CAPITULO 12
Cuando papá me abrazó, sentí
que parte de lo que había perdido volvía a mí, pero, no por ello, me sentía
mejor. Ni un poco. Mi padre parecía haberme echado de menos, tanto como
yo a él, mas, eso no significaba que me hubiese perdonado por defraudarle, por
no poder ser lo que él quería, por no ser capaz de darle todos los nietos que
deseaba. Por someterle a la vergüenza que conllevaba el ser progenitor de un
pecador homosexual como lo era yo.
Papá me sujetaba entre sus
brazos con ternura, sin embargo, eso no representaba nada, en absoluto y dentro
de mí, una molesta vocecilla me decía que tenía que prepararme para más gritos
y ofensas. Para todo eso que merecía por ser lo que era. Algo me decía que mi
familia jamás me perdonaría por el sencillo hecho de ser yo y decidir amar a un
hombre en lugar de a una hermosa y risueña mujer, quien, seguramente, no me
habría lastimado de la forma en la que Jaejoong lo hizo.
Fue en ése momento que tomé
una resolución: enmendaría mis actos, enderezaría mi camino desviado y sería el
de antes. Saldría con mujeres, como siempre, hasta toparme con la adecuada,
esperaría un par de años y le pediría matrimonio, la haría feliz y le daría a
mis padres esos nietos que les colmarían de dicha en su vejez.
Era una idea estúpida, por
demás, no obstante, ¿Qué otra salida me quedaba? Era lo correcto, después de
todo.
Mi padre me apartó suavemente
de su cuerpo y me miró a los ojos como si buscase algo en mi interior, exhaló
con pesadez y acercó sus dedos para limpiar las lágrimas que no cesaban de
emerger de ellos. Sus labios, por unos segundos, se posaron en mi frente
dándome un beso que percibí cálido y colmado de sentimientos. — ¿En qué te
estás convirtiendo, hijo?— murmuró entristecido — ¿Por qué te destruyes de
semejante manera?
—Lo siento— tartamudeé apenado
y él cubrió mis labios con sus dedos.
—Debo agradecerle a esos
hombres el haberte traído a casa. El hijo de tu entrenador y su..., pareja
fueron amables al hacerlo— guardó silencio por unos instantes que se hicieron
eternos, a mi parecer, y prosiguió: —y también por haberme hecho entender
ciertas cosas. Yunho,
lamento haber sido un padre desconsiderado, siento no haberte apoyado como lo
necesitabas, pero tenía miedo..., eres mi hijo, el único varón y el pensar en
ti junto a otro hombre me aterraba. El sólo imaginar que no serías aceptado por
las demás personas me hizo comportarme como un verdadero bastardo y mira las
consecuencias.
—No importa— dije encogiéndome
de hombros, restándole importancia.
— ¡Claro que importa, hijo!
Eso es lo que me han hecho ver ése par de hombres. Anoche, mientras hablábamos
me contaron el motivo por el cual haces esto. Si tanto quieres a ése muchacho,
¿por qué no vas a buscarle y resuelves tus problemas de otro modo? ¿Qué ganas
con beber hasta convertirte en un muerto vivirte? ¿Eso fue lo que te enseñé?
Escondí la mirada de la de mi
padre. Sus palabras dolían, pero, él tenía razón ¿Qué ganaba con embriagarme
como lo estaba haciendo, si al final, ni siquiera lograba olvidarme de él? —No
lo sé— contesté.
—No crié un hijo débil—
continuó y sentí que me atravesaban el alma ¿por qué insistía con eso?
Débil..., débil..., débil. ¿Hasta cuándo insistiría con ello? ¿Hasta cuándo me
llamaría débil? Y de cierto modo lo era. Sí, era un ser digno de lástima y
comprendía el que mi padre se avergonzara de mí —Si fuiste capaz de defenderlo
delante de todo el estudiantado de una universidad, si dijiste ante ellos que
era tu pareja ¿por qué no vas a buscarle y solucionas esto como el hombre que
has demostrado ser?
