-
¿Tengo a alguien?
Su tía suelta un bufido y le mira con odio, dándole la
respuesta sin necesitar palabras. Mucho menos cuando Jaejoong sonríe y camina
rápido hacia la habitación, casi corriendo, abriendo la puerta de golpe y
encontrándose con lo que le quitaba el aliento hace ya bastantes días.
Yunho le miraba sentado desde el borde de la cama,
sonriéndole apenas le vio entrar. Y no es necesario ni un hola para que
Jaejoong se le lance encima, acostándolo de un solo empujón y besándolo
desesperado.
Desde la primera vez que lo hicieron, Yunho no dejó de ir. Y
no es que Jaejoong se lo hubiese pedido –aunque nunca pensó en oponerse-, pero
ya era inevitable y horrible si no se veían un día.
El cabello del pelinegro le hace cosquillas en la cara a
Yunho, dejándolo soltar una risa algo juguetona. Jaejoong lo mira desde encima
de él, acorralándolo y dándose cuenta cuánto lo necesitaba en su vida.
Llevaban más de un mes viviendo esa situación, y cada vez se
volvía mejor.
- ¿Por
qué no viniste ayer?
Yunho le da un corto beso en los labios, mientras el otro
seguía con el ceño fruncido por la pregunta que le hacía.
-
Porque el dinero se acaba y me cobran lo mismo que a todos.
- Te
extrañé.
El alto le acaricia por debajo de la polera, sintiendo como
la piel de Jaejoong reaccionaba con su contacto.
- Yo
también, bonito.
Se besan despacio y con el tiempo suficiente para quitarse
la ropa como si se tratara de algo normal y no de algo por lo que Yunho estaba
pagando. Con el resto solo tenía sexo, con Yunho era algo más.
Algo así como hacer el amor de verdad.
Él lo trataba con cuidado. Lo quería. Le importaba si estaba
cómodo o si le estaba haciendo daño.
Yunho le enseñaba como era querer a alguien y él ya se
estaba sintiendo el mejor aprendiz.
Se besan, enredándose con las sábanas y sonriendo cuando
eran torpes.
Jaejoong no se sentía un experto cuando estaba con Yunho.
Solo era él. Jaejoong a secas que no sabía como querer y que había trabajado
desde los quince en esto porque no sabía de qué otra forma podía sobrevivir.
Nadie sabía nada de su vida. Nadie le preguntaba si estaba
en el colegio o si iba a la universidad. Ni siquiera si tenía padres.
-
¿Cuándo podrás salir conmigo?
Jaejoong se acuesta sobre él, luego de compartir un largo
rato de gemidos y embestidas que le hacían ir al cielo. Tiene la respiración
algo agitada, pero no le importa.
-
Pronto- le susurra, besándole el cuello-. ¿Vendrás mañana?
- No
estoy seguro.
- ¿Por
qué? Te quiero ver mañana.
- No
tengo más dinero, lo siento.
Se acurruca más sobre su cuerpo desnudo, buscando el calor
de sus brazos que no se demoraron en rodearlo. Siente como Yunho suelta un
suspiro, mientras le acariciaba el cabello con extremo cuidado.
Odiaba que su “relación” fuera así. Pero era eso o morirse
hambre día tras día y no tener dónde vivir.
Siente unos golpecitos en la puerta y la mira sin querer
moverse de ahí, pero Yunho levanta su cuerpo, preguntándose también porqué
golpeaban.
- Ya
voy- bufa Jaejoong, levantándose rendido y vistiéndose rápido para ir-. Tú
espérame aquí. No te muevas.
- Lo
intentaré- sonríe-.
Pero cuando la puerta se cierra y empieza una acalorada,
pero silenciosa discusión al otro lado de la habitación, Yunho se sienta y pasa
la camiseta por su cabeza, escuchando inevitablemente.
Parecía que Jaejoong discutía con su tía, no estaba seguro,
pero era una mujer.
¿Pretendes toda la noche quedarte con él? ¿No vas a trabajar
más si no se trata de él? tienes que ganarte el dinero Jaejoong, vivir aquí no
es gratis.
Él paga.
Pero no por estar toda la noche contigo. Estamos perdiendo
clientes.
Qué esperen.
Él se va a las seis de la mañana, ¿cuánto quieres que
esperen?
Pero Jaejoong es rápido y entra de un solo golpe, viendo
como Yunho miraba hipnotizado la puerta, escuchando ya de forma demasiado
obvia.
Le mira preocupado, casi con un puchero en los labios.
- Es
mejor que me vaya- susurra.
- No-
se acerca y se sienta a su lado, apoyando la cabeza en su hombro-. No quiero.
