Mierda mierda y más mierda.
Era un idiota, un descerebrado. Solamente a mí se me ocurría
ir a follar con Jaejoong unas horas antes de que Lisa despertara.
-Amor, me llamaron de urgencia desde el hospital. Han
internado a mí padre.- A Yunho, si serás cabrón. Te irás al infierno por esto.-
Gracias al cielo está bien.-
-¡Oh! ¿Cómo no me despertaste? Hubiera ido contigo. ¿Ya está
mejor? ¿Qué le sucedió? -
-Si si no era nada grave, solo tuvo una baja de presión- Me
quemaría, me quemaría en lo más profundo del infierno.
-Iré a visitarlo entonces, ¿En dónde está?-
-¿Quién?-
-¡Tu padre Yunho! ¿Dónde está internado?-
-No, ya le dieron de alta.- Dios, que dejara de preguntar de
una maldita vez.
-¿Tan pronto?-
-Si Lisa, te dije que no era nada grave.- Comencé a subir
las escaleras pero su mano me detuvo-¿Ahora qué?-
-¿Qué le sucedió a tu camisa?.. ¡Y a tus brazos! ¡Mírate
estás todo lastimado!- Golpee mentalmente en las bolas a Jaejoong. ¿Cómo iba a
dejarme así de marcado? Maldito idiota.
-Eeeh Lisa yo.. ¡Me asaltaron!- Su cara era un enorme signo
de pregunta-
-¿Qué? ¿Cuándo pasó eso? -Se acercó y me abrazó
protectoramente- ¿Por qué no me lo dijiste amor? ¿Estás bien? ¿Cómo sucedió?
-Se separó de mí y me llevó hasta el sillón del living-Cuéntame cariño- Genial,
tendría que seguir inventando cosas para poder salir del apuro. Odiaba que Lisa
me acosara con sus preguntas, siempre lo hacía.
-Yo..Estaba a unas cuadras del hospital, había sacado mi
móvil para llamarte y contarte lo que sucedió con papá.., pero unos tipos
encapuchados se acercaron a mí y quisieron quitarme el celular. Forcejeé con
ellos, y en eso se rompió la camisa y me lastimé los brazos- Que historia tan
verosímil Yunho, pensé sarcásticamente.-.. pero estoy bien amor. Tuve la suerte
de que una pareja iba pasando por allí, los ladrones se asustaron y salieron
disparados.- Lis me escuchaba con atención, creyéndose cada una de las palabras
que le decía. Era un cabrón, lo sé, pero no me quedaba otra.- No te lo dije
porque no quería asustarte, solo eso-
-¡Oh mí pobre Yunho!- Me volvió a abrazar y me besó. Fue la
primera vez en mi vida en que no sentí ganas de corresponder su beso. Me quedé
quieto como una estatua, deseando que se separara de mí.-¿Sucede algo?-
-Estoy cansado, solo quiero dormir un poco. Perdóname
cariño- Me levanté y caminé directo hasta mí habitación.
POV Jaejoong
¡Ah! Mi pobre culito dolía como nunca. El idiota de Yunho
había sido brusco conmigo, y eso que le pedí por favor que lo hiciera con
cuidado.
Hace mucho tiempo no me acostaba con nadie, era obvio que me
iba a doler.
Aunque omitiendo la molestia en mí espalda baja, me lo había
hecho increíble. Era salvaje, todo un león. Aún podía sentirlo en mí, sus
caricias, sus besos, su polla. Mmh que rica polla se cargaba.
Entré directo al
baño, habíamos salido tan deprisa que no alcancé a tomar una ducha. Aún podía
sentir su esencia entre mis piernas.
No podía creer que me había tirado a Yunho. Mierda Jaejoong
¿En qué cabeza cabe?
Él es tu jefe, el padre de la bebé que cuidas, el esposo de
la mejor amiga de tu madre, él está prohibido.
Prohibido.
