recoge el papel que indicaba los medicamentos y el reposo que tendría que aguantarse, mientras vuelve a arrastrar la pierna de una forma menos penosa, quedándose unos segundos fuera la cortina por la que hace un rato había espiado. El llanto parecía haber disminuido, no de forma total, pero de una forma que ya no le angustiaba tanto.

Pero el hecho de tener a Jaejoong tan cerca le hacía sentir la necesidad aunque fuera de saludarlo. Era algo tonto, pero si hacía eso se sentiría mucho mejor.
¿Se suponía que no había resentimiento o sí?
Mueve un poco la cortina y mete su cabeza, viendo como el pelinegro vestía con demasiado amor y rapidez al mismo tiempo, a una pequeña bebé que le miraba con lágrimas en sus mejillas, sufriendo.
(Mierda, los bebés siempre habían sido su debilidad. El fútbol solo era una pantalla de rudeza.)
Y lo peor es que era niña. Una maldita y hermosa niña.
Aclara su garganta para hacerse notar, viendo como Jaejoong quedaba impactado ante su presencia, sosteniendo un brazo de la menor que ya casi comenzaba a llorar nuevamente.

-       Hola Jaejoong.
Tenía el mismo rostro perfecto e inocente, solo que ahora unas oscuras ojeras lo acompañaban.

-       ¿Te acuerdas de mi? Soy Yunho.

-       No, no me acuerdo.

Es tan seco y tan cortante que sabía que mentía. De hecho le hizo sentir mal que lo tratara de esa forma apenas habiéndolo saludado.
¿Qué había hecho? ¿Se había alejado por su culpa?

Una punzada en su pierna al moverla, haciéndolo soltar un quejido mientras se internaba más en la sala, no muy dispuesto a irse. Le ve abrigar a la menor con mayor rapidez, casi de una forma que era demasiado obvia solo para poder largarse de ahí; pero cuando fija su vista en unos papeles cerca de la menor, las dudas comienzan a surgir inevitablemente y más cuando Jaejoong nota esto y los quita rápido de su alcance, guardándolos en una mochila.
Padre: Kim Jaejoong.
Dios. Era su hija, no su hermana. Su-hi-ja.

-       ¿De verdad no te acuerdas de mi?
Dice lo primero que se le pasa por el cerebro para no dejar en evidencia su impresión.
¿Se habría alejado por eso? Ya estaba un 99% seguro de que era así.
Pero Jaejoong lo ignora como si no estuviera ahí, sin detener sus manos que abrigaban más y más a la menor que ya no lloraba, sino que le miraba hipnotizada como si se tratara del mejor juguete jamás visto.

-       ¿Fuiste papá?

La curiosidad mató al gato y probablemente también a Jung Yunho. Pero las palabras ya se le escapaban de los labios y solo necesitaba decirlo de una sola vez.

-       Qué te importa.

El mismo odio y una peor cara fue todo lo que consiguió. Y una pequeña sonrisa de la menor que aún lo miraba embobada. Y quizás eso era lo que enfurecía a Jaejoong, porque ya había notado esa situación de coqueteo de su hija con él.

-       ¿No crees que la abrigaste mucho?
-       ¿Y qué sabes tú de bebés?

Casi nada. Solo que prefiere omitir su respuesta porque no conseguía entender porqué Jaejoong lo odiaba tanto si él solo quería decirle hola. Ve como toma a la menor en brazos de una forma hábil, mientras cargaba una mochila en su espalda.

Y de verdad que la pequeña era hermosa. Tenía el cabello de un color castaño perfecto y unos ojos lo suficientemente grandes como para llamar la atención. Solo que Jaejoong prefiere seguir su juego de ignorarlo y camina frente a él, hasta la puerta en donde se detiene de golpe y le mira casi con un dejo de desdén.

-       ¿Qué te pasó en la pierna?
Oh. Apenas la había recordado.

-       Me pegaron una patada en un partido.

