domingo, 30 de marzo de 2014

Capitulo 2 - (Una Vida a tu Lado)

CAPITULO 2

Después de ése día nuestra relación fue mejorando poco a poco. No puedo decir que las dudas se habían desvanecido por completo; ellas continuaban allí, latentes, vivas. Se negaban a dejarme en paz, me atormentaban y eso se hacía tortuoso, mas al admirar ése rostro infantil que se iluminaba con el simple hecho de verme llegar, las olvidaba por unos instantes, ya no existían y sólo alcanzaba a desear protegerle a toda costa de cualquier amenaza. No quería que nadie le hiciera llorar jamás. Lo único que anhelaba, en realidad, era meterle en una pequeña cajita de cristal para que el mundo le observara, claro, pero no pudiera tocarle. Yo era su héroe y exclusivamente aspiraba comportarme como tal, ya que Jaejoong nunca ha sido seguro de sí mismo; necesita de alguien que le apoye para sentir que puede conseguir lo que se proponga y eso lo convierte en un ente vulnerable ante los crueles ojos de la humanidad, puesto que el mundo espera que todos seamos fuertes, iguales unos a los otros, una copia barata de algún prototipo perdido y desgastado, y si no encajamos en su concepto errado de perfección nos tornamos nada más que desecho al que se debe pisotear y humillar sin piedad alguna.


Pero Jaejoong se hallaba fuera del montón, a mis ojos él era, sinceramente, el más perfecto de los seres humanos.
Aún recuerdo cuando llegó a mí con sus grandes orbes negros empañados por las lágrimas y una mueca de tristeza dibujada en su tez blanca. Se negaba a decirme lo que le sucedía. Solamente sollozaba mordiéndose las mangas del suéter negro que me había pertenecido en alguna ocasión. Fue tan doloroso, me sentí impotente, devastado ¡Jaejoong lloraba y no tenía idea de cómo ayudarle! Y él a su vez no me daba las herramientas para hacerlo; únicamente gemía ahogadamente contra mi pecho, temblaba y se aferraba a mí como si no quisiera perderme. ¡Dios, no pensaba dejarle solo, en absoluto! Sin embargo, él continuaba con sus lamentos sin pronunciar palabra y mi corazón se encogía doloridamente. Creí que lloraría de la misma manera en la que él lo hacía. Terminaría derrumbándome y eso no me estaba permitido. Yo era su fortaleza, los brazos que le levantaban cuando ya no podía más, cuando la vida se hacía una carga demasiado pesada y si me desplomaba a sus pies ¿Quién le sostendría? No, no debía caer; no obstante la desesperación me embargaba y no lo soportaría un segundo más.

Me aprecié como a un muchachito dramático y susceptible. Incapaz de cumplir sus promesas.
—El cachorro. — dijo al fin y no entendí lo que pretendía comunicarme ¿De qué hablaba?
— ¿Cuál cachorro?— pregunté tomándole de la barbilla. Jaejoong desvió la mirada y suspiró como si le costara demasiado hacerlo. Realmente se encontraba afectado por alguna cosa que no se atrevía a decirme.
—No se mueve. El cachorro al que arrollaron con la bicicleta no se mueve ¡Se va a morir!— y todo se hizo claro. Lloraba por un pobre animalito callejero que había tenido el infortunio de cruzar la calle durante la luz verde. Aquello indudablemente me enterneció ¿Cómo conseguía ser tan bondadoso y sensible a los diecinueve años? ¡Y pensar además que su apariencia se asemejaba a la de un adolescente de unos diecisiete cuando mucho! Maravilloso, ciertamente lo era.
—Llévame con él y quizá pueda hacer algo— contesté suavemente, jugando con el mechón rebelde de su cabellera lacia y brillante, procurando llenarle de esperanzas. Quizá el animalito no había resultado demasiado lastimado y Jaejoong sólo exageraba. Y así fue. Al llegar al lugar me percaté de que el cachorro no tenía más que una pata rota. Lo tomé entre mis brazos y corrí al veterinario. En ése instante un nuevo miembro entraba a mi vida para colmarla de alegrías e innumerables dolores de cabeza: Taepoong, nuestro primer hijo. Y jamás me sentí más dichoso de realizar una acción loable. Jaejoong reía lleno de felicidad al comprender que el pequeño can no moriría y que igualmente pasaría a ser parte de su existencia como su compañero de travesuras y mejor amigo.

