domingo, 26 de octubre de 2014

26 de Enero - Cap 5

Yunho corta el teléfono justo en el momento en que ve a su jefe plantarse frente a él, rascando su frente con una cara que no indicaba nada bueno.

O se tendría que amanecer ese día en la oficina o tendría que ayudarlo a buscar algo que no sería fácil.
(Nunca eran cosas buenas.)


-       ¿Pasa algo, señor Kim?

-       ¿Conoces alguna psicóloga buena? Necesito una.

¿Una? Conocía miles. Su madre a veces solía tener ataques de histeria por lo que ir al psicólogo ya se había transformado casi en una terapia de relajación.

Busca rápido entre un par de papeles y asiente antes de volver a ser interrumpido.

-       No, pero uno de menores, de adolescentes.

-       ¿Adolescentes?- repite como si no fuera obvia la respuesta que esperaba.

-       Sí, es para Jaejoong- la mirada de su jefe parece perdida como si hace días no durmiera-. Dejó de hablarnos. En verdad, dejó de hablar de la nada y nadie sabe porqué. Mi mujer ya no da más de la preocupación.

Si pudiera explicar de alguna forma lo que comenzó a sentir en su cuerpo en ese instante, era inexplicable. La incomodidad de la situación, las palabras tontas y torpes que le hacen creer a su jefe que buscaría una solución y esos pensamientos que se habían hundido toda la semana creyendo que había hecho bien con terminar toda esperanza con Jaejoong, pero que al escuchar su nombre, se demoraron menos de un segundo en volver a revivir.

Jaejoong nunca se iba de su mente, ese era el mayor problema de todos.

Apenas está solo busca entre papeles y números sin sentido, una dirección que era la única capaz de salvarle la vida en ese momento. Capaz de salvarle la respiración y la mente de esas ideas descabelladas que le hacían ver a Jaejoong encerrado en una habitación, alejado del mundo y de su familia y de todos por su culpa.

Solo por su maldita culpa.

Agradece la confianza excesiva de su jefe, en donde le permitió verlo para ver si él tenía posibilidad de hacerlo entrar en razón o de descubrir que era lo que ocurría con él.

Jaejoong confía en ti. Me lo dijo muchas veces.

Sí, lo hacía, pero cuando no le había roto el corazón.

La moto se demoró mucho menos que cualquier otro día en llevarlo a ese destino que no le hubiese gustado verse involucrado, pero que de todas formas estaba ahí, tomándose el timpo suficiente para darse el valor y entrar a ese edificio antiguo en donde el arte parecía flotar junto al oxígeno. Se topa con un par de adolescentes que le miran curiosas cuando camina, mientras la música atravesaba las paredes en el instante en que se detuvo frente a una mujer de mediana edad que parecía ser la recepcionista.

-       Hola buenas tardes, ¿usted sabe dónde puedo encontrar a Kim Jaejoong?

Ni siquiera levanta la vista cuando busca entre una lista de gente y pronuncia un gangoso sí, indicándole con una mano que caminara hacia el fondo y de ahí diera un par de pasos hacia la izquierda.

Un camino demasiado corto para sus piernas que le llevaron en cosa de segundos, encontrándose con una gran sala desde donde se podía escuchar una suave melodía de piano. Odiaba que el tiempo fuera tan rápido cuando sabía que se encontraría con Jaejoong en algún momento, especialmente así; porque cuando abre la puerta con cuidado y le ve de espaldas tocando una suave y tranquila melodía, Yunho se congela y se tiene que sostener porque no soporta haberlo extrañado tanto y que no se hubiese dado cuenta.

Jaejoong era la inocencia hecha persona y él, Yunho, solo Yunho.

Sus pasos resuenan más fuertes de lo que le gustaría, notando como la canción parecía terminar ante su interrupción y como los movimientos de Jaejoong parecen más lentos cuando sus manos se apoyan en la banca en la que estaba sentado, ayudándose a si mismo para voltearse y mirar lo que le había interrumpido.
Lo que le había interrumpido su canción y lamentablemente también su vida.

Se miran por largos segundos que parecen horas, sin ninguno ser capaz de pestañear ni dar un paso más para avanzar. Yunho estático apenas a un metro de él y Jaejoong mirándolo hacia arriba, sin las mejillas sonrojadas ni el aliento perdido, sino que solo mirándolo.

Observando lo perfecto que parecía Yunho de cerca y lo dificil que era tenerlo ahí en frente después de todo lo que había pasado.

(Todavía podía escuchar o sentir, como restos de su corazón roto aún eran capaces de latir al verlo.)

-       Hola Jaejoong.

Esa voz. Esa maldita voz con la que soñó infinidades de veces, incluso estando despierto, aún consigue hacerle soltar escalofríos de emoción y de felicidad. Le cuesta mantener la cordura y no parecer un adolescente desesperado de amor, pero Yunho se le acerca más y el espacio parece demasiado mínimo cuando le ve sentarse a su lado, hundiendo un poco el sillón de la banca e invadiendo el poco espacio privado que ya no existía.

Y su olor. Ese maldito olor.

-       ¿A mi tampoco me vas a hablar?- insiste ante su silencio.

Le gustaría negárselo, pero sabe que no es así porque si hay algo que le quitaría ese odio o rebelión en contra el mundo, estaba sentado a su lado esperando una respuesta que sabía que de alguna u otra forma llegaría.

Se toma el tiempo suficiente para pensar en sus convicciones en el momento que decidió tomar su silencio, pero la mirada de Yunho es más fuerte, interrumpiéndolo de golpe.

Nunca sabía como reaccionar, nunca.

-       ¿Te enviaron a buscarme hyung?

La parece extraño volver a escuchar su voz después de dos semanas a pesar de que pudo detenerse cuando él quería. Pero Yunho no lo mira sorprendido, sino que solo lo mira.

-       ¿Quién? Vine por cuenta propia.

-       ¿Para qué?

-       Quería… verte, y que te dieras cuenta que no vale la pena que dejes de hablar y menos si es por mi.

