“Desde un principio supimos que estaba mal, pero no nos
importó y decidimos continuar haciéndolo.
Era evidente cómo iba a terminar. Fuimos conscientes de que
éste, sería el desenlace de nuestra historia.”
La tristeza se estaba apoderando de mi corazón, me sentía
vacío. Nunca creí que este día llegaría tan rápido.
Todo estaba listo.
Lisa se encontraba en su trabajo y no regresaría si no después de la cena. Melody
descansaba en su cuna como el ángel que era. Había despachado a la Sra. Lee
hace una media hora.
Nadie iba a molestarnos. Mi bebé merecía una despedida
digna, sin molestias como era de costumbre en casa. Era lo mínimo que podía
hacer por él.
Me encontraba en mi habitación, sentado en la cama. Esa
misma que había sido testigo de lo nuestro, de lo que compartimos, de nuestra
pasión.
Vestía solamente los pantalones de mi pijama, la ropa estaría de sobra cuando el
llegara.
Ya habían pasado diez minutos de la hora que habíamos
acordado. Estaba nervioso, impaciente.
Tenía miedo de que se hubiera arrepentido. De que me odiara
por dejarlo, por botarlo, tal como había
hecho su ex novio.
Pero vamos, él ya
estaba grandecito, no era un crío. Él también sabía que esto era prohibido, que
terminaría tarde o temprano, que no era algo seguro. Podría haber tomado sus
cosas y haberse marchado.
Pero no, no lo hizo. Y fue así como las cosas se complicaron
aún más.
Aunque ya no importaba. En realidad los culpables éramos los
dos. Más yo que él. Era yo el mayor de los dos, era yo el casado, era yo el que
tenía una hija, era yo el de los compromisos.
Mi corazón comenzó a latir desenfrenadamente cuando sentí
unos pasos por el pasillo.
Había llegado.
No se cómo pudo cruzarse por mi mente la idea de que él no
vendría. Solo era yo aquel que se encargaba de mentirle, de ilusionarlo.
Él no era cómo yo, eso estaba claro.
La puerta se abrió dejando ver la figura de mi bebé, de mi
niño. Seguro se había colado por la puerta trasera, pensando que la Sra. Lee
andaría merodeando por allí.
Ingresó a la habitación y cerró la puerta tras él.
Traía puestos unos jeans claros, algo gastados, y una camisa
blanca. Mi vista se dirigió a su rostro, quedándome helado.
Sus ojos estaban hinchados, rojos y su mirada.. Su mirada
estaba llena de dolor.
De dolor y de odio, y lo entendía perfectamente. Estaba
enojado conmigo.
Todo era mi culpa.
Nunca fui consciente de el mal que le causaba, de todo el
sufrimiento que había sembrado en su corazón.
Se aproximó hasta donde me encontraba, dejando una distancia
prudente entre nosotros. Me puse de pie y acorté ese trecho que nos separaba.
Sus hermosos ojos, ahora tristes y apagados, no se
despegaban de los míos.
Me hizo recordar la vez que lo conocí.
Ese día que llegó para ser el nuevo niñero de Melody, ese
día que llegó para robarse mi corazón.
-Yunh..- Lo callé colocando mi dedo índice en sus labios.
No quería escucharlo. Más bien, no podía hacerlo, no lo
soportaría. Él iba a recriminarme el porqué lo abandonaba, porqué lo dejaba
solo.
Ya tenía suficiente con la culpa que cargaba en mis hombros,
ya me había martirizado lo suficiente yo mismo desde el momento en el que tomé
la decisión de terminar con lo nuestro.
Estaba claro a lo que venía, asique seguí con lo que
habíamos pactado, sin dar muchas
vueltas.
-Quítate la camisa Jaejoong- Le ordené.
Me miró algo extrañado, pero no dudo en obedecerme.
Comenzó a desabrochar uno por uno los botones de esa
desdichada prenda, que no me dejaba admirar la belleza de mi Jaejoong.
