jueves, 30 de octubre de 2014

26 de Enero - Cap 6


Siente el frío del suelo contra su pie cuando se levanta, sorbeteando la nariz más de lo que quisiera, siendo seguido solo con la vista de Taepoong que ni siquiera había sido capaz de levantarse de su cama.
Odiaba estar resfriado. De verdad, que sí.
Pero cuando ve a Jaejoong de pie, parado frente a su puerta y sonriendo de una manera demasiado feliz para no imitarlo, sentía que esto era extraño. Bastante extraño.

No por el solo hecho de que sentía que su cuerpo sudaba de calor o tiritaba del frío por culpa del resfriado, sino que había algo más ahí, algo más sospechoso que una simple visita matutina que ya casi se convertía en rutina.
-       ¿Jaejoong? ¿qué estás haciendo acá tan temprano?
El menor se balancea contento de verlo, pero aún con ese dejo de vergüenza que lo caracterizaba. Se alegraba de verlo bastante en verdad, solo que si pudiera respirar habría sido mucho mejor.
-       Te vine a ver hyung, supe que estabas enfermo, ¿te sientes bien?
El frío de su mano sobre su frente es agradable apenas se rozan. Tan necesario como tan perfecto. Pero tan extraño como sospechoso porque cuando Jaejoong entra a su lado, cerrando la puerta, no le mira como siempre, de hecho está seguro que escabulle su mirada.
Como cuando él a su edad se robaba las galletas de la cocina de su mamá, sin su consentimiento.
-       No, no me siento bien- es sincero-. ¿Pero tú no deberías estar en clases?
-       Ah si sobre eso, se suspendieron.
-       ¿De verdad?- se sorprende soltando un repentino estornudo-. ¿Y por qué? Que mal que te hayas tenido que levantar temprano por nada.
-       Es que… se cortó el agua.
¿Por qué no le miraba?
Yunho da un paso hacia él, rompiendo su metro cuadrado y provocando que levantara la cabeza y le mirara nervioso y con una sonrisa que se vio interrumpida porque no le importó que el alto estuviera resfriado, dándole un corto beso en los labios.
Se retira más rápido de lo que le gustaría, negándose a contagiarle sus virus.
-       ¿El agua?- repite sin creerlo-. Jaejoong mírame. No me estás mintiendo, ¿cierto?
-       No- ríe-. ¿Por qué?
-       No sé, siento que algo ocultas.
-       No, te equivocas Yunho.
Sigue con la mirada el recorrido del alto, volteándose hasta ver como caminaba hacia la cocina descalzo y en pijama y estornudando cada ciertos minutos.
Y se preocupa de él. Se preocupa tanto que no está seguro de poder seguir mirándolo de pie, ahí como si nada, viendo como tomaba un vaso con agua para poder hablar mejor, negándole que se había escapado del colegio por el simple hecho de no querer parecer patético.
Porque eso había hecho. Había evitado entrar a clases sabiendo que Yunho estaba enfermo o algo por el estilo, que no pudo escuchar bien.
¿Qué pasaba si se moría de un ataque de tos y nadie más aparte de Taepoong podría salvarlo? Él tenía que estar ahí, con él, como buen novio que era.
-       Hyung- intenta no mirarlo o actuar con el mejor rostro posible de pena, pero duda que le resulte mucho-. Me escapé.
Y ahí supo que todo iría mal.
Supuso que Yunho exageraría y que actuaría como su padre, lo que claramente odiaba, porque cuando le vio abrir los ojos de forma sobrenatural y decir un más que fuerte ¿Qué dijiste? Demasiado tajante, supo que en vez de ser un momento divertido y hermoso y perfecto, sería horrible.
Horrible a secas.
-       Quería saber como estabas- explica caminando hacia el sillón y dejándose caer en él porque no quería soportar esta situación.
Pero Yunho lo sigue y se para frente a él, estornudando, pero con el ceño lo suficientemente fruncido como para que dejara de parecerle tierno.
(Y lo consiguió.)
-       ¿No te conformabas con una llamada?- su tono es gangoso, pero ni siquiera se atreve a sonreír ni a mirarlo tampoco-. Jaejoong, ¿qué pasa si te descubren? ¿eres consciente de eso?
-       Yo solo quería verte.
Un susurro que sale más desesperado de lo que quisiera, pero al que Yunho parece inmune porque ni siquiera le mira como siempre.
Le mira enojado, como si estuviera decepcionado de él.
-       Ya lo hiciste, así que ahora espérame que iré a vestirme para ir a dejarte.
-       No me quiero ir.
Ahora sí que no estaba feliz.
Apoya su cabeza en el posabrazos del sillón y le mira ladeado, con el ceño fruncido y enojado con él y consigo mismo.
¿Por qué era así con él cuando él solo quería darle un poquito de amor?
Ve como Yunho se detiene a medio andar, devolviéndose y mirándolo aún de esa forma que a él no le simpatizaba.
-       Y yo no quiero que te descubran. Hiciste muy mal en venir aquí, tenlo claro.
-       Entonces me iré, pero no volveré al colegio.
Tenía claro que estaba siendo un insoportable, pero no soportaba la actitud de Yunho en ese momento. Y por mucho que no quisiera o se lo negase, el niño consentido estaba saliendo a flote y más cuando le negaban o le regañaban por hacer algo.
Él estaba acostumbrado a hacer lo que quería, fuese como fuese.
-       ¿Y dónde pretendes irte? Son apenas las nueve de la mañana.
Se encoge de hombros, despreocupado y viendo como la cara de Yunho iba cedienco poco a poco.
(Lo que le hizo sentirse un manipulador.)
-       No sé, lejos donde no me encuentres y me lleves al colegio.
Pero el silencio que se apodera del lugar es tan incómodo, que el odio hacia si mismo crece, haciéndolo levantarse del sillón y ver como Yunho no paraba de estornudar, estando de pie frente a él, en vez de estar acostado y cómodo como debía ser.
Por su culpa.
Por él y su maldita actitud infantil.
-       Yo pensé que te ibas a poner contento de verme hyung- susurra, aún sin rendirse, pero tampoco sin ser capaz de hacer realidad sus advertencias de irse.
-       Y fue así, pero no me gusta que te vuelvas un irresponsable por mi culpa.
-       ¿Entonces tú nunca te escapaste del colegio?
-       Sí, si lo hice, pero no con la situación que estamos ambos ahora- suspira-. No quiero que te rebeles por mi ni que eso traiga problemas con tus papás, Jaejoong.
