sábado, 3 de mayo de 2014

Capitulo 17 - (una vida a tu lado)


CAPITULO 17

Ésa madrugada me fue realmente imposible dormir. La emoción debido a la llegada del pequeño Junho era tanta que, el sueño y cualquier rastro de agotamiento desaparecieron en un minuto y solamente quedó la alegría que producía el nacimiento de una nueva vida. Una personita que era parte de mí y del hombre al cual amaba. Eso era maravilloso, tan fascinante que no lograba apartar la vista de ellos: mi hijo envuelto entre mantas, durmiendo plácidamente en el regazo de Jaejoong, siendo arrullado por los latidos de su corazón, con su rostro pequeñito sonrosado, respirando pausadamente. Tan irreal que me temí que fuese un sueño, pero, tan verdadero como el hecho de que al extender la mano, podía tocarle con mis dedos y decirme alegremente “¡Él está aquí!”. Él estaba allí, ambos lo estaban y no se irían de mi lado. El peligro había desaparecido.

Y me permití soltar todo el aire contenido durante esos meses de golpe, respiré aliviado y sonreí por enésima vez despertando con una llamada a cada uno de mis amigos, esos a los que nunca tomé en cuenta y que durante mi relación con Jaejoong se metieron en mi vida por la fuerza y yo, ya no les quise dejar salir. Ellos habían representado un pilar importante en mi vida, me sostuvieron cuando las fuerzas flaquearon y sentí desmayar. Estuvieron allí alentándome a continuar sin desistir y aunque cometieron errores que me lastimaron, enmendaron sus actos, ganándose así mi completa confianza. Estaba orgulloso de mis amigos.

Estoy orgulloso de ellos.

Cuando el sol asomó los primeros rayos de luz, todos ellos se hallaban en la sala, sentados en los sillones, esperando por mí. Reí entre dientes a ver a Changmin sentado en las piernas de Siwon, como toda una damita enorme y llena de músculos y a éste, riñéndole y maldiciéndole por lo bajo, empujándole y diciéndole lo mucho que le dolería si no se bajaba de allí en ése preciso minuto. Hyde les miraba con desaprobación y volvía la cabeza hacia donde me encontraba para solicitar auxilio con sus pequeños ojos oscuros. Levanté las manos en son de paz y ella-pues desde que supe que era mujer, no volví a tratarle como a un chico sino hasta mucho tiempo después, pese a sus insistencias y reclamos-bufó molesta mostrándome el dedo medio.

Mi padre salió de la cocina siendo acompañado por Yunhye y mi madre. Les sonreí recibiendo de sus manos una humeante taza de café entretanto tomaba asiento frente al grupo de amigos que empezaba a beber del líquido caliente cuidadosamente. Excepto Siwon, quien tenía claras intenciones de derramarlo “accidentalmente” sobre la entrepierna de Changmin.

—Recuerda que si me quemas, me dejarás impotente, Siwi querido, y eso no será bueno para ti— todos reímos ante el estúpido comentario de mi  mejor amigo y Siwon nos fulminó con la mirada.

— ¿Hasta cuándo me llamarás así? Es molesto que vayas por la calle poniéndome apodos maricas. ¿Es que acaso te llamo “Minnie”?

—No sé, lo haré hasta que admitas que me quieres delante de todo el mundo.

—No se me antoja hacer eso.

— ¡Pero me quieres!

—Ni en tus sueños más eróticos.

—Entonces acostúmbrate,Siwi— canturreó besándole en la mejilla. Papá negó llevándose una mano a la cara y mamá rió escondiendo el rostro de ellos. Era inevitable no reír de aquello: Changmin con voz grave  imitando el tono de una mujer se hacía ciertamente jocoso. Era como un niño cuando se lo proponía, uno desesperante, de algún modo, sentía compasión por Siwon. Pobre, pobrecillo, tener que lidiar con una pareja como Changmin—Siwi,Siwoncito ¿Cuál te gusta más, Siwi?— prosiguió buscando hacerle enojar.

