El timbre sonaba incansablemente.
¿Quién podía ser a esa hora?
Miré el reloj encontraba en la mesa de noche. Eran las nueve
en punto de la mañana.
Lisa ya se encontraba en su trabajo, y la Sra. Kim aún no
llegaba.
Los lunes ella venía a trabajar más tarde a casa, por lo que
el único que quedaba para abrir la puerta era yo. A no ser que Melody
aprendiera a caminar mágicamente y abriera para que su papi lindo siguiera
descansando.
Pero eso no pasaría, asi que me levanté de mala gana.
Iba a partirle la cara de una patada al idiota que estuviera
molestando desde temprano.
Bajé las escaleras con la velocidad de un caracol.
Tenía sueño en demasía, no quería la visita de nadie. Abrí
la puerta con pesadez y al ver quién era me dieron ganas de cerrarla y
estampársela en la cara.
-¿Qué quieres?- Su presencia me molestaba, esa carita de
engreído se la iba a borrar de un golpe uno de estos días.
-¿Qué quiero? Trabajar pues, a eso vine.-
Mierda y más mierda. Se me había pasado por completo que hoy
el mocoso empezaba a trabajar como canguro de Melody.
Me hice a un lado permitiéndole el paso.
Me miro de arriba a abajo, como desaprobando el que le
recibiera vistiendo mi pijama. ¿Acaso que quería, que le abriera la puerta
usando un smoking? Estúpido.
Acomodo su perfecto flequillo y entró a casa.
-¿No es algo tarde para seguir durmiendo?- ¿Me decía a mí?
Quién se creía que era para reprocharme la cantidad de horas que dormía. Estaba
a punto de agarrarlo del cabello, ese que él tanto se molestaba en arreglar,
para zarandearlo hasta dejarlo calvo.
Pero no pude hacerlo, porque el teléfono de casa comenzó a
sonar. Se había salvado de milagro.
Era Lisa la que le había salvado el pellejo.
-Amor, ¡Buenos días!- Buenos serán para ti cariño. Tener que
soportar al mocoso desde tan temprano ya había cagado mi día.- ¿Jaejoong ya
llegó?-
-No, aún no.- Reí para mis adentros.
-Qué extraño. Bueno, no te preocupes ya debe estar por llegar. Tengo que colgar,
nos vemos en la noche amor-
-Nos vemos- Colgué el teléfono.
Estúpido crío, yo le iba a enseñar que nadie se metía con
Jung Yunho.
Me dirigía hasta la cocina para prepararme algo de
desayunar, cuando vi que el estúpido estaba parado ahí en el medio del living
sin hacer nada, solo me miraba.
-¿Te pagan para mirarme o para cuidar de mi hija?- Lo pillé
desprevenido.
Sus mejillas se pusieron coloradas, no sé si de vergüenza o
de rabia. Iba a decirme algo pero se lo guardó, dio media vuelta y se fue.
Pude ver su figura desaparecer tras subir las escaleras.
Me encontraba sentado en el desayunador tomando un delicioso
café, cuando Jaejoong entró en la cocina con Mel en brazos.
Ni se gastó en mirarme, solo abrió el refrigerador buscando
algo que yo sabía, no había.
-¿Los biberones?- Me preguntó.
Mel tomaba una leche en polvo, una especial para niños de su
edad. La Sra. Lee siempre dejaba biberones preparados, para que nosotros solo
los calentáramos y se los diéramos.
Pero ya no quedaba ninguno, anoche le había dado el último.
-No hay más. Tienes que preparar- Me miró con una ceja
alzada. Sentí ganas escupirle en la cara, ¿Porqué tenía que ser tan sobrante?
Me irritaba.
-¿Y cómo la preparo?-
-Con leche en polvo.-
-¿Y dónde está?- Parecía que se le agotaba la paciencia. Yo
solo me dedicaba a disfrutar.
-Ya no queda.- Sus ojos se abrieron como platos.
