martes, 15 de abril de 2014

Capitulo 12 - (una vida a tu lado)

CAPITULO 12

Cuando papá me abrazó, sentí que parte de lo que había perdido volvía a mí, pero, no por ello, me sentía mejor. Ni un poco.  Mi padre parecía haberme echado de menos, tanto como yo a él, mas, eso no significaba que me hubiese perdonado por defraudarle, por no poder ser lo que él quería, por no ser capaz de darle todos los nietos que deseaba. Por someterle a la vergüenza que conllevaba el ser progenitor de un pecador homosexual como lo era yo.
Papá me sujetaba entre sus brazos con ternura, sin embargo, eso no representaba nada, en absoluto y dentro de mí, una molesta vocecilla me decía que tenía que prepararme para más gritos y ofensas. Para todo eso que merecía por ser lo que era. Algo me decía que mi familia jamás me perdonaría por el sencillo hecho de ser yo y decidir amar a un hombre en lugar de a una hermosa y risueña mujer, quien, seguramente, no me habría lastimado de la forma en la que Jaejoong lo hizo.
Fue en ése momento que tomé una resolución: enmendaría mis actos, enderezaría mi camino desviado y sería el de antes. Saldría con mujeres, como siempre, hasta toparme con la adecuada, esperaría un par de años y le pediría matrimonio, la haría feliz y le daría a mis padres esos nietos que les colmarían de dicha en su vejez.
Era una idea estúpida, por demás, no obstante, ¿Qué otra salida me quedaba? Era lo correcto, después de todo.
Mi padre me apartó suavemente de su cuerpo y me miró a los ojos como si buscase algo en mi interior, exhaló con pesadez y acercó sus dedos para limpiar las lágrimas que no cesaban de emerger de ellos. Sus labios, por unos segundos, se posaron en mi frente dándome un beso que percibí cálido y colmado de sentimientos. — ¿En qué te estás convirtiendo, hijo?— murmuró entristecido — ¿Por qué te destruyes de semejante manera?
—Lo siento— tartamudeé apenado y él cubrió mis labios con sus dedos.
—Debo agradecerle a esos hombres el haberte traído a casa. El hijo de tu entrenador y su..., pareja fueron amables al hacerlo— guardó silencio por unos instantes que se hicieron eternos, a mi parecer, y prosiguió: —y también por haberme hecho entender ciertas cosas. Yunho, lamento haber sido un padre desconsiderado, siento no haberte apoyado como lo necesitabas, pero tenía miedo..., eres mi hijo, el único varón y el pensar en ti junto a otro hombre me aterraba. El sólo imaginar que no serías aceptado por las demás personas me hizo comportarme como un verdadero bastardo y mira las consecuencias.
—No importa— dije encogiéndome de hombros, restándole importancia.
— ¡Claro que importa, hijo! Eso es lo que me han hecho ver ése par de hombres. Anoche, mientras hablábamos me contaron el motivo por el cual haces esto. Si tanto quieres a ése muchacho, ¿por qué no vas a buscarle y resuelves tus problemas de otro modo? ¿Qué ganas con beber hasta convertirte en un muerto vivirte? ¿Eso fue lo que te enseñé?
Escondí la mirada de la de mi padre. Sus palabras dolían, pero, él tenía razón ¿Qué ganaba con embriagarme como lo estaba haciendo, si al final, ni siquiera lograba olvidarme de él? —No lo sé— contesté.
—No crié un hijo débil— continuó y sentí que me atravesaban el alma ¿por qué insistía con eso? Débil..., débil..., débil. ¿Hasta cuándo insistiría con ello? ¿Hasta cuándo me llamaría débil? Y de cierto modo lo era. Sí, era un ser digno de lástima y comprendía el que mi padre se avergonzara de mí —Si fuiste capaz de defenderlo delante de todo el estudiantado de una universidad, si dijiste ante ellos que era tu pareja ¿por qué no vas a buscarle y solucionas esto como el hombre que has demostrado ser?
