sábado, 5 de abril de 2014

Capitulo 5 - (Una Vida a tu Lado)

CAPITULO 5

Ver a Jaejoong llorar es algo que siempre ha desmoronado mi alma hasta volverla polvo que arrastrado por el viento, pierde su valor y se extravía hasta llegar a lugares inimaginables. Quisiera guardarle de los riesgos de éste mundo corrupto e insenesible, pero eso no es posible ¿No es así?; jamás podría protegerle de los peligros que acechan desde las sombras, aunque lo quiera. Después de todo, hemos nacido aquí, puesto que es el único lugar del vasto universo donde la vida humana puede desarrollarse y pese a la crueldad de nuestra especie, la vida es hermosa.
Sin embargo, en aquél momento, no me lo parecía.

Aquélla tarde me preguntaba dónde estaba Jaejoong. Llevaba todo el día sin verle y eso me preocupaba y algo dentro de mí me decía incansablemente que él no estaba bien. Pero ¿cómo saberlo? Llevaba todo el día buscándole y no le encontraba ¿Qué le sucedía? Se había saltado un par de clases importantes y ésa no era su costumbre. De hecho, frecuentaba querellarme cuando yo lo hacía, entonces ¿por qué no estaba él allí? ¿Dónde se había metido? La repuesta no se hizo esperar.

Le encontré sentado en una vieja banca en medio del campus de la universidad, con la cabeza metida entre sus rodillas, hipando tristemente, desconsolado. Y eso me quebrantó el espíritu de una forma indescriptible.
Le toqué en el hombro y él me miró con sus ojos enrojecidos por el llanto. No dijo nada, sólo volvió a llorar y me percaté amargamente de lo que sucedía. — ¿Quién fue?— inquirí molestísimo, mas, Jaejoong no respondió a mi pregunta. ¿Por qué me ignoraba adrede? No me apetecía retornar a ése enfermizo círculo del que habíamos conseguido escapar al hacer el amor por primera vez. No quería volver a lo mismo: a la constante culpa, al llanto, al auto rechazo y a su lejanía que se tornaba tan aguda que me hería sin que él se diera cuenta de ello.
No deseaba que llorase más por mi causa, que no lo hiciese por nada, de ningún modo. No quería que se encerrara en ése lejano e inalcanzable universo personal del que me excluía cuando los recuerdos eran demasiado intensos. No quería ser yo quien-entonces y presa del arrepentimiento-le hiciera a un lado temiendo vulnerarle como antes.
No quería... ¡Ah, sólo ansiaba tomarle entre mis brazos y besarle!

Pero insistí con mis cuestionamientos una y otra, y otra vez. Y en vista de que no me encaraba, sin pretenderlo, levanté la voz furioso; no con él, sino conmigo mismo por no poder ayudarle. ¿Qué clase de novio era, si no podía impedir que atravesase por ése tipio de situaciones? ¡El peor! El Cielo sabía que era el más inútil de todos los existentes. La furia-inconscientemente-recorría mis venas, ¡asesinaría a golpes a quien le hubiese hecho eso! ¡Por Dios que lo haría! Le molería cada uno de sus inmundos huesos a patadas y escupiría sobre su rostro, el cual me encargaría de deformar.

— ¡No me grites, Yunho!— gimió lastimeramente y me sentí peor. Le abracé y besé en la frente secando sus lágrimas. Mi pequeño estaba destrozado, eso era indiscutible.
—Lo siento— me disculpé en un murmullo — pero, te lo suplico, dime ¿quién te hizo esto?
—Esto..., no lo ha hecho nadie, fue un accidente tonto.
— ¿Y me supones tan imbécil como para creerme semejante excusa? ¿Quién fue?
—Ya te dije que fue un accidente.
Tomé su rostro obligándole a mirarme a los ojos. Él no podría mentirme, no de ésa forma, no sin titubear y pretender huir de mí. Lo conocía y sabía que Jaejoong no sería capaz de engañarme mucho más tiempo. Era en exceso frágil y noble para ello. — ¿Entonces debo asumir que unas tijeras invisibles aparecieron de la nada y cortaron tu cabellera? ¿O es que me dices que después de cuidarla tanto decidiste cortarla por “accidente”? ¡Por favor, pequeño, ya dime la verdad!
— ¡Ya, para de gritarme! Tú nunca lo haces..., tú no— su voz se quebró y respiré profundamente, calmándome.
—Solamente dime, por favor.
—Kangin— susurró lánguido, como arrastrando las palabras. Como si le lastimase hacerlo ¿Qué más me estaría ocultando?, me preguntó preocupado mi ser.
— ¿El matón  que jamás termina de graduarse?— él confirmó con un gesto y la sangre me hirvió todavía más ¡Kangin era hombre muerto! — ¿Te hizo algo más? Vamos, cuéntamelo todo.