Una vez terminó de desabotonarse deslizó la camisa por sus
hombros, de la forma más lenta posible, para torturarme.
Terminó de sacársela y la arrojó al piso de la habitación.
Dirigí mis manos hacia su cintura y comencé a subir por sus
costados, acariciando su fina piel; al llegar a su pecho, pasé la punta de mis
dedos por sus pezones, erizándolos al instante.
Seguí subiendo y llevé mis manos hasta su nuca, mejor dicho,
hasta su cabello.
Lo jalé hacia atrás, para permitirme una mejor vista de su
cuello. Se quejó un poco por la fuerza que empleé en ese acto, pero se dejó
hacer.
Agh, lo deseaba muchísimo, lo deseaba de una manera tan impura. Quería que fuera
solo mío, MÍO.
Y lo sería.
Esta noche lo sería. Consuelo de estúpidos, ya que nunca más
lo tendría entre mis brazos.
Observé su rostro.
Tenía los ojos cerrados, estaba esperando que lo besara.
Pero para eso habría más tiempo.
Ahora solo me dedicaría a observarle minuciosamente. Quería
grabarme cada parte de su cuerpo, cada una de sus facciones, quería memorizarlo
todo de él. Guardarlo para siempre en lo más profundo de mi cabeza, en lo más
profundo de mi corazón.
Solté el agarre de sus cabellos y deslicé mis manos
hacia su rostro, hacia sus labios. Rojos
y suaves como siempre. Delineé su mandíbula, acaricié sus mejillas con mis
pulgares.
Jaejoong era precioso, era perfecto.
No aguantaba más, tomé su rostro entre mis manos y lo besé.
No dudó en corresponderme. Sus manos se aferraron a mi
cuello para profundizar, si se podía más aquel beso.
Bajé mis manos hasta sus cintura, juntando nuestras pelvis
en una fricción deliciosa.
Mi Jaejoong ya estaba duro. Con solo unas caricias yo lo
había puesto así.
Ultrajé su boca a más no poder. El beso lo dominaba yo, como
siempre.
Jaejoong desprendió sus manos de mi cuello y las llevo entre
nuestros cuerpos. Las metió dentro de mi pijama y comenzó a masturbarme.
Yo dirigí las mías hacia la cremallera de su pantalón,
abriéndolo y dejando que sus jeans bajaran.
Agarré con fuerza su trasero y lo apegué más a mí.
Estuvimos así por un buen rato, pero yo necesitaba más de
él. Ambos necesitábamos más de nosotros.
Lo separé de mí cortando el beso de una forma algo violenta.
Nuestras bocas seguían unidas por un hilo de saliva.
Tomé el borde de mi pijama y lo bajé, dejando ver mi
miembro. Enrojecido, orgullosamente erguido, esperando por un poco más de
atención.
Lo tomé con mi mano libre y lo agité, mientras miraba a mi
bebé.
-Vamos Jaejoong, chúpala- Su cara se puso roja como un
tomate, se veía más que adorable.
Me miró y bajó su mirada a mi pene, para después volver a
posar sus ojos en los míos. Se relamió los labios, brindándome la escena más
caliente que había visto hasta entonces.
Se arrodilló y bajó mi pantalón hasta mis tobillos.
-La extrañaré- Fue lo último que dijo, antes de engullir mi
pene por completo.
Succionaba tan fuerte, era como si me la quisiera arrancar.
Se ayudaba con su mano derecha, masturbándome y chupando a la vez. Con la
izquierda apretaba mis testículos dándome un placer increíble.
Era el mejor en esto, estaba seguro.
Llevé una de mis manos a su cabeza y tomé firmemente sus
cabellos. Con la otra, agarré su mandíbula, dejando asi su cabeza inmóvil.
Comencé a moverme, imitando los movimientos de una penetración.
Le estaba follando la boca.
