viernes, 9 de octubre de 2015

Love Sucks-Capitulo 14


No dormí en toda la noche. No podía hacerlo, no lograba conciliar el sueño.

Pensaba en él, solamente en él.

Quería retroceder el tiempo, volver al pasado para haberle dicho lo que realmente sentía. No aquello que dije, no haberlo dejado, no haberle roto el corazón.




¿Cómo podía ser tan hipócrita?
A veces me sorprendía de mí mismo.

Le mentía a mi familia, y le mentía a Jaejoong.

Engañar a los demás me era muy fácil, pero debía aceptar que lo difícil era engañarme a mí mismo.

No lo sentía, no sentía que la decisión que había tomado fuera la correcta. Ni siquiera sabía por qué lo había hecho.



Quería lo mejor para Jaejoong, de eso no me quedaba duda. Quería que fuera una persona feliz, como lo era antes de conocerme. Porque sí, desde que aparecí en su vida, no hice más que arruinársela.

Y ahora no había forma de hacerle entender que su felicidad no dependía de mí.

Él tenía que buscar a otra persona, una persona libre. Yo no podía darle nada, no tenía futuro alguno conmigo. Siempre sería el segundo, mi amante, nada más que eso.



A veces deseaba corresponderle, pero no podía. No podía dejar que mis sentimientos florecieran en otro lado.

Estaba casado y tenía una bebé. Mi familia ya estaba formada, no había lugar para Jaejoong en ella.

Tal vez él tenía razón. Mi amor por Lisa no era el mismo, ya ni siquiera la amaba realmente. Pero era la madre de mi hija, mi vida estaba atada a la suya. Melody era el lazo que nos mantenía unidos, y no lo rompería.



De solo pensarlo, me aterraba la idea de divorciarme de Lisa. Ella era una persona rencorosa, vengativa hasta cierto punto.

Si me separaba de ella, me haría la vida imposible, estaba seguro.

Me dejaría sin auto, sin casa, sin dinero. En la calle y sin nada. Así era como me veía en el futuro si llegaba terminar con nuestro matrimonio.

Y si, era un cobarde, no quería hacerle frente a eso. No quería arriesgarme a perderlo todo solo por un adolescente. Quizás suene cruel, pero no era más que la verdad.



Todo esto, la situación que ahora vivíamos, era por mi culpa.

Nunca debí permitir que Jaejoong me besara, nunca debí pedirle que se acostara conmigo para comprobar si era gay o no, nunca debí haber hecho nada.

Tanto que me empeñaba en decir que Yihan era un cabrón, cuando yo era aún más hijo de puta que él.

Lo ilusioné. Yo ilusioné a Jaejoong con algo que nunca resultaría.

Él me había confesado su amor, y yo no hice nada más que usarlo. Sabía que al besarlo, al tocarlo, al hacerlo mío, lo único que lograba era que sintiera más cosas por mí. Pero eso poco me importó. Seguía buscándolo, seguía aumentando su dolor.

Y como todo el cabrón que era, le ordenaba que se guardara sus sentimientos, que callara todo. Le obligué a reprimir lo que su corazón sentía.

Jaejoong solo era un adolescente enamorado, ¿Por qué había sido tan cruel con él? No merecía pasar por esto, no merecía sufrir por mi culpa. Sus lágrimas no deberían caer por un malnacido como yo.



Me tranquilizaba un poco la idea de que Jaejoong fuera un chico joven, me hacía sentir menos culpable.
Él aún tenía toda una vida por delante, una vida en la que se enamoraría millones de veces. Una vida en la que tendría el tiempo suficiente para encontrar al verdadero amor. Esa persona que lo hiciera realmente feliz, que lo protegiera, que lo amara con todo el corazón. Tal como él lo merecía.



Mi corazón se oprimió de solo pensar en eso, al imaginar a Jaejoong con otra persona a su lado.

¿Acaso qué quería? ¿Qué Jaejoong estuviera solo?

Sí, eso deseaba.

Por más egoísta que suene, yo quería ser por siempre el dueño de su corazón. Era ridículo, lo sé. Yo mismo lo dejaba, y ahora pretendía que el chico pasara su vida solo, que no amara a nadie más que a mí.
Que fuera fiel a mí.



Me levanté y bajé al living.