-¿Cómo que ya no queda? ¿Qué se supone que haga?-
-Ve a comprarla- Me levanté y caminé donde él. Le quité a
Mel de los brazos.- En el primer cajón de la mesa de la entrada hay dinero.
Tómalo y lárgate.- Me miraba incrédulo, pero lo ignoré y abandoné la cocina
cargando a mi bebé.
POV Jaejoong
Tomé el dinero y me "largué".
¿Qué clase de padre era? ¿Cómo no iba a tener leche para
darle a su propia hija?Era un incompetente.
Salí de la casa apurado, la niña tenía que comer y no había
nada de nada para darle.
Según Yunho, la farmacia donde tenía que comprar la leche
quedaba a unas siete cuadras de la casa.
Yo no recordaba haber visto una por ahí, pero si él estaba
seguro de que la había, pues no iba a discutírselo.
Tomé mi celular y llamé a Yihan. Quería distraerme un poco,
si no me aburriría.
Dio uno, dos, tres tonos y no me contestaba. Quizá estaba
entrenando, o durmiendo o acostándose con alguna.
Colgué y seguí caminando.
Ya llevaba como unas quince cuadras recorridas y la farmacia
no aparecía.
Quizás había confundido las indicaciones y me había perdido.
Según él, la farmacia se encontraba en una esquina, pero ni
rastros de ella.
No tenía ni la más puta idea de donde estaba. Me aproximé a
una señora que se encontraba en la acera vendiendo unas flores muy bonitas, tal
vez ella podría ayudarme.
-No mi niño, la farmacia que buscas está como a unas veinte
cuadras de aquí, por el otro lado de la calle.- Le agradecí su amabilidad y
emprendí viaje hasta la estúpida farmacia.
El muy idiota me había mandado al otro lado de la cuidad, a
buscar una farmacia inexistente a comprar la leche.
Caminé como un condenado, nunca antes había andado tanto en
mi vida.
A una cuadra de distancia la divisé.
Ni siquiera estaba en una esquina, que mentiroso el
malnacido.
Compré la leche y partí a la casa.
La puerta fue abierta por la misma mujer que conocí la primera vez que vine a esta
casa.
La saludé y pasé, encontrándome a Yunho ahí parado con una
sonrisa victoriosa en el rostro.
Estaba a punto de abalanzarme sobre él, pero no lo hice
porque él estaba con la bebé en brazos, dándole de tomar un biberón.
¿Un biberón? ¿No es que no habían más?
-¿De dónde sacaste eso?- Le pregunté, señalando la botella
que sostenía en su mano derecha.
-Estaba en el refrigerador. Por lo visto, no buscaste
bien.-¡Claro que había buscado bien! No había ninguno, estaba seguro.
Ignoré mis enormes ganas de querer patearlo. Debía medirme,
él era como mi jefe por así decirlo.
-¿Dónde guardo esto?- Me refería a la bolsa con la caja de
leche.
-En la alacena de la cocina-
Abandoné el living y fui hasta donde me dijo para guardar la
leche.
Antes de eso, abrí el grifo y tomé un poco de agua. Después
de la gran caminata que tuve que hacer, había quedado deshidratado.
Mi mandíbula casi se cayó cuando abrí las puertas del
mueble.
Estaba llena.. no, mejor dicho repleta, de cajas de leche.
De esa misma por la que tuve que caminar hasta el cansancio.
Dios, lo iba a matar. Le iba a romper esos dientes tan
bonitos que se cargaba de un solo puñetazo. Le iba a quebrar las piernas y los
brazos y después de eso, lo enterraría en el jardín.
¿Tan cabrón iba a ser conmigo? ¿Qué le había hecho para que
se burlara así de mí? Desgraciado, ahora me las iba a pagar. Nadie le toma el
pelo a Kim Jaejoong. Nadie.
No estaba en el living, asique subí las escaleras hacia la
planta alta.
No iba a llegar tan lejos como a matarle, pero si le daría
una buena patada en las bolas.
