domingo, 30 de marzo de 2014

Capitulo 1 - (Blood Ties)

Capitulo 1


– ¡Jaejoong!, ¿Estás listo?, ¡Nos vamos a casa de tu tío!   La voz de una mujer se hizo escuchar en la casa. No pasó mucho antes de que un muchacho de aproximadamente unos dieciséis años de edad bajara las escaleras con una mochila colgada al hombro. Tenía el cabello rubio, haciendo juego con sus ojos color negro. Era alto, esbelto; había heredado todos los genes de su padre.  


 –Llevo más de media hora listo. Tú eres la que va retrasada. –El chico miró a la mujer de arriba abajo con las dos manos en los bolsillos y la espalda recostada en la pared. Siempre que iban de visita a lo de su tío, su madre siempre preparaba un pastel y algunos bocadillos.   


Desde la muerte de su abuela, ella y su hermano de treinta años de edad, se habían vuelto muy unidos.
 Ellos se mudaron a las afueras de la ciudad cuando la madre de Jaejoong consiguió un trabajo estable. Yunho ya tenía un buen trabajo, por lo que tuvo que quedarse en su ciudad natal.   –Bueno…–La mujer de cabello negro y ojos marrones guardó el pastel y los bocadillos, para luego tomar su abrigo junto con las llaves de la camioneta. – ¡Nos vamos!   El joven la siguió, arrastrando los pies. 

Le gustaba ir a visitar a su tío Yunho, pero odiaba levantarse temprano. Se subieron en la camioneta, comenzando el viaje que aproximadamente les llevaba una hora y media. Jaejoong se puso la capucha, ajustó el cinturón de seguridad, acomodándose en su asiento dispuesto a dormir.  Finalmente, luego de un largo viaje llegaron a su ciudad natal. La madre del rubio le despertó luego de estacionar la camioneta. El menor se bajó, tomando la canasta con provisiones para luego seguir a su madre, quien corrió hasta el ascensor con una enorme sonrisa dibujada en el rostro.  Se había cumplido un mes desde la última vez que habían ido de visita. El trabajo le había impedido ir a verlo como había estado haciendo cada fin de semana.   – ¡Yunho! – La mujer logró ver a su hermano parado frente al ascensor. Llevaba puesto un traje oscuro, los lentes y su maleta. Seguramente acababa de llegar del trabajo.   –Min Ji, llegaste justo a tiempo. –El hombre abrazó cariñosamente a su hermana.   Jaejoong salió del ascensor unos instantes después, cargando la canasta junto con su mochila. Le sonrió de lado a su tío, desviando la mirada rápidamente. Aquel hombre siempre había conseguido intimidarle.  Nunca se explicó el porqué, pero cada vez que se quedaban solos, una incomoda tensión se generaba en el ambiente, ambos quedaban en silencio y al final, uno de los dos terminaba por irse. Luego de aquella calurosa bienvenida, entraron en el apartamento de Yunho. El rubio dejó la canasta encima de la mesa de la cocina, se quitó el abrigo para luego desplomarse en el sofá. Los hermanos continuaron conversando hasta que la noche se les vino encima, La cena dio lugar a las miles de anécdotas que juntos compartían cada vez que se reunían.

Desde las travesuras que de niños solían hacer, hasta los celos de Yunho cuando Min Ji tuvo su primer novio.  Nunca les faltaba tema de conversación. Jaejoong se levantó luego de compartir un rato con ellos.

Le aburría estar demasiado tiempo junto a esos dos, casi nunca entraba en sus “conversaciones de adultos”. Sacó su móvil para enviarle un mensaje a uno de sus amigos. Esa noche habría fiesta en la disco que solía frecuentar antes de mudarse, le pareció mejor idea salir de fiesta antes de quedarse a escuchar las aburridas charlas de su madre y su tío.

Subió a la habitación para cambiarse cuando su mejor amigo le respondió. Lo esperarían en la puerta de la disco en una hora.   –Voy a salir. Los chicos me invitaron a una fiesta.   Su madre lo miró con una ceja levantada.Yunho  solo desvió la vista, apoyando el mentón en su mano derecha.   –Bien. No llegues tarde y ni se te ocurra beber.   El menor asintió, despidiéndose de ambos antes de salir.