No tenía caso seguir en la cama, no podía conciliar el sueño de ninguna manera.

Me tiré en el sillón y encendí la televisión. Quería distraerme y alejarlo de mi mente.

De nada serviría romperme la cabeza pensando en todo el daño que le había hecho a Jaejoong. Tarde o temprano ya lo había lastimado, no podía hacer nada al respecto.















Una caricia en mi rostro me alejó de los brazos de Morfeo, trayéndome nuevamente a la realidad. Mi triste realidad.

-Amor, despierta..- Abrí mis ojos pesadamente encontrándome con Lisa sentada en una orilla del sillón, en el poco espacio que mi cuerpo le dejaba.-Jaejoong no ha llegado aún, me tiene preocupada..-

Miré el reloj que teníamos en la sala, eran las nueve y diez. -No vendrá Lisa-

-¿Cómo que no vendrá? ¿Está enfermo?-

-No, no lo está.- Respiré hondo y seguí hablando -Él no trabajará más aquí..-

Mi voz flaqueó cuando dije aquello. Era tan difícil para mí aceptar que no lo vería más...

















POVJaejoong





Había olvidado desactivar el despertador, por lo que estaba levantado como un idiota desde las ocho de la mañana, sin nada que hacer.



Nunca cruzó por mi cabeza la idea de que me dejaría. Bueno, en realidad sabía que esto iba a pasar, pero no pensé que sucedería tan pronto.



Lo extrañaba.



Sonaba exagerado decir que lo extrañaba, cuando no llevaba ni siquiera un día sin verle. Pero yo era así de patético. Mi mundo se venía abajo de solo pensar que no lo volvería a ver.

Aunque él lo quiso así. Prefirió quedarse con una mujer que no le brindaba ni un poco de tiempo, que no lo amaba, que no lo cuidaba.

No podía entender por qué lo había hecho, por qué me arrancaba de su vida, por qué no me dejaba hacerlo feliz. ¿Acaso yo no le había demostrado lo mucho que lo amaba? ¿No le dije cuanto lo necesitaba? ¿No le aclaré que su felicidad era mí felicidad?

Yo no lo veía feliz al lado de esa mujer, no lo veía sonreír, no lo veía satisfecho. Él merecía algo mejor, o por lo menos alguien que lo valorara. No una persona que lo tuviera en el olvido, que ni siquiera se tomara el tiempo de dejar unos minutos el trabajo para acompañarlo en el hospital.



Su hija no era motivo para negarse a estar conmigo, tranquilamente podía separarse de Lisa.

Él dijo que sentía afecto por mí, que me quería. Entonces,  ¿Por qué no la dejaba? No lo comprendía.

Estaba seguro de que ya no la amaba, porque si lo hiciera, no la hubiera engañado nunca, no se hubiera metido conmigo. Pero lo había hecho, él me había buscado.



Me importó mierda el que ya no quisiera verme.

Cogí mi móvil y me decidí por llamarlo.



Uno, dos, tres, cuatro tonos, y nada. No me atendía.

Tal vez no tenía el celular cerca, o lo había olvidado dentro del carro. Por eso no contestaba. Igual, no me di por vencido, volví a marcar su número y esperé.



--¿Qué quieres?-- Parecía bastante molesto. ¿Acaso el que lo llamara lo ponía de mal humor?

-¿Podemos hablar?-

--Por si no lo notaste, estamos hablando Jaejoong..-

-Hablar en persona, quiero verte-

--Eso no pasará.--

-Por favor, Yunho juntémonos en algún sitio.. Ayer te fuiste tan rápido, no me dejaste hablar..-

--No puedo, estoy ocupado..--

-No mientas, no seas así conmigo.. Por favor.. Necesito que me escuches-

--No Jaejoong--

-¿Por qué no? Deja de ser tan egoísta, piensa un poco en mí también.. Vamos, por favor..-



Guardó silencio, no se oía nada del otro lado de la línea. De no haber sido por su respiración que se sentía suavemente, hubiera creído que me había colgado.

-Yunh..-

--Está bien..-- Sonreí ampliamente.

-Gracias Yunho..-

--Igual no servirá de nada Jaejoong, no sé porque insistes en verme. Te he dejado las cosas más que claras, no cambiaré mi decisi..--

-¿Dónde nos veremos?- Le corté. No quería oír ese discursito de "ya no hay marcha atrás", porque para mí, sí que la había.