— ¿Cómo sabes eso?— pregunté
con asombro. ¿Desde cuándo papá sabía lo de la pelea que YunHye juró mantener en
secreto? Él había creído que los golpes en mi rostro se debían a una caída
durante los entrenamientos. O eso supuse.
— ¿Qué más da cómo lo sé? El
hecho es que has demostrado valor en peores situaciones y en éste momento te
dejas vencer. ¿Por qué?
— ¡Pero ahora es distinto,
papá! ¡Jaejoong ya no me quiere y no
puedo obligarle a quererme otra vez! Se acabó.
Él negó con la cabeza y miró
hacia atrás —Sé que estás allí,Yunhye---
dijo con evidente molestia —creo que tienes algo que decirle a tu hermano.
Mi hermana cruzó la puerta cabizbaja y
la misma vocecilla de antes, me gritaba que mi hermana había hecho algo
realmente malo. La observé pararse frente a nosotros y noté que había estado
llorando. Se mordió el labio inferior y respiró profundo sin dejar de jugar con
los dedos. Estaba nerviosa.
—Es mi culpa— susurró y lo
comprendí todo..., todo ¡Oh, Dios, la mataría aunque fuese mi hermana! —yo le
busqué en el teatro, ése día que faltaste a clases, y le conté lo que había
ocurrido. Hice que se sintiera culpable, le dije que nuestros padres te odiaban
por su causa y que te habías marchado de casa..., entonces él comenzó a llorar
y ése chico,Hyde, le abrazó exigiéndome
que me fuera del lugar, pero no lo hice y después él..., Jaejoong..., él dijo que lo
solucionaría, que le diera un par de semanas para arreglarlo. Dijo que
volverías a casa con tu familia y que te dejaría en paz. Dijo que tú no serías
igual a él.
—Yunhye— musité ¿Qué debía hacer?
Estaba seguro que entre ése muchacho japones y Jaejoong existía algo más, sin
embargo, la confesión de mi hermana hacía que una pequeña luz de esperanza se
encendiera, que mi corazón volviera a latir como antes. Y con todo, mis temores
no se iban.
Mi padre me palmeó en la
espalda y sonrió comprensivamente —Tu madre y yo no sabíamos nada de esto, sin
embargo, seremos nosotros quienes decidamos qué hacer con tu hermana. Tú, sólo date un baño,
come algo y ve a buscar a ése muchacho. Los quiero a ambos aquí, para la hora
de la cena..., tu madre está preparando una tarta de queso y fresas, así que
date prisa. Tienen que estar aquí antes de las dieciocho horas y ya son las
once— volvió a sonreírme y salió de la habitación arrastrando duramente a Yunhye de la mano.
Me fijé y sobre la mesita que
estaba junto a la cama, había un pequeño frasco de analgésicos. Tomé algunos y
me encerré en el baño. Quizá nunca podría recuperar a mi pequeño, no obstante,
lo intentaría. Papá estaba en lo cierto: él no me había criado para huir de mis
problemas, sino para hacerles frente con dignidad y yo sólo me había estado
dedicando a auto compadecerme y lamentarme por lo que hubiera sido, sin tomar
en cuenta que el “hubiera” no existe. Únicamente tenemos el “aquí” y el
“ahora”, pero nada más. El futuro no está prometido, hoy estamos vivos y mañana
no lo sabemos, ¿para qué preocuparse por lo que todavía no llega? ¿Por qué
lamentarse por el pasado si podemos remediarlo en el presente? Recién
comprendía todo aquello.
Después de todo, continuaba
siendo un niño. Sin embargo, eso ya no importaba. Iría por Jaejoong y no
volvería a casa sin él.
Con ése pensamiento, me
despedí con un beso de mi madre, quien estaba en la cocina mezclando el queso
con el azúcar para la tarta, y corrí camino al departamento de mi pequeño. Con
suerte le hallaría allí.
Durante el trayecto, me
preguntaba cómo abordarle, buscaba las palabras correctas para decirle. No
obstante, me mataban las dudas, ¿Y si se negaba a escucharme? ¿Qué sucedería si
gracias a Yunhye, él había terminado
aborreciéndome? ¿Qué haría si después de todo, él y Hyde se habían vuelto pareja? ¿Qué haría
entonces? ¿Desistir o esforzarme por reconquistarle? Era todo demasiado confuso
y mi cabeza dolía tanto que no me permitía pensar con claridad.