Esa palabra quedó resonando en mí cabeza. Quizás no era tan
así. Si lo habíamos hecho una vez, ¿Por qué no podríamos repetirlo unas cuantas
veces más?
Era algo entre él y yo, nadie más se iba a enterar.
Abrí el grifo de la regadera y esperé hasta que el agua se
calentara.
Me desnudé por completo, dejando mí ropa en el suelo. Estaba
por meterme en la ducha, pero mí reflejo en el espejo me detuvo.
Tenía en el cuello dos marcas moradas bastante grandes y en
mí clavícula, la marca de sus dientes. No me molestó para nada el que me
hubiera hecho eso, al contrario, tener esas marcas eran signo de que había
estado con él.
De que había sido suyo.
Terminé de cambiarme y bajé a la cocina.
Necesitaba tomar un café bien cargado para poder mantenerme
despierto el resto de la mañana.
Miré el reloj, eran las nueve menos veinte. Me apresuré y
salí de casa.
-¡Buen día Jaejoong! Siento no poderme quedar a charlar
contigo, pero llego retrasada al trabajo. Mel aún duerme y Yunho está acostado.
No lo molestes, tuvo una noche muy agitada y necesita descansar. ¡Nos vemos
luego! - Salió de la casa y se subió a un taxi que la esperaba ahí afuera.
Entré a la casa y cerré la puerta con llave.
Si la bebé estaba durmiendo, no tenía nada que hacer. Fui
hasta la cocina y abrí el refrigerador. Iba a prepararle el desayuno a Yunho.
Exprimí unas naranjas, preparé unas tostadas y calenté café.
No conocía muy bien lo que le gustaba, pero algo de eso
sería de su agrado seguro.
Coloqué todo en una bandeja de madera que encontré revisando
las alacenas de la cocina, y me encaminé hasta su habitación.
Golpeé la puerta, pero no obtuve respuesta del otro lado.
Seguro seguía durmiendo después de su “noche agitada”. Reí para mis adentros de
solo recordar aquello que me dijo Lisa.
¿Qué mierda le habría
inventado Yunho para que le creyera?
Lisa no era una tonta, no se tragaría cualquier excusa.
Aunque al parecer creyó todo las mentiras que el gruñon le dijo, pues no
parecía preocupada ni nada por el estilo. Si se hubiera dado cuenta que Yunho
se había revolcado con otro, lo hubiera matado.
No sé si matado literalmente, pero que le habría dado una
buena patada en las bolas seguro.
Lisa era una mujer muy agradable y bondadosa, pero no le
quitaba que tuviera un carácter fuerte. Siempre que peleaban Yunho terminaba
con una mano de ella estampada en el rostro.
No era extraño para mí escucharlos discutir.
Yunho siempre le reclamaba a ella el poco tiempo que le
dedicaba a su familia, y yo coincidía con él.
La mayor parte del tiempo Lisa se la pasaba en el trabajo.
Salía de la casa a las nueve de la mañana y llegaba a las diez de la noche.
Tenía el presentimiento que ese matrimonio llegaría a su fin
en muy poco tiempo y no, no sería por mí culpa. Esa pareja ya estaba gastada,
discutían mucho y no compartían ningún momento juntos.
Eso me alegró en cierto punto.
No sé por qué, pero algo se revolvía en mí estómago cuando
veía que ella lo abrazaba o lo besaba. Era la misma sensación de cuando vi a
Yihan engañándome, devorándose al flacucho aquel.
¿Acaso sentía celos de Lisa? ¿Celos o envidia?
Creo que ambos.
La envidiaba por tener un marido tan sexy y caliente como
Yunho. Era injusto que ese hombre fuera para una sola persona, debía
compartirlo. Y que mejor que conmigo.
¿De dónde había salido eso?
Yo no era así.
Sacudí mi cabeza. Jaejoong, estás actuando como una maldita
zorra.
