//////Un año atrás//////
Hoy era un día especial, estaba más que feliz.
Al fin, luego de tantos años de trabajo, me habían
ascendido.
Había pasado por una tienda cercana a casa para comprar
algún vino espumante.
Esto tenía que celebrarse a lo grande.
Ahora tendría más tiempo para pasar en casa, más tiempo para
pasar con Lisa, para poder ver crecer como se debe a mi hijita.
Elegí una de las botellas más caras de la góndola, ya que
ahora iba a tener dinero suficiente para darme los gustos que yo quisiera.
Caminé hasta la caja registradora para pagarla, y de una
buena vez marcharme a casa.
Fui hasta el parking donde había estacionado mi carro.
Antes que nada tomé mi móvil y marqué el número de casa.
Iba a pedirle a la señora Lee que preparara una deliciosa
cena para Lis y para mí.
Hecho esto, puse en marcha el vehículo y emprendí viaje
hacia mi hogar.
Detuve el auto en la puerta de casa. Saqué las llaves y las
dirigí a la cerradura.
Apenas abrí la puerta un olor delicioso llenó mis fosas
nasales. Definitivamente la Sra. Lee era la mejor cocinera del mundo.
Ingresé a la estancia y me dirigí a la cocina.
-Buenas tardes señor, ¿Cómo ha estado su día?- Me saludó.
Estaba cortando algunas verduras para acompañar la cena.
-De maravilla, no podría estar mejor-Respondí entusiasmado.-
¿Y Melody?-
-Duerme Señor-
Abandoné la cocina y me dirigí hasta la planta alta, más
bien hasta el cuarto de mi angelito.
Abrí la puerta con suma delicadeza, no quería interrumpir su
sueño. Todo se encontraba en silencio.
Observé la habitación.
En ella predominaba el color rosa.
Las paredes, las cortinas, los muebles, los peluches, la
cuna. Su madre y su enfermiza obsesión por el rosado. Recuerdo que hasta el
vestido de bodas qué usó para nuestro matrimonio era de ese mismo color.
Mis pasos me llevaron hasta su cunita, donde reposaba. Mel
descansaba tranquilamente con su chupón en boca.
¿Adivinen el color?
Azul.
Si, era lo único que desencajaba allí, en ese “planeta”
rosado, por así decirle.
Ese chupón se lo había comprado yo. Reí para mis adentros
cuando llegaron a mí las imágenes del escándalo que armo Lisa al ver el color
de ese objeto.
Todo un drama.
Acaricié su cabecita.
Sus cabellos eran suaves, tan oscuros como los míos. Hubiera
preferido que heredara el color de cabello de su madre, ese rojo caoba que
cautivó mi mirada desde un principio.
De todas formas era preciosa. Mi niñita era perfecta.
Un llanto me trajo al mundo real, es que tan sumido en mis
pensamientos estaba que no noté cuando Mel había despertado.
La tomé en brazos enseguida, para calmarla un poco. Después
de unas cuantas monerías de mi parte, logré que su llanto cesara.
La miré nuevamente. Era como estar arropando a Lisa entre
mis brazos. Un pensamiento bastante estúpido la verdad, pero es que mi princesa
era el vivo retrato de Lisa. Creo que lo único que sacó de mi era el color de
mi pelo. El resto se lo había llevado de su madre.
Bajé con ella hasta la cocina y abrí el refrigerador para
coger un biberón.
Iba a calentar su leche por si tenía hambre.
Puse la cacerola con el biberón en el mechero de la cocina y
lo encendí. Mientras esperábamos a que la leche
se entibiara comencé a jugar con
ella.
Después de un rato, noté que la Sra. Lee ya se había
marchado a su casa, y claro estaba, ya eran más de las nueve de la noche.
El pollo se encontraba dentro del horno, la ensalada en la mesada y al espumante que
compré lo había colocado en un bote con hielo para mantenerlo fresco.
