lunes, 28 de abril de 2014

Capitulo 16 - (una vida a tu lado)

CAPITULO 16

Eran las diez de la noche cuando Jaejoong entre sollozos y gemidos de dolor, me hizo salir del sueño profundo en el cual me hallaba sumido debido a lo agotador que había sido el día. Le miré confundido y me percaté de que las sábanas estaban mojadas, demasiado como para ser algo normal. Acercándome hacia él, procuré calmarle, fue entonces que vi el pequeño hilillo rojo que escurría desde su esfínter y recorría una de sus piernas. Junho se había adelantado dos semanas y no estábamos preparados, o al menos, yo no me sentía de ésa forma.
Días atrás, mi padre mencionó que había habilitado un piso en la clínica en el que se atendería a mi pareja sin levantar mayores sospechas. Habíamos planeado, asimismo, la manera en la cual le ingresaríamos dado el momento y el nombre falso bajo el que permanecería el tiempo que fuera necesario estar allí. Todo estaba calculado, desde la perspectiva de mi padre, pero, de una forma u otra, eso me aterraba, algo me hacía sentir inseguro. Si las cosas no funcionaban como nos lo propusimos ¿Qué haríamos? No estaba dispuesto a ver a Jaejoong siendo sometido a estudios que buscasen la respuesta a su “condición milagrosa”, no podía imaginarle sufriendo ése tipo de aberraciones científicas y mi mente me jugaba bromas de mal gusto. La imagen de mi pequeño siendo tratado como una rata de laboratorio empezó a torturarme en ése preciso instante, logrando de ése modo, que me paralizara.
Mi cabeza se hallaba plagada de imágenes monstruosas en las que Jaejoong y mi hijo que estaba por nacer, sufrían grandes calamidades y yo, sin poder socorrerles era obligado a mirarlo todo como un inútil espectador. No quería eso para ninguno de los dos. ¡No lo quería!
—Me duele— la voz apagada de Jaejoong me llevó de vuelta a la realidad. Separé sus piernas para constatar, tal como me lo había enseñado papá, que el alumbramiento no hubiese empezado ya y jadeé aterrado ante lo que vi: no había tiempo para llevarle a ningún lado.
Entré en pánico. Jamás había mirado nada parecido y los nervios me volvieron un estorbo. Jaejoong se quejaba debido al dolor mordiéndose el labio y apretando las sábanas con desesperación y yo no conseguía mover ni un solo musculo para ir a la habitación de mis padres a pedir ayuda. ¡Dios, estaba vuelto una condenada estatua! Me maldije e mí mismo por mi incompetencia y cobardía, me maldije por mi falta de ánimo y en ése instante, el alma pareció retornar a mi cuerpo —Aguanta un poco, cariño— susurré besándole en la coronilla, dispuesto a llamar a mi padre a gritos como un niñito asustado, ya que, no tenía pensado dejarle abandonado ni un minuto, pero, como si hubiese leído mis pensamientos, la figura de mi padre se asomó por la puerta junto a mamá. Al parecer los gritos de Jaejoong eran más fuertes de lo que me parecieron en aquélla noche y les había despertado, por fortuna.
Mi padre se acercó sin poder ocultar la preocupación que se asomaba en su rostro, recostó a Jaejoong en la cama y clocando las almohadas en su espalda le pidió que separara las piernas. Miró y su cara se contrajo —No hay tiempo para lo que teníamos previsto— dijo confirmando lo que ya sabía — exclamó dirigiéndose ésta vez a mi madre — ¡Ve por agua tibia, paños limpios y el material de primeros auxilios!— le pasó la mano por los cabellos y mi pequeño exhaló como si le costara demasiado hacerlo —Necesito que colabores conmigo en todo lo que te diga, si no lo haces, no lo lograremos ¿quieres que Junho nazca bien, no es así? ¡Perfecto! Entonces sé un buen chico y ayúdame.