¿Acaso quieres destruir su matrimonio y dejar a esa bebé con
sus padres separados?
No es nada bello crecer sin una figura paterna, yo más que
nadie lo sabía.
Yunho le había sido infiel a Lisa por mi culpa. Por mis
hormonas, por ser un despechado y querer olvidar a Yihan acostándome con él.
Pensándolo detenidamente, yo estaba en el lugar de Lisa hace
unas semanas atrás, cuando era novio de Yihan.
Él me metió el cuerno y dolió como nunca. No quiero pensar
lo que podría llegar a sufrir ella si se enterara de lo que habíamos hecho
Yunho y yo en aquel hotel.
Años de matrimonio tirados por la borda, ni hablar de que
había una niña de por medio.
Me sentí culpable, hipócrita, un desvergonzado, por andar
buscando algo en Yunho, algo que no debía, que no me pertenecía.
Pero más basura me sentí al recordar que fue Lisa quién nos
echó una mano cuando mamá y yo estábamos en la mierda.
Qué hermosa manera de pagarle el favor Jaejoong,
revolcándote con el marido.
Puta.
Así me sentía, como una puta destruye hogares.
Me dio asco de solo pensar en lo que me estaba convirtiendo.
Si mamá se enteraba de esto, no me dirigiría nunca más la palabra. No me
miraría nuevamente a los ojos. No volvería a llamarme hijo.
La desilusionaría nuevamente.
Porque por más que lo negara, yo sabía que cuando le conté
sobre mí homosexualidad, la imagen del hijito perfecto que tenía de mí, se le
cayó al piso. Lo pude ver en sus ojos.
Y si ahora se enteraba que su bebé marica era un calentón
rompe parejas , y no de cualquier pareja, si no la de su mejor amiga, me
echaría de casa. Me dejaría solo, negaría ser mí madre, arrancaría cada rastro
de mi ser de su corazón.
¿Acaso valía la pena?
Arriesgarme a perderlo todo por una calentura que no pasaría
a mayores. Que se quedaría oculta en alguna habitación de hotel o en la parte
trasera de un auto.
Porque eso era. Nada serio, nada de compromisos, nada de
sentimientos.
Reí por eso último.
Quizás no lo tuve mucho en cuenta, porque de mí parte
sentimientos habían.
Lo sabía, lo podía sentir.
Nunca fui de esas personas que se guardaban lo que sienten.
Asique fue más que simple darme cuenta de que estaba hasta el cuello con Yunho.
Me aterraba aceptarlo, pero era la verdad.
Sentía, por supuesto, una gran atracción física hacia él,
claro que lo hacía.
Pero no podía seguir ignorando lo fuerte que latía mí
corazón cuando lo veía, cuando me hablaba, cuando me besaba, cuando me
acariciaba.
Mi sangre burbujeaba al tenerlo cerca. Mi pulso se
aceleraba, una sonrisa se dibujaba en mí rostro y era imposible borrarla.
Eso solo sucede cuando estás enamorado. Cuando sientes algo
más allá del deseo.
Y pues, me sentía un completo idiota.
Nunca imaginé que en tan poco tiempo mis sentimientos por él
se iban a convertir en esto.
Que realmente no sé si es amor. El amor es algo más
profundo.
Yo no lo amaba.
Pero si estaba enamorado de él. Y cuando estás enamorado,
significa que estás a muy pocos pasos de comenzar a querer. Y ese cariño, tarde
o temprano se transforma en amor.
Lo sabía porque así me pasó con Yihan.
Lo quería como amigo y al final, lamentablemente, terminé
amándolo.
Estaba hecho, y de nada servía luchar contra eso.
El corazón siempre puede más que la razón. Por más que me
planteara un millón de veces lo mal que estaba seguir con esto, no podía
ignorar lo que sentía. Lo que quería. Nada cambiaría lo que Yunho había
despertado en mí.
Dejé atrás mis pensamientos y me metí en su habitación.
Todo estaba en silencio.