Demasiada información para su cerebro que ni siquiera era capaz de asimilarlo porque solo se concentraba en el roce que había entre su pierna y la de Yunho que parecía quemar.

(Y está seguro, que no era el único que estaba sintiendo eso.)

-       No es por ti, estás confundido hyung- susurra intentando que su mentira no fuera tan obvia.

-       ¿Y entonces porqué es?

Por ti.

Jaejoong baja la mirada y se concentra en la hermosas que son las teclas del piano a esa distancia. Su roce parece mínimo comparado con la mirada de Yunho que siente pegada en su nunca.

Se siente expuesto, como siempre que está con él.

-       Tu papá me dijo que tenías problemas con matemáticas en el colegio y que si podía conseguirte un profesor, pero creo poder ser útil, ¿quieres que te ayude?

Habían momentos en los que Jaejoong era una persona bastante segura para sus decisiones, pero cuando se daban este tipo de momentos, sentía que su cerebro no podía actuar de forma racional cuando su cuerpo respondía de otra forma.

-       No quiero ser una molestia para ti hyung- susurra-. Un profesor cualquiera estaría bien.

-       No lo serás, aparte necesito hablar de algo contigo.

-       ¿De algo?- se sorprende.

-       Sí, de algo que nos incumbe a ambos- dice serio, pero sin ser brusco-. ¿Quieres ir conmigo o no?
Sísísísísísí, mil veces sí.

-       Hyung tengo que llegar temprano a mi casa, y si no es así pueden regañarme- cuando levanta la cabeza ya no soporta la sonrisa que se apodera de sus labios-. Pero quiero ir contigo hyung.
Una mano que actúa por si sola y que recorre la nuca de Jaejoong, acariciándolo con cuidado, es la encargada de mandar distintos tipos de descargas eléctricas a ambos cuerpos.
Descargas que hacen que Yunho deje sus caricias y se despegue un poco dándose cuenta de lo demasiado invasivo que estaba siendo.

-       Puedes llegar hasta las 22:30, ya lo hablé con tu papá- se levanta y estira algunas arrugas de su camisa-. Vamos.

-       ¿Estás seguro?- le mira aún desde la banca, pero moviendo los pies por la emoción.

-       Como que me llamo Yunho.

Una sonrisa tan sincera que le hace levantarse rápido e ir por su mochila, guardando todo de una vez y llegando a su lado a un ritmo demasiado rápido para ser normal, casi rogándole que se fueran rápido de ahí porque no quería ver que Yunho se arrepintiera del panorama.

Pero no fue así, porque cuando Jaejoong ancló sus manos a su cintura y pudo disfrutar de nuevo de ese perfume al borde de su nariz, se dio cuenta que de verdad esto no tenía solución.
Que cuando te enamorabas de Jung Yunho, ya no había vuelta atrás.



**




Apenas entraron a un edificio demasiado blanco y puro, Jaejoong comenzó a sorprenderse. No por el hecho de lo alto que era el lugar en sí, sino que iba camino a uno de los lugares que más le gustaría conocer en su vida: el departamento de Yunho.

Caminaron en silencio hasta el ascensor, en donde Yunho saludó un par de personas a su paso, mientras él solo le seguía a sus espaldas, imitando cada movimiento que el alto hacía. Subieron junto a una señora mayor que le comentaba a Yunho lo caluroso que estaban los días, mientras él solo les miraba dándose cuenta la facilidad del alto para hablar con las personas.

En el momento en que la señora se bajó se dio cuenta de lo alto que quedaba el departamento de Yunho: el número 35 era el único marcado en el ascensor.

Caminan por un largo pasillo tan blanco como todo el edificio apenas se bajan, llegando a la útima puerta en donde el alto marcó un par de dígitos en la pared, abriendo de inmediato la puerta y dejándole pasar primero, o más bien, dejándole que se impresionara de forma casi grotesca.

Cuando entró Jaejoong no podía creer que había un lugar tan bonito como ese. Todo blanco y con ventanas tan grandes que era posible ver todo Corea desde el punto que se estuviese ahí dentro. La cocina estaba ubicada ahí mismo en donde estaba de pie, sin tener paredes ni sin tener muros que le impidieran ver algo del departamento. Incluso podía ver la cama al fondo, enterrada en el piso, junto a un ventanal del porte de toda la pared.

Ya casi era de noche y podía ver lo hermosa que se veía la ciudad cuando las luces empezaban a encenderse.

¿Encadilado?

Solo Yunho conseguía sacar ese lado de él.

Siente a sus espaldas como el alto se acerca y se quita los zapatos, tirando las llaves por encima de la mesa de la cocina y esperando que se moviera o hiciera algo, pero Jaejoong solo mira todo sorprendido, quitándose las zapatillas con temor y con demasiada curiosidad porque sentía que ahora conocía a Yunho aún más que antes.

Casi se sentía más cercano a él.

Pero cuando fija en algo gordo que se acercaba “corriendo” hacia ellos, Jaejoong solo atina a moverse con demasiado miedo, escondiéndose tras de Yunho y hundiendo la cabeza en su espalda porque según él ese perro lo miraba demasiado feo.

(Tampoco es como si me imaginara que Yunho tendría una mascota. No lo veía posible hasta ahora.)
-       Hyung me da miedo, tienes un perro muy gordo.

Siente como el cuerpo de Yunho tirita a causa de la risa, permitiendo de todas formas que se escondiera en su espalda.

-       Ese gordo del que temes se llama Taepoong y no deberías tenerle miedo por lo mismo, es muy torpe y flojo. Odia caminar.

Ve como el bulldog se acuesta a los pies de Yunho soltando un ladrido cansado y bostezando de manera poco formal, a la vez que él se agacha, aún afirmado del alto, hasta rozar con mucho cuidado su frente, acariciándolo.

Le era extraño tener un encuentro con un animal porque nunca le habían dejado tener un perro, pero el suave tacto le hace sentir mucho mejor, como tranquilizándolo y espantando los nervios y emoción que tenía al entrar ahí.