No voy a negar que llegué a sentir celos de Taepoong. Sin quererlo el pequeño perro acaparaba toda la atención de la persona que amaba y eso me hacía sentir enojado ¿Con qué derecho venía ése animalejo a robarme a mi novio? Me preguntaba cada día y mi furor aumentaba cuando Jaejoong se acercaba con la pequeña bestia peluda en brazos y con voz cantarina decía: “¡Vamos, Yunho, besa a tu hijo!, no seas un mal padre y bésalo... mira, Taepoong necesita de tu amor para crecer sano y fuerte”. Y a final de cuentas debía ceder y besar en el hocico al cachorro. En ése instante Jaejoong carcajeaba y juntaba sus labios con mi frente y yo lo olvidaba todo..., todo. Me perdía en sus ojos claros y llenos de una luminosidad encantadora, le besaba y sonreía murmurando cuanto le amaba.
Nunca en mi vida había sido tan feliz ¿Era eso el amor? ¿Así debía sentirse? Entendí durante aquellos días que jamás me había enamorado, que ninguna de mis novias me había hecho sentir de semejante manera y que... mi lugar se hallaba junto a ése muchachito al que me negué a querer en el pasado, al que vulneré y el cual, incomprensiblemente, me hacía saber que pasara lo que pasara nunca dejaría de apreciarme puesto que yo era el hombre de su vida. ¡El hombre de su vida! ¿Saben lo que significó escuchar eso para mí?  Sentí que el corazón saldría de mi pecho y pensé que moriría de felicidad. Creí que no existía dicha más grande que ésa y ciertamente no me equivoqué. No hay nada mejor en ésta vida que compartir mis días con él.
“Dios, dije dentro de mí en ése momento, Si en verdad existes, no lo apartes de mi lado”.

Verdaderamente le amaba y la necesidad de su presencia se tornaba cada vez más intensa tanto que el no verle durante las horas en las cuales se encontraba en el taller de arte me sentía vacio y la tentación de ir y sacarle arrastrando de la mano se hacía más latente. Me imaginaba-infantilmente-irrumpiendo en el lugar y cargándole en brazos hasta la salida. Pero eso jamás sucedió, estaba consciente de lo importante que era aquél taller en su vida. El arte siempre fue una extensión más de su alma y yo no tenía derecho a castrarle en ése sentido ¿Qué clase de novio sería? Indudablemente uno no muy bueno. No la clase de novio que aspiraba ser.

Al amanecer, como de costumbre, revisé mi teléfono buscando algún mensaje suyo. No había un solo día en el cual Jaejoong no me despertara con un “Buen día, Yunho ¿Ya estás listo?” que mandaba unas diez veces. Pero aquella mañana en específico al no encontrarlo la decepción me atormentó de manera cruel. ¿Por qué no me había escrito? ¿Por qué no me despertaba como cada vez? ¿Habría sucedido algo? Y cuando comenzaba a resignarme y pensar que aquello que esperaba no llegaría el aparatito vibró y su nombre se dejó relucir en la pantalla junto con la frase: “Mira por la ventana”. Y allí estaba él, al otro lado de la calle saludándome con una sonrisita traviesa bailando en sus labios nacarados por el humectante de fresas que acostumbraba a usar. Le devolví el gesto y corrí al cuarto de baño para alistarme. No deseaba hacerle esperar más.
Aquello se repitió un par de veces y dentro de mí anhelé que sucediera más a menudo. Que fuera él quien me levantara con un beso en la frente... como una esposa; como un esposo, ciertamente.

Le tomé de la mano y por primera vez caminamos a la universidad de ése modo. No pretendía soltarle nunca más. Él me observó como preguntándome lo que sucedía y le besé fugazmente dándole a entender que todo estaba bien. No existía motivo alguno para ocultarnos y si bien, mi familia representaba el reto más grande que enfrentaría, lo haría cuando me sintiera seguro de mí mismo; entretanto, me daría la oportunidad disfrutar mi relación libremente aunque esto constituyera una falta grave a la moral y las buenas costumbres.