Al llegar a mi destino, me
detuve dudoso frente a la puerta de su departamento. El conserje me había
dejado entrar al condominio, puesto que me conocía, el buen hombre pensaba que
yo era su hermano mayor y no me molesté en desmentirlo hasta ése día. Él me
miró sorprendido y me cedió paso con algo de vacilación. Le dediqué una sonrisa
amable y él me la devolvió sin salir de su asombro.
Algún día lo entendería y si
no lo hacía, no me preocuparía por ello. Después de todo, el qué
dirán, ya no era mi problema.
Estiré la mano y toqué el
timbre un par de veces seguidas, mas, nadie respondió. Insistí un poco más y la
respuesta fue la misma: silencio. Escuché el sonido de unos frascos quebrarse y
volví la cabeza buscando la causa de aquél bullicio. Allí estaba Jaejoong, mi Jaejoong, tembloroso, al borde
del llanto, menos pálido que la última vez, pero, igual de delgado. Sus ojos
buscaron refugio en el suelo y sus manos jugaban angustiosamente con las llaves
de su solitaria vivienda. Estaba dudando en entrar.
Me acerqué a él y sin mediar
palabras le apreté con fuerza. Le abracé como quise hacerlo durante ésas
semanas alejado de mi pareja. Susurré su nombre y él dijo el mío con voz
quebrada. Pero de un momento a otro se desplomó y apenas alcancé a sujetarle junto
con las compras que llevaba en manos. Le cargué y constaté lo ligero que se
sentía ¿qué le ocurría al enano? ¿Por qué bajaba de peso de forma tan abrupta?
¿Sería que el teatro se lo exigía? Tomé las llaves y abrí la puerta, dejé las
bolsas en el suelo y la cerré con el pie. Miré el semblante cansado de Jaejoong y le besé en la frente.
Camine despacio hasta su
dormitorio y le deposité cuidadosamente en la cama. Sabía que ante un desmayo
lo primero que debía hacer era revisar los signos vitales y los suyos parecían
estar correctamente. Entonces llegué a la conclusión de que dormía. Sí,
efectivamente estaba dormido, pues le escuché murmurar cosas sin sentido y mi
nombre, lo cual me arrancó una sonrisa. Él no dejaba de pensar en mí.
Fui a la cocina y hallé una
enorme cantidad de frutas en la nevera. Si se alimentaba bien ¿Por qué se le
veía más delgado? ¿Por qué estaba tan decaído? Quise encontrar las respuestas
entre sus cosas, mas, solamente hallé vitaminas y comida nutritiva.
Puse en la licuadora un poco
de yogurt, helado y frutas para hacerle un batido. Esperaba que eso le ayudase
a reponer energías y si eso no funcionaba, le llevaría a ver a un doctor.
Cuando volví a su recámara, él
ya estaba despierto, con la mirada perdida y los ojos vidriosos. No me encaró,
sin embargo sus labios se movieron lentamente —Vete— tartamudeó —no quiero
verte, por favor, vete.
—Me iré— hable poniéndole
entre las manos el vaso con el batido recién hecho —cuando me digas por qué me
dejaste y si la respuesta es lo suficientemente convincente, no volverás a
mirar mi cara en lo que nos quede de vida.
Sus preciosos orbes se abrieron con asombro y él sonrió
amargamente —Porque te odio— susurró de nueva cuenta —me das asco. Ahora, sólo
vete y déjame en paz.
—Bien— respondí sentándome a
su lado, jugueteando con los mechones de su cabello que ya empezaba a crecer y
le llegaba más debajo de los hombros — Pero ¿No será que Yunhye, te dijo algo que no
debía? ¿No será que le prometiste hacer algo doloroso para que volviera con mi
familia?— Un par de lágrimas resbaló por sus mofletes y se mordió el dedo
pulgar, reprimiendo el llanto. Asintió pesadamente y un jadeo entrecortado
escapó de su boca —Jaejoong— seguí
diciendo —si eres feliz al lado de Hyde, lo
comprenderé, pero al menos dime la verdad.