Pensándolo bien, no debía faltar nada para que Lis llegara
del trabajo, asi que me apresuré.
Apagué el mechero y cogí la botella para comenzar a
alimentar a mi ángel.
Una vez vació todo el contenido de su biberón, quedó dormida.Siempre
caía en los brazos de Morfeo después de comer.
Esto me venía perfecto.
Quería tener una velada tranquila y romántica con mi mujer.
Llevé a la niña hasta su cuarto y la recosté en su cuna.
Besé su frente y me fui, cerrando la puerta detrás de mí.
Me encontraba en el living de casa viendo un partido de
fútbol americano.
Toda mi atención estaba puesta en la pantalla del plasma,
hasta que la puerta de entrada de casa se abrió tras mi espalda, dejando ver a
una cansada Lis. Por lo visto, su día en el trabajo había sido algo duro.
Caminé hasta donde se encontraba y le di un beso de
bienvenida.
-Amor, ¿Qué haces aquí tan temprano?- Preguntó mientras dejaba unos rollos de tela
en la mesita del recibidor. Estaba algo sorprendida de tenerme en casa a estas horas.
-Tengo algo importante que decirte Lis-. Su cara palideció
al instante, como si hubiera visto un fantasma.
Sonreí para mis adentros.
Seguro la muy tonta estaba pensando que quería reanudar lo
del divorcio.
Ese tema había quedado en el pasado para mí. En realidad,
era una situación que ambos habíamos superado. Una crisis que cualquier pareja
de casados sufre, a mi parecer. Gracias al cielo pudimos seguir adelante y
dejar atrás todo eso.
Tomé su mano y la lleve conmigo hacia el sillón, donde antes
había estado viento la televisión.
Una vez sentados allí proseguí con lo que tenía que
contarle.
-Me han ascendido cariño- Sus mejillas retomaron ese color
carmesí que siempre tenían y una sonrisa inundó su cara.
-¡Eso es genial amor!-
Se abalanzó sobre mí besándome, correspondí a sus mimos
sin chistar.
-Ahora podrás pasar más tiempo con Mel y conmigo amor, ¡Es
una noticia maravillosa!- Besó mis labios y volvió a sonreír aún más grande.
-Lo sé cariño. Ahora ven, vamos a cenar-
Serví todo en la mesa y llené nuestras copas con el vino
para brindar por mi nuevo puesto de trabajo. Después de eso nos dedicamos a
devorar, por lo menos yo, lo que la Sra. Lee había preparado.
Un rato después, Lis se dirigió a la cocina a lavar los trastos.
Yo por mi parte fui a echarle una miradita al cuarto de mi
niña.
Quizás había despertado y nosotros ni enterados de ello.
Abrí un poco la puerta y la pude ver. Estaba plácidamente dormida, sumergida en
el mundo de los sueños. Cerré la puerta y me dirigí a nuestro cuarto, el que
compartía con Lis.
Me puse el pantalón de mi pijama y me acosté.
A los pocos minutos entró ella, también se colocó su ropa de
dormir y se acomodó a mi lado, reposando su cabeza en mi pecho.
La abracé por su cintura y la acerqué a mí.
Nos miramos y nos besamos.
Era tan hermosa, no sabía realmente lo que vio ella en mí.
Era un tipo muy afortunado, eso lo llevaba claro.
Me coloqué sobre Lisa y le sonreí.
Y si, una noticia de tal calibre debía festejarse con todo,
y así lo haríamos.
A la mañana siguiente desperté.
Tanteé el lado de la cama donde Lis dormía, pero estaba
vació. Me levanté y fui al baño a lavar mi rostro y a cepillar mis dientes.
Hoy era sábado.
Gracias a mi ascenso no debía asistir al trabajo en estos
días. Eso me puso de muy buen humor.
Bajé las escaleras para ir a desayunar.Mi estómago estaba
haciendo un estrepitoso ruido, pidiendo que le echara algo para calmarlo un
poco.