-       Soy joven. Todos los jóvenes lo hacen alguna vez en su vida y esta es la primera vez que lo hago. ¿No puedes tan solo dejarme? –Yunho ve como el menor se desespera y le mira de una u otra forma con odio-. No sé como puedes estar conmigo si no me entiendes.
Y eso fue la gota que colmó el vaso.
Lo que le hizo odiarlo y odiarse y amarlo y desamarlo a la vez. Se sintió en una pelea estúpida, pero que de pronto pasó a ser algo sin sentido e infantil. Y le dolía. Le dolía pensar que si hubiese estado en otra situación con un adolescente cualquiera hubiera dicho pendejo de mierda y no le hubiese dado más importancia, pero era Jaejoong. Ese que le hacía sonreír como idiota porque desbordaba en ternura y que quisiera o no, seguía siendo un adolescente.
-       Te entienda o no, prefiero que te quedes aquí a que andes deambulando por el centro.
-       No, ya no quiero quedarme.
Baja los pies de golpe del sillón y se acomoda para levantarse, pero Yunho es más rápido y se acerca y le mira amenazante sin siquiera ser capaz de hacer un movimiento más.
-       Jaejoong deja de ser tan porfiado, ¿quieres?
Ni siquiera se atreve a rechistar cuando Yunho le mira así de cerca, con la mirada demasiado decidida y dos brazos que le acorralaban a su lado. Solo cruza una pierna sobre la otra y se queda en silencio, más que antes.
(Y lamentablemente Yunho retrocedió.)
-       Jaejoong, te estoy hablando.
Y él escuchando, solo que no tenía ganas de responderle, solo de mirarlo con su peor cara de odio posible. Pero vuelve a invadir su espacio, parándose frente a él y obligándolo a mirar hacia arriba si quería seguir odiándolo con la mirada.
Solo que le estaba costando demasiado.
-       Quieras escucharme o no, lo diré igual- intenta ser un poco malo, pero un nuevo estornudo lo interrumpe-. No quiero que creas que no me gustó verte porque sí me gustó y mucho, pero no me gusta que dejes tu vida por venir a verme a mi ni mucho menos saber que te descubrieron. No quiero que te reten por mi, no vale la pena.
-       Pero tú eres demasiado malo conmigo- no se contiene, casi como las palabras se hubiesen apoderado de su boca-. Porque siempre me regañas y yo solo quería que hicieramos algo.
Sabe que exageró demasiado con sus palabras, pero cuando ve a Yunho sentarse en el aire, frente a él, se odia y se ama al mismo tiempo por haber conseguido lograr algo.
Ya no habían ceños fruncidos ni miradas de odio, sino que solo Yunho, al que quería demasiado.
-       Perdóname, no quise ser malo.
Se derrite literalmente en amor, pero se niega aún a demostrarlo.
-       Jaejoong, deja de odiarme.
-       Hyung no me lleves- le interrumpe con un tono demasiado desesperado-. No me quiero ir.
-       No te llevaré, Jae- una sonrisa que se le contagia y que le quita la rabieta de inmediato-. Quédate tranquilo.
Una caricia en su mejilla que le tranquiliza y le hace sentir mejor y peor al mismo tiempo, porque cuando le ve estornudar y sacudir su cuerpo por completo, se asusta que por su culpa se enferme más que antes.
Y su misión no era esa, era todo lo contrario.
-       ¿Te sientes muy mal?
-       Un poco- susurra gangoso-. ¿Cómo supiste que no fui a trabajar?
-       Escuché decir a mi papá que tendría mucho trabajo si tú no estabas.
(Y que él se preocupó tanto de que le hubiese pasado algo, que prefirió tomar un taxi y arrancarse y verificar por sus propios medios que era lo que ocurría con Yunho.)
-       ¿Tomaste desayuno?- una caricia nueva que agradece más que la anterior-. Ya me abastecí de nuevo de leche con plátano por si te sirve para que el odio contra mi se vaya.
-       Me gustaría tomar algunas.
Un susurro de niño consentido que hace que Yunho se levante de inmediato y vaya al refrigerador, mientras él seguía estático hasta que se le ocurrió la excelente idea de brillar como novio. Le obliga a acostarse y a esperar un delicioso té que él le prepararía y que no resultó tan así, pero con el que Yunho sonrió y bebió sin rechistar.
(Porque le dio pena decirle algo.)
Pero lo complicado fue cuando lo vio mirarlo incómodo, sin saber que hacer ni donde colocarse porque sentía que sobraba en todos lados. Jaejoong observaba la televisión de pie, a su lado casi como una especie de lazarillo, hasta que notó como Yunho pegaba con su mano sobre las sábanas, pero a su lado, llamándolo a que se acostara junto a él.
Y no es que el menor hubiese pasado muchas veces por eso, porque cuando acató la orden, se mantuvo tan al margen que Yunho le miró y susurró un suave Jaejoong no muerdo que le hizo acercarse hasta casi quedar pegado a su lado, acomodando su cabeza sobre su hombro.
Una posición extraña para la situación, pero que se estaba convirtiendo en una demasiado agradable.
(Si no fuera por los estornudos y la voz de Yunho que ya no era tan varonil como antes sino que el quíntuple más gangosa.)
Pero cuando la película que estaban viendo, comenzó a subir de nivel, pasando de los besos a quitarse la ropa rápidamente, Yunho buscó entremedio de las sábanas ese maldito control remoto que no aparecía, ante Jaejoong que lo único que hacía era taparse los ojos y murmurar hyung no estoy viendo que le hacía desesperarse más porque el volumen estaba demasiado alto y los gemidos estaban sonando demasiado fuertes.
(Y por eso cuando logró cambiar de canal, prefirió ver dibujos animados todo el día ante tener que decir la misma excusa tan mala de “De todas formas estaba aburrida la película”)
-       Voy a buscar leche con plátano, ya vengo.
Jaejoong deshace el abrazo de Yunho, deslizándose por la cama y chocando rápido sus pies contra el piso antes de comenzar una pequeña carrera hacia la cocina que sin querer, fue interrumpida de golpe. Y no por Taepoong ni por un grito del alto, sino que por alguien que entraba a la casa con demasiada confianza y le miraba desde la puerta en el mismo estado que se encontraba él. Excepto que el desconocido no usaba uniforme ni corbata ni tampoco era de su edad, sino que era como Yunho, o incluso un poco mayor.