Tenía que abrirle los ojos a Yunho. Tenía que abrírselos para que comprendiera que no era imposible el estar juntos, para que entendiera que podría pasar tiempo con su hija sin la necesidad de estar casado con aquella mujer, para que se diera cuenta de que lo que sentía por mí era más que cariño. Le ayudaría a aclarar sus pensamientos. Eso haría.

--¿Estás solo?--

-Sí.. mamá está trabaj..-

--En un rato estaré allí-- Me interrumpió. -- Hago esto solamente porque quiero que dejes de molestarme, Jaejoong. Ni se cruce por tu mente la idea de que quiero verte, porque no es así--

No me dio tiempo a responderle, me colgó apenas terminó de pronunciar aquellas palabras.



Subí a mi habitación y comencé a revolver mi placar.

Quería impresionarlo, tenía que verme muy guapo. De esa forma me sería más fácil convencerlo para que no me dejara.

Cogí una playera blanca con detalles en rojo; unos jeans negros que me quedaban ajustados, haciendo que mi trasero luciera magnífico, y por último mis tenis favoritas. (Eran de esa línea de ropa tan conocida, la de las tres franjas).

Fui hasta el baño y mojé mi cabello, dándome un look más casual. Tampoco quería que se notara tanto el que me había producido como una niña para impresionarlo. Además, con lo poco detallista que era Yunho, no tenía caso esforzarme mucho.

Creo que si me dejaba crecer el cabello hasta la cintura, él ni lo notaría.



Estaba muy nervioso. Mis manos sudaban, no podía quedarme quieto.

Sabía lo que tenía que decirle, las palabras exactas que debía usar. Pero al momento de hablar con él, cara a cara, mi mente quedaba en blanco. Olvidaba todo, era como si Yunho robara mis pensamientos.



El sonido del motor de su auto me advirtió que ya había llegado.

Mierda.

Actúa normal Jaejoong, actúa normal, me repetía incansablemente. No debes quedar como  un maldito desesperado, que pensándolo detenidamente, es lo que realmente eres. Un desesperado por algo de amor por parte de Yunho.



El timbre de casa sonó, haciendo que mi corazón bombeara más fuerte de lo normal.

Respiré hondo y caminé hacia la puerta.

Apenas abrí Yunho se metió en la casa, como si tuviera miedo de que alguien lo viera entrar aquí. Ignoré su actitud infantil y me metí con él.

-¿Quieres algo de beber?-

-¿Qué me ofrecerás? ¿Una chocolatada?- Se rio mientras decía aquello. Lo miré con una ceja alzada.

Detestaba que me tratara de crío. Vamos, yo no era tan pequeño, tenía dieciocho años. Además, bien que no le importó mi edad cuando nos acostamos, hipócrita.-Solo jugaba Jaejoong, no te enojes. - Caminó y se sentó en el sillón del living. -No quiero nada, gracias-



Me senté a su lado y lo observé.

No se veía inseguro, ni nervioso, ni triste, ni molesto, ni feliz, ni nada. Su rostro no me expresaba nada, no sabía interpretar su estado de ánimo.

-¿Cómo te sientes?- Le pregunté. Quería saber que mierda pasaba por su cabeza en ese momento.

-Bien.. Con los calmantes que me dieron mi frente ya no duelen tanto..-

-Me alegro de que ya no te duela.. pero no me refería a eso Yunho. Quiero saber cómo te sientes con esto, con lo que decidiste.. ¿En verdad es lo que quieres?-

Meditó su respuesta unos segundos, y después me habló.

-No sé si es lo que quiero.. pero es lo correcto.-

-¿Entonces lo correcto es que seas infeliz?-

-¿Por qué piensas que seré infeliz?-

-Lo puedo notar Yunho, lo veo en tus ojos. Tú mismo lo dijiste, esto no es lo que quieres..-

-A ver Jaejoong, es mi vida. Yo decido que hacer con ella. Además no entiendo..  ¿Qué te hace pensar que a tu lado yo seré feliz? -

-..yo... Yunho.. no lo sé..-

-Y si no lo sabes, ¿Por qué mierda quieres que me quede contigo?-

-Porque yo te amo y tú también me amas..-        

-No no no. Yo no te amo, no confundas las cosas..-

-Pero dijiste que..-

-Sí, dije que te tenía afecto, nada más. Te quiero Jaejoong, yo te quiero. Pero no te amo.-

-Puedo hacerlo.. Si me das la oportunidad yo puedo hacer que me ames.. Verás, lo lograré..-

-Yo no quiero amarte Jaejoong, ese es el problema..-

-¿Qué?- Ya sentía mis ojos estallar. Llevaba reprimiendo mis lágrimas desde que empezamos a hablar. Pero con esto que me decía, me era imposible seguir ocultando lo que me pasaba.