5:15 a.m.

El timbre sonó repetidas veces sobresaltando al morocho, quien dormía plácidamente en su cómoda cama de dos plazas. Se sentó de golpe, mirando su reloj. ¿Quién se atrevía a llamar a esas horas? Su sobrino tenía las llaves de la casa, podía entrar cuando quisiera sin necesidad de llamar. Imaginó que podía ser algún idiota que solo tenía ganas de molestar, así que se acostó nuevamente intentando conciliar el sueño.

El timbre volvió a sonar una y otra vez, obligándolo a salir de la cama. Abrió la puerta dispuesto a lanzar una sarta de insultos cuando un grupo de unos cinco jovencitos arremetieron contra él, hablando todos al mismo tiempo. Su sobrino se encontraba en medio de la ronda, siendo sostenido por dos de ellos; tenía la ropa desarreglada, el cabello revuelto y un olor a alcohol terrible. Se frotó las sienes. En ese momento solo rogaba que su hermana no se hubiera despertado.   –Lo siento…–Uno de los muchachos pasó al frente para tratar de explicarle lo que estaba sucediendo – Jae…bueno, él se tomó unas copas demás y comenzó a decir cosas sin sentido, así que decidimos traerlo. Él nos dio esta dirección. Dijo que era de un pariente.   – ¿Qué clase de cosas…?–El morocho cargó a su sobrino como si de una alfombra vieja se tratase; dos de las chicas lo observaron de arriba abajo, comiéndoselo con la mirada.

Lo cierto era que para ser un hombre de treinta años se veía bastante bien: La musculosa negra se ajustaba perfectamente a su cuerpo marcándole cada músculo, dejando también sus fuertes brazos y parte de su pecho al descubierto. Su cabello caía revuelto sobre su rostro, portador de unos hermosos ojos pardos, iguales a los de su hermana.  
 –Cosas como que estaba enamorado de su tío…–El muchacho hizo una pausa, rascándose la cabeza. – ni siquiera sabía que tenía un tío.
Casi nunca nos dice nada sobre su familia. ¿Tú lo conoces?   –Yo soy su tío.   

Todos hicieron silencio durante unos momentos. El chico se mordió el labio, había hablado demasiado.

Si Jaejoong se enteraba seguramente querría matarlo, pero… ¡No había sido su culpa! Para empezar, fue él quien bajo los efectos de unas cuantas cervezas comenzó a gritar delante de todo el mundo que su tío estaba buenísimo. No mintió… pero esa clase de cosas no se dicen como si fuera algo normal.   –Bueno…nosotros ya nos vamos… lamentamos molestar a estas horas. Cuide bien de él. ¿Sí? Hasta mañana…   Sin darle chance siquiera a despedirse, los jóvenes salieron como disparados hacia el ascensor, chocándose los unos con los otros. Yunho cerró la puerta, girando la llave dentro de la cerradura. Llevó al chico hasta su habitación, dejándolo caer sobre la cama.   –Tío Yunnie… –El rubio se incorporó, abrazando a su tío por la espalda.   –Habla bajo…Si tu madre se entera de que tomaste se te va a armar un escándalo de película.   –Me…me gustas, me gustas mucho…   Yunho chasqueó la lengua. ¿Cómo se le ocurría decir algo así en un momento como ese?   –Escucha, mocoso… no puedes andar diciendo una cosa como esa a todo el que se te cruza, menos a mí. Soy tu tío, joder. Quítate esa idea de la cabeza.  
 –Pero me gustas, ¡no estoy mintiendo! –el rubio se abalanzó sobre el mayor, tratando de besarlo; el morocho ladeó el rostro esquivándolo. Lo apoyó contra la pared, comenzando a quitarle la camisa para ponerle el pijama.
Aquel chiquillo insolente lo traía confundido desde hacía tiempo, pero se vio obligado a luchar contra sus sentimientos debido al lazo sanguíneo que los unía.   –Cállate… – terminó de quitarle la camisa, dejándola caer a un lado de donde estaban. –Anda, vamos a ponerte algo cómodo para dormir.   El de ojos negro rodeó el cuello del mayor con sus brazos, acercándole el rostro. Yunho no atinó a detenerlo antes de que sus labios se juntaran; el beso duró unos instantes hasta que el morocho se alejó bruscamente cuando la situación comenzaba a írsele de las manos.   –
Estoy duro, tío Yunnie… –el rubio llevó una de sus manos hasta su miembro comenzando a tocarse por encima del jean. El morocho se mordió el labio, su sentido común estaba comenzando a fallarle. Cada provocación de su sobrino lo volvía loco, pero debía controlarse si no quería meterse en un problema serio.   –Detente… – cerró sus ojos, pasándose la yema de los dedos por el puente de la nariz –Esto no… no puede estar pasando. Soy tu tío, soy mayor que tú y estás borracho…   –Maldición, sé que tú quieres hacerlo. – El menor se acercó al oído del de ojos pardos. –Fóllame…   Aquellas palabras fueron más que suficientes para enloquecerle.

