jueves, 10 de abril de 2014

Capitulo 8 - (una vida a tu lado)

CAPITULO 8

Lo primero que vi al llegar a casa, fue el rostro dolorido de mi querida madre. Sus ojos negros como una noche sin luna, me decían lo que sus labios luchaban por callar: “Lo sabemos todo”. Sentí que palidecía y busqué a mi padre con la mirada y éste me devolvió el gesto duramente. Lo habían descubierto antes de que yo me animara a decirles y eso no era bueno.
Sí, indudablemente, el infierno se desataría ésa misma noche.
Me senté en el sofá y exhalé. Las palabras se amontonaban tortuosamente en mi boca y mi respiración comenzaba a agitarse. Estaba atemorizado. —Papá— musité, pero él levantó la mano para hacerme callar. Sus orbes castaños me observaron de arriba abajo con desdén y sus labios se curvaron en una sonrisa que se me hizo hiriente, sardónica. — ¿Cuándo— dijo empleando ése tono riguroso que me indicaba lo que vendría a continuación —cuándo pensabas decirme que eres un maricón al que le gusta que se lo follen? ¿Cuándo ibas a decirme que eres un jodido marica? ¿Era necesario que viniese ése muchachito,Siwon, a contarme lo que sucedía contigo? ¡Dime, Yunho, era necesario!
Aquello me dejó sin habla. Siwon me lo pagaría con su sangre aunque me expulsasen del equipo ¡no tenía ningún derecho a meterse en mi vida y arruinarla! ¡Por Dios, pensaba decirles a mis progenitores! Sin embargo, lo haría cuando me sintiera preparado para enfrentarles y para soportar dignamente sus críticas moralistas, sus reproches y todo cuando me tocase sobrellevar. No era nada sencillo tener que arruinar sus expectativas respecto a mí y lo que debería ser mi prominente futuro color de rosas, en el cual era inmensamente feliz al lado de una bonita mujer. No era fácil confesarles lo que sentía y anhelaba, mis verdaderos sueños y metas; quién y lo que era y no lo que ellos suponían. No era grato soñar noche a noche con el rechazo de los míos, con ésas miradas aturdidas que me dirigían, con inminente desprecio..., con todo eso que estaba por acontecer.
Mi padre en la vida me había hablado de semejante manera y eso me dolió. — ¿Y qué si me gusta que me la metan?— escupí furioso ¿Cuál era el problema de la sociedad en contra de los homosexuales, pero todavía más, contra los que actuaban como pasivos en una relación? ¿Es que les consideraban menos por disfrutar el sexo de otra manera? Mi mente no lo asimilaba y yo no lo aceptaba, sobre todo, porque mi pareja sufría por ello constantemente. — ¡Y qué si soy un maricón de mierda, papá!— exclamé mirando por el rabillo del ojo a YunHye, quien había empezado a llorar ceñida a mi madre. Mi hermana tampoco era una mujer fuerte; podía parecerlo en oportunidades, mas, la verdad era que se quebraba como una estatuilla de cristal ante el menor contacto. No soportaba las discusiones. Los gritos le alteraban y rompía a llorar sin poder detenerse a menos que yo le abrazara..., sin embargo, no me era viable hacerlo en ése minuto y me dolió verle tan afectada. — ¿En qué coños te afecta el que salga con otro hombre? ¡No es a ti al que miran como a un desquiciado, no es a ti al que señalan, no es a ti al que critican! ¡Tú no representas otra cosa que el pobre padre de un homosexual, nada más! ¡Eres una víctima más de mis desviaciones, sólo eso!
— ¿Es que no lo entiendes?  ¡Yo no quería esto para ti, Yunho! ¡Yo quería nietos y una nuera!