Antes Jaejoong lo iba a ver a sus partidos cuando tenía tiempo, ahora solo le mira con odio y suelta un bufido, alejándose.
De que se acordara de él, se acordaba, pero de que quisiera hacerlo, eran cosas muy distintas.


**



Una pequeña carita que ya había visto que le hace babear desde lejos. Se acerca a pasos torpes, mientras Junsu le mira con un dejo de desdén en su mirada.

Él y el pelirrojo eran amigos desde hace años, incluso desde antes de entrar al colegio. Era una amistad algo extraña, pero nunca habían dejado de ser amigos, solo que ahora no le calzaba mucho el hecho de que tuviera en sus brazos el bebé que estaba seguro que era de Jaejoong.

La pequeña suelta un gritito cuando le ve, sonriendo de inmediato como si se tratara de la persona más divertida del planeta.

-       ¿Quién es esta preciosura?
Ve como el pelirrojo le toma la pequeña mano y la agita en el aire como si lo saludara, lo que sin mucha dificultad, consigue sacar una sonrisa en él.
-       Es la hija de Jaejoong.
Bingo.
Intenta buscarlo por entre la multitud que había en la tienda, pero fue en vano porque notó como Junsu lo miraba suspicaz y prediciendo sus intenciones.
-       ¿Y cómo se llama esta preciosura?

Era imposible no derretirse literalmente ante ella. Sus ojos más grandes de lo normal lo cautivaban sin poder dejar de mirarla mientras solo se encargaba de sonreír como un verdadero estúpido. Y baboso, por cierto.

-       Se llama Yoon la más linda del mundo- presume como si se tratara de su propia hija-. Y tiene tres pequeños meses.
-       Hola hermosa.

Un acto de acariciarle sus mejillas con ternura hace que Junsu se ponga celoso y retroceda para que sus torpes y grandes manos no la tocaran. Un suave gruñido hace que el pelirrojo se arrepienta, pero no ceda de todas formas.

De verdad que parecía que fuera más hija de él que de Jaejoong por la forma que la cuidaba.

-       No la toques con tus manos sucias.
-       ¿Acaso la mamá me puede pegar si me ve haciendo esto?
-       Su padre podría hacerlo.

Un tema que seguía impactándolo, especialmente porque él había tenido una relación bastante clandestina con Jaejoong. O eso creía, o eso esperaba.

Ni siquiera estaba del todo seguro de si Junsu sabía sobre eso.
-       No sabía que Jaejoong había sido papá… me impresionó.
-       Es madre y padre al mismo tiempo.

Eso si que no se lo esperaba.

No supo porqué, pero en su mente siempre estuvo la idea de que Jaejoong llegaba a su casa y lo esperaba una hermosa mujer que le hacía galletas ricas y le decía lo mucho que lo amaba.

Cosa que claramente, no era así.
-       Al menos los genes que compartieron valieron la pena porque esta mujercita es perfecta.

Más de lo que cualquiera pudiera imaginar.

Incluso se siente un poco celoso por no saber quién era la madre que los había abandonado a ambos.

¿Habrá sido una perra? ¿Cómo podía dejar abandonado a dos personas tan… perfectas?

Ve como Junsu se mueve incómodo con el peso de la menor que se abrazaba a su cuello, pero que no dejaba de mirarlo a él. De hipnotizarse en su rostro y en su altura por sobre los demás.

-       Los genes que lleva Yoon en su sangre son de dos hombres, no hay mujer de por medio.
¿Qué pretendía el pelirrojo? ¿Dejarlo en shock cada treinta segundos? Porque sinceramente, eso era lo único que estaba consiguiendo apenas le daba un poco de nueva información.

-       ¿Estás hablando en serio?