-Lo que escuchaste. Yo no quiero amarte.-

-¿Por qué me dices eso? Es cruel Yunho.. se siente horrible..- Dejé escapar mis lágrimas. Liberé mi llanto frente a él, como lo hacía siempre. Yunho me miraba confundido, no sabía qué hacer.

-Ah, perdona.. Espera, no llores Jaejoong.. Lo siento, lo siento. No quise decir eso..-

Me sentía tan estúpido. Siempre me largaba a llorar como una niñita. Quizás Yunho pensaba que lo hacía para darle lástima, que mis lágrimas solo eran un método para sensibilizarlo y así conseguir algo de él.

-Creo que lo mejor será que me vaya..-

-¡NO!.. No lo hagas.. Quédate conmigo, por favor-

-Jaejoong, lo único que hago es dañarte.. Mírate, estás así por mi culpa, por mi idiotez. No quiero esto para ti, no me gusta verte así.. no lo tolero..-

Se levantó del sillón, pero lo detuve agarrando con fuerza su mano.

-Está bien Yunho, si quieres irte hazlo.. Pero primero despídete de mí como corresponde..- Me miró algo sorprendido. Sorprendido de que aceptara el que se marchara de casa.. El que aceptara que se marchara de mi corazón.

Caminó hasta mí y tomó mi rostro. Cerró sus ojos y juntó nuestros labios en un suave beso. Me atrevería a decir que fue un beso cargado de sentimientos por parte de él. Un beso lleno de amor que no se atrevía a demostrarme, que ocultaba en lo más profundo de su corazón.

 Estuvimos así durante unos minutos, hasta que él se separó de mí.

-Bueno.. yo .. me voy- Comenzó a caminar hacia la puerta de casa

-Esta no es la despedida que quiero Yunho..- Interrumpí, haciendo que permaneciera en su lugar. - Quiero probarte por última vez.. Quiero ser tuyo una última vez..-

-No creo que sea lo mejor Jaejoong.. Piensa, hacerlo te dañará más.-

-No me importa.. Quiero sentir tus manos, tus besos, tus caricias.. Es lo único que te pido. Si no me dejas amarte me da lo mismo.. pero no me niegues el desearte.. Tú también lo haces, tú quieres esto. Me quieres tener bajo tu cuerpo.. y yo te quiero tener entre mis piernas..-

Me miraba de arriba abajo, no despegaba sus ojos de mi cuerpo. Pensé que no quería acostarse conmigo por última vez, pero aquella estúpida idea desapareció de mi cabeza cuando Yunho me habló.

-Cielos Jaejoong, estás en lo cierto - Caminó hasta mí y me tomó por la cintura, pegándome a su cuerpo. - Claro que te deseo, solo mírate.. ¿Cómo puedes ser tan caliente? Eres  perfecto-



Comenzó a besarme desenfrenadamente. Sus manos recorrían todo mi cuerpo.. y yo no me quedaba atrás. Bajé por sus costados hasta el borde de su playera y se la saqué.

Amaba su abdomen, sus pectorales, sus brazos.. El cuerpo de Yunho estaba todo trabajado, todo duro.

Y hablando de duro.. Así se encontraba mi miembro, debajo de mis pantalones. Y el suyo aún más. Lo podía sentir chocar contra el mío, ambos duros y rebosantes, pidiendo a gritos que los liberaran de esa cárcel de tela.

Caminamos torpemente hasta el sillón. Yunho me dejó en el mueble y desesperadamente comenzó a desprender su pantalón. Lo imité y me quité los jeans, junto con mis bóxer.

Lo quería dentro mío cuento antes, lo necesitaba.

Yunho ni siquiera había bajado sus pantalones cuando una melodía comenzó a escucharse en medio del living.