Como decía la canción: El que quisiera entender que entendiera. No había razón para mantenerlo entre las sombras. No le hacíamos daño a nadie ¿A qué pues, preocuparnos sin necesidad? Entendía perfectamente sus sentimientos, sabía lo mucho que le torturaba no poder comportarse como lo que realmente era por mis temores y no pretendía alargar su agonía, ni la mía, puesto que también me lastimaba el no poder cortejarle libremente.
Ser homosexual en un mundo machista y equivocado no es sencillo y en mi caso se hacía todavía más arduo porque si bien, me continuaban atrayendo las mujeres, me encontraba enamorado de un hombre y eso me convertía en una especie de aberración, un ser amorfo. Una mezcla asquerosa de lo que debería y no debería ser. No era heterosexual, eso estaba claro, pero tampoco era homosexual ¿Entonces qué? Comencé a preguntarme eso noche a noche antes de dormir. ¿Qué era yo?
—Eres bisexual— rió Jaejoong acostado a mi lado en la cama de su habitación, con el rostro sobre mi pecho. No era la primera vez que entraba a ése lugar y aún así no dejaba de sorprenderme de lo vacío que lucía.Jaejoong vivía solo y me entristecía saberlo. —pero si me lo preguntan, para mí, tú sigues siendo tú.
— ¿Y eso es bueno o malo?— insistí trazando un camino con los dedos sobre su brazo.
—Bueno, en definitiva es bueno.
— ¿Por qué habría de serlo?
Pareció dudarlo unos segundos y suspiró: —Porque te hace distinto. Eres la persona que amo ¿lo demás importa?
—No, no importa. Asimismo tú eres el niño por el cual daría mi vida.
— Pero yo no soy un niño.
— ¿Ah no? ¿Y quién lloraba por un perro callejero como si el mañana no existiera? ¡El cachorro, el pobre e indefenso cachorro!— me burlé y sus mejillas se tiñeron de un intenso carmesí. Ah cuánto me gustaba hacer eso.
— Es que...— intentó excusarse, mas mis labios no se lo permitieron. Le besé como en ocasiones anteriores hasta dejarle sin aliento. Sin darme cuenta, me hallaba sobre su cuerpo con la cara metida entre su hombro derecho y su cuello que se me entregaba a mí sin reparos; recorriéndole el abdomen con las manos, buscando desnudarle. Ansiando hacerle el amor. Le miré aterrado y me hice hacia atrás ¿Qué estaba a punto de hacer? No podía tocarle ¡No debía! Me asustaba la sola idea de herirle con mis actos nuevamente.
— ¿Por qué siempre haces eso? Cuando llegamos a éste punto, tú... te alejas como si te horrorizara tocarme. Dime el motivo,Yunho ¿Qué te sucede conmigo?
—No quiero lastimarte, es todo.
— ¡Ah, pero no lo haces, idiota!
—Perdóname Jaejoong, son mis propios demonios los que me impiden hacerlo. Es que no concibo la idea de que tú y yo...
Jaejoong dejó escapar una débil carcajada —Y después te preguntas por qué te amo tanto.
—No puedo hacerlo todavía, sin embargo puedo hacer esto— musité soltando el botón y metiendo la mano dentro del ajustado jean negro que llevaba puesto. Jaejoong se tensó ante el contacto y se relajó casi instantáneamente en el momento en el que mis dedos recorrieron su intimidad aún envuelta en la ropa interior que pausadamente comencé a deslizar hacia abajo. Gimió entre dientes y se aferró a mi brazo. No procuraba detenerme, solamente se apoyaba en mí y eso me alentó a proseguir en lo que me había propuesto.
Nunca antes había tocado a un hombre de ésa manera, no obstante, supuse que debía hacerlo como tenía por costumbre cuando las hormonas me obligaban o como me hubiese gustado que me tocara alguna de mis ex novias.

Y evidentemente funcionó.Jaejoong temblaba y respiraba agitado con la frente sudada y los ojos entreabiertos. No emitía ningún sonido y eso me molestaba ¿Por qué no expresaba lo que sentía? Quería escucharle, precisaba hacerlo. Pensé en aquel momento que a lo mejor requería de un poco más de esfuerzo de mi parte. Pero ¿Cómo? ¿Qué debía hacer? Me sentí como un chiquillo virgen y recordé vagamente mi primera experiencia sexual: Para aquél momento apenas cumplía los quince años y mi novia, una muchacha indiscutiblemente hermosa y con mayor experiencia, me tumbaba sobre la cama para “hacerme sentir a gusto”, según sus palabras.

Recuerdo haberme corrido en su boca casi instantáneamente y la mirada llena de satisfacción que me dirigió segundos después, mientras se relamía los labios con la lujuria brillando en su rostro de princesa. “Es normal que siendo tu primera vez te vengas así de rápido, no te preocupes. Tenemos toda la noche para los dos”, siseó contra mi ojera y perdí toda la inocencia de la que mi padre se vanagloriaba.