-Aah Jaejoong que rico –
Mi cabeza estaba tirada hacia atrás, mis ojos cerrados con fuerza, mi
pelvis endemoniada chocaba contra su boca. Nunca había sentido tanto placer en
mi vida.
De vez en cuando sentía alguna arcada de su parte, pero él
no golpeaba mis piernas en señal de que lo estuviera ahogando, asique no me
detuve.
Bajé mi cabeza y lo miré.
Tenía los labios hinchados y la saliva escapaba por la
comisura de ellos. Sus ojos felinos estaban fijos en los míos, no paraba de
observarme.
La escena que me brindaba Joongie era digna de aparecer en una película porno.
Solté el agarre de su pelo y de su mandíbula. Lo tomé por
los hombros y lo puse de pie. Se tambaleó un poco tras el repentino cambio de
posición, pero se afirmó en mi pecho recuperando el equilibrio.
Volví a besarlo, pero de una forma más calmada, como
queriendo memorizar esos labios que no volvería a tocar nunca más.
Mientras seguíamos besándonos lo abrazé posesivamente.
No quería perderlo, no ahora.
Continuamos con el beso hasta que tuve que cortarlo porque
comencé a sentir un gusto extraño en medio de nuestro contacto.
Jaejoong estaba llorando.
Sus lágrimas, llenas de dolor y tristeza, se perdían en la
unión de nuestros labios.
Lloraba de una forma desconsolada, jamás imaginé verlo así.
Ni siquiera cuando Yihan lo botó, había llorado de esa forma.
-No lo hagas Yunho, por favor.- Su llanto no cesaba. Escuchar sus palabras
hacían mi corazón más pesado, mi cabeza iba a explotar. –Te lo suplico, no me
dejes. Yo .. yo puedo ayudarte a criar a Melody. Vamos, no necesitas de ella,
no la necesitas.- Me partía el alma verlo de esa forma. Estaba desesperado.
Pero era tarde, ya había tomado una decisión y no la
cambiaría ahora.
-Si las cosas fueran así de fáciles, no estaríamos viviendo
esto Jaejoong. Entiende por favor, no hagas las cosas más difíciles de lo que
ya son.-
Limpié algunas lágrimas que quedaban en sus mejillas y tomé
su rostro entre mis manos. –Si quieres parar está bien. No quiero que te sientas
usado ni nada por el estilo, no quiero verte sufrir más.. Y creo que si
seguimos con esto saldrías aún más lastimado. Yo no quiero eso Jaejoong.-
-Yo si quiero seguir Yunho.. lo necesito. Además, mi corazón
no puede estar más roto de lo que ya está. Continuar con esto no empeorará las
cosas- Finalizó con eso y me besó.
Me sentía la mierda más grande del mundo.
Mejor dicho, era la mierda más grande del mundo.
Nos seguimos besando, hasta que él cortó el beso.
Jaló mi pantalón junto con mi ropa interior y me los sacó
por completo. Tomó mi mano y me dirigió consigo hasta la cama. Se quitó la poca
ropa que le quedaba y se recostó.
-Hazme sentir de tu propiedad por última vez Yunho.. Hazlo
de tal forma que quedes grabado en mi mente para siempre. Deja las marcas que
sean necesarias en mi cuerpo, para recordarme que alguna vez fui tuyo. Que te
sienta durante días en mí, eso deseo. Como nunca se lo harías a ella Yunho. Por
favor, quiero que me lo hagas así.-
Sus palabras me derritieron. No podía más con esto.
Me abalancé sobre él, devorando su boca.
Iba a hacer aquello que me pedía. Claro que lo haría.
Me colé entre sus piernas, movía mis caderas frotando
nuestros miembros. Besaba su cuello, su pecho, su abdomen.
Mordí sus pezones, lamí sus lóbulos, rasguñé su espalda.
Bajé con mis besos hasta su parte baja. Di unas lamidas a su
pene y me dediqué a sus muslos.
Amaba esa parte de su anatomía.