— ¿Cómo sabes eso?— pregunté con asombro. ¿Desde cuándo papá sabía lo de la pelea que YunHye juró mantener en secreto? Él había creído que los golpes en mi rostro se debían a una caída durante los entrenamientos. O eso supuse.
— ¿Qué más da cómo lo sé? El hecho es que has demostrado valor en peores situaciones y en éste momento te dejas vencer. ¿Por qué?
— ¡Pero ahora es distinto, papá! ¡Jaejoong ya no me quiere y no puedo obligarle a quererme otra vez! Se acabó.
Él negó con la cabeza y miró hacia atrás —Sé que estás allí,Yunhye--- dijo con evidente molestia —creo que tienes algo que decirle a tu hermano.
Mi hermana cruzó la puerta cabizbaja y la misma vocecilla de antes, me gritaba que mi hermana había hecho algo realmente malo. La observé pararse frente a nosotros y noté que había estado llorando. Se mordió el labio inferior y respiró profundo sin dejar de jugar con los dedos. Estaba nerviosa.
—Es mi culpa— susurró y lo comprendí todo..., todo ¡Oh, Dios, la mataría aunque fuese mi hermana! —yo le busqué en el teatro, ése día que faltaste a clases, y le conté lo que había ocurrido. Hice que se sintiera culpable, le dije que nuestros padres te odiaban por su causa y que te habías marchado de casa..., entonces él comenzó a llorar y ése chico,Hyde, le abrazó exigiéndome que me fuera del lugar, pero no lo hice y después él..., Jaejoong..., él dijo que lo solucionaría, que le diera un par de semanas para arreglarlo. Dijo que volverías a casa con tu familia y que te dejaría en paz. Dijo que tú no serías igual a él.
—Yunhye— musité ¿Qué debía hacer? Estaba seguro que entre ése muchacho japones y Jaejoong existía algo más, sin embargo, la confesión de mi hermana hacía que una pequeña luz de esperanza se encendiera, que mi corazón volviera a latir como antes. Y con todo, mis temores no se iban.
Mi padre me palmeó en la espalda y sonrió comprensivamente —Tu madre y yo no sabíamos nada de esto, sin embargo, seremos nosotros quienes decidamos qué hacer con tu hermana. Tú, sólo date un baño, come algo y ve a buscar a ése muchacho. Los quiero a ambos aquí, para la hora de la cena..., tu madre está preparando una tarta de queso y fresas, así que date prisa. Tienen que estar aquí antes de las dieciocho horas y ya son las once— volvió a sonreírme y salió de la habitación arrastrando duramente a Yunhye de la mano.
Me fijé y sobre la mesita que estaba junto a la cama, había un pequeño frasco de analgésicos. Tomé algunos y me encerré en el baño. Quizá nunca podría recuperar a mi pequeño, no obstante, lo intentaría. Papá estaba en lo cierto: él no me había criado para huir de mis problemas, sino para hacerles frente con dignidad y yo sólo me había estado dedicando a auto compadecerme y lamentarme por lo que hubiera sido, sin tomar en cuenta que el “hubiera” no existe. Únicamente tenemos el “aquí” y el “ahora”, pero nada más. El futuro no está prometido, hoy estamos vivos y mañana no lo sabemos, ¿para qué preocuparse por lo que todavía no llega? ¿Por qué lamentarse por el pasado si podemos remediarlo en el presente? Recién comprendía todo aquello.
Después de todo, continuaba siendo un niño. Sin embargo, eso ya no importaba. Iría por Jaejoong y no volvería a casa sin él.
Con ése pensamiento, me despedí con un beso de mi madre, quien estaba en la cocina mezclando el queso con el azúcar para la tarta, y corrí camino al departamento de mi pequeño. Con suerte le hallaría allí.
Durante el trayecto, me preguntaba cómo abordarle, buscaba las palabras correctas para decirle. No obstante, me mataban las dudas, ¿Y si se negaba a escucharme? ¿Qué sucedería si gracias a Yunhye, él había terminado aborreciéndome? ¿Qué haría si después de todo, él y Hyde se habían vuelto pareja? ¿Qué haría entonces? ¿Desistir o esforzarme por reconquistarle? Era todo demasiado confuso y mi cabeza dolía tanto que no me permitía pensar con claridad.