Estaba claro que sí, pero tuvo la necesidad de decir eso porque no sabía con qué llevar ese vacío incómodo que solo se adornaba con las risitas de Yoon.
Y no es que le perturbara el hecho de que Jaejoong hubiese tenido algo dentro de su estómago, porque eso era algo ya más que normal en los tiempos que vivían, sino que hubiese tenido que pasar por todo eso solo sin un maldito hijo de puta que no había sido capaz de apoyarlo.

Eso no era justo. En este mundo no.
-       ¿Lo conozco?
-       Más de lo que crees.

Es tajante porque Junsu ya no sabía ser de otra forma.

Nota como se balancea y hace pequeños movimientos, acomodando mejor a la pequeña que ya casi comenzaba a caer rendida a causa del sueño. Le dan ganas de quitársela y sostenerla un momento, pero siente que es mejor que la sostuviera él porque comenzaba a sentirse demasiado extraño consigo mismo.
No supo porqué, pero inexplicablemente su estómago comenzó a revolverse.

-       ¿Y el maldito no quiso hacerse cargo de ella?
-       Él no sabe nada.

Su estómago comenzó a revolverse más, casi pidiéndole que se fuera de ahí y buscara aire fresco y sacara de su mente todo tipo de cosas que incluían bebés. De pronto la sonrisa de Yoon desapareció, notando como esta dormía plácidamente en el regazo del pelirrojo que le miraba casi atónito porque no decía nada.

Las cuentas de los meses comenzaron a ser rápidamente calculadas en su cabeza, llevándose una respuesta no tan positiva como esperaba.

-       No quiero ser directo, pero ¿acaso no te acuerdas?- la voz de Junsu le saca de sus pensamientos, casi asustándolo-. Mira sus ojos cabello cataño, su nariz y sus labios, ¿no sabes a quién se parece? Abre los ojos y ve a mirarte al espejo, pero antes, saca cuentas hace cuánto tiempo no has estado con Jaejoong.

Hace casi un año. Estaba seguro de eso.
De pronto el oxígeno comienza a faltarle y la ropa empieza a picarle. Se desespera, se angustia y le dan ganas de correr y creer que eso no estaba pasando y que su vida seguía como siempre. Que quizás las cuentas estaban mal o era una simple coincidencia.

Porque realmente eso, no podía ser.
Nunca estuvo en sus planes y tampoco estaba seguro de que lo hubiese pensado en un futuro cercano.

Ni siquiera recuerda alguna vez que no se hubiese cuidado. Siempre usaban protección y nunca habían tenido problemas.
Mierda. Una vez no tuvieron.

-       Me tengo que ir- le interrumpe ante una pequeña alerta de un nuevo mensaje-. Jaejoong nos busca.
Asiente y ve como el pelirrojo comienza a caminar, deteniéndose rápido y volviendo a la distancia en la que estaba antes.
Y parece que su rostro ya no parecía tan impacible como antes, porque Junsu incluso hace una mueca como de dolor.
-       No le digas a Jaejoong, me va a matar si sabe, pero era necesario que supieras.
Era necesario que supieras.
¿Acaso necesitaba que se lo confirmaran más?
De pronto, el ser padre, ya no le pareció una idea tan bonita como antes.






**
Cuando supo que estaba embarazado no lo creyó. Incluso se rió del médico y se levantó porque creyó que era demasiado poco profesional como para jugar con algo así.

Con el segundo casi hizo lo mismo, pero soltando una risita nerviosa que ya le comía los nervios.

Con el tercero… con el tercero se echó a llorar.
Recuerda que se dio muchas vueltas por la ciudad, solo gastando tiempo para que sus padres no le vieran el rostro y no le preguntaran porqué sus ojos estaban así de hinchados, que por qué había llorado tanto. Se paseó por cada tienda estúpida y comió golosinas hasta vomitar –cosa que se había vuelto demasiado común a causa de las náuseas- y asumir que eso ya no tenía vuelta atrás. Que había llegado la hora de madurar y tomar una decisión seria y no como un adolescente que se encamaba con un jugador de fútbol de su colegio.
Yunho Yunho Yunho Yunho Yunho Yunho Yunho Yunho Yunho Yunho.