Estaba seguro que no era un ladrón, pero aún así, retrocedió un paso asustado, chocando con la pared.
-       Eh, ¿hola?
Hubiese retrocedido otro paso, pero no podía aunque su miedo ya fuera lo suficientemente alto. Pestañea tupido y respira con dificultad, temido que hubiese metido en un lío a Yunho.
Bienvenido a la realidad Jaejoong.
-       Hola.
-       Este es el departamento de Yunho, ¿verdad? ¿no me equivoqué?
-       Sí, es de él.
Unos pasos que se arrastran hasta acercarse al lugar, mientras murmuran un par de cosas sin sentido sin notar que había alguien ahí aparte de él y que tenía prácticamente en un ataque de pánico a Jaejoong, le hacen actuar desvergonzadamente a Yunho como si aún estuvieran solos.
-       ¿Bebé, encontraste la…? Mierda.
Ni siquiera es necesario que termine la pregunta porque la cara de Yoochun le respondía todo. Su mueca entre asco y burla, mientras Jaejoong estaba pegado a la pared, observando la escena demasiado asustado.
Todo era demasiado inesperado y no tenía que estar pasando.
No ahora.
-       ¿El bebé es él o yo?- se burla-. Nunca me habías dicho así Yunho.
-       Eh… Yoochun él es Jaejoong. Yoochun es mi mejor amigo.
Una reverencia quizás exagerada de parte del menor que solo atina a correr –literalmente- de ahí, dejando a un Yoochun serio que no paraba de mirar a su amigo que ya ni siquiera estornudaba por la sorpresa.
Que no era tan sorpresa, porque recién ahora recordaba que Yoochun iría a su casa a ver el partido de fútbol de Corea contra Italia, para que tomaran cerveza y se rieran del mundo.
(Lo peor es que de la ubicación en la que estaba podía ver las cervezas dentro de la bolsa, sosteniéndolas con su mano. Y juraría que había traído comida también.)
-       Olvidé que venías hoy, lo siento.
-       Así veo.
Está enojado. No es necesario que se lo pregunte.
-       Podemos ver el partido los tres, dudo que a Jaejoong le moleste.
-       ¿El hijo de tu jefe?
Asiente con miedo y sabiendo que Yoochun no daría su brazo a torcer tan fácil por encontrarse en esta situación tan incómoda y poco usual. Le ve mirar a su espalda como si esperara que Jaejoong apareciera, pero no fue así.
-       Es raro enterarse de esta forma que estás con él.
-       Te iba a decir, Yoochun. No quería que supieras así, lo siento.
El moreno se encoge de hombros y ajusta las bolsas en sus manos como si ya se estuviera preparando para irse de ahí.
-       No creo que pueda quedarme Yunho, da igual, tenía algunas cosas que hacer.
-       ¿Puedo ir a verte en la noche?- le interrumpe.
-       Como quieras, así podemos hablar y ya sabes, que me cuentes lo que pasó.
-       A las nueve estaré en tu casa- acepta con una sonrisa demasiado grande-. Yo llevo las cervezas.
Le ve rodar los ojos aburrido, pero riéndose y caminando hasta la puerta diciéndole un te espero lo suficientemente alto para que Jaejoong pudiera dejar de tener miedo. Pero aunque la puerta sonó al cerrarse y Yunho se deslizó hasta su habitación, notó que el menor no había notado la indirecta porque se colocaba los calcetines listo para irse de ahí.
(Y sinceramente no quería eso.)
-       ¿Qué estás haciendo? ¿te vas?- suena desesperado sin importarle-. ¿Tan pronto?
-       Hyung- levanta la cabeza y le mira preocupado-. Sí, no los quiero molestar.
-       Pero Yoochun ya se fue.
Lo ignora.
-       Yunho yo no sabía que venía, no me dijiste. Yo me hubiese ido al colegio, de verdad.
-       Lo olvidé, lo siento- está seguro que dice esa palabra como por décima vez en el día-. No te preocupes, no es tu culpa.
-       ¿Tu amigo se enojó? Puedo pedirle disculpas. Ustedes ya tenían planes y yo los aruiné, soy tan tonto.
Le gustaría actuar de forma normal, pero cuando ve a Jaejoong en una faceta tan enternecedora y preocupada de algo tan tonto y estúpido para él, escondiendo la cara entre sus manos y dejando caer el cabello sobre sus hombros por su coleta desordenada, solo atina a sentarse a su lado y suspirar, así como lo hacen los enamorados.
(Y sin parar de mirarlo, porque no lo soporta.)
-       No, no se enojó y no arruinaste nada, fue mi culpa no tuya.
Un silencio que le pone nervioso y que le hace ver y concentrarse en el largo cabello de Jaejoong que iba cayendo poco a poco por su rostro. Pero no se contiene y se lo impide, acomodándoselo detrás de su oreja con cuidado.
(Aunque sinceramente, lo hizo solo porque tenía la estúpida necesidad de tocarlo.)
-       Quédate conmigo- ruega susurrando-. No te vayas.
Pero lo ignora, soltando un suspiro y levantándose hasta quedar sentado de la misma forma que él, pero sin mirarlo aún, con la cabeza gacha.
-       Yunho.
Si todas las personas dijeran su nombre de esa forma, se aseguraría de que estuviera prohibido porque era imposible que hubiera tanta ternura en un par de sílabas, y menos si formaban su nombre. Mientras el solo consigue un suave mm que suena demasiado tosco comparado con el de él.
-       Me gusta que me digas bebé.
Una sonrisa idiota que se apodera de su cuerpo, provocando que asustara al menor y le mirara extraño por comportarse de esa forma.
De esa forma tan adolescente.
(Porque aunque lo negara, sabía que hace rato se había vuelto en uno.
En especial, en uno de esos que recién estaban conociendo el amor.)
-       ¿Te vas a quedar?- le besa con cuidado una de sus mejillas, dejando que su nariz rozara su piel por unos segundos.
-       Todo el día.
Y mucho más.
No se demoró mucho en volver a quitarse los calcetines y la corbata para volver a subirse a la cama y acurrucarse sobre el pecho de Yunho que saltaba cada vez que tosía o estornudaba de forma repentina.
Y por mucho que lo negara, sabía que de una u otra forma, le contagiaría, pero en ese caso, valía demasiado la pena.
**
Golpea un par de veces la puerta, sorbeteando y sin dejar de sonreír por haber dejado de ver a Jaejoong hace apenas un par de minutos, antes de que pasara a dejarlo a su casa.