Los labios le temblaron y vi la angustia que me suplicaba asomándose tras sus irises de jade. Lo intuía, existía algo más, algo que no deseaba que supiera y con todo lo dijo: —Te dije que no pasaras por mí al departamento porque tenía una sorpresa para ti en el teatro de la universidad. Quería decirte que me habían aceptado y si bien, el papel que me otorgaron no es precisamente el que me hubiese gustado, me daban la oportunidad de actuar y deseaba que lo vieras por ti mismo. Yo seré Ofelia ¿no es genial? Pero cuando fui a los baños me topé con Kangin y él..., él comenzó a molestarme. Pretendió besarme y fue en ése momento en el que lo pateé..., y él me hizo esto como castigo. Por rechazarle.

El oír aquello bastó para que mi mente se nublara ¿Cómo era posible que ése hijo de puta tocara a la persona que más amaba? ¿Cómo era posible que yo no hubiese estado ahí para evitarlo? ¡Yo no le protegí! Había faltado a mi promesa y eso me acongojó; no obstante, la furia no disminuyo ni un poco. Me eché a correr sin mirar atrás y aunque le escuché llamarme insistentemente, quebrantado y desesperado, le ignoré. Le ignoré puesto que tenía un asunto por resolver y un idiota al cual darle una lección.

Una que no olvidaría en su paupérrima existencia.

Era un muchacho impulsivo ¿Y qué digo? ¡Ahora soy un hombre impulsivo! En la vida he sabido medir consecuencias al momento de defender mis ideales y a los que quiero. Es otro de mis defectos, sin embargo, Jaejoong dice que más que eso, es una enorme virtud. Él me considera perfecto y es una ironía. Lo más cercano a la perfección divina que he visto está en él, encerrada en sus orbes verdes y radiantes. En ésa sonrisa alegre que adorna su rostro constantemente, en especial, cuando toma en brazos a nuestros pequeños y besa sus frentes, gira lentamente para observarme y murmura lo mucho que me ama. Cuando se acerca a mí y juntando nuestros labios dice: “Gracias por éste regalo. Por darme una familia: un par de niños hermosos y unos padres estupendos. Gracias, Yunho”. Es durante aquellos segundos en los cuales río como un chiquillo nervioso y respondo torpemente “Gracias a ti”, y procuro agregar algo más, pero él me calla con un beso, juguetea con mis cabellos, me toma de la mano y me lleva a la habitación. 

Entonces hacemos el amor hasta que Jaejoong cae rendido en los brazos del sueño y yo, alegre, voy a jugar con mis pequeños luceros hasta que le veo aparecer como un ángel bajito, de larguísima melena  y ojos de esmeraldas. Y mi corazón explota en millones de fragmentos.
Soy feliz.
Y cuando nuestros niños preguntan inocentemente por qué ellos no tienen una madre, les respondo que para formar una familia perfecta no hacen falta un padre y una madre. Dos mujeres pueden criar a un niño y éste será igual o más dichoso que uno nacido en un ambiente heterosexual. Y en nuestro caso somos dos hombres que hacen un maravilloso trabajo con sus retoños.
Les digo: “Quizá ellos tengan una madre, pero ustedes poseen algo que los demás no: a Jaejoong, su papi”. Y ellos asienten gozosamente mientras ríen expresando que su papi es mucho más lindo que cualquier mami y que es el mejor del mundo. ¡El mejor papi del mundo!
Y ciertamente, no se equivocan..., es el mejor del mundo.

