Pude comunicarme con Yihan y quedamos de vernos a eso de las
once.
Pero lo que tenía que haber sido una salida tranquila al
cine, terminó siendo un revolcón desesperado dentro de su carro.
Sabía que no era bueno aquello que estaba haciendo, pero de
alguna u otra forma tenía que despertar algo en Yunho.
No sería amor ni cariño, pero quizás celos sí.
Además, si Yihan había jugado conmigo antes, ¿Por qué yo no
podría hacerlo con él ahora? Estaba en todo mi derecho.