-       Parece que le gusto.

-       Dudo que a alguien no le gustes.

Palabras que suenan demasiado sinceras cuando se levanta y nota como las mejillas de Yunho estaban tan rojas como las de él cuando se avergonzaba. Le ve intentar esquivar su mirada, pero solo consigue abrir y cerrar la boca como si se tratara de un pez fuera del mar.

-       No sé porqué dices esas cosas hyung, me dan vergüenza.

-       Lo siento, ignórame. Es mejor que estudiemos.

Jaejoong asiente con miedo y camina hacia el living en donde había una mesa que les podía servir para estudiar, mientras sus palabras inconscientemente seguían rondando en su cabeza. Saca los cuadernos apropiados y cruza sus piernas en el momento en que Yunho llega a su lado y le deja un vaso con bebida cerca de su mano.

Todo en este momento parecía demasiado irreal.

La situación de ambos, solos, en la casa de Yunho. La cercanía que tenían a pesar de la confesión de sus sentimientos, y la preocupación casi innecesaria de Yunho por algo que él no debía entrometerse.
O era demasiado bueno o realmente le había dado tanta lástima que no le quedó otra que ayudarlo.
Se concentra en como las venas de sus manos parecen sobresalir cuando revisa los contenidos que tenían que estudiar, frunciendo el ceño en ciertos momentos y susurrando cosas sin sentido cuando leía algo que le traía recuerdos a su memoria.

Pero él, estaba ahí, intacto, rogando que no notara de quién se trataban todos esos dibujos que habían en los márgenes de las hojas, porque todos eran él. Yunho en el trabajo, con camisa, sonriendo, frunciendo el ceño y haciendo acciones que probablemente ni existieran, pero que él sí se encargó de imaginar.
Por eso le estaba yendo mal en el colegio, porque lo único que era capaz de retener en su mente durante el último mes era solo Yunho, Yunho y más Yunho.

Y no es que le costara mucho concentrarse siempre, pero cuando tenía un profesor de este estilo, que tenía una paciencia digna de imitar cuando él no entendía algo, se daba cuenta cuanto le quería a pesar de que el amor no fuera recíproco.

Yunho era tan bueno que le era imposible no seguir sintiendo cosas por él. No seguir enamorándose.

Asiente cuando es necesario y acata cuando él le pide que realice algún ejercicio para ver si entendió. 

Ejercicios que él ya tenía más que claros, pero que seguía dudando solo para que la sesión de estudio no se acabara y Yunho siguiera con él, hablándole y siendo paciente.

(A veces Jaejoong imaginaba que tenían una relación y sentía que su vida volvía a tener sentido.)

-       Hyung, ya entendí.

Los ojos de Yunho se abren sorprendidos, aún sosteniendo un lápiz en su mano y con la camisa arremangada hasta la mitad del brazo.

-       ¿Seguro? ¿cien por ciento seguro?
-       Sí, ya sé como se hace.

-       ¿Quieres que comamos algo o prefieres que te vaya a dejar a tu casa?

-       Tanto estudiar me dio hambre.

Yunho se levanta con más ánimo que antes y le dice que conoce un lugar de sushi cercano que es bastante bueno y que les podría servir.

(Como si él fuera capaz de negarle algo en algún momento.)

Así que la sonrisa de Jaejoong solo se dedicó a crecer con cada minuto que pasaba, incluso pidiéndole si podían sacar a Taepoong porque parecía que hace años no caminaba.

Un paseo demasiado corto y sin sentido si se le veía desde otra perspectiva, pero que Jaejoong aprovechó como si su vida dependiera de ello. Caminaron por la calle, riéndose de un par de cosas, mientras Yunho le decía alguna dudas del colegio o contaba experiencias que podían armonizar la caminata. Solo que Jaejoong parecía aburrirse y correr de vez en cuando, sorprendiéndolos a ambos, y haciendo que Jaejoong se adelantara solo para poder jugar con él.

Cuando vio a Yunho sonreír por esas pequeñas carreras que hacía con el perro, sintió que inevitablemente este día se estaba convirtiendo en uno de los mejores que había tenido hace mucho tiempo.

-       Te esperaré aquí con Taepoong.

Se sienta en el borde de un macetero fuera del local y afirma con cuidado al perro que ya se había cansado y soltaba sin césar restos de baba sobre sus pies.

-       No lo hagas correr de nuevo o morirá de un ataque cardiaco. Vengo rápido.

Sigue al alto con su mirada, viendo como saludó apenas entró, siendo probablemente un cliente frecuente porque una de las mujeres que atendía le hablaba con mucho entuasismo. Nota como mueve su cabello al compás de las palabras y como Yunho reía por algo chistoso que le acababa de decir.

Sin embargo, Jaejoong no se contagiaba de esa felicidad. Solo sostenía a Taepoong y le oía roncar de manera fácil sobre el cemento.

La escena que había comenzado a ser tan feliz, ya no era así. Su sonrisa se esfuma cuando nota que la mujer le tocaba el cabello al alto y le decía un par de halagos seguramente, mientras el otro solo se dejaba estar y entregaba un par de billetes esperando la orden.

Ambos tenían edades parecidas. La mujer era guapa y haría una bonita pareja con Yunho que solo se encargaba de sonreír y agachar la mirada para no verse avasallador.
Tan preocupado de todo, tan caballero como siempre.

Jaejoong no se da cuenta cuan absorto estuvo mirando la escena y dándose cuenta que él nunca lograría algo así, cuando ve a Yunho de pie frente a él con una sonrisa demasiado grande y un par de bolsas que de por si le dejaban ver que había comprado más comida de la necesaria.

Le cuesta levantarse con el mismo entusiasmo de antes y sonreír de una manera que ya le era lejana y no le parecía natural.

-       ¿Pasa algo? ¿te quieres ir?

Caminan más lento que antes, incluído Taepoong, con algo de frío a causa de la brisa, pero que a Jaejoong afectaba más de lo normal.