Pues bien, en aquél momento, la furia me cegaba. Alguien había herido a mi novio y no podía quedarme de brazos cruzados. Así que corrí buscándole por todo el campus y allí estaba él, tan feliz, riendo como siempre, sin mostrar remordimiento alguno ¿podía ser más repugnante? Sin embargo, yo me había dispuesto borrar ésa estúpida sonrisa de su cara. Kangin iba a lamentar el simple hecho de haber nacido.
Se lamentaría por haber tocado a la persona que más amaba. Pagaría por ello.
Era capaz de escuchar el sonido de mi propio corazón. Podía percibir sus latidos cada vez más fuertes y arrítmicos. Creí que de continuar de ése modo saldría disparado de mi pecho en cualquier instante. En verdad estaba rabioso, tanto como no lo estuve antes y como no volvería estarlo después de ése maldito día. Jamás imaginé sentir tanta cólera. Era sencillamente increíble.

Acerqué la mano y toqué su espalda. Kangin volteó a verme al minuto y su horrenda sonrisa de chacal se ensanchó repugnantemente.
— ¡Oh, Yunho!— exclamó con ésa falsa amabilidad suya que tanto detestaba. Él era como una víbora traicionera y ponzoñosa. — ¿En qué puedo ayudarte?
No podía soportar su asquerosa presencia. Me parecía desagradable la forma en la que me miraba. Me decía con su desesperante silencio lo que ya yo sabía. Por ello sin mediar palabras siquiera, le golpeé con todas mis fuerzas. — ¡Jamás!— le grité encolerizado — ¡Jamás vuelvas a ponerle un dedo encima!
Se levantó limpiando la sangre de sus labios — ¿Por qué hiciste eso?— gritó frunciendo el ceño y sus cabellos rubios se agitaron por el viento.
Sentí los ojos de los demás estudiantes fijos en mí. En los dos.
—Simplemente te estoy cobrando una deuda. ¡No vuelvas a tocarlo o juro que te mato!
— ¿De qué hablas? ¿Qué mierdas pasa por ésa jodida cabeza tuya, Jung? ¡Qué mierdas te pasa!
—Jaejoong— respondí dando media vuelta, no pretendía perder mi tiempo con ése bastardo.
— ¡Ah! ¿Te refieres a aquella hermosa señorita de cabellera negra y grandes ojos negros?
¿Había escuchado bien? ¿Le había llamado señorita? Volví a darle la cara — ¡No vuelvas a llamarle así!
— ¿Eh? Pero si lo es, incluso llevaba una larga coleta--- contestó mostrándome la trenza que le había cortado horas atrás y al cual guardaba en el bolsillo de su pantalón.
—Bastardo— mascullé y él me oyó.
— ¿No me digas qué te gusta?— rió y mi furia se acrecentó— ¿Así que los rumores eran ciertos? ¡Pues te tengo noticias, pronto lo haré mío, quiera o no y tu no podrás evitarlo! Hoy únicamente le di un escarmiento por lo que hizo, pero mañana..., mañana quién sabe si lo dejaré pasar.

Mi mente se volvió un caos. Sólo me apeteció hacerlo pedazos, pero antes causarle mucho dolor, un sufrimiento insondable. Hacerle implorar misericordia incesantemente de rodillas ante Jaejoong, que llorase como él lo había estado haciendo y que al mirarle de nuevo recordase que no era ninguna señorita y que era mi pareja ¡Mía y de nadie más! Que desechara de su matecilla deforme cualquier idea de tenerle porque yo no lo permitiría.
Y le golpeé, ésta vez en el costado izquierdo. Lo hice tan fuerte que la mano me dolió. Sin embargo,
Kangin, no se quedó atrás y devolvió el ataque con la misma intensidad.
“No me voy a rendir hasta verlo suplicar por el perdón de mi pequeño”, pensé y me perdí en medio de ése remolino de cólera que me atrapó sin darme cuenta de ello.