— ¿Qué dices?
—Digo que si lo quieres, no me
interpondré entre ustedes. Solamente quiero saber la verdad de tus labios.
-No me gustan las chicas y lo sabes,Yunho. No comprendo a qué
viene eso.
—Sé que no te gustan las
mujeres, sin embargo, estamos hablando de Hyde, no de ninguna muchacha.
Él rió bajito entretanto
secaba las lágrimas que se negaban a dejar de salir —Es que Hyde es mujer, creí que lo
sabías. Changmin y Sasha lo saben y
pensé que tú...
—Eso es imposible— balbuceé
nervioso, sintiéndome como el imbécil más grande del mundo.
—Si yo puedo verme como una
chica cuando me apetece ¿por qué
Hyde no podría parecer un muchacho? Además, es lesbiana, Yunho, es imposible que
tengamos algo.
—Pero ¿y todo eso que vi? Los
abrazos, la manera en la que te mimaba, como te cuidaba ¿Qué fue eso?
—Hyde únicamente me ayudaba a alejarte de mí,
si bien, nunca estuvo de acuerdo con ello, lo hizo porque se lo pedí...
Y en ése instante recordé las
palabras de Hyde: “Jaejoong es el
mejor miembro del grupo de teatro. El mejor actor que hemos tenido (...) pero eso no le resta el que
sea un prodigio en la actuación..., sobre todo cuando se le presiona”. Me
había intentado decir la verdad, me estaba dando una pista de lo que ocurría y
yo no le comprendí. ¡Oh, mierda, era un imbécil, el idiota más grande del
mundo!
—Entonces...
—No he podido olvidarme de ti—
murmuró y otra vez escondió su cara detrás del cabello rojo que tanto amaba y
amaré hasta que ya no respire más —pero lamento ser una carga, no quiero que te
alejes de tu familia por mi culpa.
—Eso ya no importa, enano,
volveré a casa sólo si tu regresas conmigo— dije refiriéndome a ambas cosas y
él levantó la cabeza con esos ojos brillosos. Dejó la bebida que todavía no
probaba a un lado y me haló haciéndome caer encima de él para besarme.
Sentir sus labios sobre los
míos como antes me hizo olvidar todos esos días perdidos gracias a la estupidez
de mi hermana, me hizo, incluso, dejar de lado el rencor que recién nacía en mi
corazón hacia ella. Únicamente sentía ésa felicidad que requería, la misma que
supliqué y estuve buscando en lugares equivocados, volver a mí.
Quería hacerle el amor, mis
sentidos lo exigían, mi espíritu clamaba por ello. Mas, ¿querría él lo mismo
que yo? No era mi intención que Jaejoong
pensase que deseaba su cuerpo y nada más. Follar con mi novio y olvidar lo
demás. Sin embargo, fue él quien coló sus manos tibias bajo mi sudadera y palpó
mi pecho tenuemente, separó las piernas para que mi cuerpo se acoplara al suyo
como siempre y clavó sus dientes en mi cuello. Gimió mi nombre como un gatito
diciéndome cuánta falta le hacía.
“Ha sido imposible dormir sin ti, sabiendo que ya no
estabas conmigo y que posiblemente jamás lo estarías. Te extrañé tanto, Yunho, tanto”.
Ésas palabras me
estremecieron. Mi pequeño había sufrido más que yo, eso era seguro.
Capturé sus labios con los
míos y no le solté hasta que la falta de aliento me obligó a ello. Nos
observamos mutuamente y él asintió sonrojado. Me concedía su permiso y eso me
pareció sumamente tierno. Pasé la lengua pausadamente por su oreja derecha y
sentí como se estremecía. Pensé en muchas posibilidades, pero, recordé que
teníamos una cita con mis padres y el tiempo apremiaba.
Me froté contra él y otro
gemido brotó de su garganta. Metí la mano en su pantalón y le palpé sobre la
ropa interior, estaba erecto y eso me estimuló. De los dos, era Jaejoong quien se excitaba
primero y se avergonzaba de ello, pero ¿por qué hacerlo? Me parecía perfecto
que fuera de ésa forma, me permitía admirarle en cada una de sus facetas,
conocerle un poco más cuando decidía desinhibirse y mostrar eso que ocultaba
por temor al rechazo.