La puerta se abre de golpe, asustándolo y encontrándose con un arreglado Junsu que seguramente ya se iba a trabajar por el horario en el que estaban. Un movimiento extraño en forma de saludo y el rubio no le permite cerrar la puerta antes de decirle un par de palabras.
-       Quiero conocerlo.
Y se va.
Mierda. Ya había más de uno al tanto de su nueva historia de amor.
Ve como Yoochun le mira desde el sillón en frente a la televisión, sin inmutarse ni sin decir ni una sola palabra, sino que solo mirándolo, como si con eso bastara todo para hacerlo sentir así de mal.
Y lo conseguía.
-       ¿No vas a ir a trabajar con Junsu? Por un momento pensé que no estarías.
-       ¿Ibas a venir o no? Puedo llegar más tarde.
Lujos que podía darse el dueño de su propia empresa y que Yunho no, envidiándolo gran parte del día. Pero eso no importaba ahora, porque cuando se sienta a su lado en el sillón, mirándolo, y el desgraciado de Yoochun no lo mira ni un solo segundo, sufre demasiado.
Porque quería contarle todo y cada detalle, pero cuando pensaba en las palabras exactas su mente le hacía sentir como un estúpido y como un idiota que le convenía mejor conocer el silencio.
-       Yoochunnnnn- gime como un pequeño niño-. Lo siento de verdad, te iba a decir, no sé cuando, pero te quería decir.
-       ¿Hace cuánto estás con él?- cambia el canal de televisión, ignorándolo por completo y dándole a concoer que él ya tenía un cuestionario preparado en mente.
-       Poco… tres semanas.
-       ¿¡Poco!?- le grita tirando el control de la televisión hacia un lado-. ¿¡Tres semanas!? Mi primer noviazgo duró una Yunho.
-       Ya, pero da igual. Lo siento, en serio. Pero es complicado incluso para mi como para haberte dicho de inmediato.
Un movimiento de manos al aire que Yunho entiende perfectamete, levantándose y tomando dos latas de cerveza para ambos. Un sonido en seco al abrirse y un largo trago que hace que Yoochun sonría y le deje en claro que esto recién estaba empezando.
(Y tuvo miedo. Mucho miedo.)
-       ¿Por qué estaba en tu departamento? ¿lo hiciste faltar al colegio?
-       No, faltó porque él quiso. Quise matarlo cuando lo vi, pero después me arrepentí- asume culpable-. No quiero que se meta en problemas por mi culpa.
-       No es feo, es tierno realmente- acota, ignorándolo como antes-. Tienes buenos gustos Yunho.
-       Lo sé… hasta que recuerdo que le duplico en edad.
Terminan la cerveza de golpe y Yoochun es el que se levanta a buscar la segunda copa. Y ni siquiera se alcanza a acomodar o a beber un sorbo cuando le ve complicado, intentando gesticular algo con las manos que creía saber de que se trataba, pero no podía ser eso.
Porfavor-no.
-       ¿Ya te lo…?
Lo peor es que no se detiene y hace un movimiento con sus dedos que le hacen fruncir el ceño y soltar un grito de furia, más que enojado.
¿De verdad tan rápido ya habían llegado a este tema?
Ni siquiera él se había dado la libertad de pensarlo SOLO, como más encima ponerlo a prueba o conversarlo con su mejor amigo.
Como si ya no fuera lo suficientemente frustante.
-       ¿¡Qué mierda te pasa!? ¿Me crees capaz? ¡Tiene quince años!
-       ¡Lo siento, lo siento! No pensé que te molestarías.
El solo hecho de pensar en Jaejoong quitándole la camiseta era lo suficientemente aterrador como para no repetirlo. Sentía como si… se lo fuera a violar.
Un nuevo trago de cerveza que le deja con sabor extraño en la boca, mientras sentía la mirada de Yoochun pegada a su nuca, como si ahora él fuera el que le estaba pidiendo perdón.
-       Entonces…- susurra con miedo-. ¿Estás enamorado?
-       ¿Qué? ¿enamorado? No, no creo. No sé- responde dudoso-. Estoy con él hace tres semanas apenas.
-       ¿Y estás seguro que es un niño? Digo, tiene el pelo largo.
No le dice toda la verdad porque le da algo de miedo, pero cuando lo vio frente a él, le costó asumir que era un chico y no una chica demasiado linda. El uniforme fue lo único que le ayudó a distinguir porque sus rasgos demasiado femeninos lo habían dejado embobado por unos segundos.
-       Yoochun… es hombre. No es mi culpa que sea tan bonito.
-       Oh mierda, estás enamorado.
Se avergüenza más de lo planeado, terminándose la segunda lata de cerveza y hundiéndose más en el sillón como si eso fuera a salvarlo de la situación en la que se había metido. Como si Yoochun sería capaz de mirarlo con esa sonrisa de medio lado, que tenía demasiada burla aún para soltar.
-       ¿Bebé?- repite después de un incómodo silencio-. Yunho ni a mi me tienes un sobrenombre. También quiero que me llames así, sería lo más justo.
Como si lo hubiese planeado. Solo le dieron ganas de llamarle de alguna forma tierna, pero lamentablemente ocurrió cuando no tenía que ser.
-       Entonces tú deberías tratarme con el mismo amor que tratas a Junsu y darme más alcohol gratis.
-       Es diferente, con Junsu somos socios.
-       Le voy a decir a Jaejoong que seamos socios entonces.
Lo mira con odio antes de darle un golpe en el hombro y quitarle el control de la televisión para que vieran el partido que se habían perdido por SU culpa porque el noviazgo le tenía la cabeza en las nubes. Comentan cosas sin sentido y hablan otro par sobre Junsu y Jaejoong que eran personas que se habían ganado un lugar importante dentro de su vida.
Pero no se preguntan cosas incómodas ni fuera de lugar, solo se escuchan y se aceptan, como ambos siempre han sido.
Y le cuesta irse. Le cuesta despedirse y pensar en que tiene que caminar hacia su casa porque está cansado y el alcohol le dio sueño y el resfrío peor aún, pero cuando avanza por entremedio de un parque y siente la vibración de su celular contra su bolsillo, sabe de quién se trataba.
El mismo que lo llamaba muchas veces al día y que le dejaba mensajes de amor que le hacían sonreír como un tonto.
-       ¿No deberías estar durmiendo?- ni siquiera Kim la pantalla porque sabe que es Jaejoong-. Es tarde.
(No tanto, pero las doce de la noche para un menor como él no era algo permitido en su inocente vida.)
Le escucha soltar un bufido, permitiéndole imaginarse como fruncía el ceño y se acomodaba mejor en su cama.