Al llegar a mi destino, me detuve dudoso frente a la puerta de su departamento. El conserje me había dejado entrar al condominio, puesto que me conocía, el buen hombre pensaba que yo era su hermano mayor y no me molesté en desmentirlo hasta ése día. Él me miró sorprendido y me cedió paso con algo de vacilación. Le dediqué una sonrisa amable y él me la devolvió sin salir de su asombro.
Algún día lo entendería y si no lo hacía, no me preocuparía por ello. Después de todo, el qué dirán, ya no era mi problema.
Estiré la mano y toqué el timbre un par de veces seguidas, mas, nadie respondió. Insistí un poco más y la respuesta fue la misma: silencio. Escuché el sonido de unos frascos quebrarse y volví la cabeza buscando la causa de aquél bullicio. Allí estaba Jaejoong, mi Jaejoong, tembloroso, al borde del llanto, menos pálido que la última vez, pero, igual de delgado. Sus ojos buscaron refugio en el suelo y sus manos jugaban angustiosamente con las llaves de su solitaria vivienda. Estaba dudando en entrar.
Me acerqué a él y sin mediar palabras le apreté con fuerza. Le abracé como quise hacerlo durante ésas semanas alejado de mi pareja. Susurré su nombre y él dijo el mío con voz quebrada. Pero de un momento a otro se desplomó y apenas alcancé a sujetarle junto con las compras que llevaba en manos. Le cargué y constaté lo ligero que se sentía ¿qué le ocurría al enano? ¿Por qué bajaba de peso de forma tan abrupta? ¿Sería que el teatro se lo exigía? Tomé las llaves y abrí la puerta, dejé las bolsas en el suelo y la cerré con el pie. Miré el semblante cansado de Jaejoong y le besé en la frente.
Camine despacio hasta su dormitorio y le deposité cuidadosamente en la cama. Sabía que ante un desmayo lo primero que debía hacer era revisar los signos vitales y los suyos parecían estar correctamente. Entonces llegué a la conclusión de que dormía. Sí, efectivamente estaba dormido, pues le escuché murmurar cosas sin sentido y mi nombre, lo cual me arrancó una sonrisa. Él no dejaba de pensar en mí.
Fui a la cocina y hallé una enorme cantidad de frutas en la nevera. Si se alimentaba bien ¿Por qué se le veía más delgado? ¿Por qué estaba tan decaído? Quise encontrar las respuestas entre sus cosas, mas, solamente hallé vitaminas y comida nutritiva.
Puse en la licuadora un poco de yogurt, helado y frutas para hacerle un batido. Esperaba que eso le ayudase a reponer energías y si eso no funcionaba, le llevaría a ver a un doctor.
Cuando volví a su recámara, él ya estaba despierto, con la mirada perdida y los ojos vidriosos. No me encaró, sin embargo sus labios se movieron lentamente —Vete— tartamudeó —no quiero verte, por favor, vete.
—Me iré— hable poniéndole entre las manos el vaso con el batido recién hecho —cuando me digas por qué me dejaste y si la respuesta es lo suficientemente convincente, no volverás a mirar mi cara en lo que nos quede de vida.
Sus preciosos orbes  se abrieron con asombro y él sonrió amargamente —Porque te odio— susurró de nueva cuenta —me das asco. Ahora, sólo vete y déjame en paz.
—Bien— respondí sentándome a su lado, jugueteando con los mechones de su cabello que ya empezaba a crecer y le llegaba más debajo de los hombros — Pero ¿No será que Yunhye, te dijo algo que no debía? ¿No será que le prometiste hacer algo doloroso para que volviera con mi familia?— Un par de lágrimas resbaló por sus mofletes y se mordió el dedo pulgar, reprimiendo el llanto. Asintió pesadamente y un jadeo entrecortado escapó de su boca —Jaejoong— seguí diciendo —si eres feliz al lado de Hyde, lo comprenderé, pero al menos dime la verdad.
— ¿Qué dices?
—Digo que si lo quieres, no me interpondré entre ustedes. Solamente quiero saber la verdad de tus labios.
-No me gustan las chicas y lo sabes,Yunho. No comprendo a qué viene eso.
—Sé que no te gustan las mujeres, sin embargo, estamos hablando de Hyde, no de ninguna muchacha.