Lo único que se escuchaba era la respiración suave y pausada
de Yunho.
Dejé con cuidado la bandeja con el desayuno en la mesa de
noche y me acerqué hasta él.
Dormía plácidamente, boca abajo. La sábana solo cubría sus
piernas y la mitad de su trasero.
Se veía hermoso.
Me sentía afortunado, solo de pensar que horas atrás lo
había tenido entre mis piernas. Yunho era un hombre delicioso.
Me senté del otro lado de la cama, el que le pertenecía a
Lisa.
Me acomodé a su lado y lo abracé por la cintura.
Yunho seguía durmiendo como si nada, parecía una piedra. Me
acerqué un poco más a él, lo apreté contra mí cuerpo.
Aspiré el aroma de su cabello. Era tan dulce, pero aún más
delicioso era el olor de su piel. Me daban ganas de devorarlo, de morderlo, de
comérmelo.
-Agh, Lisa no me molestes, quiero descansar.-
-No soy Lisa-
Mierda, apenas dije eso, Yunho salió disparado como un rayo
hacia la otra punta dela habitación.
Sus ojos estaban por salirse de su cara, estaba asustado.
-¿Qué carajos haces aquí Jaejoong?-
-Tranquilízate, ella no está, se fue al trabajo.- Su cuerpo
se relajó tras mis palabras. -Ven, siéntate aquí- Le invité dando palmaditas en
la cama para que se sentara a mí lado. Obedeció como un cachorro y se ubicó en
el colchón.
-No está bien que estés aquí.- Tenía la vista clavada en el
piso.- Es el cuarto que comparto con Lisa, no deberías haber entrado.-
-¿Quieres que me vaya?.- Se quedó callado, mudo. -El
silencio otorga Yunho, no quieres que me vaya y yo tampoco quiero irme, asi que
me quedaré.- Me levanté de la cama y me dirigí hasta la mesa de noche, donde
había dejado la bandeja con el desayuno. -Mira lo que te preparé- Coloqué la
bandeja en sus piernas.-Espero que te gu..-
-No tengo hambre- Corrió la bandeja y la dejo sobre la cama.
-Vamos, come algo, no lo preparé para botarlo.
-Nadie te pidió que lo hicieras.- Cruzó sus brazos detrás de
su cabeza y se acostó.
-Vete a la mierda- Sentí ganas de aventarle la bandeja con
todo en la cara. Podría haber comido un poco aunque sea, así no me sentiría tan
estúpido como ahora. Llevándole el desayuno a la cama, todo un romántico
Jaejoong.
-No te enojes, no seas infantil quieres.- Se acercó hasta mí
y me detuvo, ya que me estaba yendo de ahí, a meterme el desayuno que le había
preparado por el culo.
-Quítate Yunho- Le aparté de un manotazo.
-Anda Joongie, no te
enojes- Sonrió y apretó mí mejilla, así como le hacen los abuelos a sus nietos.
Me dieron ganas de golpearlo, me enfermaba que me tratara así, como si fuera un
crío.
-Déjame.-Lo empujé
para que me dejara en paz.
-No te comportes como un bebé. Vamos, comeré lo que
preparaste..- Jaló de mi mano y me sentó en el colchón.-y tú me acompañarás-.
Tomó la bandeja y se la colocó en las piernas, como había hecho yo antes. Tomó
una tostada y le colocó jalea. -Muerde- Extendió el pedazo de pan y lo colocó
frente a mi boca.- Vamos, abre.- Le miré con una ceja alzada. ¿Quería
alimentarme como si fuera un bebé?
-Puedo yo solo.- Quise tomar la tostada de su mano para
comérmela sin su “ayuda”, pero la apartó de inmediato.
-No te pongas en rebelde y abre la puta boca..- Se aproximó
hasta mí, dejando sus labios a escasos centímetros míos. -¿O quieres que te la
meta a la fuerza?-
Oh, sí. Capté el doble sentido de sus palabras al instante y
me sonrojé.