Probablemente aún no dormía porque sabía que no había llegado vivo a su departamento.
-       Es viernes, no tengo clases mañana así que puedo estar todo lo que quiera.
-       ¿Y qué estás haciendo entonces?
Pensando en ti y en las mil y una forma en que tu amigo pueda odiarme y hacerte cambiar de opinión sobre mi.
Jaejoong era un inseguro, demasiado, solo que no le gustaba demostrarlo.
-       Estaba dibujando y me preguntaba… me preguntaba si ahora tu amigo me odia.
-       Yoochun no odia a nadie. Menos a ti.
Escucha los pasos rápidos de Yunho al cruzar una calle y un susurro disculpándose con alguien que seguramente había chocado por despistado.
Aún ni siquiera llegaba a su casa y él llamándolo desesperado.
-       ¿Se enojó mucho?- insiste.
-       Se enojó porque no le había contado, pero se le quitó rápido.
-       Entonces ahora puedo respirar tranquilo.
-       No sé si tan tranquilo, quieren conocerte- una noticia que le pone alerta de inmediato, asustándolo-. Yoochun y su… socio.
-       ¿Por qué? ¿tú les dijiste que éramos novios?
-       ¿Somos novios Jaejoong?
Una pregunta que le hace sentarse de golpe en su cama, con las piernas cruzadas y concentrando su vista en un hilo del pantalón de su pijama. Sabía que sus mejillas se habían sonrojado a pesar de estar en la oscuridad de su habitación y completamente solo.
Esas reacciones tan estúpidas que solo él conseguía tener y que Yunho las hacía destacarse más que nadie, como si pusiera empeño en hacerlo sonrojarse.
Oye sus pasos aún caminando por la calle, mientras él seguía en silencio sin saber que decir. Sin saber si sus pensamientos eran correctos o solo estaba pensando demasiado rápido en la relación.
-       Tú dijiste la otra vez que si te decía Yunho sonaba más de novio, así que yo pensé que… que… no sé- un susurro que suena casi ahogado por la vergüenza y que hace que Yunho se detenga de golpe mientras camina.
Era ahora o nunca.
Y de verdad quería que sucediera. Especialmente después de hablar con Yoochun, que más que molestarlo, le ayudó a aclarar su mente y asumir cosas de las cuales aún no era capaz.
-       ¿Jaejoong?
-       ¿Sí?
-       Sé que no es el momento preciso, de hecho voy a cruzar una calle y puede que me roben el celular en cualquiero momento, pero… ¿quieres ser mi novio?
¿Que si quería?
¿De verdad le preguntaba si quería? ¿A él?
Jaejoong está seguro que pasan como diez minutos antes de que le de una respuesta porque se acuesta de golpe en su cama, se sienta y se vuelve a dejar caer porque no lo soporta y porque siente que la felicidad se le está saliendo por cada poro de su delgado cuerpo. Aprieta un cojín y le dan ganas de ahogarse por sentirse tan contento y por haber conocido a Yunho y porque él haya llegado a su vida.
Dios, estaba demasiado contento. Pero
DEMASIADO.
-       Yunho, sí quiero.
Sí quiere, sí lo necesita, sí quiere estar todo el día con él, sí quiere seguir pensando en él cada minuto de su maldita vida, sí lo quiere.
No, está seguro que ya lo ama.
Escucha la sonrisa de Yunho a través del teléfono, permitiéndola imaginársela y pensar en ella mucho más de lo humano.
Pero un maldito estornudo de su parte en el medio de la conversación, fue el encargado de arruinarle todo y dejar que la ternura de Yunho se fuera a mil kilómetros de ahí, volviendo a ser el mismo ser preocupado por él, llegando a tener un aspecto casi paternal.
-       ¿Jae? ¿te resfriaste?
-       No, no creo hyung.
Se limpia rápido y escucha por si su mamá se acerca a su puerta, espiando o intentando averiguar si hablaba con ese amigo del que tanto le hablaba y con el que se encargaba de pasar días enteros.
Según Jaejoong, era un amigo del colegio.
Solo que no admitía que tan cercanos se habían vuelto.
Pero una ola de estornudos se apoderan de su cuerpo, haciéndolo estremecerse y saltar bajo las sábanas, ya sin poder disimular que sí se sentía mal, pero no lo suficiente como para dejarlo ver o quejarse porque era obvio que Yunho lo había contagiado.
Estar acostado y abrazado a una persona con gripe durante más de diez horas era un acto bastante obvio que ya no era para nada disimulable.
-       ¿Y por qué estornudas tanto entonces?
-       Quizás es alergia- miente, limpiándose la nariz.
-       ¿Alergia a hablar conmigo?
Una risita nerviosa que se lo niega de inmediato y que hace que Jaejoong se acueste y se tape hasta más arriba de la nariz, pero sin la intención de querer soltar el celular.
-       Yoochun quiere conocerte, porque no sé, quiere saber quien eres supongo- Yunho empuja la puerta de su edificio y saluda al conserje sin dejar de hablar con Jaejoong-. Estuvo mucho tiempo molestándome porque estaba solo.
-       Me da vergüenza.
Yunho se apoya en la pared del ascensor y mira su reflejo en el espejo, notando lo idiota y enamorado que parecía cuando hablaba con él.
Se desconocía.
Esa sonrisa en la comisura de los labios y sus ojos más brillantes de lo normal, como si todo su cuerpo fuera otro cuando Jaejoong andaba cerca.
-       Sinceramente a mi también- asume después de un silencio demasiado largo-. Pero su socio es amistoso, estoy seguro que te amaría en segundos.
-       ¿Puedo pensarlo?
-       Por supuesto, si no quieres ir lo entiendo.
Se imagina rápido la sonrisa de Junsu viéndolo y esa angustia de no soportar la ternura de Jaejoong, abrazándolo cada un segundo y diciéndole lo lindo que era, mientras el menor le miraba con miedo y con las mejillas más rojas que siempre.
-       Creo que me voy a resfriar hyung, me contagiaste.
-       Deja de dibujar y anda a dormir, es tarde.
Marca los digitos al llegar a su puerta, entrando y encontrándose con Taepoong que le miraba acostado en el piso con una pose bastante sugerente.
-       Hey, Jae- repite, mientras se saca los zapatos sin dejar de sonreír.
No supo porqué, pero esa noche se sentía demasiado seguro de todo lo que (le) decía.
-       ¿Mm?
-       Te quiero.