Jaejoong tenía unas piernas exquisitas. Los besé y succioné
dejando marcas que durarían unos cuantos días. Tal como él lo pidió.
Bajé un poco más, hasta llegar a su entrada. Comencé a
lamerla, chuparla, degustarla.
Jaejoong era delicioso.
-Mmmh Yunho, si, así aah ah-
Música para mis oídos. Así eran los gemidos de Jaejoong para mí.
Sentía mi boca adormecida, mi lengua cansada.
Creo que nunca había estado tanto tiempo preparando a
alguien.
Me separé de él y tomé mi pene. Escupí en mi mano y acaricié
mi falo para lubricarlo un poco. Lo dirigí a su entrada.
Por Dios, moría por penetrarlo duro, hasta el fondo, sin
piedad.
-¿Listo?-
-Siempre lo estoy para ti-
Con eso me bastó.
Entré en el de una sola estocada.
Su cara de dolor fue señal de que había sido algo brusco con
él, de que lo había lastimado.
-Yunho es.. estás enorme. Mmgh me duele.- Apretaba como nunca, creo que de lo tenso que
estaba me la iba a partir en dos.
Lo besé para que se relajara.
Esto era algo que debíamos disfrutar, no sufrir. Era nuestra
despedida, debía ser perfecta.
-Jaejoong, bebé, relájate por favor- Volví a besarlo.
Después de unos cuantos besos y caricias, parecía más
calmado o por lo menos ya no estrangulaba mi polla con su traserito como lo
hacía antes.
-Más rápido Yunho, más ráp.. ah mmh si así, así- Entraba y
salía completamente de él, para luego volver a hundirme en lo más profundo de
su ser. Era perfecto, era delicioso.
-Ah Jaejoong , como aprietas aah Que rico bebé, que mh rico
–Me tragaba completamente. Parecía que su cuerpo, más bien su culo, estaba
hecho a la medida de mi miembro. Era lo mejor que había penetrado en años.
En la habitación solo se podían oír los gemidos de Jaejoong
acompañados por el choque de nuestros cuerpos.
Apoyé mis brazos a sus costados y comencé con estocadas más rápidas. En esa
posición nuestras caras quedaban a centímetros de distancia, por lo que
aproveché para besarle.
-Te amh ah ah ..
Yunho yo te am.. –
-Voltéate Jaejoong- Le corté.
No quería escuchar esas palabras salir de su boca.No se lo
permitiría.
Su mirada entristeció enseguida.-¡Vamos, en cuatro
Jaejoong!- Soné algo enojado , y en realidad lo estaba.
Como si esto fuera fácil para mí.
Me molestaba que no pudiera entender que no cambiaría de
opinión. Ya estaba hecho, no había marcha atrás.
Me obedeció al instante.
Se puso en cuatro, solo que apoyado en sus antebrazos, por
lo que su trasero quedaba más levantado.
Lo penetré sin dar más vueltas y comencé a moverme.
Empezó a atender su miembro por sí solo. Ese trabajo siempre
lo hacía yo, pero por lo visto, Jaejoong quería correrse dentro de poco.
Lo tomé del cabello y lo tiré hacia atrás, haciendo que su
espalda chocara con mi pecho. Giré su cabeza hacia un lado para tener acceso a
su boca y comencé a besarlo.
-Lo siento, Jaejoong, realmente lo siento- Estaba harto de lastimarlo. Sabía que ese “lo
siento” no repararía ni un poco su destrozado corazón, pero no sabía que más
hacer.
Se separó de mí, haciendo que mi polla abandonara su cuerpo.
Me tomó por los hombros y me acostó en la cama. Se sentó a
horcajadas sobre mí, metiendo en su trasero mi miembro y comenzó a cabalgarme
de una forma deliciosa.
Sentía que su culo me engullía a más no poder. Era demasiado
para mí.
-¿Lo hago mejor que ella verdad? Ah aah.. Soy mej.. mh Soy
mejor en la cama ¿No Yunho?-
¿Qué si lo era? Que pregunta bebé.