Lo que daría para que me la metiera sin piedad, como una
bestia.
Lamió mi mejilla y volvió a acercarme la estúpida tostada.
Abrí la boca y le di un mordiscón. -Así me gusta Jaejoong, un bebé obediente-
Iba a reclamarle el que me llamara así, pues no me gustaba para nada. Pero sus
labios me detuvieron. Yunho me devoraba la boca como un animal hambriento.
Tiró la bandeja al piso, provocando un estruendoso ruido.
Le importó mierda romper la taza, volcar el café al piso,
tirar la mermelada. Solo se dedicaba a mí, a besarme, a comerme.
Me levantó y me colocó a horcajadas sobre él, sobre su
miembro.
Enrollé mis brazos en su cuello para profundizar el beso. Se
sentía tan bien, Yunho lo hacía tan bien.
Se notaba a kilómetros su nivel de experiencia, me dominaba
en todos los sentidos. Yo a su lado era un completo inexperto, un novato. -No
sé.. No sé qué mierda provocas en mí Jaejoong. Es.. desesperante- Me levantó y
me dejó acostado en la cama, boca arriba.-Siento que no podré soportar mucho así..-Mientras
me hablaba se iba desvistiendo. Bueno, en realidad se sacaba la poca ropa que
tenía, o sea su pijama.-Anoche no pude conciliar el sueño Jaejoong, no pude. Y
todo por tu culpa, porque te has convertido en algo irresistible para mí. Te
deseo, te deseo como nunca-Abrió mis piernas y se acomodó ahí, sobre m í. –Y se
lo arriesgado que es esto..- Tomó mi playera y me la sacó de un tirón. -No
tienes idea de lo difícil que es para mí..-Desprendió mi cinturón y lo arrojó
al piso. Jaló del borde de mi pantalón junto con el de mi bóxer para
quitármelos. Levanté un poco el trasero
para facilitarle la tarea de desnudarme.-Pero es más fuerte que yo Jaejoong, tu
mandas sobre mi cuerpo.- Wow, nunca esperé eso de él, ese pequeño discurso
donde aclaraba lo que yo le hacía sentir.
No quise detenerme pensar cada una de sus palabras, porque
sabía que ninguna hacía referencia a sentimientos, a algo más allá de lo
carnal.
Él sentía las cosas de una forma distinta a mí, y no lo
culpaba por eso. El único imbécil aquí era yo, que me involucraba de más con
Yunho.
Me volvió a besar, pero esta vez acompañado de sus caderas,
frotando nuestros miembros de una manera deliciosa.
-Yo también te deseo Yunho, no sabes cuánto.-Después de
decirle eso le mordí el lóbulo de su oreja. Yunho emitió un pequeño gruñido y
se apartó de mí, quedando sentado sobre sus rodillas, entre mis piernas.
-¿Si Jaejoong, me deseas?- Tomó su pene y comenzó a
masturbarse. Su manos subía y bajaba lentamente por su polla poniéndola aún más
dura.- Dime que tanto me deseas Joongie..- Tomó mí miembro y lo masturbó junto
al suyo. - Dime cuanto quieres mí polla, que tan profundo quieres que te clave,
que tanto deseas tenerme dentro tuyo-
-Amh te quiero Yunho, te quiero dentro, quiero que me
partas..- Me tomó del cabello y me levantó, me puso a la altura de su rostro.-
Ah no seas bruto- Me dolió, quizás él no se daba cuenta, pero tenía mucha
fuerza.
Me mordió el labio y se separó de mí.
-Prepárate para mí Jaejoong, hazlo-
-¿Qué?-
-Con tus dedos Jaejoong, como lo hiciste anoche. Prepárate
para que mí polla entre en ti- Me puse rojo como un tomate.
¿Por qué me pedía esas cosas tan vergonzosas?