— ¡Ya, cállate de una puta vez!— gritó en respuesta, tomándole bruscamente de las mejillas para unir sus labios en un beso fugaz que obtuvo como resultado calmar las hormonas de Changmin.
Yunhye se ahogó con el café y mamá le palmeó la espalda. Estaba seguro de que un día se acostumbrarían.

—Y bien— interrumpí procurando acabar con ésa tensión que se había formado —supongo que vinieron a conocer a Junho ¿verdad?— los tres asintieron y continué —está con Jaejoong en la habitación. Sean cuidadosos con él, sobre todo tú, Changmin, no quiero que asustes a mi bebé.

—Que cruel eres, Yunho, y yo pensé que éramos amigos.
Subieron las escaleras en silencio, como si fuesen todos unos niños a los cuales hubiese reprendido. Les seguí de cerca pensando en que Jaejoong continuaba vestido con nada más que una camisa y no tenía ropa interior bajo ésta. Otra vez, Changmin y Siwon le verían semidesnudo y eso no me gustaba. No me agradaba para nada, en especial, porque conocía el carácter pervertido de mi mejor amigo, quien, en más de una oportunidad hizo algún comentario respecto a la belleza y fragilidad de mi pareja. “Es como un lindo muñequito de porcelana, de sólo verlo, entran unas ganas inmensas de abrazarle y besarle hasta el cansancio”. Supongo que lo correcto era que me habituara a ésa clase de comentarios, mas, eso no sucedió..., ni sucederá.
Y si bien, entendía que Sasha, no tenía intenciones románticas con él, mi subconsciente, se negaba a admitirlo.

Les abrí la puerta, cediéndoles paso para que entraran al lugar. Lo primero que vimos fue a mi pareja, recostado en la cama, con una gran cantidad de almohadas bajo su cabeza y espalda que hacían menos incómoda su posición. Estaba despierto, con el cabello suelto cubriéndole la cara. Jugaba con los pequeños labios de Junho, le metía el dedo en la boca y lo volvía a sacar, el bebé lloriqueaba y él volvía a introducir el dedo en su boca —Tiene hambre— susurró sin mirarnos — ¿Cómo se supone que debo alimentarlo? ¿Debo prepararle un biberón? ¿Lo harían por mí? Todavía me duele y...— ésa fue una pregunta estupenda ¿Cómo le daría de comer a nuestro hijo? La leche materna debía ser su único alimento por un tiempo, sin embargo, Jaejoong no era precisamente su madre. En ése instante las palabras de papá vinieron a mi mente: “Su cuerpo fue diseñado para albergar vida dentro de sí”, ¿podría significar eso lo que imaginaba? Lo razoné detenidamente y recordé los pectorales inflamados de Jaejoong, los mismos que estaban sumamente sensibles.

Le dirigí una mirada a Changmin en busca de apoyo y él se encogió de hombros, diciéndome sin palabras “no sé nada”.

—Enano— respondí en un murmullo — ¿Te duelen todavía los pezones?

—Sí— dijo y nos vio con los ojos abiertos, como miraba siempre que entendía lo que no me atrevía a decirle por temor a asustarle —Entonces es de ése modo— continuó sacándose la camisa delante de los presentes sin ningún tipo de pudor. Agradecí que las sábanas le cubrieran del ombligo hacia abajo. Acercó a Junho hacia su pecho y lo que ocurrió nos robó el aliento..., a todos. Jaejoong gimió entre dientes como si le doliera —Esto es extraño, pero, está bien..., supongo— sonrió juntando los párpados y yo me sentí verdaderamente confundido.

—Si dices algo, te mato— siseé observando las intenciones que tenía mi mejor amigo.

—Vale, señor siento celos hasta de mi sombra— resopló —sólo te iba a decir que eso es jodidamente sensual. Ojalá Siwi pudiera hacerlo también.

—Haré que te metas ése maldita lengua en el culo—gruñó Siwon y Hyde rodó los ojos con molestia.