Observé cómo rebuscaba dentro de los bolsillos de su pantalón el estúpido móvil. Miró la pantalla para ver quién era el o la imbécil que nos interrumpía en semejante momento. -Perdona, tengo que contestar.. - Me dijo antes de atender a la persona que se encontraba del otro lado de la línea.







-... esta bien, ya voy para allá- Colgó.



Lo miré enojado. ¿Acaso pensaba irse y dejarme así?

-Tengo que irme.. Lisa me necesita en casa..-

No le respondí, lo ignoré completamente. Justo tenía que ser ella quien nos interrumpiera. Maldita, la detestaba.

Recogió su playera del suelo y se la colocó. Acomodó sus pantalones y atusó un poco su cabello.        -No te enojes, es algo urgente..- Se acercó hasta mi e intentó besarme, pero le corrí el rostro.-Vamos Jaejoong, por favor..- Se sentó en el sillón y tomó mi mano -..mañana.. Mañana vendrás a mi casa, en la tarde. Nos despediremos allí.- Me besó la frente -Te esperaré..- Después de decirme aquello salió de casa por la puerta de entrada.





Me vestí y caminé hasta mi cuarto. Quería descansar un poco, Yunho sí que me estresaba.



Me quedé meditando en la cama la idea sobre ir o no a su casa mañana. Quería hacerlo una vez más con Yunho. Yo lo necesitaba, lo anhelaba.

Pero si alguien me veía allí sospecharía algo, y le podría contar a Lisa. Yo ya no trabajaba en su casa, no tendría que estar haciendo nada bajo el techo de los Jung.



¿Sería lo correcto ir a su casa? ¿No era algo demasiado arriesgado?




..De haber sabido cómo terminarían las cosas, jamás hubiera puesto un pie en la casa de Yunho aquella tarde..



10 comentarios:

  1. Yunho malo como se le ocurre decirle a Jae que vaya a su casa, si ocurre algo terrible sera su culpa, leere el siguiente gracias por la actu
    besos bye

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  2. maldito yunho! solo hace sufrir a jae e.e es un cobarde si ya no quiere a lisa y lo de su hija solo es un pretexto :C asdadad ya imagino lo que pasara o_o gracias por la actu !

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  3. Yunho mereces sufrir, pues te alejas del amor por bienes materiales, pues ella te quitaria todo, pero acaso no tienes manos para trabajar y volver a empezar, además en tu casa la única que trabaja es Lisa, pues tu estabas todo el tiempo ahí, acaso eres un mantenido?...

    Gracias!!!

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  4. me da tristeza Jae como mendiga un poco de amor de Yunho y este que lo hace sufrir mucho no se por que si Yunho muere por Jae no se queda con el y deja a su esposa y que sea feliz con Jae
    Gracias

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  5. realmente siento un amor-odio por Yunho, no me gusta para nada como trata a Jae, y eso de que sabe que no ama a Lisa pero igual se quedará con ella por la casa, el coche y no sé cuántas cosas más. tan materialista es??
    uff ,qué intenso es Jae, sé que está enamorado y hasta le ruega de rodillas que no lo deje, pero ya da mucha lástima leer lo que hace por estar con Yunho
    ahora viene la tormenta por lo que dice la frase final.
    ya mismo leo el otro capítulo
    gracias por éste

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  6. aaish Yunho es enserio por las cosas pero que idiota eres eso se puede luego conseguir trabajando no!! O es que tu esposa te mantiene y no tienen nada tuyo ahi solo buscas excusas tontas para no estar con la persona que realmente amas y te ama por cosas materiales tsk hay pobre Jaejoong estar súplicandole espero que sufras un poco yunho y que sientas un dolor igual que Jaejoong....y asi que lq prosuesta era de Yunho entonces el siguiente es la conti del primer capo....
    Gracias

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  7. Oh por dios.... Se viene una tormenta!!
    Ese yunho que no se decide y jaejoong con su vena masoquista, solo se estan dañando los dos... Me largo a leer el proximo
    Gracias

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  8. yunhooo~~ como que no quieres amar a jae.. si ya están completamente enamorados , no entiendo por que jae es el que tiene que sufrir por la indecision de yunho , solo busca excusas , ahora le dice que vaya a su casa ..sadghsafh por que son tan complicados ..gracias por actualizar y compartir ^^

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