Estaba a punto de ingresar a la cocina cuando escuché unas
risas que provenían de allí dentro. Una de las voces la reconocí de inmediato,
era la de Lis, pero a la otra no.
Era una voz masculina.
Apreté mis puños y me tensé.
No sé quién carajos era el sujeto que estaba allí, haciendo reír a mi
mujer de tal forma. Acaso qué, ¿Quería coquetearle haciéndose el sonrisón?
Ni una mierda.
Ingresé sin pensarlo dos veces, echando por poco la puerta
de la cocina al piso.
Lis estaba sentada en el desayunador tomando un café y
enfrente de ella, apoyado en la mesada, se encontraba un muchacho. Un
adolescente mejor dicho.
Ambos se quedaron mirándome con una ceja alzada. Genial
Yunho, ahora sientes celos de un mocoso. Que idiota, pensé.
-Amor, ¡Buenos días!- Saludó Lis. Después me miró de arriba
abajo-¿Qué te sucede? Te ves algo tenso-.
-No me sucede nada cariño-.
La saludé con un beso en los labios.
-Oh, déjame presentarte al hijo de HyeMi- ¿HyeMi? ¿Quién
rayos era HyeMi? ¡Ah sí! Ahora recuerdo.
La cotorra que no callaba nunca, una de las tantas amigas de Lis.-Su nombre es Jaejoong- Dirigí mi
vista a ese tal Jaejoong.
Un gato.
Eso fue lo primero que cruzó por mi mente cuando observé su
rostro
-Un gusto señor Yunho- Tendió su mano hacia mí en forma de
saludo, pero la ignoré y miré a Lis.
-¿Y para qué está él aquí?- Si, lo sé. Nada simpático lo
mío. Todo un ogro. El ogro Yunho sería apodado por el crío este seguro.
-Amor, el será el nuevo canguro de Melody- Era una broma
¿Verdad? ¿Él un niñero?Por favor si con la edad que tenía ni siquiera su propio
culo debe saber limpiar.
-Ahora yo estaré más tiempo en casa, puedo cuidar solo de mi
hija. No necesitamos a nadie Lisa-Le dije a mi esposa.
El chico estaba más que incómodo con nuestra discusión allí,
enfrente de él. Rascaba su nuca y miraba hacia otro lado.
-Vamos amor, tú no tienes idea de cómo se debe cambiar un
pañal- En eso tenía razón. Pero de todas formas no quería a un desconocido en
casa, menos cerca de mi princesa.
Lis volvió a hablar.
-Recuerda que yo
trabajo hasta tarde. Él te puede ayudar en lo que necesites con lo que respecta
a Mel. Además, Jaejoong es un buen canguro. Ha cuidado a la mitad de los niños
que viven en el vecindario-.
Por lo visto, Lisa no se daría por vencida.
Quería meter a este canijo a cuidar de nuestra nena, y una
vez que algo se metía en su cabeza, no había forma de sacárselo.
Miré al chico. El maldito no despegaba sus ojos de mí,
mierda que me ponía nervioso.
-Está bien, que se quede.-
Tras mis palabras Lis sonrió. Había conseguido lo que quería. Por otra
parte el mocoso me seguía observando, creo que su mirada calaba mis huesos.
-¿Qué tanto miras mocoso?- Mi pregunta lo agarró
desprevenido. Bajó su cabeza de inmediato, avergonzado. Lis me dirigió una
mirada reprochadora, la cual ignoré.
No sabía qué tenía ese Jaejoong, pero presentía que no era
nada bueno.
Algo me decía que
haberlo aceptado en casa había sido un grave error, algo de lo que me
arrepentiría más adelante...
Y sí que
me arrepentiría...
OoO quiero mas de esta historia.,..