Se lo dice sin más. Sin dudar ni sin pensarlo dos veces. Se lo dice porque Yoochun le ayudó a asumirlo y porque siente la necesidad de decírselo. De hacerle saber que se estaba convirtiendo en alguien importante en su vida y no solo en el adolescente que se enamoró de él.
-       Yo también te quiero- susurra al otro lado del teléfono, seguro-. Te quiero mucho Yunho.
Lo quería más que su vida. Más que sus dibujos y más que el manga y los videojuegos.
Lo quería tanto, que ya no sabía como dejar de hacerlo.
**
Tamborilea los dedos contra la banca y mira de reojo su reloj: 7:35 de la tarde, y aún ni habían señales de Jaejoong.
¿Tanto tiempo gastaba en esas clases de piano?
Había planificado durante la semana esa salida para que todo saliera bien, buscando un lugar lo suficientemente ameno en donde no se sintiera incómodo ante más gente o donde no los pudiesen pillar in fraganti.
Un regalo que no esperaba hacer nunca en su vida, pero que por primera vez le nació, dándole ganas de celebrar su primer aniversario.
Cuando ve a Jaejoong de pie en la entrada del edificio, mirándolo con el ceño medio fruncido y los labios entreabiertos, preguntándose claramente que hacía ahí, le hacía pensar en lo bien que estaba resultando esa sorpresa. Más aún cuando le ve acercarse dudoso, afirmando su mochila en su espalda con esa coleta que le ataba su largo cabello y que tanto le encantaba a Yunho.
-       No me dijiste que vendrías- se coloca frente a él chocando sus rodillas con las suyas y soltando un puchero.
-       Por algo se llaman sorpresas. ¿Cómo estás?
-       Bien- se deja acariciar como un gatito y sonríe-. Feliz si te veo.
Esa sinceridad que comienza apenas se ven y que hace que Yunho estire su rostro hasta alcanzarlo desde donde está sentado, rozando su nariz con la suya por unos segundos para luego besarlo suave y tiernamente como él se merecía.
Una ternura que lamentablemente ya se había hecho parte de él.
-       Vamos, te vengo a raptar- Jaejoong frunce el ceño, apoyando sus manos sobre sus hombros, extrañado-. Tendrás que inventarle una excusa a tus papás porque vamos a salir.
-       ¿Por qué? ¿dónde vamos?
-       A celebrar.
-       ¿Estás de cumpleaños hyung?
Yunho frunce el ceño y apoya más su espalda en el respaldo de la banca, mirando hacia arriba a Jaejoong que le miraba igual que él, como si no pasara nada.
No sabía si era demasiado buen actor o realmente no se acordaba.
-       No, no lo estoy… creí que te acordarías- bufa con cierto nivel de decepción-. Que mal bebé eres.
Ve como el menor se sienta a su lado, quitándose la mochila y mirándole de perfil, mientras se escondía sobre su hombro como si tuviera vergüenza.
Si entendiera lo que estaba pasando, diría que reaccionó así porque le dijo algo muy vergonzoso, pero no era así, solo se aferraba a él sin querer dar la cara.
-       ¿De verdad vamos a celebrar eso?- susurra de pronto.
-       ¿Por qué te escondes? ¿sabes que fecha es hoy?
Sí.
Lo supo desde que se levantó y desde que hablaron por última vez el día anterior, solo que le daba demasiada vergüenza acordarse de algo que creyó que Yunho consideraría cursi. Pero ahora que se daba cuenta que las cosas no eran tan así, se había puesto demasiado feliz.
Pero demasiado.
Asiente con miedo y sin mirarlo y hundiéndose más en su ropa, aspirando ese perfume que tanto le gustaba, cuando una mano se cruza por sobre él y le acaricia con cuidado, permitiéndole acomodarse mejor.
Sabía que estaban en plena vía pública, pero no le importaba.
-       Deja de avergonzarte y vamos a celebrar, un mes de aniversario es algo que merece festejo.
-       Yo pensé que no te acordarías hyung.
-       Pero me acordé.
Le besa una vez más, pero mucho más corto y le jala desde el brazo, llamando su atención para que se fueran luego de ahí. Una sorpresa que esperaba que le gustara porque era el único plan que se le ocurrió y que creyó que no podría fallar. O eso creía.
Caminan conversando de cosas que ocurrieron en el día y que todas las parejas se solían preguntar. Como estuvieron las clases, que almorzaron, a quién vieron y si se extrañaron (aunque Yunho fue el que comenzó con esa pregunta y Jaejoong fue el que intentó esquivarla, pero no le resultó, teniendo que responder lo que no quería.)
Lo había extrañado y mucho.
Pero cuando le ve empujarlo hacia dentro de un lugar con luces y grandes letreros llamativos, Jaejoong le mira asustado y con algo de vergüenza desde ya: la palabra karaoke no estaba dentro de sus prioridades como salida de aniversario.
Ve como el alto paga una sala y le indican las direcciones exactas en donde pasar, caminando entre pasillos y viendo por ventanas a gente con exceso de alcohol en la sangre que cantaban a todo pulmón y con demasiado sentimiento.
Él nunca había ido a un lugar así. Todo era demasiado nuevo y demasiado… aterrador.
Especialmente por el hecho de que él no era de cantar y menos frente a otras personas, aunque esa persona se tratara de Yunho.
Así que cuando nota como se detienen frente a una puerta y entran a un lugar con un par de sillones y un gran televisor en frente, tuvo miedo. Miedo de ser idiota, verse tonto o infantil. Especialmente cuando nota a Yunho quitándose la chaqueta y quedando con una camiseta demasiado escotada que no estaba dejándole mucho a su imaginación.
O era cosa de él, pero en esa sala faltaba mucho el oxígeno.
(Y recién estaban comenzando.)
Primero Yunho comenzó eligiendo una canción. Fue bastante fallida porque le pedía de su ayuda hasta que lo consiguió y hasta que una guapa mesera fue a dejarles algo para beber.
Nada de alcohol para Jaejoong, pero para Yunho sí.
En la segunda Yunho cantó solo una canción que eligió el menor. Era de un grupo de chicas conocidas y tenía que seguir la coreografía mientras intentaba coordinar su cuerpo con su voz, lo que dejó demasiadas carcajadas en Jaejoong que se aprovechó en más de una ocasión para grabarlo o sacarle una foto con su celular.
Pero cuando el alto le dijo que él eligiría su canción, Jaejoong se quita el chaleco y asiente, dejando ver los notorios huesos de su clavícula que sin querer atrayeron la vista de Yunho. Ese que ya se había tomado una cerveza como si fuera agua y ya había pedido otra.