Era lo mejor que había probado en la vida, Lisa no le
llegaría ni a los talones.
Nadie le llegaría a los talones.
-Lo eres Jaejoong, eres un experto, eres el mejor- Mordió mi
boca con desespero y comenzó a gemir sin parar. Se estaba por correr.
-Me vengo Yunho, mmmmh ah aah Dios, Me vengo – Se corrió en
mi abdomen, su esencia estaba caliente.
A mí también me faltaba poco para llegar, asique tome su
cadera sosteniéndola firmemente y di unas ultimas estocadas a ese trasero que era
la gloria.
Cuando estaba a punto de correrme, Jaejoong se salió de mí y
bajo hasta donde mi pene.
Comenzó a masturbarme y a dar unas succiones rápidas.
-Vamos Yunho, dame lo que quiero, lo que es mío- Con esas
palabras me fue suficiente para correrme fuerte y abundante.
Él lo recibió gustoso en su boca. Un poco caía por la
comisura de sus labios, pero lo limpió enseguida con su lengua, tragándoselo
todo.
Una imagen realmente sexy a mi parecer.
-Que rico Yunho- Se relamió por última vez y se acostó a mi
lado, colocando su cabeza en mi pecho.
–¿Sabes Yunho? Daría todo por por ser el dueño de tu
corazón. -Comenzó a hablarme.- Haría hasta lo imposible para que sintieras,
aunque sea, la mínima parte del amor que yo tengo hacia ti. -Despegó su cabeza
de mi cuerpo y clavó sus ojos en los míos.-Lo único que haces es lastimarme,
dañarme. Lo que siento te importa una mierda..-Volvió a recostarse en mi
cuerpo-Y por más daño que me hagas, ese amor que tengo no disminuye ni un poco.
Es ridículo ¿No crees?- Se acercó hasta mi boca y unió nuestros labios en un
casto beso. -Por favor, no me dejes..-
-Duérmete Jaejoong- Ah, cada cosa que decía me hundía aún
más, no lo soportaba. Basta con eso, que dejara de torturarme.
Un ruido me despertó, era la puerta de la habitación.
No pensé que Jaejoong se marcharía tan temprano, menos sin
despedirse.
Pero cuando miré a mi lado, y lo vi descansando plácidamente
en la cama, supe que era otra persona la había invadido la habitación.
Mi corazón se paralizó.
-Amor llegué más tempra.. – Sus palabras quedaron
atragantadas en su garganta. Sus ojos estaban más que abiertos a causa de la
impresión.
Esto no podía ser cierto, debía ser una maldita pesadilla.
Me había descubierto.
YunHo me cae mal, he dicho.
ResponderBorrarè.é
Después de todo lo que has hecho Yunho a Jae, mínimo te tenían que caer en la mentira, eres un aprovechado tanto de Jae cono de Lisa.
ResponderBorrarGracias
ay Dios, ahora viene el verdadero sufrimiento
ResponderBorrary veo a Yunho muy determinado en terminar con Jae.
y a Jae lo veo muy sumiso y medio obsesionado con que Yunho no debe dejarlo.
ahora qué pasará??
por qué Yunho no quiere dejar a su mujer si como dice él, siente un amor muy grande por Jae==?? qué está en juego para que no se quiera jugar por el amor de Jae??
gracias por el capítulo
que bueno q los pesco ja ja ja , se va armar una grande XD
ResponderBorrarOhhhh !!!!
ResponderBorrarLo que se viene !
Yunho es cruel y Jae es un tontin por aceptar ser el amante de Yun...
Justo cuando es su despedida los ampayan !
Plop !