—Papá— musité —quiero ayudar— él me observó con dureza reflejada en los ojos y negó — ¡Pero papá, es mi bebé también!
— ¡Espera afuera, Yunho!— gritó y mi hermana, quien entraba a la habitación con los paños limpios que debía llevar mi madre, me sacó del lugar para cerrar la puerta tras de mí.
Mi madre apareció minutos después y apenas hubo entrado,Yunhye salió para hacerme compañía —Estará bien— murmuró abrazándome —papá está con él y además, mamá le ayuda ¿qué podría salir mal? Tú sólo estorbarías al igual que yo. Somos impacientes y únicamente entorpeceríamos lo que sea que ocurra allá dentro, igualmente, te apuesto lo que quieras a que te desmayarías al ver a tu bebé salir por..., allí.
Reí ante su comentario. Mi hermana estaba en lo cierto, entré en pánico de sólo verle dilatado de ésa forma ¿qué me sucedería de observar el nacimiento de mi hijo? Sobre seguro, no lo habría soportado. Recordé a una rata blanca que tuve de niño y como fui testigo del nacimiento de sus crías. No pude dormir en semanas y cada vez que veía un poco de sangre, me venían a la cabeza ésas pequeñas ratas rosadas y envueltas en lo que sea que fuera eso que les cubría. Era asqueroso.
Sin embargo, me pregunté el motivo por el cual mi padre me miró tan duramente. En un principio pensé que era enojo..., después de todo, yo también me enfadaría si mi hijo embarazaba a otro hombre, aunque eso no fuese humanamente posible. Mas, ¿no se había vuelto posible lo inimaginable? No obstante, al cerrar los ojos, vi mejor los de papá y no, mi padre no me miraba airado ¡él me miraba con temor, con un miedo que se me contagió en unos pocos segundos! ¿Qué había observado él, al examinar a Jaejoong que no quiso decirme? ¿Qué había descubierto papá que no deseaba que viera? Los nervios se acrecentaron y mis temores retornaron a atacarme cruelmente.
Los gritillos de Jaejoong resonaron por toda la casa y me vi tentado a irrumpir en mi habitación ¡estaba sufriendo, estaba sufriendo mucho y eso me destrozaba! Deseé ser yo quien sintiera aquellos dolores, ansié estar en su lugar y padecer como él lo hacía, pero, eso era imposible y yo tenía el alma en un hilo.  Precisaba de respuestas ¿cómo estaban mi pequeño y mi hijo? ¿Todo estaba saliendo conforme a lo esperado? ¿Sobreviviría Jaejoong al alumbramiento? Sabía que su cuerpo todavía era débil, sus caderas estrechas y su salud nada estable como para hacerlo, no obstante, durante los meses del embarazo, durante el tiempo que mi padre le atendió, todo eso fue cambiando progresivamente y él lucía radiante y lleno de vida, fuerte, estable..., Jaejoong luchaba por salir adelante y lo que mi padre le inyectaba todas las mañanas le había ayudado en gran manera, todo indicaba que ambos, Jaejoong y Junho, saldrían bien del parto.
Pero allí estaba yo, de pie frente a la puesta, con la mano en el pomo, dispuesto a girarlo, escuchando los lamentos de mi pareja y las súplicas de mi madre: “Por favor, querido, un poco más, sólo un poco. ¡Puja, tú puedes! ¡No te rindas, Jaejoong, piensa en Junho y en Yunho! Por favor, mi niño, un último esfuerzo, sé que te duele, pero vamos ¡hazlo por Junho!”.