Sí, Changmin era como un niño.
Jaejoong les indicó que hicieran silencio y como por arte de magia todos callaron. Allen terminó de alimentarse minutos después y Jaejoong lo llevó a su hombro para palmearle la espalda suavemente. Fue una imagen hermosa, sin dudas y me sentí como lo que era: el hombre más dichoso que la humanidad conocería jamás.
Siwon se acercó vacilante hacia la cama, mi pequeño le dedicó una sonrisa antes de depositar a nuestro hijo en sus brazos con sumo cuidado y colocarse la camisa nuevamente.Changmin le abrazó por la espalda y al admirarles de ésa manera, tan calmados y compenetrados, pensé que efectivamente hacían buena pareja. Y, si bien, no podían estar ni un solo día sin discutir tontamente, en momentos como ése, se me figuraban perfectos juntos. Realmente, merecían tener la dicha que a nosotros nos había sido obsequiada. Deseé con todo mi corazón que un día, ellos, también pudiesen ser padres.

Era una lástima que aquél milagro no fuese algo naturalmente posible.
Ambos se entretuvieron con mi bebé durante unos minutos y por primera vez en la vida, escuché a Siwon hablar de su familia. “Ojalá hubiese tenido hermanos-dijo triste, peinando tiernamente con los dedos el cabello de Junho-quizá no me habría sentido tan solo. De haber tenido hermanos..., mi infancia habría sido feliz”. Una sonrisa amarga se dibujó en sus labios y exhaló dándose vuelta para no mirarnos. Changmin le besó en el cuello y mi hijo recién nacido pasó a las manos de Hyde.

Me sentí mal por él, en verdad me sentí mal ¿Qué tan horrenda había sido la vida de mi amigo? No lo sé, sólo Changmin estaba enterado de ello y jamás había hablado del tema por respeto a su pareja. Pero saberlo, me hizo pensar en los motivos por los cuales Siwon actuaba como lo hacía, el por qué de ésa necesidad asfixiante de ser aceptado y admirado por todos a su alrededor, ése anhelo que en un principio mostró de ser amado por mí. No obstante, todo eso era parte del pasado y mi compañero le hacía inmensamente feliz, eso lo notaba en sus ojos que se iluminaban al verle y aunque lo negase hasta el cansancio, Siwon le amaba. Él amaba a Changmin.
Las horas pasaron rápidamente y Junho al fin abrió los ojos. Me sentí satisfecho al verlos: eran tan negros como los de Jaejoong y eso únicamente aumentó mi orgullo de padre. Tenía un hijo precioso y sano que seguía con la mirada todo cuanto se moviera cerca de él. Era curioso, como todo recién nacido y tan calmado que me resultaba increíble el no escucharle llorar por todo, excepto cuando el hambre le atacaba, entonces no había nada ni nadie que consiguiera calmarle.

Tal vez, sólo Jaejoong.

Aquél primer mes, transcurrió en completa calma. Mi pareja pudo abandonar la cama una semana después del alumbramiento y daba pequeños paseos por la casa con Junho en brazos, esperando a que volviera de la universidad para mimarles a los dos. Y disfrutaba hacer eso. Me gustaba sentar a Jaejoong sobre mis piernas con nuestro bebé todavía en su regazo y morderle tenuemente en la nuca entretanto veíamos una película juntos.
Empezó a ser difícil dormir a su lado y no poder tocarle más que para depositar un beso en su frente y dormir con Junho en medio de nosotros los primeros catorce días. Después de ése lapso de tiempo, le pasamos a la que sería su habitación hasta que Jaejoong y yo consiguiéramos un lugar donde vivir y los medios para sustentarnos adecuadamente.