Se sentía congelado porque había notado cuan mínimas eran las posibilidades de una relación con Yunho si habían miles de mujeres a su lado que sí lo podían tener.
Niega lento y agacha la vista.
-       No, nada.
-       ¿Te quieres ir a tu casa?- insiste-. Podemos dejar la comida para otro día si estás cansado, lo entiendo.
-       Está bien hyung, solo tengo hambre.
Cruzan en silencio y suben al ascensor con menos ánimo del inicial, incluso contagiando a Yunho que parecía no entender nada. Arman la mesa ambos igual de callados y sentándose uno al lado del otro apenas empiezan a comer. Una comida que había partido con un ánimo mucho más próspero, pero que por una causa que Yunho aún no sabía, había declinado por completo.

-       ¿Por qué estás tan callado?

Jaejoong mastica lento a la vez que deja los palillos de metal a un lado asumiendo su derrota y la sinceridad con la que tendría que hablar. Solo que le cuesta, le cuesta mucho.

-       Jaejoong sé que algo te pasa, no lo ocultes.

¿Por qué tenía que ser como un libro abierto? ¿por qué tenía que ser tan obvio con él? ¿solo con él?
Juega con sus dedos cuando levanta la cabeza y ve como Yunho le miraba serio y sin despegar la vista de encima, advirtiéndole que quería una respuesta. Una respuesta que le llenara y no una de adolescente tímido que no sabía como actuar ante la vida.

Porque Jaejoong había empezado a madurar, solo que él no lo estaba notando.

-       No me gusta pensar que una persona desconocida puede tener más posibilidades contigo solo por el hecho de tener más edad que yo.

Un susurro que sale más doloroso de lo que espera y que provoca que Yunho se ponga en la misma posición que él, olvidándose de la comida y de todo lo que pudiera interrumpirlos en ese momento.
Yunho está tan serio que le asusta.

(Aunque fuera un poco.)

-       ¿Por qué dices eso?

-       Porque me di cuenta como te miraba la noona de la tienda.

Un suspiro de parte de Yunho le hace preocuparse cuando le ve volver a comer tranquilo como si no le hubiese dicho algo demasiado importante para él, o algo que debió haber dejado de pensar hace bastante tiempo.

Porque prácticamente le había dicho que aún sentía cosas por él, pero Yunho al parecer, ni siquiera se había dado por aludido.

(Y le dolió. Más de lo que esperaba.)

-       No deberías preocuparte de eso.

-       No puedo evitarlo hyung- ya le daba igual seguir siendo sincero, porque ni siquiera era capaz de mentir cuando estaba con él-. Me sigues gustando.

-       No te pido que lo evites, solo que no deberías preocuparte por algo en lo que tú tienes más 

posibilidades que ella. Ella no me gusta, Jaejoong. Ni tampoco me gustará.

-       Pero tú no quieres estar conmigo porque soy menor- susurra.

-       Yo sí quiero estar contigo Jaejoong, solo que no debo.

Palabras que le hacen perder la conciencia y defoncarse de la imagen de Yunho cuando ve que sigue comiendo mientras le estudia sus reacciones.

Reacciones estúpidas, shockeantes y adolescentes porque no sabía qué hacer cuando le escuchó decir eso. De hecho, estaba seguro que se había olvidado de cómo se respiraba.

De pronto el mundo comenzó a dar demasiadas vueltas y él no estaba preparado para recordar como se podía seguir de pie sin caer de cara contra el cemento. Porque sí, sentía que estaba flotando en un mundo en que solo existía en su mente y que nunca formaría parte de la realidad.

(Y Yunho seguía comiendo. Solo comía.)

Pero cuando se siente capaz de tener una reacción normal, Yunho deja los palilos a un lado y le mira casi con una sonrisa, pero no del todo.

Está seguro que se encuentra nervioso porque le es dificil describir como le ve en ese instante.

-       Sé que no te esperabas esto, pero necesitaba decirlo porque tú has sido demasiado sincero como para que yo no actúe de la misma forma.

-       Gracias hyung- siente como si su voz no fuera de él y fuera de otra persona solo por la emoción-. Me haces feliz.

Ahí, en ese instante, es cuando ambos podrían describir la situación como verdaderos adolescentes que recién están conociendo el amor. Jaejoong le mira con vergüenza y Yunho sonríe porque no sabe de que otra manera actuar ante una situación así. Porque nunca había pasado por esto. Nunca no había tenido algo claro o le había costado tanto asumir sus sentimientos hacia alguien.

Yunho nunca se había obligado a decidir entre lo correcto y lo incorrecto.

Pero ahora sí.

(Y resultó que lo incorrecto estaba siendo lo incorrecto.)

La distancia comienza a acortarse hasta tal punto que Yunho puede sentir sus piernas rozándose con la de Jaejoong. Pero se miran, solo se miran recordándose lo que no se habían visto por dos semanas e intentando memorizar todos esos centímetros que aún les faltaban por descubrir. Pero el menor no aguanta más y se levanta de forma lenta y le abraza de tal forma que sus brazos se hacen eternos cuando rodea su cuello. Cuando se hunde en su olor y agradece que pueda disminuir la distancia porque Yunho sí se lo tiene permitido. Y no se demora mucho cuando unas manos le abrazan por sobre la ropa encima de su cintura, apegándolo más a él y respondiendo de la misma forma que él tantas veces soñó e imaginó en su mente.
Sueños por los que hubiese pagado o dado su vida entera, pero que ahora se estaban volviendo realidad.

-       Eres muy lindo hyung- susurra con demasiado cuidado.

Eres hermoso. Eres perfecto. Eres lo que he soñado y lo que me hizo despertar de esa burbuja apartada de la sociedad.

Eras lo que necesitaba.

Tantos pensamientos que Jaejoong prefiere omitir por vergüenza cuando se separan y quedan tan cerca que puede contar cuantas pestañas tiene Yunho en sus párpados. Pero no se besan, solo se quedan ahí, cerca, sintiendo el calor del otro y estudiándose más aún si es que era posible.