Él rió bajito entretanto secaba las lágrimas que se negaban a dejar de salir —Es que Hyde es mujer, creí que lo sabías. Changmin y Sasha lo saben y pensé que tú...
—Eso es imposible— balbuceé nervioso, sintiéndome como el imbécil más grande del mundo.
—Si yo puedo verme como una chica cuando me apetece ¿por qué Hyde no podría parecer un muchacho? Además, es lesbiana, Yunho, es imposible que tengamos algo.
—Pero ¿y todo eso que vi? Los abrazos, la manera en la que te mimaba, como te cuidaba ¿Qué fue eso?
—Hyde únicamente me ayudaba a alejarte de mí, si bien, nunca estuvo de acuerdo con ello, lo hizo porque se lo pedí...
Y en ése instante recordé las palabras de Hyde: “Jaejoong es el mejor miembro del grupo de teatro. El mejor actor que hemos tenido (...) pero eso no le resta el que sea un prodigio en la actuación..., sobre todo cuando se le presiona”. Me había intentado decir la verdad, me estaba dando una pista de lo que ocurría y yo no le comprendí. ¡Oh, mierda, era un imbécil, el idiota más grande del mundo!
—Entonces...
—No he podido olvidarme de ti— murmuró y otra vez escondió su cara detrás del cabello rojo que tanto amaba y amaré hasta que ya no respire más —pero lamento ser una carga, no quiero que te alejes de tu familia por mi culpa.
—Eso ya no importa, enano, volveré a casa sólo si tu regresas conmigo— dije refiriéndome a ambas cosas y él levantó la cabeza con esos ojos brillosos. Dejó la bebida que todavía no probaba a un lado y me haló haciéndome caer encima de él para besarme.
Sentir sus labios sobre los míos como antes me hizo olvidar todos esos días perdidos gracias a la estupidez de mi hermana, me hizo, incluso, dejar de lado el rencor que recién nacía en mi corazón hacia ella. Únicamente sentía ésa felicidad que requería, la misma que supliqué y estuve buscando en lugares equivocados, volver a mí.
Quería hacerle el amor, mis sentidos lo exigían, mi espíritu clamaba por ello. Mas, ¿querría él lo mismo que yo? No era mi intención que Jaejoong pensase que deseaba su cuerpo y nada más. Follar con mi novio y olvidar lo demás. Sin embargo, fue él quien coló sus manos tibias bajo mi sudadera y palpó mi pecho tenuemente, separó las piernas para que mi cuerpo se acoplara al suyo como siempre y clavó sus dientes en mi cuello. Gimió mi nombre como un gatito diciéndome cuánta falta le hacía.
“Ha sido imposible dormir sin ti, sabiendo que ya no estabas conmigo y que posiblemente jamás lo estarías. Te extrañé tanto, Yunho, tanto”.
Ésas palabras me estremecieron. Mi pequeño había sufrido más que yo, eso era seguro.
Capturé sus labios con los míos y no le solté hasta que la falta de aliento me obligó a ello. Nos observamos mutuamente y él asintió sonrojado. Me concedía su permiso y eso me pareció sumamente tierno. Pasé la lengua pausadamente por su oreja derecha y sentí como se estremecía. Pensé en muchas posibilidades, pero, recordé que teníamos una cita con mis padres y el tiempo apremiaba.
Me froté contra él y otro gemido brotó de su garganta. Metí la mano en su pantalón y le palpé sobre la ropa interior, estaba erecto y eso me estimuló. De los dos, era Jaejoong quien se excitaba primero y se avergonzaba de ello, pero ¿por qué hacerlo? Me parecía perfecto que fuera de ésa forma, me permitía admirarle en cada una de sus facetas, conocerle un poco más cuando decidía desinhibirse y mostrar eso que ocultaba por temor al rechazo.
Él, igualmente, introdujo la mano dentro de mis pantalones para tocarme, se relamió los labios y apretó mi virilidad, logrando arrancarme un sonoro gemido. —Eres un niño malo— siseé sujetándole de las muñecas encima de la cabeza, impidiendo de ésa manera, que se moviera más de lo necesario. Junté nuestras caderas un poco más y ambas hombrías se rozaron. Empecé con un suave vaivén y Jaejoong se removió inquieto. Busqué sus labios para devorarlos otra vez y así ahogar los jadeos y gemidos que resonaban en la habitación. Me sentía caliente, realmente caliente, mis mejillas ardían y me costaba respirar. Jaejoong bajo mi cuerpo movía su pelvis tratando de incrementar el contacto. Sus piernas se aferraron a mí y su espalda se arqueó.
Soltó un gritillo ahogado y su respiración se acompasó, yo gemí un minuto después y sólo en ése momento le solté para abrazarle con ternura.
Jaejoong carcajeó como lo hacía cuando hacíamos algo similar y dijo lo mucho que debía alegrarme de haber llevado unas cuantas mudas de ropa como me lo pidió. Y tenía razón, no podía volver a casa con mis pantalones llenos de semen.
—Enano— soplé con la cara metida en su cuello —mis padres quieren conocerte.
— ¿A mí? ¿Por qué?
—Porque eres el hombre al cual amo, posiblemente.
—Pero ¿y si no les gusto?
—Con que me gustes a mí, basta ¿no crees?
Él confirmó mis palabras con un gesto y se metió al baño conmigo de la mano. Una vez dentro, nos aseamos mutuamente, afianzando los lazos que poseíamos, mimándonos, demostrándonos ése amor que parecía a prueba de fuego. Diciéndonos todo lo que callamos durante esos días alejados. Dejándonos llevar por ése remolino de sentimientos que nos envolvía y del que no pretendíamos escapar nunca más.
Las siguientes dos horas,Jaejoong las pasó buscando algo adecuado que colocarse, algo con lo cual causarles una buena impresión a mis padres. Tal parecía no entender que, se pusiera lo que se pusiera, siempre se vería perfecto, pues, simplemente lo era. No requería más que una sonrisa para deslumbrar al mundo entero y se lo hice saber con palabras dulces. Él se sonrojó y dijo que yo era el novio perfecto y en la vida me compartiría con nadie. Sin embargo ¿necesitaba hacerlo? Yo le pertenecía por completo
No había posibilidad alguna de que pusiera mi vista en otra persona ni que mi corazón amara a alguien más; no como le amaba a él.