No planeaba ser un mal padre. Velaría por mi hijo y mi pareja siempre..., siempre, aunque ello implicara sacrificar cosas y privarme de otras. ¿No es así la vida? Todo requiere un pequeño sacrificio, la felicidad cuesta lágrimas y sudor, mas, el resultado es lo que nos permite sentirnos llenos de dicha incomparable. Mi nueva familia lo valía, de eso estaba completamente seguro. Al mirarlos sabía que, aunque todo fue inesperado, había valido la pena. ¡Por Dios que lo valía!
Bien, las semanas pasaron y sentía que me moría. El no poder hacerle el amor a mi pequeño, me estaba volviendo loco. 
El tener que verle salir del baño desnudo, con la piel húmeda y el cabello destilando agua me excitaba, el que se inclinara-todavía sin vestirse-para buscar ropa en los cajones aceleraba mi pulso y las ganas de tomarle frente al espejo donde constataba que su figura volvía a ser la misma, se hacían más y más fuertes cada vez..., pero eso él no lo notaba. Y las palabras de mi padre me taladraban la cabeza: nada de sexo en un mes. Todavía faltaba una semana para ello y mi cuerpo ya le llamaba a gritos.

Ésa mañana, al mirarle de nuevo haciendo eso, no lo soporté. Jaejoong estaba parado frente al espejo midiéndose el abdomen antes de colocarse la faja que papá le había ordenado. Me coloqué a su envés clavándole los dientes en el hombro, el oí jadear mi nombre y rocé mi erección contra él —Sólo una semana más— suspiró pegándose más a mí, deslizando la mano dentro de mi ropa, palpándome.
Llevé mis dedos a su intimidad. Él también estaba deseoso, estaba excitado, me necesitaba tanto como yo le necesitaba. Emprendimos un lento vaivén con las manos, uno en la erección del otro, menguando los ánimos, disipando eso que nos consumía. Su imagen en el cristal que nos reflejaba se me figuró preciosa y se me hizo tentador tomarle de la cara con la mano libre para que se observara. Lo hizo y sus mejillas se encendieron —Eres un depravado— gimió llegando al orgasmo entre mis dedos y soltó ésa risilla que tanto he adorado.
Cuando el tiempo se cumplió, le hice el amor tanto como fue posible. En la medida que Junho me lo permitió.

Cuando comenzamos a salir junto a nuestro hijo a la calle, la gente a nuestro alrededor se detenía a mirarnos. Era innegable el parecido físico de Junho con nosotros y eso las personas lo percibían. Los comentarios indiscretos no se hacían esperar y las preguntas se volvieron cada vez más frecuentes ¿Quién era ése hermoso bebé que llevaba en brazos mi pareja? ¿Desde cuándo tenía, yo, una novia, por qué no la había presentado antes? Sin embargo, Jaejoong no me dejaba responder, él sonreía y decía: quizá, porque Yunho no tiene ninguna novia ¿no le parece? En ése momento, al escuchar ésa voz suave, mas, para nada femenina, callaban o se disculpaban insistentemente. Con respecto al pequeño Junho, nos limitábamos a decir que era un obsequio de la vida, la ciencia y..., mi padre. Nada más. Y lo cierto es que, no era de la incumbencia de nadie. Junho era nuestro y punto.
Jaejoong, muchas veces, iba a la universidad para conversar con los miembros del club de teatro. Al mirarle, todos corrían para abrazarle y robarle a nuestro hijo. Y si cuestionaban su procedencia, la respuesta era la misma. Fue por aquellos días, que les hizo conocer la noticia de que no poseía intenciones de volver. Su sueño de ser pintor se había reafirmado y por tanto, tomaría otra carrera en la Universidad De Bellas Artes, la cual recién se inauguraba.
Algunas veces, esperaba por mí, como en el pasado, sentado en las gradas, me saludaba al igual que lo hacía con Siwon, Changmin y los nuevos miembros del equipo, pues algunos habían decidido desertar, y sonreía al jugar con Junho. Y yo agradecía que mi carrera estuviese por concluir.

Me agradaba caminar a su lado por las avenidas, con Junho en mis brazos y que cualquiera que mirase a mi pareja, supiera de una forma u otra, que él..., que él era mío. No como un objeto, sino como parte de mi existencia.