- Pero
tienes problemas.
- Me
da igual.
-
Intentaré volver mañana.
Se levanta desde la cama y termina de ponerse los pantalones
ante un atento Jaejoong que no le quitaba la vista de encima. Le miraba con
tristeza y eso a él lo desesperaba.
- ¿Me
lo prometes?
Yunho se queda en cuclillas frente a él para quedar a su
altura y enreda sus manos con las suyas, dándole calor.
- No,
pero haré lo imposible porque sea así.
- Roba
un banco.
- Está
bien.
Intenta sonreírle, pero el menor lucía demasiado cabizbajo
para que fuera así. Solo le pasa los brazos por el cuello, sumiéndose en uno de
esos tantos abrazos que le encantaban.
Y cuando se despega y lo besa, a Jaejoong le dan ganas de
colgarse de él y irse de ese infierno en el que vivía y del que nunca se dio
cuenta.
Yunho le había enseñado un mundo mucho mejor,
lamentablemente.
**
Jaejoong lo vio apenas salió al escenario. No le sonreía
como siempre, pero le miraba con cierta distancia para pasar desapercibido.
Lástima que para él no fue difícil llegar hasta su mesa y dedicarle el mismo
baile de siempre, pero cada vez con más ganas que el día anterior.
Yunho sonreía y mucho más cuando Jaejoong se subió a su
mesa, bailándole cerca del rostro. Esa noche era la envidia de todos los
viejos.
Al igual que la anterior y la anterior a esa.
Todos notaban que había preferencia con él, pero nadie se
atrevía averiguar porqué tanta.
-
¿Puedes salir?- le susurra cuando Jaejoong se hinca sobre su mesa, moviendo la
pelvis cerca de su rostro, solo que Yunho parecía imperturbable-. Quiero hablar
contigo.
- Lo
intentaré.
Continúa bailando como si nada, pero inevitablemente
desconcentrándose un poco porque el rostro de su “novio” no era el mismo de
siempre. Parecía más serio, como si algo pasara.
Y más cuando lo ve levantarse y caminar hacia un pasillo,
llevándose la atención de él y unos silbidos de molestia de un par de viejos
que habían notado su desconcentración.
Le cuesta seguir moviéndose con soltura cuando ya no tenía
ningún incentivo ahí cerca.
Yunho empezó a significar mucho para él, no supo desde
cuando.
-
¿Dónde vas? Tienes clientes.
Su tía le ataja apenas lo ve moverse lejos del usual pasillo
que lo llevaba donde los clientes. Jaejoong se ata el cabello, mientras la mira
con odio.
Más del que sintió nunca.
- Ya
vengo. No me voy a escapar.
Le cuesta encontrar al alto. Lo busca entre un par de viejos
que le silban mientras lo ven, sacando arcadas por su parte. Ahora todo le
molestaba. Todo en lo que Yunho no estuviera, le repugnaba.
Pero cuando lo ve de pie, escondido en un sillón, una
sonrisa se apodera de su rostro, acelerando su velocidad y dando un saltito
para llegar más rápido a él.
Yunho le mira sonriendo y guardando rápido su celular para
recibir ese agradable abrazo.
-
¡Viniste!
- Sí-
se desenredan del abrazo y Jaejoong sostiene una mano de él, enredándola con la
suya-. Pero no tengo más dinero, lo siento.
Le entristeció más de lo que pensó.
Inevitablemente su cara lo demuestra porque nota como el
moreno se preocupa por él, acariciando su mejilla con cuidado.
- Pero
podemos ir a otro lado, ¿puedes? Te prometo que lo pasaremos bien- su
entusiasmo a pesar de todo, le motiva-. Ando en el auto de mi amigo Changmin y…
-
Sabes que no puedo. Debo trabajar.
- No,
no digas nada- le acaricia de nuevo y sonríe sincero-. Estaré afuera, te
esperaré quince minutos y si no puedes… lo entenderé.
¿Cómo podía ser tan bueno?
Incluso le besa con cuidado antes de irse y dejándolo más
hundido en la mierda de lo que era posible. Y todo fue peor cuando llegó
arrastrando los pies a la habitación de siempre, viendo como un viejo de casi
cien kilos le esperaba sentado en el mismo lugar que usaba Yunho todos los
días.
Solo que este no tenía su sonrisa y… no era Yunho.
- Al
fin llegaste, putita.
El solo hecho de escucharlo le dio asco. Su estómago de
revolvió, provocando un bufido inevitable en él.
- No-
ve como se le acerca y él se toma el suficiente valor de empujarlo-. Hoy no. Ni
mañana, probablemente tampoco.