Yunho tomó al rubio de los hombros, colocándolo de cara contra la pared. Le desprendió rápidamente el jean, bajándolo hasta la altura de sus muslos mientras dejaba un recorrido de besos en su nuca. El menor disfrutaba de las atenciones de tu tío, refregando el trasero contra la hombría de este para provocarle aún más. El mayor resopló en la nuca del de ojos negros, causándole un escalofrío que le recorrió la espalda. Deslizó sus manos hasta la hombría de su sobrino, comenzando a masturbarlo lentamente entretanto iba deshaciéndose de su propia ropa. Se bajó los pantalones, dejándolos caer hasta el suelo mientras continuaba con aquel masaje que hacía que el menor jadeara, pidiéndole más.   –Eres un chiquillo goloso, ¿eh?– susurró en su oído sosteniendo las caderas del menor. 

Apoyó la punta de su miembro en la estrecha entrada de este, Jaejoong se quejó, pegando un salto hacia adelante. Yunho lo acorraló con su cuerpo, haciendo presión; jadeó pesadamente al notar como aquella estrecha cavidad iba succionándolo de a poco.

El rubio se quejó nuevamente, mordiéndose el labio inferior, aquella intromisión había sido demasiado violenta para él, su tío estaba demasiado caliente como para permitirle acostumbrarse.   Pronto la habitación se colmó de gemidos; Jaejoong apoyó las manos contra la pared mientras Yunho lo embestía con rudeza. Le era difícil no gemir cuando sentía la hombría del morocho golpear aquella parte de su cuerpo que lo hacía enloquecer. Las estocadas continuaron una y otra vez. El morocho arremetía contra el menor, dejándose llevar por la pasión y las ganas que desde hacía tiempo lo traían bastante confundido. 

El rubio contrajo los músculos, anunciando con un gemido ronco que el orgasmo estaba cerca. El mayor continuó con las embestidas, masturbándole con rudeza hasta que, finalmente la semilla de su sobrino empapó sus manos, manchando también el suelo. Yunho continuó moviéndose un poco más, llegando también al éxtasis.  Sacó lentamente su miembro del interior del rubio, dejando que su esperma se escapara, escurriéndose por los muslos del muchacho.

Suspiró pesadamente, cubriéndose la cara con las dos manos. ¿Qué rayos había hecho? La noche desapareció dejándole paso a un cálido amanecer. Los débiles rayos del sol  se filtraban traviesos a  través de las cortinas que cubrían el ventanal de la habitación del morocho, quien descansaba plácidamente junto a su sobrino. Abrió sus ojos con pesadez, mirando al rubio. Aún era temprano, así que le permitió dormir un rato más.  Le acarició el cabello, observando detenidamente sus delicadas facciones; aún no podía creer lo mucho que había crecido. Besó su mejilla para luego levantarse, con cuidado de no despertarlo. Las cosas se habían dado de esa manera, ya no habría vuelta atrás. Lo había hecho con su sobrino de dieciséis años, y sería algo que ambos se llevarían a la tumba.

Se metió al baño, dispuesto a ducharse. Giró el grifo, dejando que el agua fría se llevara todo vestigio de lo sucedido la noche anterior. Tendría que armarse de valor para mirar a su hermana a la cara y además dejar las cosas en claro con su sobrino. Terminó de ducharse y volvió a su habitación para buscar algo de ropa. 