El calor del cuerpo de Yunho atrae el suyo y el propio se descarga en él.

(Y aún siente su perfume, que era lo mejor de todo.)

-       Esto es demasiado dificil.

La respiración de Yunho choca con su rostro y cree que nada puede mejorar ese momento.
Absolutamente nada.

-       ¿Por qué?

Y qué perdido estaba. Porque cuando Yunho sube sus manos hasta sus mejillas y esas malditas caricias sobre su piel consiguen volverlo loco, cree que Yunho lo conoce mucho más de lo que él se conoce a si mismo.

-       Porque tengo demasiadas ganas de estar contigo, pero no debo.

Mariposas y más mariposas. Mariposas que invaden su cuerpo, su mente y su alma. Mariposas que le hacen perder la cabeza y que todas huelen a Yunho y tienen la imagen de él.

-       Si debes, sí podemos estarlo, nadie se va a enterar hyung, te lo juro.

-       Extrañaba tus mejillas rojas.

Palabras que le desencajan de su diálogo de convencimiento, sonriendo porque todo parecía salido de un cuento y porque ambos estaban siendo inexpertos en este momento.

-       Hyung yo te

Y le besa. Le interrumpe y se come las palabras en sus labios porque Yunho no se podía aguantar más. No podía seguir aceptando que alguien fuera tan adorable y se tomara el tiempo exacto para las cosas cuando él parecía demasiado apresurado en todo.

Los labios de Jaejoong son tan suaves que contrastan con los suyos que parecen pedir más e ir a un ritmo más rápido de lo que el menor quería. Pero se toma su tiempo, se adapta a él y disfruta inclinándose sobre su cuerpo y apoyando una mano tras él, contra el piso, para que ninguno de los dos cayera. Los labios de Jaejoong son tan inexpertos que le encantan. Le besan con cuidado, succionan con cuidado y todo con precaución.

Todo moderado.

Todo perfecto.

Y más aún cuando se separan y Jaejoong está inclinado y le cuesta abrir los ojos y recordar que esto sí estaba pasando. Le mira con los labios entreabiertos y brillosos y más impresionado de lo que a Yunho le hubiese gustado ver.

-       ¿Qué pasa? ¿me apresuré demasiado?

-       No- sonríe demasiado feliz aún con Yunho inclinado sobre él que le miraba demasiado asustado-. Estoy bien. Me gusta.

-       ¿Y por qué tiritas?

-       Es que estoy un poco nervioso, nadie me había besado así antes.

Yunho le mira aún preocupado y se retira hacia atrás, tomando distancia y pensando que quizás sí había sido demasiado invasivo con él.

De alguna u otra forma, tenía que aprender a controlarse.

-       Ya es tarde, es mejor que te vaya a dejar a tu casa.

-       No hyung, no quiero.

-       Jaejoong, se lo prometí a tu papá.

-       No me importa, quiero quedarme contigo.

Una discusión que inevitablemente es más agradable de lo que parece, viendo como Jaejoong seguía comiendo como si nada, ignorándolo casi por completo si es que no le viera sonreír.

-       Jaejoong-ah no me hagas las cosas dificiles. Podemos vernos otro día.

-       Quiero que me vayas a buscar más seguido a mis clases de piano- exije tragándose una gran bola de arroz ante un atónito Yunho.

¿Eso hacían los novios, no? Tenía la chance de exigir si quería.

Pero Yunho no le deja el camino fácil, porque cuando se levanta y baja las mangas de sus antebrazos, sabe que le dirá un discurso que le daría su padre, pero que en esta ocasión no se podría escapar.

-       Y yo no quiero que vuelvas a dejar de hablar por mi culpa. No debiste haberlo hecho.

-       Lo siento, no me retes- susurra con un puchero en sus labios.

-       Debo hacerlo, y vamos o Taepoong seguirá llenándote de baba las piernas.

Le da una de sus manos para ayudarlo a levantarse, dejándolo de pie en cosa de segundos y llevándose un ladrido adormilado del perro que seguía durmiendo como si nada hubiera pasado. El roce provoca que ambos se sonrían y miren el piso mientras se ponen los zapatos para salir de inmediato de ahí.

Y cuando suben al ascensor no se besan ni se acarician por miedo a ser vistos, solo Jaejoong apoya su frente en el hombro de Yunho, descansando y grabándose cada momento para llegar a retratar segundo por segundo en una hoja de papel.

Al igual que el viaje en la moto en donde ya no dudó en abrazarse a su cuerpo más de lo normal, sabiendo que ahora se le estaba permitido hasta mucho más.

Un viaje que con cualquier persona era demasiado largo, pero ahora era injusto que la distancia se hiciera tan mínima porque cuando se baja de la moto y Yunho se saca el casco para despedirse, Jaejoong no sabe como reaccionar y solo atina a chocar sus labios con los suyos en un simple roce que le permitiría ser feliz por días, semanas y años enteros.

Un roce que lo vuelve loco y que a Yunho, no lo deja muy atrás.


**



Jaejoong entra corriendo al edificio, saludando al conserje y haciendo de memoria el recorrido de hace un par de días atrás. Sabía que era demasiado temprano, pero no le importaba si tenía que esperar demasiado con tal de ver a Yunho.

Incluso aunque apenas sean las cuatro de la tarde.

Así que cuando entró al departamento –porque impresionantemente había espiado su clave cuando fue con Yunho y se la aprendió de memoria- se sintió como si estuviera en su propia casa. Dejó la mochila sobre los sillones y jugó un gran rato con Taepoong que no paraba de mover su minúscula cola al ver que alguien había ido a verlo antes de lo presupuestado.

Incluso se comió un par de cosas que pilló, hizo sus tareas y vio televisión con el perro encima de su cuerpo.

Pero cuando el sueño comenzó a atacarlo, no le quedó otra que quedarse un rato de pie mirando por el ventanal de la habitación, para luego dejarse caer en el colchón y dormir más de lo que hubiese dormido hasta en su propia cama.