 ¡Por Dios! ¿Qué estaba ocurriendo allá dentro? ¿Por qué le rogaba mi madre de ésa forma? ¿Por qué ya no se escuchaba la voz de mi pequeño? ¿Por qué ya no sollozaba como lo estuvo haciendo una hora atrás? ¿Por qué nadie salía a responder mis dudas? Sentí una punzada en el pecho y sin darme cuenta de ello, empecé a llorar “Jaejoong..., mi Jaejoong”, pensé y un último grito desgarrador aceleró mi pulso a tal grado, que creí que el corazón me saldría por la boca.
Después de eso, todo quedó en silencio. Un maldito silencio que me atormentaba y finalmente el llanto apagado de un recién nacido me hizo llorar con más intensidad. Junho había llegado al mundo a salvo.
Vi a mi madre salir unos minutos más tarde con un paquetito forrado de azul en los brazos y sonreírme tristemente, lo colocó delicadamente en los míos y me besó en la mejilla derecha —Jaejoong— susurré con un nudo en la garganta.
—Él se rindió— dijo mamá —no sé por qué lo hizo, pero dejó de luchar. Era como si estuviese perdido en algún lugar de su cabeza, susurraba tu nombre. Fue un error no dejarte entrar, sin embargo, tu padre temía que las cosas no salieran bien y que le vieras morir..., sabía que no te lo perdonarías...
— ¿Cómo está Jaejoong, mamá?— le interrumpí a punto de colapsar ¿por qué no iba directo al grano?
—Dormido— suspiró cansada —tu padre está terminando su labor y cambiando las sábanas sucias. Todo está bien ahora. Únicamente hay que dejarle descansar. Es un chico fuerte— finalizó dándole un último vistazo a Junho-a quien no me había dignado, siquiera a mirar-y caminó de vuelta a la habitación para ayudar mi padre.
El bebé en mis brazos también dormía y apenas pude, debido a mis nervios, destaparle la cara. ¡Era un bebé sumamente precioso! Con una nariz pequeñita, los mofletes regordetes y sonrosados, unos labios diminutos y una abundante cabellera negra que le enmarcaba el pequeño rostro. Quise saber el color de sus ojos, mas, para ello, tendría que esperar unos días. Sin embargo, no dudaba que fueran negros. Anhelé que fueran de ése color, como los de Jaejoong, para poder perderme en ellos de igual manera y presumir ante el mundo, a mi bebé milagroso.
Poseía una nueva familia compuesta por dos hombrecitos increíblemente encantadores a los que no pensaba compartir con nadie. Podrían mirarles, claro, pero, ellos siempre serían míos. Una extensión más de mí.
Sí, mis celos son una cosa grandiosa: por más que me esfuerzo en hacerlos a un lado, ellos vuelven a mí con más intensidad. ¿Y qué puedo hacer? Jaejoong y mi hijo son mi vida entera, debo protegerles..., quiero hacerlo siempre.
Yunhye observó al pequeño Junho y sonrió bobamente, al igual que lo hacía yo —Es precioso— murmuró procurando no despertarle —que bueno que no se parece a ti.
—Tienes razón— respondí en voz baja —es idéntico a Jaejoong ¿Crees que ya pueda verle? Quiero que conozca a su hijo.
Ella negó con una sonrisa amplia y alegre —Espera a que papá venga a avisarte. No seas impaciente.
Los siguientes cinco minutos se me figuraron interminables, no obstante, al ver a mis padres abandonar el dormitorio con ése brillo en los ojos supe que todo estaría bien en adelante. Que Jaejoong lo había logrado y que las palabras de mi madre no fueron para calmarme, que tenía un hijo hermoso con un hombre todavía más hermoso, el cual me esperaba dormido en la cama. Me apresuré a entrar, pero, la mano de mi padre sujetándome del brazo suavemente me hozo darle la cara con cierto temor —Nada se sexo en un mes— dijo con ésa sonrisita en sus labios que me indicaba lo mucho que disfrutaría verme sufrir debido a la abstinencia sexual —no, al menos, con penetración..., pero sé que lo resolverás.