El rubio se había apoderado por completo de la cama; con ambas manos y piernas abiertas descansaba tranquilamente con aquella expresión relajada que solía tener de niño.

Se colocó una musculosa y un deportivo luego de secarse el cabello.  Se vistió rápidamente sin hacer demasiado ruido para luego salir del apartamento a hacer su rutina diaria de ejercicios.  Le iría bien despejar la cabeza.    

11: 30 a.m  
  
El morocho volvió a su apartamento luego de pasarse prácticamente toda la mañana dando vueltas. Entró, sonriendo al ver a su hermana en la cocina preparando el desayuno. Besó su mejilla en señal de saludo, sentándose en la mesa mientras se secaba el sudor con una toalla pequeña. Min Ji terminó de preparar el desayuno: unas tostadas con mermelada de durazno y jugo de naranja. Se sentó frente a Yunho luego de dejar la bandeja sobre la mesa, cuando Jaejoong apareció.

Llevaba una musculosa que su tío le había prestado, unos deportivos que se sostenían apenas sobre sus caderas, dejando entre ver el elástico del bóxer. Su cabello revuelto caía en puntas sobre su rostro, cubriéndole ligeramente las mejillas sonrojadas.

 –Buenos días… –susurró rascándose la nuca.   –Al fin, dormilón… ¿Cómo te fue anoche? No te escuche llegar.   –Bien… –el rubio miró a su tío de reojo, acercándose a la bandeja que contenía las tostadas. No se atrevía a mirarlo a la cara.   –Me alegro. –La mujer se levantó de la mesa luego de terminarse su desayuno.  –Iré a comprar algunas cosas para el almuerzo. Aún no sé de que vives, Yunho. Tu refrigerador está vacío. – Rió mientras revolvía los bolsillos de su abrigo para asegurarse de que su billetera estuviera allí. –Bueno, me voy. ¡Pórtense bien, chicos!–Sin más, salió de la casa dejando a los dos en un incómodo silencio.   –Oye…–La voz gruesa del mayor irrumpió el silencio, haciendo sobresaltar al rubio. –Lo de ayer…   –Tranquilo, no le diré…–Jaejoong desvió la mirada concentrándola en su desayuno. Estaba nervioso.
  –No es eso… –El mayor se pasó la mano por la cara, pensándose bien lo que iba a decir a continuación. – No quiero que las cosas cambien entre nosotros. Lo que pasó anoche fue algo que… se nos salió de control, a ambos. Vas a seguir viniendo a visitarme. No quiero que el ambiente este tenso entre nosotros.   – ¿Pretendes que lo olvide? – Jaejoong se levantó.
Aquello le parecía algo absurdo, era imposible olvidar algo como eso, había un sentimiento de por medio. Pero también era consciente del escándalo que se armaría si su madre llegara a saberlo. Respiró profundo, desviando la vista antes de continuar hablando. –Bien, olvidémoslo.   El menor salió de la cocina antes de que el morocho pudiera objetar algo más.  Estaba confundido.  Su tío había sido demasiado duro con él.
 A pesar de que sabía que aquello no era lo correcto, se negaba a olvidar todo y seguir actuando como si nada hubiese pasado. Se metió en la habitación para ordenar sus cosas ya que esa misma tarde regresaba a su casa.
Yunho decidió no continuar con el tema, sabía que había sido un poco injusto, pero lo mejor era que las cosas se quedaran así.  Su hermana regresó una hora más tarde cargando unas cuantas bolsas, siempre solía surtirle el refrigerador antes de irse.

La tarde transcurrió tranquila, los tres compartieron el almuerzo y pasaron el rato hasta que  finalmente llegó la hora de irse.
  – ¿Cuándo vuelven? –El morocho  se encontraba parado junto a su hermana.   –Cuando mi trabajo me dé chance –Besó la mejilla de su hermano con ternura, para luego subirse a su camioneta. –Te llamo cuando lleguemos. Cuídate mucho, Yunho.  

 Jaejoong se había metido primero, por lo que solo se limitó a mirar a su tío a través de la ventana.  Sería difícil seguir viniendo de visita después de lo de la noche anterior. Se maldijo por dentro. ¿Por qué había tenido que abrir la boca? No podía culpar a su tío por algo que él mismo había causado. La camioneta arrancó, el rubio observó al morocho por el espejo retrovisor, hasta que desapareció en la lejanía.