Sin embargo, en el momento en el cual Junho cumplió dos meses de edad, Jaejoong comenzó a insistir con una idea preocupante: otro bebé. Entendía perfectamente sus anhelos, sus sueños. Yo igualmente, quería una familia grande, pero ¿no significaba eso ponerle el riesgo? ¡Imposible! No podía hacerlo. No obstante, él continuaba insistiendo, llegando al extremo de llorar y dejar de dirigirme la palabra durante días.
“Tú tuviste una hermana con la cual jugar, creciste en un hogar donde te apreciaban. Yo no tuve nada de eso. Mi madre me amaba, claro, pero tenía poco tiempo para mí y mi padre jamás me quiso. No sabes lo mucho que deseé tener un hermano para jugar, para cuidarle..., para no sentirme solo. No quiero que Junho se sienta igual. Él nos tendrá, pero, cuando no estemos a su lado por motivos diversos, ¿quién le hará compañía? Él necesita a alguien contemporáneo con quien estar”. Aunque no quisiera admitirlo, él tenía razón. Junho se sentiría solo siendo hijo único y una adopción tardaría años..., sin embargo, otro embarazo era un riesgo que no planeaba asumir.
Decidí que lo más conveniente era consultarlo con mi padre, después de todo, él era el experto en el tema. Yo apenas entendía que no era cirujano plástico como siempre lo supuse —Es posible— respondió después de analizarlo detenidamente —no he dejado de suministrarle las proteínas que le ayudaron a sobrellevar el embarazo anterior. Su cuerpo se ha hecho resistente y él, es un muchacho fuerte, eso ha demostrado.

—Pero la noche en la que Junho llegó, mamá dijo que se había rendido. Intentó hacerme ver que casi lo pierdo y no estoy dispuesto a ello, papá— repuse ¿es que todos estaba locos? ¡Otro bebé lo mataría!

—No— suspiró —Jaejoong se enfocó en ti, en tu ausencia dentro de la habitación..., creyó que le habías abandonado y se olvidó de que Junho estaba allí, sin embargo, si deciden intentarlo otra vez, deberé permitirte estar con él, para que no vuelva a suceder.

— ¿Y si muere?

—No lo hará.

Resoplé frustrado ¿Qué debía hacer? Los nervios hacían estragos en mi interior y la indiferencia de mi pareja me hería. Era demasiada presión. Tanta que, acabé cediendo ante sus peticiones y dos meses después, Jaejoong llevaba otro bebé en su vientre. Era una maldita locura. Pero él estaba feliz y eso me tranquilizaba de alguna forma.

Durante aquél nuevo embarazo, no hubo ningún síntoma. Jaejoong comía lo que le apetecía sin devolverlo, no hubo mareos ni desmayos..., era todo tan distinto. Se le veía alegre, rebosante de vida, saludable.
Mi padre, como la vez anterior, se encargó de todo, advirtiéndole a Jaejoong, que ésa sería la última vez. No habría más niños, pues, si bien, su cuerpo se había fortalecido, intentarlo en una tercera oportunidad sería desastroso y él aceptó las condiciones sin objeción.

Nunca entendí la razón por la cual Jaejoong obedecía a papá en todo cuanto decía y a mí se me oponía tantas veces.
Fue de ésa forma que Jiyool, llegó a nuestras vidas sin complicaciones..., a excepción, tal vez, del vergonzoso desmayo que sufría al verla nacer.

No soy tan fuerte después de todo.

Jiyool es lo más parecido a mí que conozco, después de Yunhye. Con esos pequeños ojos y cabellera castaña. Es perfecta. Una niña maravillosa a la cual su hermano cuida diligentemente a pesar de su corta edad.

Existen millones de cosas que pudiera contar, hermosas experiencias que hemos vivido a lo largo de estos años, innumerables experiencias que atesoro en mi alma como el mejor obsequio de la vida..., pero ¿no es esa otra historia?

Una que, posiblemente, les contaré en una nueva oportunidad...



...Una Vida A Tu Lado...