—No hay problema, me las arreglaré— sonreí dirigiéndole una mirada a Yunhye, quien enrojecía de vergüenza ¡Ah, mi hermana siempre fue tan correcta y puritana! —Gracias, papá— musité antes de entrar en la recámara —por traer a mi hijo a salvo y por no permitir que Jaejoong se fuera en medio del alumbramiento.
Él movió la mano restándole importancia, y yo caminé con Junho en brazos hasta la cama donde Jaejoong dormía apaciblemente, como un divino ángel de Botticelli, con el cabello suelto cubriéndole la cara húmeda por el sudor y los labios entreabiertos aspirando aire con lentitud y expulsándolo de la misma forma.
Deposité a Junho a su lado entretanto le acariciaba las mejillas y los labios. Le besé susurrando todo lo que mi corazón quería decirle: lo mucho que le amaba, lo feliz que me había hecho y lo precioso que era nuestro hijo. Le dije tantas cosas en ése momento, tantas que de recordarlo mi corazón llora de felicidad.
Volví a pedirle perdón por mis actos pasados, por haberle hecho lo que le hice, por mis inseguridades, por haberle hecho padecer y sacrificarse de ésa forma. Le pedí perdón por haberle embarazado-aunque ninguno de los dos supiese que eso pudiera suceder-y haber expuesto su vida con ello, más, le dije, de la misma manera, que aunque sonase egoísta, no me arrepentía de eso último, ya que, era gracias a ello que Junho estaba con nosotros.
Sí, tal vez, yo era muy egoísta, posiblemente era un bastardo sin piedad, pero, fuese como fuese, no me arrepentía de ello. Me sentía feliz de ser padre, de tener un hijo con los genes de Jaejoong y los míos, un hijo de los dos..., un bebé que llevaba en él parte de ambos, que se parecía a nosotros y que había llegado para unirnos más.
Cargué de nueva cuenta a mi hijo recién nacido y me quedé de pie con él frente a la ventana. Empecé a contarle lo mucho que le habíamos querido desde que supimos la noticia de su existencia, los cambios de humor que su papi tuvo por su causa y lo alegre que ellos me ponían a veces. Le conté lo gracioso que se veía Jaejoong con el vientre abultado..., como una cereza.
O una sandía, quizá.
—Deja de decirle ésas cosas a mi bebé— dijo Jaejoong en apenas un murmullo — ¿Puedo cargarlo?— preguntó nervioso, como si aquello no fuera más que un sueño o como si alguien le fuese a negar el derecho que poseía.
—Claro que sí, enano, tú eres su mamá, tienes que cargarlo y alimentarlo además. Vamos déjame ver esos pechos.
— ¡Ah! Es que aparte de enano ahora soy una madre. Gracias Yunho, no sabes cuánto te amo— carcajeó con la voz débil todavía mientras se inclinaba cuidadosamente. No debía sentarse, de modo que únicamente se inclinó extendiendo los brazos para recibirlo.
Apenas lo tuvo en su regazo, un par de lágrimas brotaron de esos ojos que representaban mi delirio — ¡Es precioso, Yunho!— balbuceó recorriéndole el rostro con el dedo índice —y tiene el cabello negro como el tuyo. ¿Sabes? Siento que no había sido tan feliz como ahora. Después de todo, no ser un verdadero hombre, resultó maravilloso ¡tengo un hijo! Uno que creció dentro de mí.
—Eres más hombre de lo que sería cualquiera.
—Lo sé— suspiró —ojalá mi padre lo hubiera entendido...
Capturé sus labios con los míos antes de que pudiera terminar la frase, le escuché jadear cuando me aparté y el rubor volvió a sus mejillas. No supe cómo soportaría un mes sin hacerle el amor.
Indiscutiblemente, sería una tortura...