Toma una chaqueta desde una silla cercana y camina rápido
por ese interminable pasillo que lo llevaba a pasar inevitablemente por frente
su tía.
-
¡Jaejoong!
La ignora y continúa caminando, a la vez que sus tacones
comienzan a sonar rápido tras él. Empuja a un par de viejos que se le lanzan
encima, mientras se dirige a la salida sin dudarlo ni un segundo.
Desde ahí ya podía ver a Yunho esperándolo dentro de un
auto.
-
¿¡Dónde crees que vas!?
Y no sabe de donde saca la valentía suficiente para
detenerse y hacerle frente como nunca había podido. La mira con la respiración
entrecortada y furioso.
Furioso de que no pudiera estar con Yunho en ese mismo
instante por culpa de ella.
- ¡A
la mierda, ahí me voy!
Cuando Yunho siente la puerta abrirse a su lado, le mira con
miedo e impresionado por su respiración, cómo si estuviera escapando de algún
lugar.
-
Vámonos antes de que me arrepienta.
Ni siquiera necesitó saber más para echar a andar rápido el
auto. Ve por el retrovisor como una mujer los miraba desde lejos, sin poder
creer lo que veía. Pero eso no era lo que le preocupaba, sino que como el
pelinegero miraba casi de forma angustiada hacia fuera.
Como si hubiese hecho lo peor que pudo hacer en su vida.
-
¿Pasó algo?- le acaricia la pierna, intentando tranquilizarlo.
- No-
une la mano con la de él e intenta sonreírle-. No me pasa nada.
-
¿Estás seguro?
Se detienen en un semáforo y nota como los ojos de Yunho
parecen más grandes por la preocupación. Le hace suspirar y acercarse de golpe
hasta rozar sus labios, besándolo despacio.
- Más
seguro que nunca- sonríe-. ¿Dónde vamos? Estoy ansioso.
Jaejoong nunca había tenido una cita en su vida. Nunca había
salido de ese antro asqueroso ni tampoco tenía amigos. Por lo que cuando
entraron al cine y Yunho le compró un paquete enorme de palomitas, creyó que
eso era el paraíso y que automáticamente se había convertido en el mejor día de
su vida.
Y vieron una película de invasión de zombies que al final
terminó causándoles gracia porque eran las únicas personas que habían en la
sala.
-
¿Estás seguro que no hay nadie?
Se baja del auto con temor, frente a una gran casa que
parecía salida de película. Yunho le sonríe y se acerca, tomándolo de la mano
para arrastrarlo.
- Da
igual, dudo que mi mamá se enoje si te ve.
Pero cuando entran, todo cambió, Jaejoong sintió que nada
podía hacerlo sentir más especial. Más único y querido. Incluso se siente sucio
cuando entra a un lugar tan hogareño y familiar como ese. Hasta tenían un
perro, lo que era su sueño desde hace muchos años.
Yunho le da un vaso de jugo, abrazándose a él mientras veían
televisión. Todo parecía tan perfecto, que de verdad no podía creer que en ese
momento pudiera estar viviendo su propia vida, no una ajena.
- ¿Qué
pasa?- el alto le mira acostado encima de sus piernas, con el ceño fruncido-.
¿Cambio de canal?
-
¿Yunho?
- ¿Mm?
- ¿No
te doy asco?- deja el vaso encima de la mesa, sin moverse demasiado-.
- ¿De
qué estás hablando?
- No
sé- se encoge de hombros, algo afligido-. Me acuesto con tantos hombres que
hasta a mi me da vergüenza.
Ve como Yunho se levanta rápido desde sus piernas,
acariciándole la mejilla y sin dejar que una lágrima lograra escaparse por su
mejilla.
- No
seas tontito, ¿quieres?
-
Estoy siendo realista.
-
Entonces deberías venir a vivirte conmigo y salir de esa mierda de una vez por
todas.
Le parece absurdo e imposible. Una idea salida de un libro
de hadas. Pero Yunho parece serio, como si eso no se tratara de un juego.
- ¿De
qué estás hablando?
- De
que puedes venir a vivirte acá, mi mamá no tiene problema.
- ¿¡Tú
mamá sabe que andas con un puto!? Genial, Yunho, genial.
Se levanta furioso desde el sillón, yéndose todo tipo de
amor extremo que sentía por el chico. Piensa en las consecuencias que le
traería haberse escapado y cómo mierda tendría que pagar por eso.
Las cosas ya no parecen tan bonitas y menos cuando Yunho le
ilusiona con cosas tan estúpidas como esas.