Que palabra tan insoportable que no paraba de rondar en su cabeza.
Para colmo, le había llamado al menos diez veces, preguntando en donde estaba. Y ninguna fue capaz de contestar porque no se creía capaz de poder escuchar su voz y no llorar al instante. Odiaba estar sensible. Odiaba tener ganas de vomitar cada vez que comía algo o ni siquiera eso, cada vez que respiraba.
Odiaba estar así. Odiaba su vida.
Se odiaba a si mismo.

De hecho ni siquiera se sintió capaz después de todas esas vueltas por la ciudad en llegar a su casa, sino que terminó donde Junsu, como siempre. El que lo comprendió de inmediato y le permitió llorar porque simplemente tenía ganas de llorar y ni siquiera sabía que hacer consigo mismo.
Recuerda que terminaron comiendo manjar porque él tenía ganas y Junsu le permitía cualquier antojo que se le pasara por la mente.

Y nunca hablaron de Yunho. Nunca creyeron que sería un tema o que fuera necesario decirle, o eso creyó él al menos.
Abre la puerta del lugar que visitaba a diario, saludando a un par de mujeres que ya lo conocían y entrando por un largo pasillo que le llevaba a la salacuna. Y es verdad, muchas veces se arrepintió y pensó en ideas suicidas porque creía que su vida como padre no tendría sentido, pero cuando ve a Yoon frente a él, mirándolo y estirando sus pequeñas manitos apenas lo ve, su corazón parece derretirse y esparcirse por todo el piso.

Luego de un día agotador y explosivo en la universidad, el único cable a tierra era ese pequeño ser que le hacía volver al planeta, dándose cuenta de cuan feliz era con simplemente verla. De olerla o ver como a través de cada día aprendía algo.
Su padre se negó completamente a esto desde los inicios, negándose a tener un hijo que no podía controlar sus hormonas y que “andaba acostándose con cualquiera”. Y más aún si esto se trataba de un hombre. Agradeció eternamente que su madre no hubiese sido igual, y que hubiese preferido separarse antes que dejar a su hijo a la deriva.

La culpabilidad le atacó más de una vez, pero la sonrisa de su madre al ver a Yoon al llegar a la casa, valía más que la pena.

Lamentablemente era la que se encargaba de malcriarla junto a Junsu y de robársela apenas le quitaba la vista de encima.

Arrastra su mochila, mientras Yoon se aferraba a su cuello, apretándolo de una forma casi dolorosa y rascándose los ojos con una manito porque el sueño ya la empezaba a atacar.

Y era la misma rutina de todos los días la que le hacía caer de golpe noche tras noche. Despertar tempranísimo porque Yoon se le antojaba dormir poco, alimentarla, dormirla, bañarse, ir a dejarla a la sala cuna, ir a la universidad, ir a buscarla a la sala cuna, ir a su casa, alimentar a Yoon, dormir a Yoon, dormir.
Junsu se quejaba de que tenía la rutina más horrible que alguien podía tener en el mundo, pero él creía que no tenía nada de malo.

Si contaras con el apoyo de su padre… esto no sería así.
No lo sabrá nunca.
Porque eres idiota.
Porque no quiero que sepa.

La misma discusión que habían tenido al menos cien veces. Si no era con su madre, que ya había dado su brazo a torcer, sabiendo que ya no resultaría, era Junsu que insistía en que era injusto e inhumano que él se hiciera cargo de todo.
Que fuera padre… y padre, al mismo tiempo.

Le saca con cuidado un brazo de la chaqueta rosa que usaba la menor, mientras le miraba hipnotizada y tranquila –cosa que era poco usual- hasta dejarla desvestida y poder cambiarle el pañal, que ya había dejado de ser un reto y se había convertido en algo normal dentro de su rutina. La limpia con cuidado para ponerle su pijama rosa –uno de los miles de regalos de Junsu- y acostarla a su lado, mientras se cambiaba en cosa de segundos para no perderla de vista.
No supo como pero sus sentidos se habían agudizado en un mil quinientos por ciento.