Negué con la cabeza, no quería hacerlo y que él me estuviera
mirando. La otra vez lo hice mientras se la chupaba, por lo que su atención no
estaba puesta en mis dedos y mi trasero.
-Pídeme otra cosa, eso no Yunho-
-Ah Jaejoong, no te hagas el vergonzoso.- Se sentó en la
cama apoyando su peso en el respaldo de la cama y se quedó mirándome- Hazlo o
si no no te follo, tú eliges-
¿Por qué me hacía eso?
Me hubiera gustado mandarlo a la mierda, pero no podía.
Estaba necesitado, empalmado, tenía ganas de él. Lo miré suplicante, como un
cachorro que ha perdido a su madre.
-Está bien, te ayudaré un poco..- Se acercó hasta mí y
agarró mí mano.- Pero el resto lo haces tú ¿ok?- No le dije nada, solo me
dediqué a ver lo que hacía. Se mordió los labios de una forma tan sexy que me
hizo gotear. ¿Por qué tenía que ser tan caliente?
Tomó dos de mis dedos, el índice y el dedo medio, y se los llevó a la boca.
Los chupaba como si fueran un caramelo, un dulce. O mejor
dicho, un miembro, MI miembro. No despegaba sus ojos de los míos, sostenía mí
mano con fuerza, daba suaves caricias a su miembro.
Dios, no podía verse tan hermoso, tan caliente,
condenadamente sexy.
De un momento a otro sacó mis dedos de su boca y se volvió a
acostar.
-Ya están lubricados, ahora mételos en tu culito Joongie-
Una sonrisa se dibujó en su cara, mostrándome esos perfectos dientes que se
cargaba.
Mi cara se iba a prender fuego del calor que sentía. Mis
mejillas ardían a más no poder. Además de tener a Yunho con sus ojos clavados
en mí, claro.
Era el momento más vergonzoso de mí vida, pero hice lo que
me pidió, de nada servía negarme. Quería que me follara y si eso era lo que
quería a cambio, se lo daría.
Me acosté boca arriba, abriendo mis piernas para que tuviera
una perfecta visión de lo que estaba por hacer.
Yunho se acomodó en su lugar, se veía ansioso.
Dejé de observarlo y clavé mi vista en el techo. Dirigí el
dedo índice hasta mí entrada y tanteé la zona para poder meterlo. Dios, sentía
una vergüenza enorme, después de eso no podría mirarle a la cara. Cerré fuerte
mis ojos y lo Introduje hasta el fondo.
-Ngh- Me sentía incómodo, pero no me dolía, por lo que metí
el segundo igual de rápido. Quería terminar de una vez con esto, quería que el
pene de Yunho remplazara mis dedos lo quería a él.
Los metía y los sacaba, los movía en círculos, necesitaba
abrirme para que mí culo no doliera tanto cuando Yunho entrara en mí.
Introduje otro dedo más, sentía mí mano doler de hacer tanta
presión contra mí entrada.
En una de las tantas penetraciones que me daba a mí mismo,
di con mí próstata, viendo las putas estrellas.
-Aaah Yun.. Yunhhoo mmh- Quería meter otro dedo más, pero
mis paredes no cedían.
-¿Se siente rico Jaejoong?- Su voz me sacó del éxtasis que
estaba viviendo. Abrí mis ojos y lo observé por la abertura de mis piernas. Se
estaba masturbando, sin dejar de verme a mí.-¿Te gus..tah?-
-Más me gusta tu polla Yunho- Sonrió más que satisfecho tras
mi respuesta. Dejó de tocarse y se acercó hasta mí. Pude ver que dirigía su
mano hacia mí entrada.