Él, igualmente, introdujo la
mano dentro de mis pantalones para tocarme, se relamió los labios y apretó mi
virilidad, logrando arrancarme un sonoro gemido. —Eres un niño malo— siseé
sujetándole de las muñecas encima de la cabeza, impidiendo de ésa manera, que
se moviera más de lo necesario. Junté nuestras caderas un poco más y ambas
hombrías se rozaron. Empecé con un suave vaivén y Jaejoong se removió inquieto. Busqué
sus labios para devorarlos otra vez y así ahogar los jadeos y gemidos que
resonaban en la habitación. Me sentía caliente, realmente caliente, mis
mejillas ardían y me costaba respirar. Jaejoong bajo mi cuerpo movía su
pelvis tratando de incrementar el contacto. Sus piernas se aferraron a mí y su
espalda se arqueó.
Soltó un gritillo ahogado y su
respiración se acompasó, yo gemí un minuto después y sólo en ése momento le
solté para abrazarle con ternura.
Jaejoong carcajeó como lo hacía cuando
hacíamos algo similar y dijo lo mucho que debía alegrarme de haber llevado unas
cuantas mudas de ropa como me lo pidió. Y tenía razón, no podía volver a casa
con mis pantalones llenos de semen.
—Enano— soplé con la cara
metida en su cuello —mis padres quieren conocerte.
— ¿A mí? ¿Por qué?
—Porque eres el hombre al cual
amo, posiblemente.
—Pero ¿y si no les gusto?
—Con que me gustes a mí, basta
¿no crees?
Él confirmó mis palabras con
un gesto y se metió al baño conmigo de la mano. Una vez dentro, nos aseamos
mutuamente, afianzando los lazos que poseíamos, mimándonos, demostrándonos ése
amor que parecía a prueba de fuego. Diciéndonos todo lo que callamos durante
esos días alejados. Dejándonos llevar por ése remolino de sentimientos que nos
envolvía y del que no pretendíamos escapar nunca más.
Las siguientes dos horas,Jaejoong las pasó buscando algo
adecuado que colocarse, algo con lo cual causarles una buena
impresión a mis
padres. Tal parecía no entender que, se pusiera lo que se pusiera, siempre se
vería perfecto, pues, simplemente lo era. No requería más que una sonrisa para
deslumbrar al mundo entero y se lo hice saber con palabras dulces. Él se
sonrojó y dijo que yo era el novio perfecto y en la vida me compartiría con
nadie. Sin embargo ¿necesitaba hacerlo? Yo le pertenecía por completo
No había posibilidad alguna de
que pusiera mi vista en otra persona ni que mi corazón amara a alguien más; no
como le amaba a él.
Caminamos de vuelta a la casa
de mis padres tomados de la mano. Jaejoong de un
segundo a otro se aferró a mi brazo y me percaté de que temblaba de miedo.
Acaricié sus mejillas susurrándole que todo estaría bien. Y antes de que mis
padres abrieran la puerta, me besó fugazmente...
awwwwww me alegro que se haya aclarado las cosas... los dos sufrian al estar separados... pero ya no mas.... ahora haber si lo aceptan sus padres -nervios >< - gracias por actualizar
ResponderBorrarAl fin, lo sospechaba desde un principio... JJ se enteró de lo de la familia de YH, gracias a la hermana entrometida....
ResponderBorrarEn fin gracias Shinhwa's guys... Yh recupero no solo a sus padres sino a JJ... yeee..
Gracias hiciste mi noche con este lindo capitulo, espero con ansias la actualización :D
por fin por fin por fin están juntos de nuevo me encanta que los padres de yunho estén de acuerdo en su relación y que le apoyen y quieren conocer a su yerno como no les gustara lo adoraran es tan hermoso y dulce que lo amaran nomas lo empiecen a tratar ya no lo querrán soltar es que jae es un amor :)
ResponderBorraruyyy qué alegría llevo, por fin se reconciliaron y se aclararon las dudas. me encanta verlos tan enamorados y necesitados de su mutuo amor.