— ¡Pues YunHye puede darte tus jodidos nietos!— contesté pretendiendo ignorar el asombro que se había apoderado de su rostro. No entendía el motivo de sus gritos e insultos. Por más que lo intentaba no lograba comprenderle. Entendía perfectamente que mi deber había sido sincerarme desde el primer momento, pero yo tenía miedo, tanto miedo de ser rechazado por él y al final, eso fue lo que terminó ocurriendo. Papá se me figuraba una bestia enjaulada. Como un león herido que busca venganza. Mi padre era cualquier persona menos el hombre que me vio crecer. Hacía tantos años que no le veía así, tanto tiempo que de tan sólo escuchar sus alaridos sentí que mi corazón se paralizaba por un segundo que se me hizo demasiado largo. Infinito.
Vociferaba cosas realmente hirientes ¿Por qué me aborrecía de un instante a otro? ¿Por qué mi madre no me apoyaba? En su lugar, parecía estar de parte de mi padre y eso me hirió.
Lo hubiese esperado de mi melliza, puesto que YunHye solía ser altamente moralista y religiosa, pero de mamá jamás. Ella poseía un intelecto amplio, una capacidad de compresión inigualable y lo que el mundo consideraba impúdico y aberrante, mi madre lo llamaba “otro punto de vista de la misma pintura”. ¡Era sexóloga, por todos los santos! ¿Cómo era que no me extendía la mano para socorrerme?
— ¡Yo no crié un bastardo afeminado!— volvió a gritarme por tercera vez — ¡Yo no te crié para ser un hombre débil que termina enamorado de una puta marica cualquiera!
Y yo me pregunté ¿Desde cuándo ser homosexual era signo de debilidad? ¿Es que acaso armar a otro hombre era un delito demasiado grande?
— ¡Las cosas no son así, papá! El hecho es que yo le amo, ¡Amo a ése chico! Y no tienes derecho a meterte en nuestra relación, no te lo permito ¡y tampoco te permito que lo llames de ésa manera, no a él!
— ¡Eres un hombre y no pueden gustarte otros muchachos! ¡No es lo correcto, entiéndelo Yunho!
— ¿Y qué es lo correcto, papá? ¡Explícame, ya que no lo comprendo!
—Pues casarse, formar una familia...
— ¡Puedo hacer eso con Jaejoong! Puedo casarme con él y adoptar niños ¿Qué no lo ves? ¡Podemos formar un hogar como lo hicieron tú y mamá!
— ¡Termina con ésa relación absurda o te olvidas de nosotros! No me apetece ser testigo de tu destrucción social.
No pude creer lo que escuchaba. ¿De verdad me estaba condicionando? ¿Me estaba obligando a elegir? Sin embargo, si eso era lo que mi familia deseaba, eso les daría. No tenía planeado separarme de mi Jaejoong, pasara lo que pasara, no lo haría, puesto que él era mío. Mi único y más grande tesoro. Tan débil y vulnerable ¿Cómo iba yo a dejarle solo? No podía, no debía..., no quería.
No supe cuándo, pero, mi padre me golpeó tan fuerte que mis encías sangraron y algo dentro de mí se quebró. ¿Por qué lo había hecho? ¿Qué grande mal le hacía que su hijo amara a otro ser humano? ¿Por qué me lastimaba como lo hacía? Y entonces me di cuenta de que mi padre y yo éramos exactamente iguales y, de que él me hacía justamente lo que yo había hecho con Jaejoong: me vulneraba para hacerme salir de mi aparente error, me golpeaba porque no lo comprendía, porque le aterraba la idea de ser juzgado como el padre de un hijo anormal y enfermo. Lo hacía ya que tenía miedo de mí. Sencillamente estaba asustado.
No hice nada más que escupir la sangre a sus pies y darle la espalda para abandonar lo que había sido mi hogar desde que lo recordaba. Ignoré las súplicas de Yunhye y los gimoteos de mi madre. No hice caso a las amenazas de ése hombre que no reconocía y salí con la cabeza en alto por la puerta, aunque al hallarme fuera, rompí a llorar como cuando tenía cinco años. Lloré amargamente y decidí no inquietar a Jaejoong con mis dificultades, no al menos por ésa noche.