Sin dudarlo más, bajé mansamente hasta quedar frente a frente con su hombría excitada y húmeda. Pasé saliva a través de mi garganta-que sentí demasiado seca-y soplé sobre su glande hinchado y rosáceo. Él separó los párpados de golpe y se apoyó sobre los codos para mirarme. Divisé duda y sorpresa en su semblante y antes de que emitiera un solo murmullo, deslicé la lengua por la extensión de su virilidad. Lo hice varias veces, hasta que dejé de sentirme incómodo y me acostumbré al contacto. Aquello no era como hacerle sexo oral a una mujer, eso era evidente, sin embargo me pareció que podía aplicar mis conocimientos en el proceso y hacer que lo disfrutara.

Procuraba hacerle sentir bien, compensar mi falta de valor para tomarle como él lo deseaba con algo que si bien, no resultó lo que me pedía, era lo mejor que mis miedos me permitían efectuar. Indubitablemente, fue una idea tonta, mas ¿Qué podía hacer? Después de todo, era una experiencia nueva para mí y... por lo que Jaejoong me había dicho alguna vez, también para él. Aunque tiempo atrás, yo le hubiese hecho conocer el infierno al violarle.

Con todo, todavía existían demasiadas cosas respecto a su pasado que no sabía. No las imaginaba y posiblemente, de haberlas conocido en ése tiempo, me hubiese sentido todavía más desgraciado. Como un maldito demonio, cruel e insensible.
Sin embargo,Jaejoong aún no me dejaba oír sonido. Se mordía el labio inferior y aspiraba grandes cantidades de aire que expulsaba violentamente, mas no hablaba, no decía nada ¿Por qué? ¿Lo estaba haciendo mal? ¿No lo disfrutaba? —Vamos, déjame oírte— supliqué separando los labios para hacer lo que sería mi jugada más riesgosa, considerando que mi experiencia en cuanto a los hombres era nula: Me llevé a la boca su miembro y comencé a succionarlo, a jugar con él como un niño que descubre una cosa nueva. Al principio las ganas de vomitar se hicieron presentes y consideré la idea de escupirlo, pero a los pocos minutos descubrí cómo debía hacerlo y la situación se hizo menos dificultosa. De hecho, se volvió placentera.
Y después de una larga espera sucedió, Jaejoong gimió por lo bajo y creí que llegaría al orgasmo con el sencillo hecho de escucharle. Sin embargo volvió a sellar sus labios y la frustración retornó a mí —Por favor, cariño, déjame escucharte. Ya no te contengas.
—No— susurró y se llevó las manos a la boca. ¿Por qué no? ¿Qué tenía eso de malo? No lo entendía. —No quiero que te enojes conmigo— continuó y su voz se quebró de una manera triste.
— ¿Y por qué habría de enojarme?
—No lo sé— desvió la mirada —sólo creí que... que no te gustaría— jadeó y presioné la lengua contra su bálano una vez más. Otra y otra.
—Claro que me gustaría. Es lo que más deseo en éste momento— contesté y fue como una revolución. Gimió mi nombre tan eróticamente que mi propia erección dolió. ¡Oh, Dios, fue tan hermoso en realidad! Las lágrimas bañaron sus mejillas y se estremeció antes de desplomarse sobre el colchón. Repitió mi nombre un par de veces y se vino dentro de mi boca. Las piernas le temblaron y se relajó unos minutos después, únicamente entonces me permití acostarme junto a él de nueva cuenta.

Sus mofletes se encontraban sonrojados y el pecho le subía y bajaba agitado. Le peiné la larga melena  y se giró para darme un beso en los labios — ¿Lo bebiste?— interrogó con asombro. Asentí y él rió como un pequeño — ¿Por qué?
—No lo sé. Supongo que me ganó la curiosidad. No fue tan malo, creo que me gustó.
—Tonto— balbuceó situándose sobre mi cuerpo. Su rodilla rozó mi entrepierna y jadeé en un suspiro. Me iba a matar.
— ¿Te ayudo?— dijo y negué. No era nada que no pudiera controlar. No quería que aquél momento se perdiera debido a mis necesidades e igualmente no me sentía preparado para ello. Me comportaba como una pura y casta señorita, lo admito. —Pero te dolerá— replicó y le hice callar con un beso.
Así estaba bien, no precisaba de nada más que su compañía y amor...