   –“Es mejor así…” –se dijo a sí mismo, cerrando sus ojos. 

20 comentarios:

  1. Ajdjfkff omgsun que situacion! :Q_ yunho el tio y jae sobrino, por irse de fiesta y tomar de mas se le salio la verdad y todo se dio porque es mas que claro que yunho desde hace tiempl queria lo mismo lastima que al dia siguiente se fue el encanto y pretenden olvidar lo que paso como si pudieran, en fin a ver que pasa, espero no.se distancien :/

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  2. qué pasará ahora? más que enamorados me pareció que estaban cachondos uno con el otro. no hubo besos, ni palabra de amor, ni nada, solo sexo rudo de parados y Jae mirando hacia la pared.
    veremos cómo sigue.
    gracias

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  3. tio y sobrino vivieron un momento único pero finalmente yunho se fue dejando ahi a jae, yunho no puedes pretender q jae olvide lo q paso, es mas, ni tu lo podras olvidar y tampoco lo quieres olvidar, admielo yunnie - corre a leer el siguiente cap-

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  4. weeee aunq eso no debio pasar porq son familia no pueden simplemente olvidarlo y pretender q no hicieron nada
    yunho no debio decirle tal cosa e,e siempre tan babo pero bue aver q pasa entre esos dos ahora
    gracias x compartirlo !!

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  5. Que dilema! y siempre en estos casos debe de salir esa estúpida palabra 'Olvidesmolo'... Caracho! que les cuesta aceptar que se aman con pasión y locura? ><

    Cuando no el YJ haciendo sufrir a las fans hasta en los fics xD -seguiré leyendo :)

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  6. OMG! El YH no pudo contenerse ante un JJ ebrio y sincerando sus sentimientos e intenciones... Me viene a la mente otro fic con temática similar, me gusta.
    Gracias

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  7. hay jae no esperaba escuchar la palabra olvidemoslo .. aunq yunho esta tratando de ser mas maduro con esto ya que supuestamente el cree que tiene mas carga por ser el mayor y sobre todo su tio ... pero creo que no debio ser tan frio en la menera que se lo dijo, hubiera hablado mejor con jaejoongie
    gracias por el capitulo Sandra

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  8. Como se iba a resistir a un Jae insinuante por más que hubiera querido y además no se hizo del rogar casi nada, ya vez eso te pasa por coqueto

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  9. me gusta pero con un tio asi quien no pienza en eso jajajaaj bueno pero por lo menos lo saben que se gustan y ninguno se quedo con el gusto gracias x compartir

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  10. esto es fuerte mira que enamorarse así de su tío pobre de jae
    y yunho que ara después de esto

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  11. jae enamorado de yunho su tio y que pasara con los dos uuu pobre de mi niño gracias por el capitulo

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  12. eh? de veras pretende que Jae olvide algo como eso??? Baboo........
    TnT Joongie ya veras que tu tio recapacitara TnT aunq todo será complicado solo es necesario que el note que no solo es deseo si no tbm amor <3

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  13. Andale, Jae no pudo contener mas sus sentimientos
    al principio creia que se caian mal
    pero al parecer se sentian nerviosos con la prsencia del otro a su lado
    kyaa, pro ahora después de esa madrugada de pasión
    que pasara? Jae querra seguir llendo a casa de yunho???

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  14. no creo que lo olviden.



    ichigo.

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  15. Algo me dice que Jaejoong no se rendira tan facilmente
    No fue un simple acoston despues de todo, hubo sentimientos de por medio *w*
    wii se ve interesante
    sayoo n.n

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  16. wow me acabo de encontrar este blog :)
    esta buenisismo la primera parte...
    Pobre Jae, es verdad que es dificil su situacion pero parece que se quieren... ojala puedan mejorar las cosas

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  17. Tener un tio como yunho . Gdjskshdghsskkhdks

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  18. oh por dios, que situación tan difícil.... y pensar que JJ parecía inocente con sus 16 años, pero resulta que borrachin es bastante seductor, yo me pregunto, de que manera pretende yunho que las cosas se olviden tan facilmente u.u
    esta interesante la historia me tengo que leer la segunda parte ya... nos leemos :)

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