Llamé a Changmin, quien se había convertido en nuestro mejor amigo junto con Sasha, y solicité un poco de su apoyo. Le pedí alojamiento al menos hasta que amaneciera y él gustoso me recibió en su casa. No hizo preguntas, sin embargo, creí que contarle me liberaría del dolor que sentía en el pecho. Changmin me escuchó atentamente y sonrió acariciándome la cabeza. Aquél gesto, que hubiese esperado de mi madre, me hizo llorar con más intensidad abrazado a su cuerpo.
Changmin era el mejor amigo que hubiese podido desear. Como un hermano que no me superaba por más de un año y al cual podía confiarle mis sentimientos sin ser duramente rechazado ni juzgado.
Sus padres se acercaron a la habitación y sonrieron al vernos abrazados. Creí que le causaría problemas, de manera que me disculpé limpiando las lágrimas de mi cara. La señora suspiró y se acercó hasta quedar de pie frente a mí.
“Y allí vienen más reproches”, me dije. No obstante, la mujer le indicó a su hijo que saliera y sentándose a mi lado murmuró que en la mañana todo estaría bien. Después de la tempestad, el sol brilla más fuerte. —Dales tiempo— musitó —no es fácil asimilar que nuestros hijos son distintos a lo que esperamos, que no cumplen con el canon impuesto por la sociedad. Nosotros hemos planeado una vida para nuestros hijos, sin embargo, ¿no son ustedes los que poseen la última palabra? Eso cuesta entenderlo, pero, terminamos haciéndolo después de todo y tus padres no serán la excepción. Sólo necesitan tiempo para comprender que no tendrán nueras de tu parte, sino un yerno precioso que seguramente te hará más feliz que cualquier mujer— me besó en la frente y se retiró en silencio, dejándome más calmado y con un poco de esperanza anidando en mi corazón.
Sí, quizá ellos terminarían por comprenderlo. Tal vez un día aceptarían que estaba enamorado de un hombre y que las mujeres jamás volverían a significar lo mismo para mí, pues, durante mi relación con Jaejoong fui descubriendo lentamente que las chicas no me atraían demasiado y la belleza masculina se hacía más notoria ante mis ojos. Pero siempre le amé a él. Exclusivamente a él.
Al amanecer, en lugar de ir a la universidad como siempre, resolví buscar una habitación donde vivir. Poseía unos ahorros en mi cuenta bancaria, producto de mis diversos empleos durante el verano y lo que me había heredado la abuela, lo cual se suponía, debía utilizar para culminar mi carrera. Mas, en ése tiempo tenía prioridades y una de ellas era hallar un lugar para hospedarme; no tenía planeado importunar a Changmin y su unida familia por más tiempo. No hubiese sido correcto.
Pues bien, no fue difícil encontrar lo que buscaba y terminé viviendo en una modesta habitación a una hora de la universidad y asimismo, conseguí un empleo nocturno en un club gay en el que Sasha me recomendó. Por supuesto,Jaejoong no supo nada de aquello y procuré mantenerlo en secreto, ya que algo me decía que de saberlo, mi pequeño se culparía.
El encargado del lugar era un hombre maduro y alegre. Demasiado alegre para mi gusto. Se llamaba Yoochun, y si había algo que destacaba en él, eran sin dudas, sus grandes y brillantes ojos negros. Como los de Jaejoong. Por lo demás, no se parecían ni un poco. Mientras que Jaejoong era tierno e inocente hasta cierto punto;Yoochun se dedicaba ser libertino y descarado. Y me desagradaban sus comentarios sobre mi figura y mi atractivo perfil.
Él me miraba como un hambriento que observa a un pedazo de pan y eso..., me helaba la sangre.