Caminamos de vuelta a la casa de mis padres tomados de la mano. Jaejoong de un segundo a otro se aferró a mi brazo y me percaté de que temblaba de miedo. Acaricié sus mejillas susurrándole que todo estaría bien. Y antes de que mis padres abrieran la puerta, me besó fugazmente...

16 comentarios:

  1. awwwwww me alegro que se haya aclarado las cosas... los dos sufrian al estar separados... pero ya no mas.... ahora haber si lo aceptan sus padres -nervios >< - gracias por actualizar

    ResponderBorrar
  2. Al fin, lo sospechaba desde un principio... JJ se enteró de lo de la familia de YH, gracias a la hermana entrometida....
    En fin gracias Shinhwa's guys... Yh recupero no solo a sus padres sino a JJ... yeee..

    Gracias hiciste mi noche con este lindo capitulo, espero con ansias la actualización :D

    ResponderBorrar
  3. por fin por fin por fin están juntos de nuevo me encanta que los padres de yunho estén de acuerdo en su relación y que le apoyen y quieren conocer a su yerno como no les gustara lo adoraran es tan hermoso y dulce que lo amaran nomas lo empiecen a tratar ya no lo querrán soltar es que jae es un amor :)

    ResponderBorrar
  4. uyyy qué alegría llevo, por fin se reconciliaron y se aclararon las dudas. me encanta verlos tan enamorados y necesitados de su mutuo amor.
    Jae se desmaya mucho ,qué tendrá''''???
    Gracias por la actualización