17 comentarios:

  1. awwwwwwwwwww!!! ese bebe a de ser precioso con los genes de yunho y jae :3.... pobre yunho la desesperacion de no saber que pasaba pero que bueno que todo resulto bien
    gracias por la actualizacion me fascina este fic ><

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  2. que hermoso como quisiera ver a el bebe de ellos me lo imagino muy bello con la cara de jae y sus enormes ojos nnnnnnnnnnnnnnnnnn hermoso
    me dieron un susto pensé que murió cuando la mama de yunho dijo que se rindió jae luego luego en mi mente por dios jae murió pero no todo fue un susto que pronto paso cuando dijo que dormía aaaaaaaaah susto

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  3. Dios solo de imaginar ese alumbramiento me duele, jajajaja. Pero que bueno que Jae lo supero y a hora ya tiene a su bebe.

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  4. qué belleza, nació el pequeño milagro del Yunjae,
    creí por un momento que Jae no lo lograría y me dio miedo seguir leyendo.
    Yunho y su amor tan inmenso por su familia, se desespera por Jae, lo ama intensamente.
    qué bueno que el padre y la madre de Yunho sacaron adelante la situación.
    muchas gracias por el capítulo

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  5. Ufffg.... todo salió bien, JJ y su bebé estan en perfectas condiciones :D
    El padre de Yh fue el heroe en este capítulo :D
    Gracias

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  6. que lindo resulto todo para los tres, y se ven como una linda familia, espero leer de ellos enfrentandose a los retos de ser padres :)

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  7. salio bien todo...a JJ no le paso nada... me alegra mucho eso .. gracias x el cap

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  8. Ahhhh e encanto la historia la lei de sopeton por fias actuuuu la necesito gracias x hacer un maravilloso trabajo YUNJAE

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  9. uuufff menos mal todo salio bien ya me estaba asustando
    aunque jae sufrió mucho para que nazca el bebe todo salio bien :D
    que lindo el bebe se parezca a jaejoong :3
    yunho en abstinencia durante un mes? ajajajajajaj pobre no creo que aguante ;)

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  10. Awww~~ ame el cap, ame a la familia de yunho ame todo el fic
    Yunho en abstinencia todo un mes jejej

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  11. Por un momento pense que Yunho quedaria viudo
    Pero gracias a los padres de Yunhin pudieron sobrevivir
    Tan linda la familia del YJ *w*
    Gracias x tan bello fik
    sayoo n.n

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  12. Que hermoso capitulo pero pensé que a lo mejor eran gemelos por lo dicho por Yunho, eso quiere decir que Jae se volverá a arriesgar y tener otro, que valor de niño. Gracias estuvo precioso este capitulo.

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  13. XD que felicidad naci el bebe yunjae :)
    fue todo tan emocionante... hasta yo sufri con Jae durante el parto jajajaja pobre Yunho tenia miedo que algo le pase a Jae pero al final su padre pudo ayudar a Jae.

    El bebe de seguro es tan hermoso como Yunho y Jae :) y ahora Yunho debe estar en abstinencia durante un mes jajajaaj

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  14. Awww que bueno que tuvo al bebe sin problemas :‘) ahora YunHo a cuidar de los dos y resistir el deseo para no lastimar a Jae Joong.
    que hermosito el cap, moria de angustia cuando Jae estaba teniendo el bebe

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  15. Ayyy que dolor :*( Pobre Jae. Yunho tiene razon, el es mas hombre que cualquier otro. Pero tuvo su recompensa y eso es su hermoso bebe :3 Lo que daria por ver a un bebe que enserio tuviera los genes de Jae y Yunho *u* Hahaha Creo que el mundo aun no esta preparado para algo tan bonito como eso Cx
    Hahahaha y ahora Yunho va a tener que aguantar un mes sin tocar a Jae jhahahaha Quien lo manda ha embarazarlo, pues? Ahora se va a tener que aguantar x)

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  16. Por fin nacioooooo!! Y es perfecto, aunque su alumbramiento fue dificil al final todo salio bien n.n
    A seguir leyendo

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  17. Un hermoso bebe junto con su omma!! yunho sin sexo por un mes, pobre va a sufrir!!jeje

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