Las semanas empezaron a transcurrir lentamente y no sabía nada sobre mi familia. Mi padre me detestaba, mi madre no deseaba verme e incluso Yunhye, había comenzado a evitarme, o al menos así lo sentía yo. Ciertamente me hacían falta, les necesitaba, mas, al parecer, ellos preferían hacer como si nunca hubiese existido, como si Jung Yunho, no fuese más que un recuerdo demasiado distante y doloroso como para evocarlo. Y eso me decepcionó grandemente. ¿Por qué se les tornaba excesivamente difícil entender que no era anormal ni diferente, que no estaba enfermo ni mucho menos loco? Simplemente era un muchacho homosexual ¡Su hijo homosexual!
Las personas acostumbran a creer que es una cosa fácil de aceptar, ¡Pero cuán equivocados están! Admitir que no formas parte del montón, que no compartes los mismos gustos del resto y que lo que quieres para tu vida no es lo que los demás esperan, no es sencillo; es un doloroso proceso que sin el apoyo preciso, muchas veces, es mortal.
Pero, como si aquello, como si mi tortura no fuera lo suficientemente grande
,Jaejoong empezó a actuar totalmente distinto a lo habitual. Era otra persona conmigo y no encontraba un motivo aparente a su repentino cambio de actitud. Quizás únicamente eran ideas de mi mente confundida, sin embargo, en mi interior algo me decía que todo iba realimente mal con él.
—Debemos hablar—me dijo con una mirada que no reconocí. Era completamente sombría, distante... Fría. Ya no se veía tan dulce como antes, parecía otro..., creo que en aquél momento se parecía a mí. Al yo que le había lastimado mucho tiempo atrás.
— ¿Qué sucede?— pregunté con el alma en un hilo. Sentía que rompería a llorar de seguir observando esos ojos que me miraban con desprecio.
—Terminamos— respondió cortante y todo me dio vueltas ¿Qué acababa de decirme? Debía ser una broma. Tenía que ser una. Ése muchacho que estaba de pie frente a mí, no era el hombre del cual me había enamorado.
— ¿Pero qué dices,Jaejoong?— conseguí articular dificultosamente — ¿por qué?
—Porque así lo quiero— respondió mirándome fijamente —porque me cansé de fingir.
¡Lo sabia! Sabía que eso iba a suceder tarde o temprano. Algo me lo gritaba desde que conocí a Hyde. Pero ¿cuándo pasó? Le había entregado todo de mí, hasta el punto de romper todo lazo existente con mi familia y él..., él me abandonaba sin remordimiento alguno. — ¿Fingir? ¿A qué te refieres con fingir?
— ¡A que no te soporto, YunHo a eso! A que estoy cansado de ti..., a que no te quiero— hizo silencio y suspiró pesadamente. —a que estoy enamorado de alguien más.
—Jaejoong...
—No me busques más— finalizó caminando en dirección contraria. Dejándome muerto en los pasillos, llevándose mi alma con él.
Le vi partir entre lágrimas, queriendo detenerle, pero ya no pude hacerlo. No quise. Él tenía razón, si estaba enamorado de otra persona ¿Qué más podía hacer, sino rendirme? Y yo..., yo merecía su desprecio por mis pecados pasados. Merecía el rechazo de Jaejoong y el de mi familia. Sin embargo, no lo comprendía por completo ¿Cómo había sido capaz de mentir de una manera tan cruel? ¿Fingir? Eso fue un golpe bajo para mi orgullo antes lacerado. Entonces ¿Cada te amo había sido falso? ¿Cómo había podido engañarme así, cómo? ¿Toda su ingenuidad fue parte de aquella maldita ilusión?
Me sentí confundido y la depresión hizo gala ante mí. ¡Yo también podía olvidarle, podía odiarle si me lo proponía!
Le vi tambalearse y mi reciente rencor se volvió el más puro terror ¿estaba bien? Me fijé en lo que no había reparado antes: Jaejoong lucía pálido y cansado. Lo miré sacudir la cabeza y leí maldiciones en sus labios. Se sostuvo de una columna y juntó los párpados. Se iba a desmayar. Y justo cuando comencé a correr hacia él, vi a Hyde sostenerle de la cintura y llevarle a paso lento hacia la enfermería.
Jaejoong le sonrió y su nuevo acompañante juntó sus frentes de una forma tan íntima que lo entendí todo: Hyde, era la persona que me había arrebatado el corazón de mi pequeño..., y ése fue el fin para mí. El principio de mi final...