Golpe tras golpe nuestros rostros hinchados sangraron horrorosamente.
Ya no quería justicia ¡Ansiaba venganza! Ése hijo de perra había ofendido a Jaejoong y mi obligación era defender su honor, defender el mío, pues, me sentí perjudicado de una forma u otra y además...
No soportaba la idea de pensar en Jaejoong bajo el cuerpo de otro hombre que no fuese yo ¡Nadie más que yo, nadie! ¿Alguna vez te has sentido de manera semejante? Era enfermizo, posiblemente, pero ¿no es el amor una completa locura? ¡Entonces yo estaba loco y no me interesaba, en absoluto! No aguantaba pensar en ése chico de cabellos encarnados enamorado de alguien distinto a mí, mas, lo que no soportaba en realidad era imaginar que pudieran herirle como en el pasado. Como lo hice yo.

De ocurrir ¿Podría superarlo? No, la respuesta era negativa. Jaejoong se echaría a morir ¡Y eso no iba a pasar mientras yo respirase!
— ¡Basta,Yunho, detente!— escuché chillar ésa vocecita de mi melliza que tanto adoraba, entretanto lo pateaba frenéticamente en el suelo. No me había dado cuenta, pero Kangin intentaba inútilmente cubrirse. ¿Ése era yo? ¿De qué era capaz por defender a los míos, de qué era capaz, de qué? —YunHye— balbuceé tímidamente.
— ¡Ya es suficiente, hermano!— dijo llorando —Prometiste a nuestros padres no volver a pelear nunca más ¡y eso fue hace cuatro años! No habías vuelto a golpear a nadie de ésta forma desde que aquél muchacho quiso tocarme indecentemente.
—Lo lamento— tartamudeé. Ella estaba en lo correcto, hacía muchos años no peleaba con nadie ya que después de enviar a un chico al hospital, mis padres me hicieron jurar que no usaría la fuerza. Nunca.
Mi hermana se acercó y esperé con los ojos cerrados una bofetada que no llegó. En su lugar me abrazó tan fuerte que mis huesos dolieron y YunHye, nerviosa, se apartó disculpándose.

Después de todo somos idénticos. Es porque somos gemelos ¿no? No obstante, mi odio no desaparecía y las ansias de seguirle agrediendo regresaron. Realmente quería asesinarlo.
Mas, no lo hice. —Y tú— le dije a ése hombre que no consideraba nada más que basura —Espero que ahora lo pienses detenidamente antes de meterte con Jaejoong, ¡Mi Pareja! Y te aconsejo que te disculpes con él, si es que no quieres que te destroce ése jodido culo a patadas.

Al fin lo había dicho. Me había liberado de ésa carga tan pesada que me impedía avanzar como era debido. Y si bien todos lo intuían, yo acababa de confirmarlo: ¡Él era mío! y en ese momento todos lo sabía y debían respetarle en adelante, porque no estaba solo como en el pasado, como ellos lo creían; ¡me tenía a mí!

Y Jaejoong, que se hallaba entre la multitud observándome, lloraba. En sus ojos se dejaba ver la emoción al escuchar aquello que tanto había anhelado, que yo dejara a un lado mi estúpida "normalidad" y le reconociera ante el mundo como lo que realmente era: ¡Mi chico!
Como lo que siempre fue y será: el amor de mi vida.

Me alejé de mi hermana y caminé hacia él. Le tomé de la mano y rodeé su cintura con mi brazo. Empezamos a caminar ignorando a los demás. Le besé en la mejilla y él se sonrojó por completo, como cada vez. Se rascó la cabeza y su semblante mudó tornándose triste.

—Me gusta tu estilo. El cabello corto también te hace ver hermoso— musité contra su oreja, mordiéndola descaradamente y Jaejoong me miró asombrado.
— ¿De verdad?
— ¿Te he mentido alguna vez?
—No, nunca— sonrió y rozó nuestros labios.
—Además, ya volverá a crecer un día y podré volver a tomarte de ella cuando estemos en la cama y tú...
— ¡No lo digas!

Reí y él rió conmigo. Al menos ya no lloraba desconsolado y eso me hacía inmensamente feliz, tanto que los golpes en mi cuerpo dejaron de doler y no me importó que mi labio partido continuara sangrando. Y pese a todo, yo había salido ileso.


Mi hermana, que caminaba a nuestro lado nos miró con desconcierto, sin embargo, ya no me importó ni un poco, ésa era la realidad y hoy en día lo es: ¡Soy Orgullosamente Homosexual!... Y puedo decir una cosa, no me arrepiento de nada porque nunca antes había sido tan feliz...