24 comentarios:

  1. van de a poco y lo veo bien. Yunho está muy traumado aún y necesita tiempo y el amor de Jae para que sus fantasmas internos se vayan.
    gracias

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    1. Si le tomara tiempo a Yunho para que puede superar esa culpa que tien por haberle hecho daño a Jaejoong...;;;;;;
      Gracias a ti x comentar*-*

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  2. YH lleva todo el trauma, le cuesta arriesgarse a exponer sus sentimientos en actos, teme por ocasionar cualquier daño que le haga revivir a JJ la experiencia que le provocó en el pasado, mientras irán explorándose ambos con cautela..
    Gracias, espero con ansias la actualización ;D

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    1. Pronto estare subiendo el siguiente capitulo :-) ...y gracias a ti x comentar... ^^

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  3. que tierno jaejoong como se preocupo por el cachorito y el otro celoso del pequeño animalito XD!
    que yunho ya ese deje de preocupar por el pasado que mire solo para el futuro :3
    aunque esta progresando poco a poco <3

    Gracias sandra.! me ah gustado mucho tu blog ;)
    y esta historia también esperare la próxima actualización cdtm (^.^)/

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    1. Awww....Maricielo me alegra de que te haya gustado mi blog....y este fic te gustara xq tiene mpreg xD y a parte de q la historia es muy buena ^^
      Gracias x comentar...<333

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  4. jué hermoso no lo puedo negar ya yunho es más consciente de lo que siente por jj :D mealegra mucho que esté dispuesto a luchar espero no le haga mal porque si lo hace le pegaré y lo mataré así se pongan bravas conmigo muchas gracias por continuarlo ♥

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  5. Son tan malditamente perfectos q creo q el corazon q se derretira sera el mio....de nuevo gracias y espero el sig cap

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  6. Que ternura despierta Jae mira que llorar tan amargamente por un cachorrito que en vez de auxiliarlo ya dio por echo que estaba muerto, la preocupación que le dio a Yunho. Poco a poco Yunho tiene que sacar sus traumas, tanto de lo que le hizo a Jae como el de aceptar totalmente su bisexualidad. Ojalá pronto puedas actualizar me gusta mucho, gracias.

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  7. o que tierno
    yunho siendo complaciente
    y aguantando su deseo por su hermoso novio
    los adoro me encanta esta pareja

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  8. :3 que lindos
    hmmm espero que yunho pueda superar pronto lo que paso n,n

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  9. Ohh~~ tan hermoso jejeje yunnie dándole placer a su joongie fue tan tierno :3

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  10. Oh.....Yh es super cursi..pero eso lo hace lindo....poco a poco....^^
    Tenemis mascota...^^ JJ tan lindo y adorable por el cachorro.....:3

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  11. Yo se que con un "poco de practica" Yunho perdera sus miedos
    Ademas me alegra ver que Yunho esta siendo mas valiente *w*
    gracias por tan bello fik
    sayooo n.n

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  12. Me gusta como van. no van ni tan rapido pero tampoco tan lento. yunho va superando sus traumas poco a poco.
    Que bien que taepoong no le paso nada :‘) me hubiera dado algo si eo cachorro moria ToT
    sigo leyendo :3

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  13. Hay que bonitos son tan pero tan lindos que quiero hacer un trio con ellos jajajaja pero su relación me esta gustando ninguno de los dos se esta precipitando por mas que lo deseen se están tomando su tiempo

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  14. Bueno era de esperar que Yunho no se sintiera muy a gusto con Jae en laintimidad despues de lo que le hizo pero sabemos que poco a poco las cosas iran mejorando para el y podra sentirse bien al estar con Jae. Solo es cosa se esperar :)

    Tengo ganas de saber que paso con Jae en su pasado, Yunho menciono algo acerca de eso .. seguiré leyendo para enterarme :)

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  15. yo entiendo la actitud de yunho.. es obvio tiene miedo de lastimar a jae.. aun no supero la que paso..

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  16. No puedo con Jae, es simplemente demasiado tierno >w< Que bueno que YunHo ya se decidió a revelar su relación, eso demuestra que si lo ama <3
    Sobretodo por su actitud para no lastimar a Jae, YunHo es amor hahah

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  17. Esta parejita me va a matar , es que mis niños estan traumandos y no quiero ni aventurarme a pensar que es lo que le pado a JJ en el pasado.

    gracias

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  18. Yunho aún no supera lo que hizo :/ lo bbueno es que poco a poco esta tratando (:

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  19. Van bien supongo, poco a poco suprtando sus miedos, son tab lindo ambos, aunque aun hay mucho misterio con el pasado de jj que ya quiero saber n.n
    Gracias por compartir

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  20. Es lindo saber que entre ambos se ayudan a superar aquellos fantasmas que los atormentan, en especial a yunho que no puede aun llegar más lejos con jae por lo ocurrido antes, pero sabe interiormente que lo lograra con el amor que jae le da día a día!!
    Gracias por compartir (^.^)

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