Se dan un beso corto, dejándole los labios con restos de cerveza y odiando un poco el sabor agrio.
Estaba haciendo demasiado calor ahí dentro.
-       Canta esta.
Ve la pantalla y Kim un extraño nombre: 1tym.
-       No, no me la sé.
-       ¿De verdad? Pero si 1tym es conocido, bebé.
(Sí, ahora ni siquiera se avergonzaba de decirle bebé como antes. Y no quería saber porqué.)
-       No sé quienes son Yunho.
-       Debutaron en 1998, no fue hace tanto como para que lo olvides.
-       Yo nací en 1998.
Mierda.
Ahí estaba la incomodidad que tanto evitaban.
Eligió otra canción al azar cuando de un solo sorbo ya había desocupado la mitad de la segunda cerveza, o tercera, no estaba seguro.
Solo que ese maldito calor, lo estaba volviendo loco.
Nota como Jaejoong se limpia una gota de sudor, mientras se movía de un lado a otro cantando concentrado una canción de un par de chicas de voz chillona que contrastaban con la inocencia de su novio. Ese que movía las caderas suavemente y que a él de pronto le fue imposible dejar de mirarlas.
Tan pequeñas y tan livianas. Estaba seguro que eran suaves, las podía sentir con solo mirarlas desde donde estaba. La polera del menor se subía un poco cuando le veía bailar, permitiéndole ver un pedazo de piel que mierrrrrrda, hacía demasiado calor.
Mucho.
Otra cerveza y Yunho podía asegurar que ya estaba algo, algo, borracho.
-       Hyung hace demasiado calor aquí.
-       Estoy muriendo.
-       Y yo.
(Solo que no por lo mismo.)
Jaejoong se seca el sudor de la frente con la mano, ante un atento Yunho que no se pudo contener, imitándolo y sintiendo como su piel se encontraba pegajosa y dejaba de ser tan suave como antes.
Y eso, eso lo volvió loco.
No supo en que momento no se contuvo y Jaejoong dejó de verse tan lejos, teniendo sus labios pegados a los de él, saboreando una extraña mezcla de jugo de durazno que se combinaba con la cerveza de su boca. Pero esta vez no fue como siempre, los límites no aparecieron y la conciencia de adulto responsable dejó de aparecer por su cabeza, sino que simplemente se empezo a dejar llevar.
(Más de lo que tuvo alguna vez pensado.)
Los labios de Jaejoong parecían suaves al encontrarse con la rudeza de los suyos, que iba a un ritmo distinto y que solo contrastaban con los de él. Ya no quería solo roces ni saboreos, quería que esos labios fueran suyos y de nadie más, succionándolos y separándose solo un poco para que el aire no fuera el encargado de separarlos ahora.
Cuando Jaejoong se afirma al sillón a su espalda, colocando una mano para no caer, Yunho se acerca más y lo sostiene desde el cuello, permitiendo que su lengua chocara contra sus labios, abriéndose paso para esa boca que le parecía demasiado virginal para seguir así.
Y cuando sus lenguas chocan Yunho gime y fuerte, pidiendo más y dándose cuenta del placer que se estaba permitiendo ahora.
Hasta que recordó que tenía quince años.
La separación fue más brusca de la necesaria, dejando a Jaejoong inestable como si estuviera flotando y lo hubiesen hecho caer de golpe. Tenía los ojos brillantes, el cabello fuera de su lugar habitual y los labios demasiado rojos.
Todo por él.
Porque no fue capaz de controlarse.
-       Lo siento.
-       No importa hyung, estoy bien.
Jaejoong se suelta el cabello, intentando ordenárselo como estaba antes, mientras Yunho se levantaba, dándose cuenta que se tenían que ir de ahí sino quería repetir lo mismo y sin estar muy seguro si podría detenerse.
Y no hablan más por un buen rato. No salen de la mano ni comentan lo que pasó adentro, solo agradecen el aire fresco que parece chocar con las mejillas de Jaejoong que en ningún momento dejaron de estar rojas.
Ambos con las hormonas a flor de piel, uno más arrepentido que el otro.
El menor se queja cuando llegan a su casa dentro de un taxi, diciendo que era lo más aburrido del día, como si estuviera buscando una excusa para quitarle esa especie de trauma en el que pareció quedar Yunho.
Susurra un par de palabras antes de bajarse y un beso fugaz que apenas fue un roce para que el conductor no los mirara sospechoso.
(Como si Yunho ya no tuviera que lidiar demasiado con su conciencia.)
El camino hasta su departamento fue mucho más rápido en soledad, quitándole lo poco de borrachera que tenía, mientras observaba en su mano un pequeño tubo que le había entregado Jaejoong antes de bajarse, excusándose de que Yunho necesitaba algo que le recordara a él -como si ya no fuera obvio-.
El trayecto en el ascensor es lento y agotador, dejándose caer de golpe sobre la fría mesa de su cocina, tirando las llaves lejos y sintiendo un ladrido de Taepoong que le miraba ofendido.
Cuanto la había cagado y en tan poco tiempo.
¿Tenía que ser tan caliente justo ahí? ¿Justo cuando todo estaba saliendo perfecto?
Ignora la vibración de su celular cuando abre el pequeño tubo y ve un hermoso dibujo que le dejó en peor estado que antes. Jaejoong salía sonriendo de esa forma tan propia de él, con los ojos pequeños y una sonrisa lo suficientemente grande para hacerlo sonreír en ese momento.
Estaba seguro que Jaejoong tuvo que haber gastado mucho tiempo en dibujarse a él mismo, odiándose y odiándolo por pedirle eso.
Pero era mejor de lo que se esperaba.
Mucho mejor.
Se levanta cansado hasta su refrigerador y toma un par de imanes que se encargan de sostener el gran dibujo en la puerta del mueble, pudiéndolo ver de muchas distancias posibles.
Era demasiado hermoso para ser cierto.
Su cabello, sus labios, su piel, sus mejillas, todo.
Había sabido retratarse de la manera perfecta.
Pero cuando Yunho se fija en su celular que vuelve a vibrar, leyendo un mensaje que le hace caer de golpe a la tierra, dejando la culpabilidad completamente de lado, se siente mucho mejor. Tan mejor que ríe como estúpido en la soledad de su departamento.
¿Podemos repetir lo de hoy? Incluyendo también esa última parte Yunho <3