Todo era tan perfecto en ese departamento, que nada podía salirle mal.

Excepto que cuando Yunho entró al lugar y vio que todo estaba desordenado y habían cosas que no eran suyas dispersas por el living, se asustó. De hecho pensó que le habían entrado a robar hasta que vio una gran cantidad de dibujos dispersos en la mesa y que la televisión sintonizaba un canal que él no estaba acostumbrado a ver (y no es que rechazara el animé.)

Y que claramente, nada le pertenecía a él.

Arrastró sus pies hasta la habitación, intentando no hacer mucho ruido, cuando ve a Jaejoong durmiendo de boca abajo sobre su cama con Taepoong sobre las costillas y en una pose tan relajada que le es imposible no sonreír de ternura.

¿Cómo mierda había entrado?

Ni él era capaz de adivinarlo.

Se acerca con el mayor cuidado posible y se hinca hasta quedar a su altura y permitir ordenarle unos mechones de cabellos desordenados y salvajes que salían de su lugar habitual, mientras le empujaba un poco e intentaba levantarlo para poder meterlo bajo las sábanas si no quería morir de un resfriado.

Pero le cuesta. Jaejoong refunfuña y arruga la nariz y se queja de forma inentendible, pero finalmente acatando y moviéndose hasta tal punto que Yunho podía taparlo hasta el cuello y que Taepoong se volviera a acomodar sobre su cuerpo.

Le es inevitable no quedarse un par de minutos mirándolo antes de cambiarse de ropa y sacarse esa corbata que prácticamente le ahorcaba durante todo el día.

Y cuando vuelve a la cocina siente un cargo de conciencia mucho más alto que cuando está solo porque siempre cocinaba solo para él, pero en este caso, había alguien más que no tendría que matar de una intoxicación así que se decide por lo más fácil según él: carne.

Carne que hizo que Jaejoong despertara en cosa de minutos solo por el olor, estirándose en la cama y notando que él no se había acostado de esa forma y que probablemente el día había dejado de ser tan aburrido porque ya no estaba solo, estaba Yunho, podía olerlo.

Se guía por el exquisito olor de la carne y le ve ahí de pie, cortando unas verduras concentrado, mientras a lo lejos en la televisión, sonaba un partido de fútbol de Inglaterra contra Corea. Algo bastante aburrido para él, pero que al alto le tenía de nervios porque ni siquiera notó cuando él ya estaba en frente, bostezando y estirándose una vez más porque el sueño había sido demasiado reparador.

Cuando se ven parece que el tiempo se detiene y las sonrisas sobran.

-       No sabía que habías llegado.

-       Y yo no sabía que te sabías la clave para entrar a mi departamento.

Jaejoong se acerca un par de pasos más, perezoso y quedando frente a Yunho que dejó las verduras de lado, limpiándose las manos para comenzar a ordenarle ese cabello que siempre parecía demasiado rebelde.
-       Me fijé el otro día cuando vinimos, tengo buena memoria, ¿sabes?

Un bostezo más que Yunho se encarga de tapar con su mano y que le hace sonreír porque no puede creer que esto de verdad estaba pasando.

-       Deberías venir más seguido, Taepoong te adora.

-       Creo que tendré que hacerlo si no quieres ir a buscarme a clases- se queja casi como el niño mimado que sí era.

-       No es mi culpa que tu papá me ahogue en trabajo.

Se queja cuando Yunho quita las manos de su cabello, sonriéndole aún, pero dejándolo insatisfecho porque sentía que aún le faltaba amor al reencuentro.

(Lo había extrañado demasiado, ese era el problema.)

-       ¿Estás haciendo algo para comer? Comí algunas cosas de tu refrigerador hyung.

-       ¿No falta que hagas algo antes de decirme eso?

-       ¿Eh?

-       Esto.

Yunho le toma desde el mentón y une sus labios en un suave roce que le hace sonreír mientras es besado y mientras se pone de puntitas porque no le alcanza en estatura. Yunho sabía exquisito y él se sentía un estúpido porque creía que cada beso era mejor que el otro.
Y que cada uno, le dejaba con ganas de más.
-       Ah, eso- susurra sonriendo.

-       Sí, eso- Yunho le besa corto antes de volver a separarse y se lame los labios, volviendo a concentrarse en lo que estaba antes-. ¿Tienes hambre? Estoy cocinando carne porque no creo que nos convenga seguir comiendo sushi todos los días.

-       Me encanta la carne.

-       Entonces siéntese caballero que ya está listo.

Una invitación que le hace sonreír como idiota y sentarse frente a donde estaba el alto, esperando a tal grado de emoción que se sorprendió bastante cuando vio un plato bastante apetitoso frente a sus ojos.
¿Había algo que hiciera mal?

Cuando comienza a masticar lentamente dándose cuenta que no solo se veía bien sino que sabía de la misma forma, nota como Yunho comía de una forma tan desesperada que le hace dejar los palillos a un lado, solo para darse el tiempo de mirarlo y sonreír.

-       ¿Qué pasa?- intenta tragar, pero le es dificil-. ¿No te gustó?

-       Si me gustó, pero parece que hoy no te dejaron almorzar hyung.

Las mejillas de Yunho enrojecen tanto que por un momento pareciera que los roles se habían cambiado y que Jaejoong era el mayor y el que ponía orden a la cosas. Comen en silencio, tomándose el tiempo adecuado y comentando un par de cosas sin importancia.

-       Hyung yo dejé mis dibujos aquí- recuerda el menor, frunciendo el ceño.

-       Los dejé encima del sillón- toma un trago de agua y continúa-. Debo admitir que los vi.

-       No debías verlos, hyung malo.

Se levanta de la mesa justo en el momento en que Yunho termina, notando como ya era de noche y las luces de la ciudad los iluminaban. Y sus dibujos, esparcidos por toda la mesa, a la vista de ojos que a él no le hubiese gustado que vieran.

No por rabia, sino que por vergüenza.