Y cuando se acuesta a su lado, tapándose a ambos, le acaricia con cuidado su pequeña pancita y susurra una suave canción, esperando que no se demorase mucho en dormir. Tres canciones inventadas, la mayor parte, son necesarias para que la pequeña caiga rendida, mientras succiona un chupete que se había convertido en su mejor amigo.

Y en el de Jaejoong, porque era el único que le permitía dormir en pocos segundos.

Pero esa noche le cuesta dormir. Le cuesta dejar de acariciarla y mirarla mientras sus labios no paraban de moverse por culpa del chupete. Se maravilla porque no puede creer que exista y que sea algo tan pequeñito que logre hacerlo tan feliz.
Y porque especialmente, la repentina presencia de Yunho le asustaba. No era que creyera que el alto sospechara algo, sino que simplemente no lo quería cerca. Ni de él ni de Yoon. Lo quería lo más lejos posible. Ojalá a miles de kilómetros.
Ve como la menor suelta un pequeño quejido, casi despertándose, pero siendo más rápido y acariciándola con mayor cuidado.

-       ¿Por qué te tenías que parecer tanto a tu papá?
Los mismos labios y el mismo color de cabello. Y la nariz también.
Una caricia que no se termina y que queda en el medio de su pancita, mientras Jaejoong también caía rendido ante el sueño y las preocupaciones.
Preocupaciones que de pronto Yunho, se había encargado de protagonizar.




continuar...


31 comentarios:

  1. no entiendo por que jae no quiere contarle a yunho que ya es padre de una hermosa niña
    si a yunho le fascinan los niños y la amara mas siendo de el y jae
    y aun que al principio este nervioso yunho por lo que descubrió y junsu le confirmo
    estoy segura que los querrá mucho y los cuidara pero que jae lo deje que se acerque a ellos
    y así jae se sentirá con menos presión por tener el solo la responsabilidad de su hija
    espero el siguiente esta muy interesante hasta pronto bye no tardes por fis

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  2. waa por que jae no quiere que este cerca? ni siquiera le dio una oportunidad de
    que se hiciera responsable de ellos se fue sin mas S: me alegra q junsu se lo dijera tiene derecho a saber q tiene una hermosa hija con jae y ojala pueda estar con ellos asdad gracias x compartir esta muy interesante me encanto el cp ^^

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  3. Si, ¿porque Jae no quiere que Yunho este cerca de ellos?, no se me hace justo para ninguno.

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  4. ahhhhhh!!!! porque jae no le dio la oportunidad a yunho de saberlo u.u pero bueno espero que yun de ahora en adelante se haga cargo de los dos :3 y que disfruten de su amor y su hermosa hija <3

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  5. :/ No entiendo porque Jae no quiere decirle la verdad a Yunho del porque se alejó y que tienen una hija? ??

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  6. que pesado que es jae es muy egoista al no querer compartir la noticia con Yunho ... osea la bebe no es de su propiedad por mas su hija que sea..... para bien o para mal debio de haberle dicho

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  7. Hermosooooo...... lo ame lo ameeee continualopronto por fa

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  8. No entiendo porque del odio de Jae hacia Yunho???
    Además porque quiso pasar solo poor un embarazo y no decirle al otro papa del bebe, al fin el no lo hizo solo. Esperare con ansias el proximo cap.
    Gracias ^_^

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  9. Porque Jae tendrá esa actitud hacia Yunho, si por lo menos le hubiera dicho y este se negará voy de acuerdo, pero en ningún momento se lo comunicó, ahora Yunho sabe que es padre de una bebé, cual va a ser su reacción?

    Muy interesante, gracias.