-FIN-
Nota: Esperen por el epilogo^^

15 comentarios:

  1. Hay por favor que la cuente, queremos saber todo de esta linda y peculiar familia.....Gracias a sido una de las historias más bonitas que e leído..... Esperamos el epilogo.

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  2. Hermosa historia de las mejores que he leído muchas gracias esperaré ansiosa el epílogo por favor no tardes

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  3. terminooooooóooooo, no me lo esperaba, tan hermoso este fic, tanto sufrimiento y tanto amor para regalar.
    tuvieron otro bebé, qué bien, ya se formó su familia tan hermosa.
    tuvieron la parejita y Yunho siguió eternamente enamorado de su Ja y sus hijos.
    me encantó esta historia, muchas gracias por compartirla y actualizarla tan pronto. eso se agradece mucho.
    harás la continuación??? si es así, cuenta conmigo para leerla y comentar.
    besos

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  4. fue hermoso :3 lo ame pasarn por tantas cosas pero estando juntos lograron superarlo y que bien que sus padres los hayan aceptado..... muchas gracias por tu trabajo y esperare el epilogo ^^

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  5. Por fin actualizaste :3
    *_____* que ternura, me lo pienso y es hermoso, YJ y su bebé.
    Todos salio bien para lo tres, sus amigos y familia los aman, y ellos tienen su amor representado en su bebe y en el otro bebe que tuvieron, hermoso.
    Hahahaha ese CM, bien troll con su pareja, no se controlan, no hay respeto a la casa ajena hahahaha.
    Ojala subas pronto el epilogo.
    Gracias me encanto este fic =)

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  6. lloro de alegría :’3
    otro bebe y fue niña waaa jaejoong logro convencer a yunho
    me dio risa cuando yunho le dijo a changmin que no asustara a su bebe XDD!! ese changmin era un loquillo :D
    jaejoong amamantando a su bebe *Q* fue lo máximo ;)
    ya acabo?? nooooo.. me gusto mucho la historia pensé que eran mas capitulos?
    gracias sandrita esperare el epilogo (^3^)/

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  7. OMG!! Me encanto definitivamente este fic entra en mi lista de los mejores que e leido ...lo ame se principio a fin ♡
    GRACIAS POR COMPARTIRLO
    Eaperare el epilogo *0*

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  8. ah hermoso me encanto y la familia creció aun sabiendo que corría peligro la vida de jae si tenia otro nuevo bebe se arriesgo para darle una hermanita a su hijo que bueno que todo resulto bien y la familia creció llena de amor y yunho siendo el padre mas orgulloso de su valiente y hermoso esposo con sus adorados hijos

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  9. esta muy hermoso me encanto, muero por el epilogo~~ :D

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  10. Que super hermosa estuvo esta historia y muchas, muchas gracias por publicarla.

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  11. wow ya termino el fic :( disfrute mucho leerla de principio a fin...

    Al final pudieron formar su familia con sus dos pequeños hijos... Jae pudo resistir sus dos embarazos y hasta ahi proque otro mas seria peligroso :)

    Muchas gracias por compartir esta historia, me gusto mucho :) ahora me queda leer el epilogo

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  12. Que hermoso *u* Me alegra que hayan terminado tan felices y con Yunho, como siempre, cumpliendo con todo lo que Jaejoong quiere x3 Ay Jae, cuan valiente eres Cx
    La relacion de Changmin y Siwon es de lo mas preciosa hahhaha

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  13. Ooooohh me encanto este fic! Yunho y Jaejoong con dos bebes hermosos. Se que seran los mejores papas.
    Gracias por.compartir esta historia (:

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  14. Fue hermosooooo, aunque que le costaba a jj esperarse un poco mas y disfrutar mas de su primer bebe n.n hehehe pero buenl asi las cosas fueron perfectas, que emosion se me acabo ya este fic
    Ahora vamos por el epilogo

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  15. una hermosa familia con dos integrantes mas! Un jae feliz y radiante al lado de su guapo esposo!! Fue hermoso el fic!!

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