Siente los pasos de Yunho luego de un rato, acercándose y sentándose a su lado del sillón, acariciando con una mano su espalda, pero sin dejar de mirar por sobre su hombro lo que observaba. Yunho era curioso, ya lo tenía más que claro.

-       Quiero uno.

Jaejoong le mira por sobre su hombro, serio y preocupado a la vez.

Él dibujaba para si mismo, nunca para los demás y menos para alguien tan importante como Yunho. Pero el alto seguía mirando los dibujos que tenía en su mano, impresionado.

-       Estos son muy feos, te haré uno especial.

-       Quiero uno en el que salgas tú.

-       Noo- niega, nervioso-. Yo nunca me dibujo.

-       Ahora tendrás que hacerlo.

La caricia de su espalda se traslada hasta el muslo de Jaejoong, acariciando con cuidado, casi como si lo estuviese domando. El menor no puede negar que le molesta su cariño, pero a veces no sabía como reaccionar.

(No solo a veces, sino que todo el tiempo.)

-       ¿Has visto este?

Un dibujo de Taepoong sentado le mira desde la mano de Jaejoong, capturando su atención de inmediato, sorprendiéndose más que antes incluso.

Le emociona lo bien que dibuja el menor y lo bien que retrata cosas que para él serían dificilisimas. Especialmente su perro, que lo haría con un simple círculo y un par de puntos como ojos.

-       Me encanta, te lo compro.

-       No está bien terminado, pero si de verdad lo quieres, puedes quedarte con él.

-       Me gustan todos- Yunho apoya su cabeza en el hombro de Jaejoong, acomodándose-. Hasta en los que salgo yo.

Dios, ese calor en sus mejillas.

Jaejoong tapa su cara con sus manos, intentando esconder su vergüenza, sabiendo que más que pasar desapercibido, estaba llamando más la atención, pero no le importa porque está seguro que tiene hasta el último cabello rojo de vergüenza.

Lo peor es que Yunho parecía disfrutar la escena.

-       No debías verlos hyung- se queja susurrando.

-       Dibujas demasiado bien como para que nadie los vea.

-       Tengo vergüenza- admite aún con las manos tapándolo.
-       Lo sé, pero te lo digo porque me importas.

Un mechón de cabello que Yunho se encarga de esconder detrás de su oreja cuando el teléfono de Jaejoong les interrumpe de golpe, asustándolos.

Una palabra en la pantalla que hace que el menor suelte un bufido y Yunho se ría porque a veces olvidaba que Jaejoong tenía límites de horario.

Mamá.

-       Hola mamá, sí estoy bien- un beso de Yunho sobre su hombro le hace sonreír a causa de las cosquillas-. No, no me pasa nada. Sí, lo prometo. Está bien, adiós.
El alto le mira acostado desde sus piernas, riendo de su sonrisa, mientras el menor intentaba mirarlo rudo, pero no le resultaba.

(Y lo peor de todo, es que le acaricia el rostro, ÉL.)

-       Era mi mamá.

-       ¿Sabe que estás acá?

-       No, por supuesto que no.

-       ¿Quería que te fueras? No debí llegar tan tarde.

-       Sí, yo quería estar más tiempo contigo, lo siento mucho hyung.

-       No te preocupes.

Jaejoong no sabe si su sonrisa o esa forma en que le mira o incluso el ladrido de Taepoong, fue lo que le dio el coraje suficiente para susurrar un suave y simple te quiero. Un te quiero con todas sus letras y sílabas y vocales llenas de sentimientos. Jaejoong le besa la punta de la nariz y sonríe sin esperar una respuesta, solo diciéndole lo importante que era para él.

Y notando como una vez más, era capaz de dejar a Yunho en un estado bastante nervioso y shockeado.
Se quedan un par de minutos más en silencio, disfrutando de la compañía de ambos y Yunho de esas caricias que lo llevaron a un punto de relajación que hace bastante tiempo no sentía.

-       Avísame cuando llegues a tu casa.

Caminan tomados de la mano hacia la puerta y Jaejoong a pesar de eso, opone resistencia.

-       Yunho… - se queja.

Pero no solo se queja, sino que le llama de una forma que hace que el alto se detenga en medio del pasillo y le mire sorprendido. Pero Jaejoong le mira casi asustado, arrepintiéndose.

-       Me gusta más así, sin el hyung. Es más de… novios.

-       ¿Entonces somos novios?

Yunho lo arrastra de la mano hacia la puerta de su departamento y sonríe, empujándolo un poquito o sino se le haría demasiado tarde.

(Aunque lo que menos quería en ese instante era que se fuera.)

-       Te están esperando abajo, no hagas que el chofer te odie.

Un beso que le pilla desprevenido y que hace que Jaejoong actúe distinto a las demás veces, besándolo con la boca más abierta y exigiéndole más pasión en esta despedida. Una pasión que él no dudó en entregar, olvidándose que se trataba de un menor y no de una persona de su misma edad. Incluso se dio la libertad de jalarle un poco su labio inferior, casi mordiéndolo.

¿Acaso nunca sabría que era lo que quería el menor exactamente?

No.

Se afirma del marco de la puerta para no perder el equilibrio y Jaejoong se separa sonriéndole malicioso.

-       No me quiero ir- se queja aún, inflando las mejillas.

-       Ven mañana- le besa corto y se separa, acariciándole el mentón-. Y pasado. Y pasado pasado.

-       ¿Puedo?

-       Eso no se pregunta.

Un beso igual al anterior que le deja con el aliento perdido y el corazón a mil por hora, hace que Jaejoong le sonría malicioso hasta que desaparece por el ascensor, dejándolo ahí, casi a punto de morir.

A punto de agonizar por un menor que tenía casi la mitad de su edad.

Y el mensaje no se demora mucho en llegar, asustándolo y haciéndole sonreír por lo obediente que podía ser cuando se lo proponía.