    ResponderBorrar
  5. dios solo leí este cap pero me ha encantado muchas gracias pro tomarte tanto tiempo opara arregarlo y que nosostra spodamos leerlo muchas gracias de verdad :D

    ResponderBorrar
  6. yeah al fin se arreglaron
    yupi ;-)
    wow yo crei que fueron los pasres de yunho quienes hablaron con jae pero veo que fue su hna y px que bueno que confeso no me gustaba que ellos sufrieran buaaaaaaaa
    pero mas me gusto en fonde jae dijo que no le gistan las chicas y yunho le vuelve a recalcar lo d hyde y le dicen que es mujer y no hombre jejjejejejejeje
    ahora si jae se presentara junto a su amor y cenara con sus suegros jejejejehe de echo sera una cena amena ;-):-P

    ResponderBorrar
  7. sinceramente tengo unas ganas tremendas de ahorcar a la hermana de yunho y que no me venga que esta arrepentida le causo mucho daño a los chicos U.U
    pero buenoooo al fin sus papas de yunho lo aceptaron y lo apoyan en su relación que lindo :3
    y lo mejor de todoo! es queyunho y jae ya se reconciliaron (♥w♥)
    awww!! que nunca mas se separen
    GRACIAS sandrita..!! (^u^)/

    ResponderBorrar
  8. Joderr todo el maldito sufrimiento de yunho e.e es gracias a su horrenda hermana pero que bueno q sus padres ya le comprendan y no le juzguen
    me encanto el sexo de reconciliación *0*

    ResponderBorrar
  9. Que hermana tan metiche tiene Yunho, los separo como pareja por sus ideas. Que alegría todo se esta solucionando ya son aceptados como pareja por los padres de Yunho y Jae los conquistara en el acto porque es un amor... Gracias

    ResponderBorrar
  10. Desde que Hyde le dijo a YunHo que JaeJoong era mucho mejor actuando cuando se le presionaba sospeche que alguien le habia dicho algo para que dejara a YunHo. Y una parte de mi decia que habia sido la familia de YunHo y mira, acerte. Que metiche es la hermana de YunHo, lo bueno es que la quiere tanto que no se enojo con ella como lo hubiera hecho cualquiera y JaeJoong con el encanto de persona que es lo perdono.
    Que bueno que ya por fin se reconciliaron, me estaba muriendo con el sufrimiento de YunHo.
    Es un alivio que su familia ya los acepte a ambos como pareja y como no se enamorarian de JaeJoong?? Si es un angelito

    ResponderBorrar
  11. asi que fue la hermana de Yunho? esa mocosa como se atrevio a decirle esas cosas a Jae?
    lo bueno es que ya resolvieron sus problemas y aclararon las cosas aunque presiento que los problemas solo estan empezando....
    ahora solo falta conquistar a los suegros jajaaj estoy segura que lo aceptaran

    ResponderBorrar
  12. La hermana de Yunho no es mas que una mocosa estupida x( Espero que le den lo que se merece por hacer sufrir tanto a los dos, sobretodo a Yunho!! Su hermano!!
    Me dolio tanto Jae u,u Por lo menos ya estan juntos y ahora con la aceptacion de los padres de Yunho :) Jae tan lindo siendo inseguro sobre si les agradara a sus suegros o no Cx Quien podria no amarlo? *u*

    ResponderBorrar
  13. La hermana de yunho.fue una maldita por decirle eso a aejoong!
    Lo bueno esq ahora estan juntos y nada los separara

    ResponderBorrar
  14. Aaaaw por fin!!! Todo se esta arreglando
    Ahora solo falta la sorpresita del baby n.n
    Me ha encantado este capitulo
    Muchas gracias

    ResponderBorrar
  15. Aaaah por fin bebe yunjae viene en camino!! Ahora sigue todo el proceso de embarazo? Aww que bien que la familia de yunho acepto a jj
    Gracias por el capitulo

    ResponderBorrar
  16. sabia que algo tenian que ver la familia de yunho con el comportamiento de jae!
    No podia creer que hyde fuera mujer, pero si hacerte cuando le dijo aquellas palabras a yunho, solo el no las supo compreder!!

    ResponderBorrar