Me encontraba en el pasillo.
Si mi memoria no fallaba, la primera puerta a la derecha era
la habitación de la pareja.
No iba a entrar ahí, ya veo que me encontraba a Yunho
desnudo o algo por el estilo. Aunque la idea no sonaba nada mal, pero no lo
hice. Seguí mi búsqueda por el resto de las habitaciones.
La segunda puerta a la izquierda, era el baño. La puerta se
encontraba abierta. Tuve la ilusión de que él estaría ahí duchándose, todo
desnudo y mojado. Yo entraría en silencio y lo golpearía por la espalda con la
botella del champó, pero el cuarto de baño estaba vacío.
Seguí avanzando hasta toparme con la tercer puerta a la
derecha.
Esa era como una sala de entretenimiento. Allí adentro había
una mesa para jugar al pool, un tablero para arrojar dardos, unos sillones para
disfrutar de una buena lectura.
Abrí y me metí.
Genial, no había nadie.
Salí dispuesto a visitar la última habitación que quedaba,
el cuarto de la bebé.
La puerta estaba entreabierta por lo que pide echarle una
mirada dentro.
Muy bien Jaejoong, hallaste tu presa.
Yunho estaba recostando a Melody en su cuna.
Pensándolo bien, no estaba bien que golpeara al padre de la
criatura estando ella ahí, asi que esperaría a que él saliera.
Llevaba como unos quinceminutos ahí fuera y el muy idiota no
podía lograr que la niña se durmiera. Estaba a punto de entrar para echarle una
mano, ya que ese era mi trabajo pero algo me detuvo.
Más bien, su voz me detuvo.
Era hermosa, su voz era hermosa.
Había comenzado a cantarle una canción a la bebé. No era una
canción de cuna, ni nada por el estilo.
Me senté en el piso y me dediqué a escucharlo. Cantaba muy
bien, su voz era muy dulce, no parecía el ogro que siempre mostraba ante mí.
Las ganas que tenía de golpearlo habían abandonado mi cuerpo, se habían
esfumado.
No sé por qué lo hice, pero imaginé que la canción que
entonaba no se la cantaba a su hija, si no que la cantaba para mí.
Una sensación extraña se adueñó de mi cuerpo, sentí un cosquilleo en mi estómago.
Hace mucho que no me sentía así, era extraño pero agradable.
Estaba tan perdido en mí, que no noté cuando lo tenía
enfrente mío, sentado en cuclillas para estar a mi altura.
-¿Te sientes bien?- ¿Me preguntaba a mí? ¿Acaso me veía
enfermo?
Supongo que al encontrarme sentado afuera de la habitación,
en el piso le preocupó. ¿Le preocupó?
-Estoy bien, gracias.- Me puse de pie y el me imitó.
Me miraba fijo, como buscando algún síntoma de enfermedad o
algo así. Me causó gracia, su repentina preocupación.
-¿Y qué hacías tirado en el piso?- Buen punto. A ver qué te inventabas Jaejoong
para salir de esta. No podía decirle que había venido hasta aquí a golpearlo
por lo que me había hecho.
-Venía a ver si necesitabas ayuda con la bebé, solo eso-
No pareció muy
conforme con mi respuesta, pero no preguntó más.
Estaba por irse cuando lo detuve diciendo una estupidez
-Yo.. No sabía que cantabas-
No sé porque se lo dije, bueno en realidad sí.
No quería que se fuera. No entendía muy bien porque, pero no
quería que se marchara de ahí. Me miró sorprendido, seguro imaginaba que nadie
lo escuchaba mientras cantaba.
-¿Me espiabas?-
-Sí.. ¡NO! No, yo.. eh-
¿Porqué tartamudeaba como un imbécil? Me dieron ganas de golpearme.
Se rió de lo infantil de mi actitud.
-Dime Jaejoong, ¿Te gustó?-
Esperaba todo menos esa pregunta.
¿Si me gusto? Vaya, me había encantado.