-Llegué ^^-

Una palabra que le deja hipnotizado mirando la pantalla de su celular y pensando si era necesario un mensaje de vuelta o no, pero cuando ve que su pantalla ya decía Enviado, se dio cuenta que ya estaba hundido hasta más arriba de la cabeza en eso que sus amigos tanto lo querían meter.

En eso que se llama amor.

¿Puede ser que ya te eche de menos?


26 comentarios:

  1. gracias por la actu me encanta la historia owwwww
    que lindo JJ <33333333
    Que bueno que se estan dando una oportunidad .....

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  2. lindo capitulo aunque a nuestro jongie aun le faltan x descubrir muchas peor muchas cosas sobre las relaciones entre adultos.... XD

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  3. Lo amè !!! ♥ ♥ ♥ ♥ ♥
    dios!!!! y yo que le estaba por tira piedras a yunho x hacer sufrir a JJ ¬¬ reacciono!!! Yun segui asi, sino te matare ...ok no xD
    tan lindo capi :)
    esos besitos >///////< ♥ ♥ ♥ y todo ><
    Hermoso !
    Contiiiiiiiiiiiii .... gracias x compartirlo :)

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  4. este fic me mata de ternura de lo hermoso que es... hasta yo siento las mariposas >_< jajajajaj que bueno que yunho se esta dando la oportunidad y ps espero que todo vaya bien.... gracias! en verdad amo este fic.... esperare el si cap *-*

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  5. Son taaaannnnn tiernos me encanta esperare, el siguiente cap, gracias
    bye

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  6. Ohh~~ tan linduusss ^^..
    por fin son novios *w* a jae se lo describe tan cutie ♥ y Yunnnie es un amorshhh *3* espero no se metan en problemas
    me encanta el fic gracias por compartirlo. .!!!:)

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  7. Que hermoso al fin YunHo hizo caso a su corazon
    Y Jae se nota que esta muy enamorado :3
    Ya quiero el proximo capi :D

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  8. susto que paso yunho al no saber quien esta en su casa pero se a de haber llevado una gran sorpresa al notar a el bello durmiente que tenia en su cama me encanto y mas que se dieron las cosas de ser novios a escondidas haber si no se mete en problemas yunho espero que no
    GRACIAS por compartir hasta pronto bye

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  9. ya son novios ! Wiiii...!
    ahora que nadie se entere para que no se metan en problemas u.u
    este capitulo tuvo mucha dosis de dulzura y ternura XDD!
    Gracias por el capitulo! cdt ;)

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  10. ahhhhhhhhhhhhhhhh ***---*** q bello es el amor *v* dfkljhgdklhgldskghkdls este par es tan ksdfjghdlfghdlfkjghdkghkdghkdhgk <3 <3 <3

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  11. Me encanto el capitulo.. pobre Jaejoong que se deprimió tanto que dejo de hablar por lo menos sirvió para Yunho se diera cuenta lo importante que es Jae en su vida ... y ya son novios los dos son tan dulces... hay tanta miel ahí que me va a dar diabetes *w* ...
    Podrán mantenerlo siempre en secreto... tarde o temprano alguien se va enterar ... no quiero que se separen son tan lindos juntos .. Gracias por la actualización

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  12. woooo me encanto este capitulo lleno de amor ^o^ y de que porfin sean novios pero que tendrán que llevar su relacion a escondidas ..... pero que lindos cuando se sonrojan ambos jejejeje
    Gracias :) esperare el siguiente capítulo que pasara que pasará jejeje

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  13. Hay Dios lo ame!!!
    Espero que sepan llevar las cosa por los cortos 3 años que le faltan a Jaejoon ¬.¬
    Pobre Yunho, si que la tendra dificil.
    Ojala y que nadie los pille hasta que Jae sea mayor.

    Gracias por el cap ^_^

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  14. Kyaaaaaaaaa que les dure la relacion mucho tiempo y no los descubran.

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  15. aww que lindo se comportan cuando estan juntos <3 pero estan jugando un juego peligroso
    sobre todo para yunho puesto que le dobla la edad a jae y aunq para ellos no es algo q impida el q sientan amor por el otro los demas no lo veran asi si se llega a saber u.u solo espero q yunho no termine mal asdada gracias x compartir ^^

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  16. son tan lindos <3
    pobre boo dejo de hablar menos mal yunho ayudo
    esta relacion no siempre se va a poder mantener en secreto, temo por ellos :(

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  17. Son tan lindos........todo...
    pero espero que no tengan prolemas............ tan pronto

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  18. amo a estos dos.... están tan enamorados y ya son novios.
    así se hace Yunho ,... a no arrepentirse que el amor del bueno solo viene una vez en la vida y no hay que dejarlo pasar-
    espero que no tengan muchos problemas en el futuro.
    gracias

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  19. Un hermoso capitulo!!!!!!!!!!! amo como se se quieren y lo demuestran los dos son tan tiernos *.*

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  20. Que lindos!!!
    Me alegra que YunHo por fin aceptara sus sentimientos, era obvio que solo les estaba haciendo daño a ambos.
    *-*!!!!

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  21. ¡Que hermoso! Me encantó este capítulo, pensé que tardarían más en reconciliarse pero en cuanto Yunho supo que su Jae estaba mal no dudo en ir por él :3
    Y ahora ya hasta son novios y aplican la de "está mal pero se siente bien" Hahaha son unos traviesillos cx

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  22. Ooooh Jae dejo de hablar por Yunho pero vuelve a ablar por el ahaha
    Ya comienza a ser una linda pareja espero que el padre de Jae no sospeche nada
    Que nervios quiero sabes si lo van a descubrir espero que sea felices y no sufra mucho

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  23. kyaaaa muero de tanta miel que destilan los dos :)

    Jae debes tener paciencia, no puedes apartarte asi de las personas, Yunho te ama eso ni lo dudes.... solo deben ser mas cuidadosos.

    Supongo que en algún momento las cosas se complicaran pero si ambos se aman podrán superarlo.

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  24. Que linda relacion la del yunjae n.n
    Me encanta, como jaejoong puede ser maduro y yunho un tanto infantil xD
    Gracias

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