16 comentarios:

  1. me encanta Yunho ,tan protector, tan enamorado y por fin dice libremente lo que es. muy bien por darle una paliza a ese gorila que le cortó el pelo a Jae.
    me gustó que declarara libremente que Jae era su pareja y que él lo protegería.
    qué bueno que la hermana gemela de Yunho ya va aceptando que su hermano es gay y ama a su novio.

    gracias

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  2. hermoso por fin yunho se a liberado y confesado que jae es suyo y esta bajo su protección
    ahora si que se cuiden todos esos que se quieran pasar con jae
    pues ya tienen muy en claro que yunho es un celoso extremo y muy protector de lo que es suyo
    y cuidado que alguien lo toque pues probara su furia y no creo que sea muy agradable
    muy bien yunho sigue así cuida muy bien a ti lindo jae XD

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  3. Owwww que linda historia ^^……… me gusto!!!! Mucho mucho....gracias por adaptarlo...pobre Jae llorando x su pelito....jijijij ese Yunnie por fin hace las cosas bien

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  4. me alegro que yunho lo haya defendido a jaejoong aunque creo que se le paso la mano pero no importa para que aprenda y no vuelva a molestar a jaejoong :3
    ahora que yunho ya dijo que jaejoong era su chico cosa que me encanto ( *w*) espero que no le traigan problemas ...
    que la hermana les dea su bendición de una buena vez :D

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  5. awww yunnie :3 hasta que por fin lo reconocio y defendio a jae.... eso de sus retoñitos mori de ternura hermoso cap gracias!!!!

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  6. Por fin lo sacó todo, ahora es lo que eligió ser y esta ante el mundo con la persona que ama sin vergüenza y protegiendo con recelo lo que es suyo.
    Gracias.

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  7. Por finnnn yunho :3 lo dijo..!!!!
    Eso es yunho deja en claro a todos que jaejoong es tuyo y nadie lo puede tocar >. <

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  8. YH es muy sanguinario..............T_T
    tal vez kangin se lo merecia, pero igual, fue muy salvaje......pero al final termino bien, pork intervino la hermana y al final de too YH pudo admitir que esta con JJ y JJ taba feliz.........:3

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  9. Yunho tiene ese lado salvaje y sexi aww
    Lo amo se que la violencia no es la mejor aliada pero ese atrevido se la merecia por tocar lo que no le pertenece *o*!!!
    Ahora espero que su melliza acepte a su cuñis
    sayoo n.n

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  10. La violencia no es buena, pero en este caso era necesaria si no ese K no lo iba a entender. Al fin Yunho lo recoció ante todos "soy homosexual y Jae es mi novio", que orgullo Yunho es lo mejor ante todo.

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  11. Pense que iba a terminar en algo malo pero de a buenas que llego yunhye a detener a yunho. si no estoy segura de que lo hubiera matado.
    que bueno que YunHo ya no le importa lo que la sociedad diga y a reconocido publicamente su relacion con Jae :)
    pobre Jae, le cortaron su cabello :c eso no se hace! es patrimonio de la humanidad haha
    Ya adoptaron? O.o me quede algo confundida
    sigo leyendo :B

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  12. es idiota ya debio quedarle bien en clao que Jae es tuyo Yunho :)

    me encanto la parte donde Yunho por fin acepta ante todos que Jae es suyo y que nadie puede hacerle daño sin que prueben la fuerza de superyunho jajajaja

    y me gusto mas ir sabiendo de a poco lo que es la vida actual de Yunho con Jae y sus retoños :)

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  13. Las cosas que Jae tiene que pasar :(
    Lo bueno es que tiene a Yunho para protegerlo y ahora que todos lo saben espero que lo dejen tranquilo c:
    Yunho de verdad quiere a Jaeee~ Fue taaaaaaan valiente *u*

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  14. Yunho!!! Que bueno que por fin aclaro frente a todos su relacion , ya es un paso mas hacia la felicidad completa, me encanta que sea tan atento y protector con jj
    Muchas gracias n.n

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  15. me encanta este yunho, pobre jae que le cortaran su cabello pero como dijo yunnie siempre sera hermoso ya sea con el pelo corto o largo!!
    gracias por compartir

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