ResponderBorrarJae se desmaya mucho ,qué tendrá''''???
Gracias por la actualización
dios solo leí este cap pero me ha encantado muchas gracias pro tomarte tanto tiempo opara arregarlo y que nosostra spodamos leerlo muchas gracias de verdad :D
ResponderBorraryeah al fin se arreglaron
ResponderBorraryupi ;-)
wow yo crei que fueron los pasres de yunho quienes hablaron con jae pero veo que fue su hna y px que bueno que confeso no me gustaba que ellos sufrieran buaaaaaaaa
pero mas me gusto en fonde jae dijo que no le gistan las chicas y yunho le vuelve a recalcar lo d hyde y le dicen que es mujer y no hombre jejjejejejejeje
ahora si jae se presentara junto a su amor y cenara con sus suegros jejejejehe de echo sera una cena amena ;-):-P
sinceramente tengo unas ganas tremendas de ahorcar a la hermana de yunho y que no me venga que esta arrepentida le causo mucho daño a los chicos U.U
ResponderBorrarpero buenoooo al fin sus papas de yunho lo aceptaron y lo apoyan en su relación que lindo :3
y lo mejor de todoo! es queyunho y jae ya se reconciliaron (♥w♥)
awww!! que nunca mas se separen
GRACIAS sandrita..!! (^u^)/
Joderr todo el maldito sufrimiento de yunho e.e es gracias a su horrenda hermana pero que bueno q sus padres ya le comprendan y no le juzguen
ResponderBorrarme encanto el sexo de reconciliación *0*
Que hermana tan metiche tiene Yunho, los separo como pareja por sus ideas. Que alegría todo se esta solucionando ya son aceptados como pareja por los padres de Yunho y Jae los conquistara en el acto porque es un amor... Gracias
ResponderBorrarDesde que Hyde le dijo a YunHo que JaeJoong era mucho mejor actuando cuando se le presionaba sospeche que alguien le habia dicho algo para que dejara a YunHo. Y una parte de mi decia que habia sido la familia de YunHo y mira, acerte. Que metiche es la hermana de YunHo, lo bueno es que la quiere tanto que no se enojo con ella como lo hubiera hecho cualquiera y JaeJoong con el encanto de persona que es lo perdono.
ResponderBorrarQue bueno que ya por fin se reconciliaron, me estaba muriendo con el sufrimiento de YunHo.
Es un alivio que su familia ya los acepte a ambos como pareja y como no se enamorarian de JaeJoong?? Si es un angelito
asi que fue la hermana de Yunho? esa mocosa como se atrevio a decirle esas cosas a Jae?
ResponderBorrarlo bueno es que ya resolvieron sus problemas y aclararon las cosas aunque presiento que los problemas solo estan empezando....
ahora solo falta conquistar a los suegros jajaaj estoy segura que lo aceptaran
La hermana de Yunho no es mas que una mocosa estupida x( Espero que le den lo que se merece por hacer sufrir tanto a los dos, sobretodo a Yunho!! Su hermano!!
ResponderBorrarMe dolio tanto Jae u,u Por lo menos ya estan juntos y ahora con la aceptacion de los padres de Yunho :) Jae tan lindo siendo inseguro sobre si les agradara a sus suegros o no Cx Quien podria no amarlo? *u*
La hermana de yunho.fue una maldita por decirle eso a aejoong!
ResponderBorrarLo bueno esq ahora estan juntos y nada los separara
Aaaaw por fin!!! Todo se esta arreglando
ResponderBorrarAhora solo falta la sorpresita del baby n.n
Me ha encantado este capitulo
Muchas gracias
Aaaah por fin bebe yunjae viene en camino!! Ahora sigue todo el proceso de embarazo? Aww que bien que la familia de yunho acepto a jj
ResponderBorrarGracias por el capitulo
sabia que algo tenian que ver la familia de yunho con el comportamiento de jae!
ResponderBorrarNo podia creer que hyde fuera mujer, pero si hacerte cuando le dijo aquellas palabras a yunho, solo el no las supo compreder!!