-Mmmgh- Mordí fuerte mis labios. Yunho había metido dos de
sus dedos en mí trasero, junto con los otros tres míos. Me sentía abierto, y sí
que lo estaba. Mí entrada ardía, parecía un anillo de fuego.-Ah Yunho
s..se sien..te tan bien ah-
-Ahora se sentirá mejor bebé- En otra ocasión me hubiera
molestado que me llamara de esa forma. Pero en ese momento, donde estábamos a
punto de follar, donde tenía sus dedos metidos en mí, donde me besaba con
desenfreno, me gustó. Yo era su bebé.
Corrió mí mano, dejando mí entrada libre, empuñó su miembro
y lo llevó hasta mi culo, introduciendo apenas la punta.
-Adoro tu culo Jaejoong, me traga de una forma tan
deliciosa- Se acercó hasta mi boca y lamió mis labios.-Está hecho para mí
polla, para aceptarme solo a mí-
Iba a gritarle que se dejara de hablar y me follara de una
buena vez, pero un sonido en el pasillo nos dejó estáticos, sin aire.
Era el sonido que emitían los tacones de Lisa al caminar.
Yunho me miró espantado, sus ojos no podían abrirse más.
Los pasos se detuvieron en la puerta de la habitación.
Mierda, iba a entrar.
waaaaaaaaaaa los descubrira, me pregunto que pasara me d apena la esposa de Yunho, pero ellos tienen q estar juntos XD
ResponderBorraruuu nooo como los van a encontrar que nervios¡¡
ResponderBorraruuu nooo como los van a encontrar que nervios¡¡
ResponderBorrarPar de sinverguenzas JAJAJAJA a Jae le valio madres, con todo y la culpa que siente, mas puede su calentura. Lo comprendo a la perfeccion. Y esas excusas de Yunho, enserio que se arriesga mucho. Lisa se habra creido todo? .... Mmmmmmm. GRACIAS!!!!!
ResponderBorrarQue mal comense a sentir pena por Lisa por que justos en su cuarto los pueden descubrir
ResponderBorrarLos van a dscubrir, y mas por descarados, en su cama de ella y a pocos metros de su hija, ya ni la hacen... que van ha hacer?...
ResponderBorrarGracias!!
este Jae si que no tiene pena alguna se muere del arrepentimiento por traicionar a su patrona y a su madre y el mismo lo busca y ahora apunto de ser descubiertos por la esposa de Yunho corro a leer el que sigue
ResponderBorrarGracias por el capitulo
Jae por lo menos sabe que lo que esta haciendo esta mal aunque eso no lo ha detenido ademas no es como si lo tuviera muy dificil comparte la culpa con Yunho .... y los van a atrapar ?? Wawww! Me da un poco de pena la esposa
ResponderBorrarBueno con todo lo arrenpentido que esta se siente lo peor pero le vale un pepino porque se a enamorado no lo podemos culpar pero que se puede hacer si Yunho tambien corresponde ese sentimiento ese matrimonio seria una mentira pero bueno ...recordando en comienzo creo sini me equivoco mmmm no pasa nada al final...
ResponderBorrarGracias por el capitulo
ay noooo, lisa entrará justo en lo mejor.
ResponderBorrartodo el tiempo mientras jae estaba en la habitación de yunho .temía que ésto pasara.son muy descuidados,la calentura los tiene a mil.
gracias por la actu
por queeeeee??????? lisa por que tuviste que regresarrr???'
ResponderBorraresos dos son todo un rollo mareador, yunho quien es el esposo no siente remordimientos.. solo piensa en el culito apretado de de jaejoongie
y joongie aunque sientes culpas las manda a la fregada por yunho.
veremos en que acaba este embrollo.
gracias por el capitulo.
O_o ahora si yunho reza a todos los santos para que te salven el cuello....todo por no esperarse un poquito..si que yunho es insaciable y mira que jae estaba sintiendo culpa por lo que había hecho, pero quien se resiste a yunho ~ mas ahora que joongie acepto sus sentimientos
ResponderBorrar¡EH! que me da un paro cardíaco, pero como hace eso...
ResponderBorrarNOOOOOOOO!!!! tan candente que estaba la escenita