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  10. Yoo reconocio a su papa, la sangre llama, espero Jae le explique a Yunho por que no le dijo de su embarazo y este lo entienda y puedan ser una familia feliz

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  11. Woooo una hermosa bebe
    pero porque jae no quiere contarle a yunho
    tendra miedo???
    espero que recapasite y le cuente la verdad
    gracias por el cap ^-^

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  12. T_T OMG! JJ huyó de YH...
    Bueno es comprensible las inseguridades que surcaron en ese momento la mente de JJ, pero aún así privó a Yh de dar una opinión, que puedo ser positiva o negativa, pero eso el tiempo lo hubiera decidido, en fin reaccionó por la presión de su situación y sobre llevo todo por él sólo, y el apoyo de su gran amigo JS...
    Ahora JS le deja claro a YH, lo que se perdió en su utlimo año de vida, algo que jamás pudo saberlo si no fuera porque el destino los hizo reencontrarse en el hospital...
    Gracias por compartirlo, espero con ansias el siguiente capitulo.

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  13. JUNSU CHISMOSO! Ok no. Bueno creo que el que debió decirle a Yunho que tiene una hija es Jae, pero en vista de que no tenia ni la mas mínima intención de revelarle esa verdad, pues creo que Junsu hizo bien, no es justo que Jae cargue con todo, aunque sea el mismo Jae quien asi lo quiera.
    Por un aparte comprendo a Jaejoong, osea el y Yunho solo se encontraban para tener sexo, no habia sentimientos ni nada, solo la pasaban bien y punto, aunque cuando Yunho ve a Jae en la escuela ay este ya se portaba raro, me dio la impresión de que Yunho si sentía algo por el, algo por Jaejoong.
    Awmmm se me hizo chiquito mi corazon cuando Yunho ve despues de un año a Jae y encima con una bebe preciosa, que Yunho quedo embelesado con ella, es SU hija!..... Suya de y de Jae. Pero viendo la reaccion de Yunho cuando Junsu le dice que Yoon es su hija, pues comprendo un poquito mas a Jae, osea Yunho dice que no puede creerlo, que no puede aceptarlo, nunca pensó tener hijos, no lo asimila.......bueno aun es joven, pero espero que se ponga los pantalones y afronte las consecuencias de su calentura............y bueno espero en verdad que Jae y el se den una oportunidad si en verdad se quisieron alguna vez, por muy poquito que haya sido.
    Ahora tienen una bebe y awwww, me la imaginaba asi toda chiquita, con su piyamita rosa, a Jae cambiandole los pañales, acostandola a su lado....fue hermoso! y me alegra tanto que Jae haya decidido madurar, y criar a su hija, y ahora ella es lo mas importante para el.

    Jae!. ya pues Yoon no es sola tuya, tu la llevaste dentro de ti, pero Yunho puso el semen!.... tambien es suya y estoy segura que ya la ama......!""""!"!!!!


    Muy bueno! me encanta, no demores con el segundo cap porfis :)

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  14. O.O tanto estar junto y una sola vez sin cuidarse y le pasa eso..? pobres.. pero nacio una hermosa niña... q de solo imaginarmela es HERMOSA..~ junsu hizo bien en decirselo a yunho. el tiene derecho de saber. y me imagino que querra hacerse cargo como buen padre...

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  15. Esta hermosa la historia quiero continuacion

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  16. La mayor incognita del capitulo....porque JJ no quiere que YH sepa que es padre, porque ese desprecio hacia el pobre....si le hubise dicho algo y el se rehusaba staba n su derexho d despreciarlo...pero YH no lo sabe!!!!
    Naa a leer el suguiente capitulo pa saber...gracias por la historia....^^

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  17. Jae debió contarle a Yunho...
    Yunho merece ser padre también.
    tan hermosa la niña
    me encanta la historia. es muy atrapante
    gracias

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  18. waaa todo es tan triste como puede ser tan triste si esos dos desde el principio se amaban TTT_TT
    y les salio una hija preciosisma hehehe

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  19. Està genial
    pero matare a JJ x no decirle a Yun
    y Yun que va a hacer ahora? ya sabe que es papà ,,, Yun haz algo PRONTO!