Y le hubiese gustado que las cosas comenzaran de la misma
forma en la que habían comenzado, pero no fue así; Yunho no quiso insistir y él
no quiso seguir hablando, solo le pidió que lo llevara de vuelta y que se
fuera.
Que lo dejara en ese lugar en el que había crecido y que su
destino, se había encargado de no dejarlo ir.
**
Si hubiese tenido que contar las llamadas de Yunho en su
celular, hubiese sido imposible. Le llamó durante días y durante horas. Al
parecer no se cansaba nunca y mucho menos cuando notaba que él se había
encargado de apagar su celular.
Jaejoong apenas trabajaba con ánimo. No, ni eso. Simplemente
trabajaba y entregaba su cuerpo a lo que viniese, como si le diera lo mismo su
vida.
Viejo tras viejo, asqueroso y el próximo peor aún.
Y le costó que Yunho se venciera, pero luego de dos semanas,
lo logró. Pareció haberse dado cuenta que su relación no saldría a flote y que
eso no tenía sentido. Que era estúpido que tuviera que pagar para poder estar
con él.
Pero Jaejoong lo extrañaba. Demasiado y más de lo que podía
controlar. Le daban ganas de saber como iban las cosas con su ingreso a la
universidad y cómo estaba su perro del que se enamoró a primera vista.
Incluso se pregunta si ya conoció a otra persona.
Se mueve hacia un lado de la cama, desnudo y arrastrando las
sábanas para echarlas en un canasto que le gustaría quemar. Recién había estado
con un viejo y se sentía baboseado y hastiado de seguir ahí. Creía no poder
soportar más.
- ¿Lo
trataste bien?
Ve la cabeza de su tía, asomándose sin pudor por la puerta,
inspeccionando que todo estuviera en orden.
- Dejé
que fuera un viejo cerdo y repugnante, si eso quieres saber.
-
Genial.
Genial, hija de puta.
Arrastra los pies hacia el baño y se apoya en la puerta
luego de echarle pestillo. Y piensa, piensa en cuántas veces Yunho intentó
entrar al lugar, sabiendo que tenía prohibido el acceso.
Le costó rendirse, pero lo hizo.
Solo porque él no insistió.
Y ahora mira su teléfono en la pantalla de su celular,
preguntándose una y otra vez que estaría haciendo en ese momento, o simplemente
si le contestaría al ver su llamada.
¿Y qué podía oír aparte de una negación de su parte?
Ya no perdía nada.
Eran casi las cinco de la mañana cuando marcó su teléfono.
Se sentó en la taza del baño y esperó con una calma digna de admirar. Y no
podía negar que su estómago estaba apretado a tal punto de dolerle, y mucho más
cuando sintió como le contestaba casi en un gruñido a causa del sueño.
No había duda que estaba durmiendo.
-
¿Jaejoong?- le siente bostezar y sonríe-. ¿Eres tú?
- Sí.
Hola.
-
¿Pasa algo? Es tardísimo. ¿Estás bien? ¿quieres que vaya?
Su preocupación de siempre le hace sonreír más grande,
provocando que se tapara la cara con una mano, ocultando su felicidad.
Su estómago sentía un agradable calor mientras él se sentía
la persona más feliz del mundo.
-
¿Jae…?
- ¿Me
puedo arrepentir?- le dice de pronto-. ¿Aún está en pie tu oferta?
Cuando siente su tímida risa atolondrada con el sueño, a
Jaejoong le dan ganas de conversar por horas y quemar esa habitación asquerosa
y escapar de ahí.
Y ojalá estuviera su tía adentro, para olvidarse de una puta
vez de ese asqueroso mundo y comenzar a vivir por primera vez.
Y mejor aún, si eso era con Yunho.
aww pobre jaee ojala enserio se animara a irse con yunho al final parece q si acepta
ResponderBorrarespero y si tenga una vida distinta al lado de yunho asdada me encanto gracias x compartir! :3
Wooo.. Ojalá jaeboo salga de ahi. Ese lugar es horrible . El merece ser felíz. . El debe ir con yunho.. estuvo genial la historia. Gracias por compartirla.
ResponderBorrarqué bueno que Jae recapacitó y se dio cuenta que Yunho era la llave a su felicidad y libertad. no veía la hora que se fuera de ese horrible lugar y de la aprovechada de su tía.... qué vida más miserable vivía en ese lugar. siendo manoseado por viejos asquerosos.muchas gracias
ResponderBorrarJJ vete de ahiiiiii
ResponderBorrarYunho te ama
........ me gusto <3
Owww~ Me gustó mucho, espero que Jae si se vaya con Yunho <3 Ya ha sufrido mucho en ese lugar, maldita de su tía xc
ResponderBorrarahhhh me quede con ganas de mas... en verdad la mamá de yunho lo acepto a si no mas... yo quiero continuacion pls.....