23 comentarios:

  1. muy buen cap^^ ese chunso y sus loqueras^^ ahhhhhhhhh yunho y jae son tan perfectos *v* pero no debieron detenerse... ashhh eso fue lo malo xD gracias por actualizar..!!!

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  2. Hay que tiernos, aunque se subio de tono después, son un par de hermosos. Que ternura
    despierta Jae al decirle que si pueden repetir lo de hoy, incluyendo la última pare, el beso.
    me hacen suspirar...

    Gracias.

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  3. Kyyaa que capitulo lleno de dulzura tan lindos jejeje me encantan tan linda pareja que bueno que halla sido Yoochun que se entrara quieren conocerlo si es una ternuritaa ^o^ ....( espero que nadie mas lo sepa >.<) .... Bebé me encanta cuando lo llama asi jejeje ese Yoochun tambien queria que lo llamará asi (si Yoochun solo son socios si claro ;) )
    pero si casi lo manda todo su razón al caño tenías que recuperarte Yunho era una celebracion porque te detienes jajaja .... Pero el bebe quiere repetir asi que lo tienes que consentir XD
    gracias por el capítulo estubo tan lindoo esperare el siguiente :)

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  4. Esto se pone cada vez MEJOR !!!! JVJHSFVHDFV <3 <3 ese besooooooo - babas - +Q+
    AMO este fic !!!!
    Gracias x la actu ..... :)

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  5. jajajaja ya le gusto a Jaejoong esos besos tan apasionados :3
    Cuando yunho esta con Jaejoong es super tierno romántico <3 que envidia..! ^^
    Me dio risa como se comporto yoochun como amigo celoso XDDD! también quería que yunho lo llame con cariño jajajaja X'D!
    Gracias por el capitulo me gusto ^3^/♥

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  6. siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii, podemos repetir siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii

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  7. solo dire ESE BESO <3
    yunjae es lo mejor :)
    gracias por el fic

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  8. YH no te controles xd
    owwww que besooooo <3
    gracias me encanta la historia continuala pronto .....

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  9. Muero de ternura!!! esos dos son tan tiernos... me asuste un poco cuando los encontró Yoochun pero después seguro que los va a apoyar ... además Jae es demasiado dulce para no amarlo :3 gracias por la actualización

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  10. Amo esta parejita tiernos y enamorados creo que el YooSu se harán complices para proteger esa linda relación =)

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  11. jae tan tierno y tan dulce inocente que esta con el lobo que se lo quiere comer de un bocado no se que lo detiene por que jae no lo creo si el esta queriendo que yunho se lo coma todito me a encantado mucho muy bueno y yoochun celoso por no tener un apodo lindo como jae

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  12. Aaah~ Me encanta tanto :3 Jaeropuerto de esa manera es laksjdkaslsjdka no puedo x.x Es demasiado precioso <3

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  13. Son tan hermosos, dulces lkjghmsdjjfgldj lhgd
    Son un amor <3 añ fin Yunho se dio cuenta que esta enamoradísimo de Jae
    Que bello capi
    Gracias :D

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  14. bellisimos!!!! son tan lindos y adorables los dos tan enamorados..... poco a poco yunho no se podra contener y ps Jae no es un santo que no quiera jajajaja....gracias!!!! espero el sig cap *-*

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  15. Una pareja muy tierna ahhhhh se desborda tido el amor que se tienen

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  16. pobrecito Yunho,, no da más de ganas de estar más íntimamente con Jae.
    y tan enamorados que están los dos. amo esa parte.
    tan dulce Jae regalándole su autorretrato.
    se dijeron te quiero.....
    qué hermosa y complicada historia....
    no quiero que sufran.
    gracias

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  17. a Jae le encanto tremendo beso....se aman, y se adoran!!! espero puedan superar los obstáculos si bien es una relacion complicada por muchas cuestiones, por sobre todo hay amor *.*

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  18. YunHo YunHo YunHo, tal vez te sentirias menos culpable si supieras todo lo que Jae Joong ya soño contigo XD
    Me encantaron las preguntas de Yoochun y como avergonzaba a YunHo, era obvio por parte de el que haria eso XD Ya quiero que Jae conozca a Yoochun y Junsu

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  19. Por fin pudieron dejar sus miedos y ahora están juntos. awwwwww
    Me dio risa el papel de mejor amigo resentido de Chun chun y volví a ahogarme de ternura con la celebración de su mes de aniversario!
    Gracias por compartir n.n

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  20. Jae no ser quiera atrás e igual que Yunho va con el cuando dance que ser encuentra mal :3 Aun si no lo aprecio mucho al principio luego no quería que se fuera y se quedaron acurrucaditos c:
    Espero que Jae se decía a conocer al YooSu pronto <3
    La parte final fue super linda, ahora no es sólo Jae el tontillo enamorado *u* Hahaha y Yunho creyendo que Jae es super inocente, si supiera de sus sueños húmedos cx

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  21. Hahhah vaya forma de conocerse con Yoochun pobre Jae se echa toda la culpa
    Pero que tierno que se aya escapado del cole porque esta muy preocupado por Yunho

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  22. la verdad que ya no puedo con tanto amor que esos dos se profesan :)

    Muy hermoso de verdad, me gusto saber cuanto se aman.... y aunque Yunho se preocupe por Jae al ser tan descontrolado a Jae le ha gustado

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  23. Omgsh!! Ya empieza la tension sexual entre esos dos, supongo que es algo eventualmente pasaria
    Que lindos son los dos celebrando su primer mes

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