Que buena historia, gracias x apaptarla.
oh my sun!! se va armar en grande.... pobre de Jae u_u lo ama a ese grado......muy interesante la historia *-*
ResponderBorrargracias!!! y que bueno que ya volviste :)
asi que amntes y haciendolo en la propia casa de yunho, era de esperar q un dia la esposa los descubriera, ojala pongas un flashback de como se conocieron y empezaron su relacion. gracias por compartir ^^
ResponderBorrarmrda D: ahhh maldito yunho como hace sufrir a jae e_e
ResponderBorrarpero la que se le viene encima ahora q su esposa lo descubrió
dasdasda esta genial gracias x compartir espero con ansias el sig cap ^^
Oooh esta genial la historia, gracias por compartirla.
ResponderBorrarYun y Jae son unos bitchies!!!! NO MENTIRA! ...... Jae sufre! Oh mi bebe. Ahora la mujer ya los descubrio!......ahhhh y quiero saber como se conocieron, sus coqueteos, su primer roce, su primer beso y Kyaaaaaaaa como utilizaron la cama que el propio Yunho comparte con la mujer que no llega ni a los talones a Jae, que por cierto que HOT! La escena de cuando Jae monta a Yunho y asdfghjkl como lo seduce diciendole que es mejor que la mujer. Kyaaaaaaaaaaa!!!!!!!!!!!!! Ahhhhhhhh......que HOT!!!! Muchas gracias, estaba preocupada de no ver actu, jijiji quise acosarte por face pero me detuve porque bueno..... Yo se que descansas y tienes otros deberes, muchas gracias pues, espero ansiosamente el siguiente capitulo. :-) LO AME!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
ResponderBorrarQue buen inicio y final de capitulo :)
ResponderBorrarDiossssssssss los pillaron... no se si alegrarme o que.. ya q yunho esta haciendo sufrir a mi Boo~~~ Diosssss esta dema interesante!
ResponderBorrarEse yunni me rompe el alma es tan seco y jae ambobaado ains...pero me encanta estoy pegada conesta fic
ResponderBorrarYunho hacido tan cruel aasshh pero Jaejoong esta muy enamorado devistes ser igual Jaejoong de hacerlo sufrir en el momenti q ya estqba listo irte pero bueno..
ResponderBorrarahora q va apasar los descubrieron omg
Gracias por el capitulo
ni modo yunho merecido te la tienes por ser tan malo y egoísta con jae que tanto te ama
ResponderBorrarhaber si así te deja lisa y te quedas con jae
Gracias espero el siguiente
ojala ahora que YunHo fue descubierto lo echen a la calle y JaeJoong le de la espalda se pasa de mamila, Jae amándolo con locura y el rompiéndole su corazoncito ..
ResponderBorrarYunHo idiota, que Jae te de una patada y te habiente bien lejos
KYAGGGGGGGGGGGGG
ResponderBorrarEs terrible lo que acaba de pasar...
OMGsh!!!!!
ResponderBorrarQue los han pillado casi que en acto!!!
Quiero saber la historia completa.... Que pasara ahora que la esposa de yunho los descubrio!!!?
Gracias por el capitulo
Pobre jj siempre sufre u.u
Ooooh Maldito
ResponderBorrarYunho como te odio, pobre Jae siempre tiene que sufrir
WOOO! Creí que este fic ya lo había leído en JongKey pero me doy cuenta que no, este parece tener full drama x')
ResponderBorrarNo se si odiar a Yunho o no, o sea mínimo quiso detener esa relación destructiva :/ Pero pobre Jae, siempre sufriendo xc
WOOO! Creí que este fic ya lo había leído en JongKey pero me doy cuenta que no, este parece tener full drama x')
ResponderBorrarNo se si odiar a Yunho o no, o sea mínimo quiso detener esa relación destructiva :/ Pero pobre Jae, siempre sufriendo xc
wow los pillaron¡¡uu que va a pasar con el yunjae?
ResponderBorrarwow los pillaron¡¡uu que va a pasar con el yunjae?
ResponderBorrarWoo~ El fic ya esta super adelantado, tuve que volver a leer desde aquí y sigue haciéndome sentir lo mismo <3
ResponderBorrar