ResponderBorrarese yunho que no quiere a jae cerca y después de un tiempo no querrá tenerlo lejos
ResponderBorrarNi siquiera se sabe limpiar el culo? JA! Ya te estoy viendo Jae, como vas a estar despues detras de ese culito. Ghrrrrrrrr ya quiero leer mas!!!!! Lisa no parece mala mujer......pero no importa si Jae es el que se mete en el matri, el. Yunjae siempre predomina. Yunho y Jae se van a quedar SOLITOS..... Urggggggg ya quiero el 3 capi.... Me encanta esta historia de amantes..... Gracias!!!!!
ResponderBorrarMe gusta mucho esta historia, ahora Jae será el tercero en discordia, pues se le notó enseguida que le gusto Yunho, por ahora lo repelió Yunho, ya veremos más adelante.
ResponderBorrarGracias
waa y asi es como jae llega a la vida de yunho *O*
ResponderBorrarse nota q a jae le gusto desde el primer momento pero Yun fue muy grosero con el ¬¬
asdasda esta muy interesante !! gracias x compartir ^^
jojojo està buenisimo
ResponderBorrarcontiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii !!!
este Yunho tan mal llevado con Jae desde un principio...
ResponderBorrarmuy interesante la historia, quisiera que la continuaras hoy ,mañana y pasado.
muchas gracias por esta actu
y mira q despues paso lo q paso... jajajjaajajajaja esta muy buena... ~~
ResponderBorrarohhhh que bien ** se explica como jae entro a la vida de yunho, en un principio yunnie lo rechaza pero veremos que tanto lo sigue rechazando mas adelante *q* lisa me da penita , jajaja le dio en bandeja de plata a yunho, ya quiero leer como yunho sucumbe bajo los encantos de jaejoong. gracias por actualizar
ResponderBorrarLo sentí muy corto el capitulo pero Yunho como es posible que te arrepientas de haberlo conocido eres cruel ..si ahora sabemos como Jaejoong llego asu hogar ahora falta de como se enmoraron como comenzo lo coqueteos lo roces el primer kiss >.<
ResponderBorrarGracias por el capitulo :)
Que sangron el yunho, pero bueno se entiende inconscientemente su cuerpo reaccionan ante jae. y pobre lisa me da cosa que muy prontito su esposo le pondrá el cuerno porque no podrá evitar la belleza del jae.
ResponderBorrargracias por compartir... :)
Pobre jae :cc sufriendo por yunho desde cuando se conocieron ....aaah!! De verdad que yunho no me esta agradando para nada.....
ResponderBorrarGracias por la actualizacion espera por el siguente Capitulo ^_^
Pobre jae :cc sufriendo por yunho desde cuando se conocieron ....aaah!! De verdad que yunho no me esta agradando para nada.....
ResponderBorrarGracias por la actualizacion espera por el siguente Capitulo ^_^
ya empecé a odiar a Yunho .... no quiero que Jae sufra mucho .... esta muy interesante esta historia ... actualiza pronto!!!
ResponderBorrarme encanto ya comprendí muchas cosas...la historia promete y mucho... mil gracias y espero el siguiente capitulo
ResponderBorrarSe nota que en verdad quería a su esposa, pero es evidente que se convirtió en un amor filial, a veces los sentimientos se confunden y eso le paso a Yunho, pero pobre no sabe ni lo que le espera.
ResponderBorrarGracias
Que tan menor es jaejoong para que yunho lo vea como un niño?... Ahora entiendo los sobrenombres que le decia en el primer capitulo... Debe ser por la diferencia de edad
ResponderBorrarEstara interesante saber como se fueron dando las cosas entre esos dos, se nota (o al menos eso pienso yo) que a JJ le gusto yunho? El menos eso explicaria porque no le quita la mirada de encima
Gracias nos leemos
Ooooh No se quien tiene mas culpa Yunho o el destino de Jae ser rechazado por Yunho....
ResponderBorrarGracias por compartirrrr <3
wow yunho si es pesado y celo con lisa y su bebe mel y no le gusto para nada a jae¡¡
ResponderBorrarwow yunho si es pesado y celo con lisa y su bebe mel y no le gusto para nada a jae¡¡
ResponderBorrar