13 comentarios:

  1. y ésto qué es??????!!!!!!!! cómo que Jae fingió y no lo quiere más????? qué ama a otro???? pero si Jae estaba locamente enamorado de Yunho, le perdonó cosas horribles a Yunho por amor.. y ahora cuando Yunho lo necesita Jae le da la espalda??? no entiendo nada. y la última parte del fic , que Jae se empezó a sentir mal, y eso qué es?? está enfermo y por eso dejó a Yunho???.
    quiero más, quiero más capítulos.
    no tardes porfissss. muchas gracias

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  2. no lo puedo creer estuvo muy triste este episodio y como es posible que jae si esta que muere de amor por yunho lo dejo y eso de que esta enamorado de otro no lo creo no lo acepto es mentira a lo mejor el padre de yunho o siwon lo están chantajeando para que se aleje de yunho pues no encuentro otra explicación
    o solo espero que en el siguiente capitulo se aclare todo y regrese jae a los brazos de yunho que lo esta lastimando y el también esta sufriendo por su separación

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  3. Me late que JJ se a enterado del drama q vive Yh o que esta en bolero... o ambas xosas... espero que se aclare todo...
    Gracias, espero con ansias la próxima actualización..:)

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  4. WHAT!!! por que jaejoong..!!
    la desaficione que tomo jaejoong habrá tenido que ver con la familia de yunho o por Hyde?? no creo y entonces???
    pobre mi yunho todo triste por culpa de su mala familia y ahora jae :(

    Gracias por la actu.! ;)

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  5. Hay joderrr que mierda me perdii ???>. <
    Que haces jaejoong ? O.o Goshhh porque si todo estaba bien.... jaejoong tenias que joderlaaa

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  6. Hay no pobre yunho ahora se le vienen las cosas encima el dejo a su familia por estar con jae quien ahora lo termina dejando aun que hay algún motivo extraño no creo que por que dejo de quererlo eso no es

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  7. Yunho dejo a su familia por Jae, ahora este le dice que no lo ama que esta cansado de fingir y que ama a otro, aquí hay gato encerrado, algo le pasa a Jae y se me figura que le dice eso a Yunho para que regrese con su familia. Gracias

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  8. QUE??!?!?! YunHo dejo a su familia por Jae por el gran amor que le tiene lo dejo todo y ahora Jae sale con esto??
    Y como que se sentia mal? O.o para mi que esta embarazado.. solo espero que sea de yunho el bebe y no de hyde
    omg estaba leyehdo esto en clase y literalmente grite pq.no tenia internet para seguir leyendo D:
    Ahora si akcjjax

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  9. comooo? no entendi ... no comprendo que paso? porque ahora te alejas Jae?

    no se que paso pero me hago una idea de lo que Jae quiere hacer y espero que las cosas mejoren ... espero que Jae solo este fingiendo y que no sea verdad lo que dijo :( de seguro ya sabe que esta embarazado :( y solo trata de alejar a Yunho por su bien

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  10. Agg! Es tan estupida la actitud de los padres de Yunho, lo entiendo desde el punto de vista de que ellos crian a sus hijos con espectativas de lo que seran en un futuro... pero es enserio?! No le puedes imponer a alguien algo, menos si tratas de hacerlo cuando ya tiene la edad que tiene Yunho
    Y aparte Jae -.-' Pobre Yunho, esto esta siendo tan injusto para el xc

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  11. Nooooo, poque!???
    No tengo mas palabras para lo que sucedio en este capitulo, solo se que me tengo que leer el que sigue
    Gracias

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  12. estoy 100% segura que hay otros motivos esscondidos!! se que lo que dijo jae no es lo que realmente siente!!

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