ResponderBorrarpdta: me encanto la escena donde jj le baila en hilo a yh restregando sus hermosos cachetes pequeños y redonditos...jijiji *¬*
Jae y Yunho no pueden negarse que ae quieren,Yunho le ha dado una oportunidad a Jae para que viva con el y salga de ese lugar y ser felices.
ResponderBorrarQue bueno que Jae cambio de parecer y Yunho al parecer si lo acepto.
Me encanta cuando Jae le baila a Yunho y este lo envidian por todos.
Me encanto gracias por compartirlo
ojala y se valla a vivir con yunho y rehaga su vida con el para que por fin sea feliz
ResponderBorrarGRACIAS
T____T me dio asquito como jae tuvo que soportar a esos sujetos pobre jaejoong , puta su tia! que cólera con esa mujer.
ResponderBorrarme quedo con la gran intriga si Jae se va con yunho o no?
tiene otra parte esta historia? </3
me hubiese gustado que la historia terminara aun quesea que jae se fugara de ese lugar :(
Gracias Sandrita ;)
espero que si se vaya con Yunho..
ResponderBorrarHermosa historia, y a mi me basto con la sonrisa de Yunho para saber que Jae abandono esa parte de su vida, genial, genial.
ResponderBorrarGracias por compartir
Estuvo hermosoooooo!!! su tia le ha hecho demasiado daño a JAEJOONG !! k bueno k JAEJOOG recapacito .. YUNHO siempre dando todo su amor a su otra mitad(JAEJOONG).... Seria genial si tuviera una continuacion.. Es una gran historia!! Muchas gracias !!
ResponderBorrarmuy bonito se arrepintio al principio pero ya no aguantabaetar lejos de Yunho y menos mal que el todavia lo ama desde mi punto de vista le falto un poquito mas como para saber que paso con la tia cuando el se fuera y se lo restregara en la cara y la mama de Yunho que pensaria de el y xq Yunho dice q no importa lo que diga ella peri igual estubo muy bueno gracias linda x compartir
ResponderBorrarTriste vida la de Jae, ante una tía abusiva que vende las caricias de Jae y a Yunho profesandole amor a pesar de lo que es Jar. Ojalá de verdad Jae pueda salir de ahí e irse con Yunho, ahorita parece ser ya dio el primer paso.
ResponderBorrarGracias
Que!?!?!?!?!?! ahi acaba?.....
ResponderBorrarMe alegra que Jae haya decidido darle una esperanza a su vida...y Yunho esta en ella.
Me dio tristeza también ver como Jae se asombraba de ver que afuera de ese burdel había un mundo desconocido para el, un hogar como el que tenia Yunho....y como después regresa a ese burldel y sigue viviendo esa vida...dejando que asquerosos lo toquen, y rechazando a Yunho.
Y Yunho lo espero y le dio su tiempo, y el feliz de dejar entrar en su vida para siempre a Jae...ummmmmmm en mi cabezita me he formado algunas ideas de como continúan sus vidas juntos el uno con el otro, como debe ser :) gracias, y perdón por recién comentar......
u.u sin dinero no se consigue nada en esta vida ..
ResponderBorrarmuchas gracias por compartir bye nos leemos en otro fic :3
Pobre Jae que vida pero despues de la pesadilla esta Yunho con las manos extendidas por el <3
ResponderBorrarTT.TT que triste...Yunho tan fiel sin abandonarlo nunca, ahora a comenzar de nuevo y con una vida ahora si maravillosa y con mucho amor <3
ResponderBorrarBueno por lo que lei al parecer Jae si se va con Yunho ....
ResponderBorrarEs lo mejor, Jae no merece esa vida y debió aceptar tan pronto como Yunho se lo propuso ....Ahora a comenzar una nueva vida junto a su Yunho, olvidar todo y seguir adelante
Gracias por compartir esta historia... :)
Casi me da algo cuando jaejoong se enojo con el bueno de.yunho u.u
ResponderBorrarEs que supongo que es bastante inseguro, despues de todo nunca le habia ido bien antes, nadie se habia preocupado por el....
Pienso que este two shot se.prestaba para algo mas largo, tal vez un mini serial... Es una lastima que acabara en con solo dos capitulos pero igual fue una buena historia y me alegro de que al final jj se arrepintiera y que yunho aun asi lo aceptara, de verdad que debia de amarlo demasiado, porque no cualquiera hubiese aguantado que su novio tenga ese trabajo.
Gracias por compartir