No sé en qué momento nos encontrábamos tan cerca, sentía su
respiración chocar con la mía. Era una sensación rara, pero para nada incómoda.
Tenía ganas de acortar esa distancia que nos separaba,
sentía la necesidad de hacerlo y lo iba a hacer.
-Señor el almuerzo está listo- Carajo, la cocinera había
aparecido de no sé dónde.
Casi me da un paro de susto que me llevé.
Yunho se separó de mi con la velocidad de un rayo.
-Ahora bajo- Le respondió.
Después de eso me sonrió y se fue.
Mierda, me había dejado más que descolocado.
Uuuuuh pero que pasa por aqui!!?? Ya hay atraccion por parte de los dos? 🙊
ResponderBorrarEse yunho se comporto como todod un maldito.... Supongo que actua asi por que se siente atraido por jaejoong (aunque no lo sepa) y es su modo de defensa
Gracias por el capitulo.... Ya quiero llegar a la parte donde aceptan que la atraccion es mutua n.n
Uuuuuh pero que pasa por aqui!!?? Ya hay atraccion por parte de los dos? 🙊
ResponderBorrarEse yunho se comporto como todod un maldito.... Supongo que actua asi por que se siente atraido por jaejoong (aunque no lo sepa) y es su modo de defensa
Gracias por el capitulo.... Ya quiero llegar a la parte donde aceptan que la atraccion es mutua n.n
ups lo pillaron casi lo besa que bueno que llego la cocinera sino Jae se metería en problemas pues creo que Yunho a pesar de que dice que Jae le caí mal se siente atraído por el por eso lo trata así pero es por que esta confundido y no sabe como manejar esa atracción por el muchacho
ResponderBorrarpues a Jae si que le atrae su patrón y mucho por eso lo quiere matar pero a besos
Porque tuvo que interrumpirlos la cocinera????? ..... casi CASI hubo beso. Del odio al amor hay un paso y estos ya estan cruzando esa linea..... A Yunho, Jae le inquieta, por eso se comporta asi. Asdfghjklñ ........ Ojala que haya otra oportunidad donde esteen solitos y asi puedan meterse mano felizmente. Ok no..... Jaja Gracias!!!!!!! ..... Porfis ya quiero un capi mas! <3
ResponderBorrarWaaaaaaa.
ResponderBorrarDe infarto!!! Ese Yun todo cruelo y Jae aguantadose las gaaanas de vengarse....
Ya existe una atraccion!
Que mas sigue !!!!
Geacias x actualizar!
↖(^ω^)↗
tanto trolleo tiene que tener un porque, el que a Yunho le desagrade tamnto Jae de la nada, se me hace taaaaaaaaaaaan raro!!!
ResponderBorrarCLARO, lo cierto es que le gusta Jae, pero a la vez le incomoda y po eso lo molesta atnto.
Gracias
juro que no soporto a este Yunho. parece un niño mal criado y no se justifica que se comporte así. es un adulto y le tomó idea a Jae y ni él sabe por qué
ResponderBorrarme da lástima que Jae seguro sufrirá con este Yunho insoportable
gracias por la actualización
Que mal la cocinera aparecio en un mal momento Jae estuvo apunto de besar a Yunho atraccion total *-*
ResponderBorrarGacias
Bueno una cosa si es segura ....yunho solo se esta divirtiendo acosta de jae
ResponderBorrarque meleta se ve, la verdad...
gracias por compartir
El rechazo hacia Jae mas bien es atraccion, pero un modo de negarlo es molestando, despues de este acercamiento interrumpido les dara para pensar el porque?
ResponderBorrarGracias
Siempre estaban los indeciables que interrumpen caray como destrozan la atmósfera pero esa sonrisita y ese acercamiento ya se están atrayendo jejeje
ResponderBorrarpucha estaban en lo mejor y los intempieron¡¡¡
ResponderBorrarpucha estaban en lo mejor y los intempieron¡¡¡
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