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  20. por que ? sera que jae no lo quiere cerca de el y su bebe es raro y no lo entiendo esto, y su ya algo le dijo a yunho del bebe de jae - muchas gracias por el capitulo

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  21. por que ? sera que jae no lo quiere cerca de el y su bebe es raro y no lo entiendo esto, y su ya algo le dijo a yunho del bebe de jae - muchas gracias por el capitulo

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  22. Jae quedo embarazado de Yunho y en vrz de decirselo deaaparecio ya no vio a Yunho y ahora despues de tanto tiempo lo ve otra vez y eso hace que se preocupe ya que no lo quiere cerca de ellos.
    Yunho al ver a Jae otra vez y con un bebe ae sorprendio y le dio tanata ternura el bebey Jae se comporto mal con el pero ahora que ya sabe que la bebe es su hija,que hara???? Porque Jae no se lo dijo ???

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  23. Ay Jae~ ¿quien te entiende? :'( ¡¡¡Dile a YunHo!!! Bueno, aunque ya sabe :/ ¿Se va a hacer responsable o qué? Solo escapo :A
    Ayy estos muchachos ya no saben ni lo que quieren Cx Pobresito Jae, la ha de haber pasado muy mal xc.Pero ¡¿Por qué no le dijo a Yunho?!

    Gracias por enviarme la invitación :)

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  24. por que JAEJOONG no le dijo a YUNHO que estaba embarazado de el!!??? no lo entiendo si YUNHO no le hizo nada malo a JAEJOONG... bueno tal vez por miedo??!!! solo el lo sabe!!... ahora solo espero que con la confecion que le hizo JUNSU a YUNHO.. este no vaya a desentenderse de su responsabilidad!! por que ahora ya no hay excusa de que no sabia la verdad... De solo imaginar a la hermosa bebe se que es toda una ternurita!! ... esta genial esta historia.. muchas gracias!!

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  25. T_________T jaejoong..! por que tienes que soportarlo todo solo .. por que no le dijiste nada a yunho?! que impotencia... </3 pobre jaejoong todo lo que tuvo que enfrentarse solo :(
    ahora que yunho ya sabe que es papa ojala pueda hacer algo para acercarse a jae y a su bella hijita :3

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  26. oh!! gracias por compartir :) corriendo me voy a leer la segunda parte ;(

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  27. Y.Y que linda BB espero que puedan terminar juntos .....
    <333
    muchas gracias por compartir .....

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  28. hola :) hace tiempo que no entraba en este blog ... por algun tiempo no podia entrar :( pero ahora si puedo

    La verdad entiendo de alguna forma los sentimientos de Jae pero debio decirle a Yunho que iban a ser padres, no es justo que solo él tenga que cargar con la responsabilidades de cuidar de una hermosa niña.

    Pero que bueno que la vida les una nueva oportunidad de poder disfrutar juntos ser padres, espero que Yunho lo afronte y ayude a Jae. Es su responsabilidad, ademas sabemos que lo ama :)

    Gracias por compartir esta historia

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  29. no entiendo por que jaejoong no quiso decirle nada a yunho, eso medio me intriga porque, esta bien que fueran jovenes pero porque privar a su hija de un padre, aunque tampoco estoy segura de la reaccion de yunho, pero en fin, junsu ya hizo su parte al confesar, ahora esta lo que yunho vaya a hacer...
    a leer la conti n.n
    gracias

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  30. Awww!! Adoro los YunJae con bebés!! >w< No tengas miedo Jae, no porque su relación no parecía comprometida pienses que Yunho no sentía nada, el lo siente, solo esyá medio confundido ahorita, claro si tu le hubieras dicho antes, no estarías tan asustado, pero dile y veras que todo va ir bien!! Y más porque va a adorar esa cosita hermosa que es Yoon 💜

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